{"id":11186,"date":"2015-01-28T17:40:02","date_gmt":"2015-01-28T23:40:02","guid":{"rendered":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/?p=11186"},"modified":"2015-01-28T17:40:02","modified_gmt":"2015-01-28T23:40:02","slug":"ya-no-puedo-vivir-sin-ti-juan-ramon","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/?p=11186","title":{"rendered":"Ya no puedo vivir sin ti, Juan Ram\u00f3n"},"content":{"rendered":"<p class=\"ecxMsoNormal\"><b>Ya no puedo vivir sin ti, Juan Ram\u00f3n<\/b><\/p>\n<p class=\"ecxMsoNormal\"><b>El conmovedor diario de la escultora Marga Gil, que se enamor\u00f3 en secreto del poeta y Nobel espa\u00f1ol, se publica 83 a\u00f1os despu\u00e9s de quitarse la vida<\/b><\/p>\n<p class=\"ecxMsoNormal\"><b>Y el amor se deshizo de su forma.<\/b><\/p>\n<p class=\"ecxMsoNormal\">JOS\u00c9 ANTONIO EXP\u00d3SITO<\/p>\n<p class=\"ecxMsoNormal\">WINSTON MANRIQUE SABOGAL<\/p>\n<p class=\"ecxMsoNormal\">Madrid<\/p>\n<p class=\"ecxMsoNormal\">\u00a0\u201cNo lo leas ahora\u201d. Fueron las \u00faltimas palabras que Marga Gil Ro\u00ebsset dijo a Juan Ram\u00f3n Jim\u00e9nez, en la casa del poeta en la calle Padilla, de Madrid, mientras dejaba sobre su escritorio una carpeta amarilla. Guardaba la revelaci\u00f3n de su amor imposible por \u00e9l, que la hab\u00eda llevado a una decisi\u00f3n fatal. Marga sali\u00f3 del despacho del escritor, fue a su taller, en el que hab\u00eda trabajado en los \u00faltimos meses, y destruy\u00f3 todas sus esculturas, excepto un busto de Zenobia Camprub\u00ed, la esposa de su amado. \u201cNo lo leas ahora\u201d\u2026 Abandon\u00f3 el lugar para cumplir el destino que hab\u00eda previsto. Pas\u00f3 primero por el Parque del Retiro; luego tom\u00f3 un taxi hasta la casa de unos t\u00edos en Las Rozas y all\u00ed se dispar\u00f3 un tiro en la sien.<\/p>\n<p class=\"ecxMsoNormal\">Era el jueves 28 de julio de 1932. Ella ten\u00eda 24 a\u00f1os; \u00e9l, 51. Ocho meses antes hab\u00eda conocido al poeta y a su esposa, con quienes entabl\u00f3 una sincera y afectuosa amistad. Pero en la joven pintora y escultora, a quien Juan Ram\u00f3n y Zenobia llamaban \u201cla ni\u00f1a\u201d, tambi\u00e9n se desat\u00f3 en silencio una pasi\u00f3n amorosa no correspondida. Amenazadora. Hasta que ese amor coloniz\u00f3 toda su vida y la convirti\u00f3 en tragedia.<\/p>\n<p class=\"ecxMsoNormal\">\u201c\u2026Y es que\u2026<\/p>\n<p class=\"ecxMsoNormal\">Ya no puedo vivir sin ti<\/p>\n<p class=\"ecxMsoNormal\">\u2026no\u2026 ya no puedo vivir sin ti\u2026<\/p>\n<p class=\"ecxMsoNormal\">\u2026t\u00fa, como s\u00ed puedes vivir sin m\u00ed<\/p>\n<p class=\"ecxMsoNormal\">\u2026debes vivir sin m\u00ed\u2026\u201d.<\/p>\n<p class=\"ecxMsoNormal\">Ese deseo lo plasm\u00f3 con su letra angulosa en una de las hojas de la carpeta que entreg\u00f3 a Juan Ram\u00f3n Jim\u00e9nez (1881-1958). Las escribi\u00f3 en las \u00faltimas semanas de ese verano. El autor le hizo caso. \u201cNo lo leas ahora\u201d. Un poco de sombra cubri\u00f3 su coraz\u00f3n para siempre. Un poco de luz sali\u00f3 de all\u00ed para su obra po\u00e9tica. Ese oto\u00f1o del 32, \u00e9l quiso rendirle homenaje publicando el manuscrito del diario de Gil, pero no pudo. En 1936, sali\u00f3 casi inesperadamente al exilio por la Guerra Civil. Ochenta y tres a\u00f1os despu\u00e9s del suicidio de Marga Gil y de la voluntad de Juan Ram\u00f3n Jim\u00e9nez (JRJ), ese deseo del poeta se convierte ahora en realidad. Se titula Marga. Edici\u00f3n de Juan Ram\u00f3n Jim\u00e9nez y est\u00e1 editado por la Fundaci\u00f3n Jos\u00e9 Manuel Lara. Suma un pr\u00f3logo de Carmen Hern\u00e1ndez-Pinz\u00f3n, representante de los herederos de JRJ; un texto de Marga Clarck, sobrina de la artista, y escritos del poeta y su mujer sobre Marga Gil. Un relicario literario acompa\u00f1ado por facs\u00edmiles de las anotaciones de la escultora y varios de sus dibujos y fotos.