{"id":11212,"date":"2015-02-02T13:54:45","date_gmt":"2015-02-02T19:54:45","guid":{"rendered":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/?p=11212"},"modified":"2015-02-02T13:54:45","modified_gmt":"2015-02-02T19:54:45","slug":"los-tamales-mexicanos","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/?p=11212","title":{"rendered":"Los tamales mexicanos"},"content":{"rendered":"<div class=\"ecxsumarios\">\n<p>El repertorio registra 370 variaciones, pero existen m\u00e1s de mil en todo el pa\u00eds<\/p>\n<\/div>\n<div class=\"ecxcabeza\">La versatilidad del tamal, muestra del sincretismo cultural de M\u00e9xico<\/div>\n<div class=\"ecxsumarios\">\n<p>Su variedad depende de la regi\u00f3n, la \u00e9poca, el clima y el ritual: Ram\u00edrez Woolrich<\/p>\n<p>La feria que el museo de Culturas Populares dedica a este alimento es la de m\u00e1s tradici\u00f3n<\/p>\n<p>Wati, corunda, uchepo, miiky, pictes y shascul&#8230; cualquiera que sea su nombre, el tamal tiene relevancia en la culinaria nacional, ya que, al ser de ma\u00edz, es parte de la identidad del mexicano. Dicha importancia se refleja en el gran n\u00famero de fiestas dedicadas a este alimento<\/p>\n<\/div>\n<div id=\"ecxarticle-text\" class=\"ecxtext\">\n<div class=\"ecxfoto\"><img decoding=\"async\" title=\"\" src=\"https:\/\/snt150.mail.live.com\/Handlers\/ImageProxy.mvc?bicild=&amp;canary=KIscG0LWFcoSzYzCakS8L5PtYWB2OKRc2Buu%2faMacVM%3d0&amp;url=http%3a%2f%2fwww.jornada.unam.mx%2f2015%2f02%2f02%2ffotos%2fa09n1cul-1.jpg\" alt=\"Foto\" \/><\/p>\n<div class=\"ecxpie-foto\">La diversidad se ejemplifica tambi\u00e9n por el tama\u00f1o, como el zacahuil, de la Huasteca, donde es\u00a0<q>gigante<\/q>, y en otras zonas son muy peque\u00f1os, porque se ponen en ofrendas, se\u00f1ala Beatriz Woolrich en entrevista<span class=\"ecxcredito\">Foto Roberto Garc\u00eda Ortiz<\/span><\/div>\n<\/div>\n<div class=\"ecxfoto\"><img decoding=\"async\" title=\"\" src=\"https:\/\/snt150.mail.live.com\/Handlers\/ImageProxy.mvc?bicild=&amp;canary=KIscG0LWFcoSzYzCakS8L5PtYWB2OKRc2Buu%2faMacVM%3d0&amp;url=http%3a%2f%2fwww.jornada.unam.mx%2f2015%2f02%2f02%2ffotos%2fa09n1cul-3.jpg\" alt=\"Foto\" \/><\/p>\n<div class=\"ecxpie-foto\">Tambi\u00e9n se pueden dividir en m\u00e1s secos<span class=\"ecxcredito\">Foto Roberto Garc\u00eda Ortiz<\/span><\/div>\n<\/div>\n<div class=\"col ecxcol1\">\n<div class=\"ecxcredito-autor\">Reyes Mart\u00ednez Torrijos<\/div>\n<div class=\"ecxcredito-titulo\"><\/div>\n<div class=\"ecxhemero\">Peri\u00f3dico La Jornada<br \/>\nLunes 2 de febrero de 2015, p. 9<\/div>\n<p class=\"ecxs-s\">El tamal hecho de ma\u00edz es parte de la identidad del mexicano y ejemplo de la versatilidad de su cocina. Dulce, salado o picante, con verduras o carnes, para fiestas y duelos, este platillo exhibe el sincretismo y se dedican a su importancia en estos d\u00edas varias ferias en la ciudad de M\u00e9xico.<\/p>\n<p>La presencia del ma\u00edz es lo que hace com\u00fan a ese alimento:\u00a0<q>debe estar en las hojas que lo envuelven, en su masa o en su relleno como granos de elote; tambi\u00e9n hay las que tienen diferentes nombres, como hallacas, pasteles o zacahuiles; sin embargo, su esencia radica en que es un alimento envuelto con las hojas de la naturaleza, sobre todo de ma\u00edz<\/q>, explica la soci\u00f3loga y especialista Beatriz Ram\u00edrez Woolrich a\u00a0<em>La Jornada.<\/em><\/p>\n<p><q>El tamal es el m\u00e1s maravilloso de los alimentos, porque tiene una versatilidad que est\u00e1 relacionada con cada regi\u00f3n, clima, \u00e9poca del a\u00f1o y ritual.<\/q>\u00a0El repertorio de tamales registra 370 variaciones, pero existen m\u00e1s de mil en todo el pa\u00eds, afirma la investigadora.<\/p>\n<p>El nombre del alimento proviene del vocablo n\u00e1huatl\u00a0<em>tamalli,\u00a0<\/em>que significa envuelto; sin embargo, otros pueblos originarios tienen denominaciones particulares, como wati (totonaca), corunda y uchepo (purepecha), miiky (mixe), pictes y shascul (maya).<\/p>\n<p>Una de las preparaciones m\u00e1s comunes es la que se da en la primera cosecha, dependiendo si es temporal o de riego:\u00a0<q>Cortar las primeras mazorcas, molerlas y prepararlas con mantequilla o grasa de cerdo, ponerle sal o az\u00facar; es el que se hace en toda la Rep\u00fablica, con algunas variantes (&#8230;)<\/q>, menciona Ram\u00edrez Woolrich.<\/p>\n<p>Heredera de la tradici\u00f3n familiar materna proveniente de Tehuantepec, Oaxaca, la especialista afirma que en M\u00e9xico se conjunta el consumo de trigo y ma\u00edz.