{"id":11635,"date":"2015-07-07T13:01:32","date_gmt":"2015-07-07T19:01:32","guid":{"rendered":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/?p=11635"},"modified":"2015-07-07T13:01:32","modified_gmt":"2015-07-07T19:01:32","slug":"fallecio-gustavo-sainz-autor-de-los-libros-gazapo-y-la-princesa-del-palacio-de-hierro","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/?p=11635","title":{"rendered":"Falleci\u00f3 Gustavo Sainz, autor de los libros Gazapo y La princesa del Palacio de Hierro"},"content":{"rendered":"<p class=\"ecxMsoNormal\" align=\"center\"><b>A prop\u00f3sito de Gustavo Sainz<\/b><\/p>\n<p class=\"ecxMsoNormal\" align=\"center\"><b>Jos\u00e9 Agust\u00edn<\/b><\/p>\n<p class=\"ecxMsoNormal\" align=\"center\"><b>Gustavo Sainz (1940-2015), autor de los libros Gazapo y La princesa del Palacio de Hierro<\/b><\/p>\n<p class=\"ecxMsoNormal\" align=\"center\"><b>El escritor falleci\u00f3 el viernes 26 de junio en Indiana<\/b><\/p>\n<p class=\"ecxMsoNormal\">En la primera mitad de los a\u00f1os 60 Vicente Le\u00f1ero gan\u00f3 el premio Biblioteca Breve con Los alba\u00f1iles, y en muchos sentidos preludi\u00f3 lo que vendr\u00eda en 1965: la publicaci\u00f3n, casi simult\u00e1nea, de dos libros antit\u00e9ticos pero complementarios, revolucionarios y fundacionales de la novela en M\u00e9xico: Gazapo, de Gustavo Sainz, y Farabeuf o La cr\u00f3nica de un instante, de Salvador Elizondo, ambas editadas por la Serie del Volador de Joaqu\u00edn Mortiz. Hasta donde s\u00e9 (pero si la riego ah\u00ed est\u00e1 el plumil corrector de Sainz), aunque Gazapo se public\u00f3 en ese a\u00f1o en realidad hab\u00eda sido terminada antes; se llamaba Conejo extraordinario, pero ese nombre se cay\u00f3 cuando apareci\u00f3 Corre, Conejo, de John Updike, y entonces Saint-Sainz sali\u00f3 con el raro y afortunado t\u00edtulo Gazapo, conejo joven, pero tambi\u00e9n taimado, embustero; en todo caso el joven de la barbita llev\u00f3 su agazapada novela a Joaqu\u00edn Mortiz, donde la aceptaron. Pero en aquella \u00e9poca, m\u00e1s que ahora, los editores sol\u00edan tomarse todo el tiempo del mundo y los libros aparec\u00edan a los dos, tres o cuatro a\u00f1os de la contrataci\u00f3n. As\u00ed ocurri\u00f3 con Gazapo y Farabeuf, por lo que, al menos una vez, si no es que m\u00e1s, Gustavo sensatamente aprovech\u00f3 esa lentitud caprichosa para hacer cambios y correcciones, y as\u00ed lo que apareci\u00f3 en 1965 ya no fue el manuscrito original. Yo mismo tengo una de las versiones de Conejo extraordinario, con collages de Gustavo en la portada. La dedicatoria, t\u00edpica de Sainz Fiction, es de letra muy limpia que abre veredas de rumbos sinuosos a lo largo de la p\u00e1gina y puede continuar en las siguientes. La novela de Sainz tuvo un \u00e9xito instant\u00e1neo. Hasta la fecha tiene muy buenas ventas. Pero entonces era algo distinto en todos sentidos. La portada con la foto de la conejita difuminada por una pantalla abr\u00eda el mundo adolescente, dur\u00edsimo, muchas veces cruel. Un t\u00fanel oscuro y largu\u00edsimo que se hace f\u00e1cil por la vitalidad e inconsciencia que a esa edad se derrama, y por los amigos, apoyo decisivo en el proceso de crecimiento de Menelao: salir desdramatizadamente de la casa, o m\u00e1s bien hacinado departamento, del padre, un taxista desdibujado, donde se quedan las t\u00edas, una evang\u00e9lica y otra cat\u00f3lica, la abuela senil y las espiadas a la linda Gisela al ba\u00f1arse. Menelao se va a vivir al departamento polvoriento de su mam\u00e1, que nunca aparece pero que le debe a medio mundo, el escenario fonqui de la seducci\u00f3n sin prisas de Gisela, historia de amor y eje de la novela. Como subl\u00edneas est\u00e1n los intentos de seducci\u00f3n de Vulvo a N\u00e1car, una chava que nadie ve y s\u00f3lo existe a trav\u00e9s de lo que \u00e9l cuenta; y la relaci\u00f3n, mucho menos desarrollada, de Mauricio y Bikina. Qu\u00e9 nombrecito. Esto subraya la importancia del amor en el proceso de crecimiento