<\/p>\n<p class=\"ecxMsoNormal\">Una de las p\u00e1ginas del diario de Marga Gil Ro\u00ebsset. \/ EL PA\u00cdS<\/p>\n<p class=\"ecxMsoNormal\">Amor, silencio, alegr\u00eda, desesperaci\u00f3n, amor. El desconcierto se plasma en la nota que la joven dej\u00f3 a Zenobia Camprub\u00ed: \u201cZenobita\u2026 vas a perdonarme\u2026 \u00a1Me he enamorado de Juan Ram\u00f3n! Y aunque querer\u2026 y enamorarse es algo que te ocurre porque s\u00ed, sin tener t\u00fa la culpa\u2026 a m\u00ed al menos, pues as\u00ed me ha pasado\u2026 lo he sentido cuando ya era\u2026 natural\u2026 que si te dedicaras a ir \u00fanicamente con personas que no te atraen\u2026 quitar\u00edas todo peligro\u2026 pero eso es est\u00fapido\u201d.<\/p>\n<p class=\"ecxMsoNormal\">Esa confesi\u00f3n figuraba en aquel diario extraviado tant\u00edsimos a\u00f1os. Desde 1939, cuando tres asaltantes \u2014F\u00e9lix Ros, Carlos Mart\u00ednez Barbeito y Carlos Sent\u00eds\u2014 robaron la casa de JRJ mientras se hallaba en el exilio. El poeta, quien ganar\u00eda el Nobel de Literatura en 1956, siempre estuvo inquieto por el destino de esos documentos. Siempre preguntaba por ellos a su gran amigo Juan Guerrero. Lo recuerda Carmen Hern\u00e1ndez-Pinz\u00f3n, hija de Francisco, sobrino del autor de Espacio y representante de sus herederos. Parte de ellos fueron divulgados en 1997 por el diario Abc. El suicidio de Gil afect\u00f3 mucho a JRJ y a su esposa. \u201cLos dos quedaron muy abatidos, y \u00e9l no quiso escribir durante un tiempo. Nunca la olvidaron\u201d, dice Carmen.<\/p>\n<p class=\"ecxMsoNormal\">Ese \u201cNo lo leas ahora\u201d es un asomo al amor que revitaliza la vida y, a su vez, esteriliza a quien no es correspondido, mientras vive de migajas secretas que son el triunfo de su existencia:<\/p>\n<p class=\"ecxMsoNormal\">\u201c\u2026Y no me ves\u2026 ni sabes que voy yo\u2026 pero yo voy\u2026 mi mano\u2026 en mi otra mano\u2026 y tan contenta\u2026<\/p>\n<p class=\"ecxMsoNormal\">\u2026porque voy a tu lado\u201d.<\/p>\n<p class=\"ecxMsoNormal\">Ahora todos lo saben. Y ella fue m\u00e1s que ese feliz y fatal susurro amoroso. \u201cQuiero que se la conozca como la genial artista que fue y sigue siendo. Muchas estudiosas y especialistas en las vanguardias del siglo XX han dedicado su tiempo a investigar su obra\u201d, cuenta Marga Clarck. La publicaci\u00f3n del diario le parece importante, ahora que la figura de su t\u00eda se empieza a reconocer. Conf\u00eda en que sirva \u201cpara que ella pueda navegar sola porque su obra es muy potente. Y Juan Ram\u00f3n quer\u00eda que ella pasara a la historia como artista\u201d.<\/p>\n<p class=\"ecxMsoNormal\">El poeta lo sab\u00eda. Ese amor desconocido era parte feliz de su vida, aunque no lo pidiera. Era suyo, tambi\u00e9n. Un rinc\u00f3n de su casa lo inmortaliz\u00f3. Tras la muerte de Marga, mand\u00f3 hacer un aparador de roble sobre el que puso el busto de Zenobia esculpido por \u201cla ni\u00f1a\u201d. La cara del amor de su vida cincelada por la mujer que no soport\u00f3 vivir sin \u00e9l.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Ya no puedo vivir sin ti, Juan Ram\u00f3n El conmovedor diario de la escultora Marga Gil, que se enamor\u00f3 en secreto del poeta y Nobel espa\u00f1ol, se publica 83 a\u00f1os despu\u00e9s de quitarse la vida Y el amor se deshizo de su forma. 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