\u00a0<q>Cuando se hace una fiesta de primera comuni\u00f3n, se consume en la hostia de trigo, pero en la fiesta es el tamal de dulce, de ma\u00edz.<\/q><\/p>\n<\/div>\n<div class=\"col ecxcol2\">\n<div class=\"ecxfoto\"><img decoding=\"async\" title=\"\" src=\"https:\/\/snt150.mail.live.com\/Handlers\/ImageProxy.mvc?bicild=&amp;canary=KIscG0LWFcoSzYzCakS8L5PtYWB2OKRc2Buu%2faMacVM%3d0&amp;url=http%3a%2f%2fwww.jornada.unam.mx%2f2015%2f02%2f02%2ffotos%2fa09n1cul-2_mini.jpg\" alt=\"Foto\" \/><\/p>\n<div class=\"ecxpie-foto\">Tambi\u00e9n se pueden dividir en m\u00e1s salseados<span class=\"ecxcredito\">Foto Roberto Garc\u00eda Ortiz<\/span><\/div>\n<\/div>\n<div class=\"ecxfoto\"><img decoding=\"async\" title=\"\" src=\"https:\/\/snt150.mail.live.com\/Handlers\/ImageProxy.mvc?bicild=&amp;canary=KIscG0LWFcoSzYzCakS8L5PtYWB2OKRc2Buu%2faMacVM%3d0&amp;url=http%3a%2f%2fwww.jornada.unam.mx%2f2015%2f02%2f02%2ffotos%2fa09n1cul-4_mini.jpg\" alt=\"Foto\" \/><\/p>\n<div class=\"ecxpie-foto\">Imagen de la Feria del Tamal, en el Museo Nacional de Culturas Populares, el pasado 28 de enero<span class=\"ecxcredito\">Foto Roberto Garc\u00eda Ortiz<\/span><\/div>\n<\/div>\n<p>Esta dualidad se extiende a La Candelaria,\u00a0<q>que se recuerda como el d\u00eda de los tamales<\/q>, vinculado con la partida de la rosca.\u00a0<q>Es una convivencia pac\u00edfica de la Conquista, pero en la gastronom\u00eda (&#8230;), un poquito la competencia y la asimilaci\u00f3n en la identidad mexicana, que seguimos construyendo y destruyendo cada d\u00eda<\/q>.<\/p>\n<p>La importancia del tamal como alimento se ve reflejada en la cantidad de ferias en su honor. La de mayor tradici\u00f3n es la que se realiza en el Museo Nacional de Culturas Populares en las cercan\u00edas del D\u00eda de la Candelaria, que para los pueblos originarios representa el inicio del periodo agr\u00edcola. Tambi\u00e9n se realizar\u00e1n encuentros en las delegaciones de Iztapalapa, Tlalpan, Cuauht\u00e9moc e Iztacalco.<\/p>\n<p>Por otro lado, en coincidencia con la celebraci\u00f3n del D\u00eda de Muertos, en noviembre, se realiza la Feria Latinoamericana del Tamal.<\/p>\n<p>La diversidad \u2013contin\u00faa Beatriz Ram\u00edrez\u2013 se ejemplifica en la Huasteca con el zacahuil,\u00a0<q>un tamal gigante<\/q>, y otros muy peque\u00f1os que se ponen en ofrendas.<\/p>\n<p>Los tamales\u00a0<q>en el norte tienen m\u00e1s carne que masa. En el sur, como la cultura del ma\u00edz es m\u00e1s fuerte, tienen m\u00e1s masa; pero tambi\u00e9n puedes dividir unos tamales m\u00e1s secos y otros m\u00e1s salseados. En las costas o en playas, donde hay m\u00e1s pl\u00e1tanos, se envuelven con su hoja. Unos tienen que ser esponjados y otros no (hay que recordar que la manteca de cerdo fue una introducci\u00f3n de los espa\u00f1oles y es el ingrediente que permite que se expandan)<\/q>. Destaca que para la preparaci\u00f3n son muy importantes los chiles de la regi\u00f3n.<\/p>\n<p><q>Cada familia tiene que recapitular o hacer su propio recetario, su propia historia de sabores, aromas y recuerdos, y que vean cu\u00e1les son los que tienen que ver con el tamal y cualquier otro platillo y van a encontrar un mestizaje maravilloso<\/q>.<\/p>\n<\/div>\n<\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>El repertorio registra 370 variaciones, pero existen m\u00e1s de mil en todo el pa\u00eds La versatilidad del tamal, muestra del sincretismo cultural de M\u00e9xico Su variedad depende de la regi\u00f3n, la \u00e9poca, el clima y el ritual: Ram\u00edrez Woolrich La feria que el museo de Culturas Populares dedica a este alimento es la de m\u00e1s [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":249,"featured_media":11213,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-11212","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-sin-categoria"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/11212","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/249"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=11212"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/11212\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":11214,"href":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/11212\/revisions\/11214"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/media\/11213"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=11212"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=11212"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=11212"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}