{"id":11287,"date":"2015-02-17T11:04:53","date_gmt":"2015-02-17T17:04:53","guid":{"rendered":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/?p=11287"},"modified":"2015-02-17T11:04:53","modified_gmt":"2015-02-17T17:04:53","slug":"huberto-batis","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/?p=11287","title":{"rendered":"Huberto Batis"},"content":{"rendered":"<p class=\"MsoNormal\" style=\"margin: 0px; padding: 0px; color: #000000; font-family: Calibri; font-size: 14px; line-height: normal; text-align: center;\" align=\"center\"><b><span style=\"font-size: 14pt; line-height: 22.96933364868164px;\">Huberto Batis<\/span><\/b><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" style=\"margin: 0px; padding: 0px; color: #000000; font-family: Calibri; font-size: 14px; line-height: normal;\"><b><span style=\"font-size: 14pt; line-height: 22.96933364868164px;\">Mariana Dom\u00ednguez Batis<\/span><\/b><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" style=\"margin: 0px; padding: 0px; color: #000000; font-family: Calibri; font-size: 14px; line-height: normal;\"><b><span style=\"font-size: 12pt; line-height: 19.687999725341797px;\">A mi avus<\/span><\/b><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" style=\"margin: 0px; padding: 0px; color: #000000; font-family: Calibri; font-size: 14px; line-height: normal; text-align: justify;\">In illo tempore, dice observando con curiosidad c\u00f3mo el brandy se calienta sobre un pebetero y se evapora un poco, dejando s\u00f3lo lo mejor. La mesa redonda est\u00e1 colmada de quienes hace m\u00e1s de tres d\u00e9cadas fueron sus alumnos y ahora son escritores; de j\u00f3venes que ahora tienen apenas diecinueve a\u00f1os y descubren a los literatos que los marcar\u00e1n en sus clases de Filosof\u00eda y Letras de la UNAM; de su pareja y su familia.<\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" style=\"margin: 0px; padding: 0px; color: #000000; font-family: Calibri; font-size: 14px; line-height: normal; text-align: justify;\">La copa pasa de mano en mano y cada comensal bebe un sorbo, al tiempo que las an\u00e9cdotas que Huberto Batis cuenta, aparentemente sin ninguna relaci\u00f3n entre s\u00ed, se van engarzando una a una al son de sonoras risotadas y expectantes silencios. Todo para conformar un breve viaje que resume c\u00f3mo lleg\u00f3 a cumplir ochenta a\u00f1os de vida y otros tantos de escritor, cr\u00edtico, periodista, editor, fot\u00f3grafo y profesor.<\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" style=\"margin: 0px; padding: 0px; color: #000000; font-family: Calibri; font-size: 14px; line-height: normal; text-align: justify;\"><i>\u201cLa casa donde crec\u00ed no es como \u00e9sta donde estamos\u201d, dice, mientras acompa\u00f1a a los curiosos a dar un paseo por los cuatro pisos de su morada-biblioteca, donde los pasadizos, los juegos de luz-oscuridad y los varios caminos para arribar a un mismo lugar, hacen pensar en una construcci\u00f3n medieval. Donde lo mismo convive un librero inclinado poco m\u00e1s de 60 grados \u2013en pie de milagro y hogar de una colecci\u00f3n completa de literatura grecolatina\u2013, con alg\u00fan idolillo azteca, interminables pilas de peri\u00f3dicos de los a\u00f1os cincuenta, toneladas de pel\u00edculas de todo g\u00e9nero, una mu\u00f1eca a la Marilyn Monroe o una reproducci\u00f3n tama\u00f1o real de Bibi Gayt\u00e1n, en alg\u00fan tiempo musa de escritores.<\/i><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" style=\"margin: 0px; padding: 0px; color: #000000; font-family: Calibri; font-size: 14px; line-height: normal; text-align: justify;\">As\u00ed comienza un relato de su vida, no del tipo de los extractos biogr\u00e1ficos que hace el Conaculta-INBA o la Wikipedia, sino uno a su manera: con gustosas an\u00e9cdotas, cada una como una cuenta esf\u00e9rica que, al unirse con las otras conformar\u00e1 un bello y c\u00edclico collar.