{"id":11537,"date":"2015-05-24T21:54:52","date_gmt":"2015-05-25T03:54:52","guid":{"rendered":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/?p=11537"},"modified":"2015-05-24T21:54:52","modified_gmt":"2015-05-25T03:54:52","slug":"hemingway-y-cuba-una-pasion-revivida","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/?p=11537","title":{"rendered":"Hemingway y Cuba, una pasi\u00f3n revivida"},"content":{"rendered":"<div class=\"AppContainer\">\n<div id=\"c_base\" class=\"c_base\">\n<div id=\"c_content\" class=\"c_main\">\n<div id=\"pageContent\">\n<div id=\"pageInbox\" class=\"v-Page\">\n<div id=\"inboxControl0f\">\n<div class=\"containsYSizerBar\">\n<div class=\"ContentRight WithRightRail FullView\">\n<div class=\"ContentRightInner t_mbgc t_qtc t_urtc\">\n<div id=\"inboxControl0fv-ReadMessageContainer\" class=\"v-ReadMessageContainer slideOnResize\">\n<div class=\"c-ReadMessage\">\n<div id=\"ReadMessageScrollableSection\" class=\"rmMessages ClearBoth\">\n<div id=\"readMessagePartControl408f\" class=\"c-ReadMessagePart ReadMsgContainer HasLayout ClearBoth HideShadows FullPart NoHistory Read RmIc\">\n<div class=\"c-ReadMessagePartBody\">\n<div class=\"readMsgBody\">\n<div id=\"bodyreadMessagePartBodyControl413f\" class=\"ExternalClass MsgBodyContainer\">\n<div dir=\"ltr\">\n<p class=\"ecxMsoNormal\">Hemingway y Cuba, una pasi\u00f3n revivida<\/p>\n<p class=\"ecxMsoNormal\">Los nietos del Nobel de Literatura emprenden el mismo viaje en barco que hiciera Hemingway a bordo de su amado \u00abPilar\u00bb<\/p>\n<p class=\"ecxMsoNormal\">SILVIA AYUSO<\/p>\n<p class=\"ecxMsoNormal\">Washington<\/p>\n<p class=\"ecxMsoNormal\">En 1934, nada m\u00e1s regresar de un safari por \u00c1frica y con los algo m\u00e1s de 3.000 d\u00f3lares que hab\u00eda recibido de adelanto por unos relatos breves, Ernest Hemingway se dirigi\u00f3 a un astillero de Coney Island y se hizo con un elegante yate deportivo que bautizar\u00eda con el nombre de Pilar. El 19 de julio de ese a\u00f1o, Hemingway pon\u00eda rumbo a Cuba, isla en la que acabar\u00eda instal\u00e1ndose unos a\u00f1os m\u00e1s tarde, a bordo de su flamante barco, especialmente equipado para una de sus aficiones favoritas, la pesca deportiva.<\/p>\n<p class=\"ecxMsoNormal\">\n<p class=\"ecxMsoNormal\">Comenzaba un romance entre el escritor, una isla y un barco que se acab\u00f3 convirtiendo en inspiraci\u00f3n literaria y en su \u00fanico amor y refugio constantes hasta su muerte, en 1961. Casi 81 a\u00f1os despu\u00e9s de ese primer viaje en el Pilar, otros Hemingway -sus nietos John y Patrick- y en otros barcos, han tomado el mismo rumbo desde el mismo puerto de partida, Key West, y con el mismo destino, Cuba. Es este un viaje \u201chist\u00f3rico y simb\u00f3lico\u201d, dijo John Hemingway a este peri\u00f3dico. Y con una gran carga de recuerdos y sobre todo esperanza, subray\u00f3, en la nueva era que comenz\u00f3 entre Estados Unidos y la isla con el anuncio de la normalizaci\u00f3n de relaciones tras m\u00e1s de medio siglo de antagonismo, el pasado 17 de diciembre.<\/p>\n<p class=\"ecxMsoNormal\">\n<p class=\"ecxMsoNormal\">El periplo, que comenz\u00f3 el viernes con la partida de la flotilla estadounidense, continuar\u00e1 el lunes con la participaci\u00f3n de los nietos del escritor, junto con otro medio centenar de pescadores aficionados norteamericanos, en el Torneo de la Pesca de Aguja \u201cErnest Hemingway\u201d, que cumple 65 a\u00f1os. A bordo de su amado Pilar, \u201cPap\u00e1 Hemingway\u201d gan\u00f3 tres veces seguidas, de 1953 a 1955, el torneo que acab\u00f3 recibiendo su nombre y en el que estuvo presente, por \u00faltima vez, en 1960, momento en el que coincidi\u00f3 con Fidel Castro.