{"id":11354,"date":"2015-03-01T12:22:38","date_gmt":"2015-03-01T18:22:38","guid":{"rendered":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/?p=11354"},"modified":"2015-03-01T12:22:38","modified_gmt":"2015-03-01T18:22:38","slug":"una-reflexion-sobre-el-envejecimiento","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/?p=11354","title":{"rendered":"Una reflexi\u00f3n sobre el envejecimiento."},"content":{"rendered":"<p class=\"ecxMsoNormal\" align=\"center\">Una reflexi\u00f3n sobre el envejecimiento.<\/p>\n<p class=\"ecxMsoNormal\" align=\"center\"><b>\u201cAdonde quiera que me vuelva, veo los signos de mi vejez\u201d, escribe S\u00e9neca.<\/b><\/p>\n<p class=\"ecxMsoNormal\">\u00bfQu\u00e9 es el tiempo? No lo sabemos con certeza. Es un asunto que est\u00e1 m\u00e1s all\u00e1 de las razones y envuelve la esencia misma del hombre. Es una cuesti\u00f3n a la que la filosof\u00eda no encuentra explicaci\u00f3n y con la que en general las religiones no se embrollan. Los humanos s\u00f3lo percibimos su transcurrir con el agotamiento de todo lo que nos rodea.<\/p>\n<p class=\"ecxMsoNormal\">\u00a1Se envejece tan pronto!, exclamaba asombrado Amado Nervo. El ayer y el ma\u00f1ana qu\u00e9 significan para la mascota echada a nuestro lado, a la que contemplamos envejecer sin remedio, con la impresi\u00f3n de que ella se percata tambi\u00e9n de que lo mismo ocurre con sus amos. Porque es lo \u00fanico fijo: el tiempo todo lo abrasa y marchita.<\/p>\n<p class=\"ecxMsoNormal\">En junio del a\u00f1o pr\u00f3ximo, Paul McCartney cumplir\u00e1 setenta y cuatro a\u00f1os, diez m\u00e1s de los del t\u00edtulo de su devota canci\u00f3n: \u201cWhen I\u00b4m Sixty-Four\u201d. La canci\u00f3n forma parte de uno de los \u00e1lbumes m\u00e1s populares de los Beatles: Sargents Pepper\u2019s Lonely Hearts Club Band, que sali\u00f3 a la venta en junio de 1967. No fue casualidad: la v\u00edspera del sacudimiento que provocaron los movimientos reivindicatorios de las juventudes de 1968.<\/p>\n<p class=\"ecxMsoNormal\">Los Beatles representan seguramente el grupo, el conjunto por antonomasia de esa corriente que en el terreno musical conmovi\u00f3 y trastoc\u00f3 a la humanidad, al mediar el siglo pasado. El rock primero y una de sus derivaciones, el pop, significan un antes y un despu\u00e9s, no s\u00f3lo en la moda y en la m\u00fasica popular, sino tambi\u00e9n en el arte en general y en una visi\u00f3n renovada de la vida.<\/p>\n<p class=\"ecxMsoNormal\">\n<p class=\"ecxMsoNormal\">Con sus creaciones, con una nueva sensibilidad y sin propaganda, se impusieron al frente de una corriente que alcanz\u00f3 todos los continentes. Revolucionaron los hilos y tejidos de la sensibilidad de un mundo que se afanaba en olvidar los horrores de una de las guerras m\u00e1s cruentas \u2013la mayor de la historia en t\u00e9rminos de v\u00edctimas\u2013 y se remov\u00eda entre la rivalidad de las potencias y la amenaza de un apocalipsis general.<\/p>\n<p class=\"ecxMsoNormal\">\u201cCuando tenga 64 a\u00f1os\u201d es una morosa pregunta que atesora una promesa de amor: la del joven que interroga a su pareja sobre si d\u00e9cadas m\u00e1s tarde, cuando lo invadan la calvicie y las arrugas, ella continuar\u00e1 halag\u00e1ndolo el d\u00eda de San Valent\u00edn y si seguir\u00e1 obsequi\u00e1ndolo con una botella de vino.<\/p>\n<p class=\"ecxMsoNormal\">La edad es cuesti\u00f3n de temperamento, se asegura, y la juventud est\u00e1 constituida no principalmente por los pocos a\u00f1os, sino por el anhelo, el entusiasmo y la curiosidad. Persiste la juventud en tanto aguardemos el nuevo d\u00eda con curiosidad, asegura Adam Zagayevski. Pero la muerte no hace distinciones, abate por igual a hombres que a mujeres, a j\u00f3venes que a viejos o ni\u00f1os.<\/p>\n<p class=\"ecxMsoNormal\">Por ello importa \u2013a veces\u2013 reducir las perspectivas, conviene no perder el comp\u00e1s de nuestra visi\u00f3n. De aquel grupo s\u00f3lo sobreviven Paul McCartney y Ringo Starr. Contempor\u00e1neos todos, John Lennon y George Harrison murieron relativamente j\u00f3venes. No es improbable que su m\u00fasica se escuche por largo tiempo, que su memoria perdure por siglos, si sobrevive la humanidad.