<\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" style=\"margin: 0px; padding: 0px; color: #000000; font-family: Calibri; font-size: 14px; line-height: normal; text-align: justify;\">Con su voz pausada, que por momentos se acelera o sube y baja seg\u00fan la historia se lo pida, Huberto recuerda su infancia en Guadalajara. \u201cSentarse a la mesa tampoco era como ahora\u201d, asegura tajante, y recuerda cuando su padre lo interrogaba a \u00e9l y a sus hermanos en el momento de la comida: \u201c\u00bfDe d\u00f3nde viene el jitomate?\u201d, preguntaba inquisidor, ante el p\u00e1nico de los ni\u00f1os si no atinaban la respuesta.<\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" style=\"margin: 0px; padding: 0px; color: #000000; font-family: Calibri; font-size: 14px; line-height: normal; text-align: justify;\"><i>\u201cDesde beb\u00e9 pusieron mi cuna junto a un librero de literatura. Entonces jugaba con los libros, los llenaba de papilla y hasta de caca\u201d,<\/i>\u00a0dice con una sonrisa traviesa. Ya a los trece a\u00f1os escrib\u00eda cuentos y los dejaba an\u00f3nimamente en el mostrador de El Informador de Guadalajara, con la esperanza de que los publicaran en sus p\u00e1ginas. Todos los d\u00edas buscaba el peri\u00f3dico con inquietud para s\u00f3lo llevarse una desilusi\u00f3n. Hasta que, para su sorpresa, una de sus historias apareci\u00f3 en el diario.<\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" style=\"margin: 0px; padding: 0px; color: #000000; font-family: Calibri; font-size: 14px; line-height: normal; text-align: justify;\"><i>\u201cDeb\u00ed ser m\u00e9dico. Es lo que se esperaba de m\u00ed. Mi padre ten\u00eda un importante laboratorio en Jalisco y quer\u00eda que siguiera sus pasos.\u201d<\/i>\u00a0Un d\u00eda, en vez de eso, se despidi\u00f3 de su familia y se encamin\u00f3 hacia el noviciado de San Cayetano, en Santiago Tianguistenco, donde fue educado para ser jesuita a base de rezos, estudios de griego y lat\u00edn y de los cl\u00e1sicos, as\u00ed como de castigos y penitencias. Fue un psicoanalista de la orden quien le hizo ver que s\u00f3lo hab\u00eda huido de casa y su vocaci\u00f3n estaba en otro lado.<\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" style=\"margin: 0px; padding: 0px; color: #000000; font-family: Calibri; font-size: 14px; line-height: normal; text-align: justify;\">Con los semblantes curiosos de su auditorio, contin\u00faa la cena en la mesa de Matamoros 170, en Tlalpan, donde tantas personas se han sentado a lo largo de los a\u00f1os, a manera de tertulia, para compartir opiniones sobre pol\u00edtica, pintura, m\u00fasica, matem\u00e1ticas, filosof\u00eda, habladur\u00edas&#8230; Ah\u00ed donde el tiempo se dilata y los minutos se encojen o se estiran al antojo, y una visita de doctor se puede convertir en una de ocho horas sin respiro, sin siquiera advertirlo.<\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" style=\"margin: 0px; padding: 0px; color: #000000; font-family: Calibri; font-size: 14px; line-height: normal; text-align: justify;\">\u201cHuberto, pero qu\u00e9 es eso\u201d, pregunta una guapa escritora desde una esquina del comedor, frunciendo el ce\u00f1o al ver que \u201cel maestro\u201d, como le llama, muestra a su p\u00fablico una mantita ensangrentada, la de su familiar Luis B\u00e1tiz, ahora santo.\u00a0<i>\u201cPude seguir el camino de la Iglesia, tambi\u00e9n. De continuar en la Compa\u00f1\u00eda de Jes\u00fas, hubiera salvado almas, en vez de perderlas, como lo hice\u201d,<\/i>\u00a0afirma con risa.<\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" style=\"margin: 0px; padding: 0px; color: #000000; font-family: Calibri; font-size: 14px; line-height: normal; text-align: justify;\">\u201cBatis, hablemos de S\u00e1bado\u201d, pide un hombre ya de canas sentado a la mesa, quien inici\u00f3 su fruct\u00edfera carrera en aquellas p\u00e1ginas hace ya m\u00e1s de veinte a\u00f1os. \u201cYo le apost\u00e9 siempre a los j\u00f3venes\u201d, responde el que ahora es reconocido como uno de los mejores editores y \u201cmaestro de escritores\u201d, por sus tiempos en el suplemento cultural del unom\u00e1suno. \u201cFernando Ben\u00edtez me ped\u00eda: \u2018Tr\u00e1ete a tus ni\u00f1os y hacemos un suplemento\u2019. Y duramos veinticinco a\u00f1os\u201d, cuenta con orgullo y cierta nostalgia.