e independencia, pues la pareja ahora proporciona el apoyo emocional que daban los padres, adem\u00e1s de que erotiza toda la novela a trav\u00e9s de los accidentes de la conquista de Vulvo y de la paciencia amorosa de Menelao, quien quisiera eternizar cada instante. A Vulvo le encantar\u00eda cogerse a N\u00e1car lo m\u00e1s pronto posible, pero Menelao no tiene ninguna prisa en poseer a Gisela. Mauricio, por su parte, no se anda con cuentos er\u00f3ticos y se acuesta con Bikina cada vez que puede. Lo que ocurre siempre es muy relativo. A veces, rashomonianamente, es una versi\u00f3n que despu\u00e9s alguien cuenta de otra manera; o se trata de grabaciones o diarios hechos por Menelao, Gisela o alguno de los metiches personajes; si no, se trata de una narraci\u00f3n de cuarta o qu\u00edntuple generaci\u00f3n, pues alguien cuenta lo que cont\u00f3 otro a quien se lo transmiti\u00f3 uno que lo oy\u00f3 de un testigo presencial pero distra\u00eddo y lejano de los acontecimientos. Las cosas ocurrieron as\u00ed o quiz\u00e1 no. Quiz\u00e1 ni siquiera tuvieron lugar, puras fantas\u00edas muy elaboradas. El tiempo entonces se desarticula, va y vuelve, se repite, pierde linealidad, tiende a lo circular, conc\u00e9ntrico, al eterno retorno, y difumina los bordes de la realidad y la ficci\u00f3n. Esta relatividad crea el espacio m\u00edtico, el no-tiempo, el del rito de iniciaci\u00f3n que se repite inexorable, consciente o no, de hecho casi siempre inconscientemente, en todo joven de esa edad en cualquier parte del mundo y de cualquier \u00e9poca. Adem\u00e1s de la estructura no-lineal y de la relatividad de lo narrado, el lenguaje es gran protagonista. Gus Sainete es experto en el habla coloquial, precisamente porque no la evade sino que la maneja con precisi\u00f3n y la vuelve intensa materia literaria. La narraci\u00f3n, cool, contenida, es rica en detalles; de todo se narra lo indispensable, pero con una veracidad llena de sabor. Abundan los cortes abruptos, las elipsis y la ambig\u00fcedad; pero cuando es necesario, Sanx-Sainz se detiene y se toma todo el tiempo del mundo. Adem\u00e1s, los nombres son muy divertidos, como Tricardio, Madhastra, Mochatea o Menelao-Menelado-Melenas\u2013 Melameas-Melachupas\u2013Melanc\u00e9tera. Y Bikina. O Vulvo, nombre incre\u00edble, de alguna forma transgresor y retador, como Sarro en Obsesivos d\u00edas circulares. Sarro. Carajo. Son parte de los detalles que enriquecen, como la riqueza de albures, muchos buen\u00edsimos, Medallas el Hojalatero, \u00bfsabes remar? pues vete remando a la chingada, el Pel\u00f3n me pregunt\u00f3 que cu\u00e1ndo vas a darle sus Ovaciones y su mascada, \u00bfsabes remar? pues rem\u00e1mame los huevos, huele a pedo, no, a cosaco; s\u00ed, yo soy el que entierra la vela, es m\u00e1s largo que un entierro, entierro de ciegos Sainzano es rey. Todo esto crea la credibilidad, naturalidad y autenticidad del relato, cuya estructuraci\u00f3n y las infinitas versiones matizan continuamente; parece algo sencillo pero no lo es para nada. A esa capacidad e inventiva de ordenar con precisi\u00f3n los materiales, se a\u00f1ade un estilo que fusiona econom\u00eda y contenci\u00f3n, fluidez y amenidad, rigor y soltura. Sainz no es copista o taqu\u00edgrafo de lo real; al contrario, transmuta el habla oral en una inteligente y provocativa expresi\u00f3n literaria. La escritura, limpia, econ\u00f3mica, pulcramente vigilada, busca y obtiene el lenguaje justo, y as\u00ed a la vez da humor, iron\u00eda y diversi\u00f3n en grande. Gazapo encuentra un raro equilibrio entre lo real y lo imaginario. Es compleja, elaborada, art\u00edstica, y a la vez natural, aut\u00e9ntica, disfrutable. Con el tiempo, esta novela, como pil\u00f3n o bonus track, ahora reconstruye una \u00e9poca, la ciudad de M\u00e9xico de fines de los cincuenta y principios de los sesenta; los paseos por gran parte de la capital crean una atm\u00f3sfera de eternizaci\u00f3n del momento, como en Farabeuf pero de una manera muy distinta; por eso