<\/p>\n<p class=\"ecxMsoNormal\">Como muchos otros dragones, aquel junio del \u201867 florec\u00edamos en la adolescencia, con todos los poros abiertos al mundo. Tan alejado se hallaba el siglo XXI que ni nos inquietaba el porvenir ni nos mortificaba un ma\u00f1ana trabajoso. Las aguas que han fluido desde entonces son vastas. Somos y no somos los mismos. Somos los mismos de antes, pero de otro modo. \u00bfQui\u00e9n asegura que no es tedioso no ser m\u00e1s que uno mismo?<\/p>\n<p class=\"ecxMsoNormal\">Ahora la vejez ha llamado a nuestra puerta, nos encaminamos a los sesenta y cuatro sin prisa y sin reposo. El cabello est\u00e1 completo, pero el gris se ha impuesto al negro primigenio. Vera, Chuck y Dave tienen nombre y juguetean en nuestro regazo, en tanto que la botella de vino nos llega sol\u00edcita y constante.<\/p>\n<p class=\"ecxMsoNormal\">\u201cAdonde quiera que me vuelva, veo los signos de mi vejez\u201d, escribe S\u00e9neca en carta a Lucilio.<\/p>\n<p class=\"ecxMsoNormal\">La reflexi\u00f3n sobre el envejecimiento, sobre el paso del tiempo y su huella en nuestra vida terrenal, ha sido asunto de poetas y fil\u00f3sofos; todas las \u00e9pocas y las grandes civilizaciones han meditado sobre este asunto. Es as\u00ed porque el proceso humano sufre un desgaste que produce el tiempo, sin eximir a nadie.<\/p>\n<p class=\"ecxMsoNormal\">Maestros y disc\u00edpulos de la escuela estoica \u2013sobre todo\u2013 meditaron, escribieron y vivieron con la convicci\u00f3n de nuestra naturaleza perecedera. Uno de los m\u00e1s hondos sonetos de la lengua espa\u00f1ola sobre el paso del tiempo y sus secuelas, fue escrito por Quevedo:<\/p>\n<p class=\"ecxMsoNormal\">Mir\u00e9 los muros de la patria m\u00eda,<\/p>\n<p class=\"ecxMsoNormal\">si un tiempo fuertes, ya desmoronados,<\/p>\n<p class=\"ecxMsoNormal\">de la carrera de la edad cansados,<\/p>\n<p class=\"ecxMsoNormal\">por quien caduca ya su valent\u00eda.<\/p>\n<p class=\"ecxMsoNormal\">Sal\u00edme al campo, vi que el sol beb\u00eda<\/p>\n<p class=\"ecxMsoNormal\">los arroyos del hielo desatados,<\/p>\n<p class=\"ecxMsoNormal\">y del monte quejosos los ganados,<\/p>\n<p class=\"ecxMsoNormal\">que con sombras hurt\u00f3 su luz al d\u00eda.<\/p>\n<p class=\"ecxMsoNormal\">Entr\u00e9 en mi casa: vi que, amancillada,<\/p>\n<p class=\"ecxMsoNormal\">de anciana habitaci\u00f3n era despojos;<\/p>\n<p class=\"ecxMsoNormal\">mi b\u00e1culo, m\u00e1s corvo y menos fuerte;<\/p>\n<p class=\"ecxMsoNormal\">vencida de la edad sent\u00ed mi espada.<\/p>\n<p class=\"ecxMsoNormal\">Y no hall\u00e9 cosa en que poner los ojos<\/p>\n<p class=\"ecxMsoNormal\">que no fuese recuerdo de la muerte.<\/p>\n<p class=\"ecxMsoNormal\">El curso del tiempo va pautando, con la edad, el t\u00e9rmino de la vida humana. Morir es parte del destino humano, la parte final, el episodio \u00faltimo. Pero conviene que la conciencia de la muerte se tenga presente tanto en los j\u00f3venes como en los viejos: la muerte no tiene censo.<\/p>\n<p class=\"ecxMsoNormal\">\u00bfQui\u00e9n el sol de ma\u00f1ana ver\u00e1? \u00bfCu\u00e1ndo el hilo cortar\u00e1 la parca? \u00bfC\u00f3mo arribar\u00e1 el final? En seguimiento de la filosof\u00eda estoica, Ovidio y Montaigne recomendaban que no obstante cu\u00e1nto sonr\u00eda la fortuna a los humanos, no pueden sentirse felices hasta que haya transcurrido el \u00faltimo d\u00eda de la existencia.<\/p>\n<p class=\"ecxMsoNormal\">Lo que sabemos de fijo es que a todos nos abate con pie de igual pujanza: el palacio de los reyes o la choza del pastor. Y si en vivir reside la felicidad, no hay que andar de prisa entonces, mejor ser\u00e1 detenerse a cada recodo y gozar la luz, el sol y el cielo, rogar porque el camino sea largo y en lo posible sereno.<\/p>\n<p class=\"ecxMsoNormal\">Ya entrado en a\u00f1os, acaso como consuelo o desahogo, S\u00e9neca escrib\u00eda aqu\u00ed y all\u00e1 reflexiones como las siguientes:<\/p>\n<p class=\"ecxMsoNormal\">Las frutas \u00faltimas son las m\u00e1s sabrosas.<\/p>\n<p class=\"ecxMsoNormal\">En todo placer lo m\u00e1s agradable es lo que est\u00e1 al final&#8230;<\/p>\n<p class=\"ecxMsoNormal\">Grat\u00edsima es la edad que ya declina, pero que a\u00fan no se precipita&#8230;<\/p>\n<p class=\"ecxMsoNormal\">Hasta se regocija y mofa:<\/p>\n<p class=\"ecxMsoNormal\">Despu\u00e9s, nadie es tan viejo que no pueda esperar un d\u00eda m\u00e1s.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Una reflexi\u00f3n sobre el envejecimiento. \u201cAdonde quiera que me vuelva, veo los signos de mi vejez\u201d, escribe S\u00e9neca. \u00bfQu\u00e9 es el tiempo? 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