<\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" style=\"margin: 0px; padding: 0px; color: #000000; font-family: Calibri; font-size: 14px; line-height: normal; text-align: justify;\"><b>Con ochenta a\u00f1os cumplidos, Batis se acuerda de vivencias con sus gu\u00edas Alfonso Reyes, Julio Torri, Antonio Alatorre o Fernando Ben\u00edtez \u2013con quien public\u00f3 en La Cultura en M\u00e9xico desde los veinte de edad<\/b>. Habla con cari\u00f1o y recuerda aventuras vitales y librescas al lado de sus contempor\u00e1neos\u00a0<b>Juan Garc\u00eda Ponce, Emilio Carballido, Hugo Guti\u00e9rrez Vega, Juan Vicente Melo, In\u00e9s Arredondo o Juan Jos\u00e9 Gurrola.<\/b>\u00a0Y revive pasajes memorables con sus alumnos, y m\u00e1s tarde colegas,\u00a0<b>Adolfo Casta\u00f1\u00f3n, Alberto Ruy S\u00e1nchez, Pura L\u00f3pez Colom\u00e9<\/b>, entre tantos nombres m\u00e1s tan entra\u00f1ables.<\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" style=\"margin: 0px; padding: 0px; color: #000000; font-family: Calibri; font-size: 14px; line-height: normal; text-align: justify;\">De sus compa\u00f1eros de generaci\u00f3n, \u201ccasi todos murieron j\u00f3venes\u201d, lamenta Batis en un giro melanc\u00f3lico de la conversaci\u00f3n. \u201cEl \u00fanico sano es Batis\u201d, dec\u00edan algunos, a lo que In\u00e9s Arredondo respond\u00eda: \u201cPero est\u00e1 peor que todos; est\u00e1 de manicomio.\u201d Esa \u201clocura que le permiti\u00f3 vivir\u201d, y ser sobreviviente de un c\u00e1ncer que s\u00f3lo lo hizo m\u00e1s fuerte.<\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" style=\"margin: 0px; padding: 0px; color: #000000; font-family: Calibri; font-size: 14px; line-height: normal; text-align: justify;\">Durante la velada, los recuerdos de distintas \u00e9pocas confluyen:<b><span style=\"font-size: 14pt; line-height: 22.96933364868164px;\">Cuadernos del Viento, la Revista de Bellas Artes, la Direcci\u00f3n General de Publicaciones de la UNAM, la Revista Mexicana de Literatura, la Direcci\u00f3n Editorial del FCE, la Ibero, el unom\u00e1suno, El Colegio de M\u00e9xico y sus m\u00e1s de cincuenta a\u00f1os en la UNAM, que son s\u00f3lo picos en una apasionante trayectoria.<\/span><\/b><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" style=\"margin: 0px; padding: 0px; color: #000000; font-family: Calibri; font-size: 14px; line-height: normal; text-align: justify;\">Conforme la pl\u00e1tica va alcanzando su fin y el brandy se agota, Batis enuncia el origen de los vocablos, otra caracter\u00edstica de su personalidad, sin duda heredada del riguroso estudio durante su tiempo en el noviciado y en la Facultad de Filosof\u00eda y Letras como estudiante o profesor.\u00a0<b><span style=\"font-size: 14pt; line-height: 22.96933364868164px;\">La etimolog\u00eda m\u00e1s atrayente, sin duda, y la que refiere m\u00e1s conmovido es la de \u201cfilolog\u00eda\u201d: el \u201camor por las palabras\u201d, \u00e9se que ha marcado el paso de sus d\u00edas.<\/span><\/b><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Huberto Batis Mariana Dom\u00ednguez Batis A mi avus In illo tempore, dice observando con curiosidad c\u00f3mo el brandy se calienta sobre un pebetero y se evapora un poco, dejando s\u00f3lo lo mejor. La mesa redonda est\u00e1 colmada de quienes hace m\u00e1s de tres d\u00e9cadas fueron sus alumnos y ahora son escritores; de j\u00f3venes que ahora [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":249,"featured_media":11288,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-11287","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-sin-categoria"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/11287","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/249"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=11287"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/11287\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":11289,"href":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/11287\/revisions\/11289"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/media\/11288"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=11287"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=11287"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=11287"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}