el libro termina diciendo: De esa \u00e9poca conservo algunas fotograf\u00edas. Adem\u00e1s, Gazapo fue parte del raro fen\u00f3meno de una narraci\u00f3n de la juventud desde la juventud misma, con la correspondiente autenticidad, cambios de temas, lenguaje, tono, situaciones y de la concepci\u00f3n de la literatura misma. Como La tumba (1964) y De perfil (1966), o Pasto verde (1968) y El rey criollo (1970), de Parm\u00e9nides Garc\u00eda Salda\u00f1a, Gazapo fue una novela generacional que expandi\u00f3 el n\u00facleo de lectores en beneficio de la cultura en M\u00e9xico. Sainz Friction, bastante consciente de lo que hac\u00eda, planteaba sus puntos de vista firme o incluso belicosamente. Desacraliz\u00f3 a la cultura, la actualiz\u00f3 y la hizo m\u00e1s \u00e1gil e inteligente. Conoc\u00eda el medio y sab\u00eda c\u00f3mo darle empujoncitos a su novela, as\u00ed es que nunca rehuy\u00f3 ninguna forma de promoci\u00f3n o de publicitaci\u00f3n al margen de los mecanismos del Establishment. Todo eso convirti\u00f3 a Gazapo en un fen\u00f3meno especial, muy importante en el inicio de la nueva sensibilidad. En 1968 la juventud tuvo tal peso en la vida nacional que Revueltas abjur\u00f3 el dogma del proletariado como vanguardia de la revoluci\u00f3n. Esa vez, al igual que en Francia, Checoeslovaquia o Estados Unidos, los estudiantes fueron la descubierta de una creciente satisfacci\u00f3n universal y de un llamado a la humanizaci\u00f3n. Como dec\u00eda Fereydoun Hoveyda, las cuarentenas son cr\u00edticas, puntos decisivos, pero en sus cuarenta a\u00f1os Gazapo sigue entera, viva, tierna y divertida, desafiante y cordial, estimulante y v\u00eda de reflexi\u00f3n; se ubica y documenta los tiempos del desarrollismo, el sue\u00f1o mexicano de en la paz todo es posible, el de De esa \u00e9poca conservo algunas fotograf\u00edas. Pero sigue siendo esencial el tema del paso de un joven que se separa del n\u00facleo familiar para vivir por s\u00ed mismo, frecuentemente con la ayuda del amor; es lo eterno, arquet\u00edpico, cl\u00e1sico, aunque Menelao no parece tener relaci\u00f3n simb\u00f3lica con el de Homero. Gazapo, adem\u00e1s de recrear y fijar con \u00e9nfasis el tiempo, reinventa el mito del ritual de iniciaci\u00f3n a la madurez desde dentro, en medio de su condici\u00f3n sagrada y su cotidianeidad, l\u00fadica y dionisiacamente como en Eleusis, con humor, ingenio, inteligencia, malicia y peque\u00f1os toques de perversidad. Y mexicanidad. En Gazapo el tema del fin de la adolescencia es impecable, natural, divertido, veraz y eficaz. No dudo que esta novela seguir\u00e1 vigente durante mucho tiempo. Es un aut\u00e9ntico cl\u00e1sico de la literatura mexicana.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>A prop\u00f3sito de Gustavo Sainz Jos\u00e9 Agust\u00edn Gustavo Sainz (1940-2015), autor de los libros Gazapo y La princesa del Palacio de Hierro El escritor falleci\u00f3 el viernes 26 de junio en Indiana En la primera mitad de los a\u00f1os 60 Vicente Le\u00f1ero gan\u00f3 el premio Biblioteca Breve con Los alba\u00f1iles, y en muchos sentidos preludi\u00f3 [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":249,"featured_media":11636,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-11635","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-sin-categoria"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/11635","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/249"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=11635"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/11635\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":11637,"href":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/11635\/revisions\/11637"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/media\/11636"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=11635"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=11635"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=11635"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}