<\/p>\n<p class=\"ecxMsoNormal\">\n<p class=\"ecxMsoNormal\">En los \u00faltimos a\u00f1os, algunos estadounidenses participaron en el torneo cubano -uno de los m\u00e1s antiguos del mundo, seg\u00fan sus organizadores- aunque tuvieron que volar primero a la isla para ello. Han tenido que pasar d\u00e9cadas, y un cambio radical en la pol\u00edtica de EE UU hacia Cuba, para que pudieran zarpar -al menos de forma legal, subraya John Hemingway- en sus propios barcos hacia la isla. Un objetivo que ha costado meses de trabajo y burocracia para obtener los permisos del Gobierno estadounidense. Dado que el embargo sigue en pie, se requiere de una licencia especial del Departamento de Comercio tan solo para que un barco parta de EE UU hacia Cuba y pueda regresar. Y otra del Departamento del Tesoro para transportar a personas.<\/p>\n<p class=\"ecxMsoNormal\">\n<p class=\"ecxMsoNormal\">Pero el esfuerzo ha merecido la pena, sostuvo Jeffrey Boutwell, del Latin American Working Group Education Fund, la organizaci\u00f3n que est\u00e1 detr\u00e1s de este viaje. \u201cNo hay otra persona que simbolice la amistad entre Cuba y EE UU de la forma en que lo hace Ernest Hemingway\u201d, record\u00f3.<\/p>\n<p class=\"ecxMsoNormal\">\n<p class=\"ecxMsoNormal\">La primera visita de los nietos de Hemingway a Cuba, en septiembre del a\u00f1o pasado, sirvi\u00f3 para conmemorar el 60 aniversario del Nobel de Literatura que recibi\u00f3 su abuelo. Adem\u00e1s, promovieron el acercamiento entre los pueblos y abogaron por esfuerzos conservacionistas bilaterales con los que esperaban tambi\u00e9n tender puentes entre Cuba y EE UU. Ocho meses m\u00e1s tarde, y con el 17 de diciembre de por medio, sus deseos empiezan a cumplirse. Falta a\u00fan sin embargo la libertad para viajar a Cuba de la que disfrut\u00f3 Hemingway, recuerdan tanto su nieto como Boutwell. Por ello, este viaje tambi\u00e9n adquiere ahora un tono reivindicativo que est\u00e1n seguros habr\u00eda aplaudido el autor de \u201cEl viejo y el mar\u201d.<\/p>\n<p class=\"ecxMsoNormal\">\n<p class=\"ecxMsoNormal\">\u201cNo solo lo habr\u00eda aprobado, estoy seguro de que se habr\u00eda sentido muy indignado ante la idea de que los estadounidenses tuvieran prohibido viajar libremente a Cuba\u201d, afirm\u00f3 Boutwell. \u201cNo importan cu\u00e1les pudieran ser las diferencias pol\u00edticas o los diferentes gobiernos, Hemingway se habr\u00eda sentido totalmente horrorizado por que el Gobierno estadounidense restringiera a sus ciudadanos los viajes al extranjero\u201d.<\/p>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<div class=\"reauthenticationDiv\"><\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<div id=\"m_whm\"><\/div>\n<div id=\"m_mm\"><\/div>\n<\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Hemingway y Cuba, una pasi\u00f3n revivida Los nietos del Nobel de Literatura emprenden el mismo viaje en barco que hiciera Hemingway a bordo de su amado \u00abPilar\u00bb SILVIA AYUSO Washington En 1934, nada m\u00e1s regresar de un safari por \u00c1frica y con los algo m\u00e1s de 3.000 d\u00f3lares que hab\u00eda recibido de adelanto por unos [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":249,"featured_media":11538,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[30,10,27,28,26,9],"tags":[],"class_list":["post-11537","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-arte","category-historia","category-latinoamerica","category-literatura","category-mundo","category-otros-lugares"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/11537","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/249"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=11537"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/11537\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":11539,"href":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/11537\/revisions\/11539"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/media\/11538"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=11537"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=11537"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=11537"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}