{"id":11638,"date":"2015-07-07T13:06:26","date_gmt":"2015-07-07T19:06:26","guid":{"rendered":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/?p=11638"},"modified":"2015-07-07T13:06:26","modified_gmt":"2015-07-07T19:06:26","slug":"irlanda-fascinados-por-la-escritura-han-cultivado-novelas-epopeyas-literatura-de-ficcion-siempre-han-preferido-el-mito-a-la-realidad","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/?p=11638","title":{"rendered":"Irlanda:  Fascinados por la escritura, han cultivado novelas, epopeyas, literatura de ficci\u00f3n Siempre han preferido el mito a la realidad"},"content":{"rendered":"<p class=\"ecxMsoNormal\"><b>Irlanda:<\/b><\/p>\n<p class=\"ecxMsoNormal\"><b>Fascinados por la escritura, han cultivado novelas, epopeyas, literatura de ficci\u00f3n Siempre han preferido el mito a la realidad<\/b><\/p>\n<p class=\"ecxMsoNormal\">\u00c1nxela Romero-Astvaldsson<\/p>\n<p class=\"ecxMsoNormal\">\n<p class=\"ecxMsoNormal\">Parece probado que las islas, a\u00fan las m\u00ednimas, son recintos f\u00e9rtiles para la creaci\u00f3n. Irlanda e Islandia, donde antes que los vikingos se asentaron monjes irlandeses, participan de id\u00e9ntica prodigalidad, si bien la Isla Esmeralda es un caso paradigm\u00e1tico. Imposible soslayar que un recodo de apenas cinco millones de habitantes haya hecho tan excepcional aportaci\u00f3n a la literatura mundial y en la mayor\u00eda de los g\u00e9neros. La n\u00f3mina es apabullante: Jonathan Swift, Bram Stoker, Oliver Goldsmith, Mar\u00eda Edgeworth, James Joyce, Samuel Beckett, James Stephens, Frank O\u2019Connor, Richard Sheridan, George Bernard Shaw, William Buttler Yeats, Lady Gregory, Lady Wilde, John Millington Synge, Oscar Wilde, Sean O\u2019Casey, Brendan Behan, Arthur Conan Doyle, Thomas Moore, Patrick Kavanagh, Flann O\u2019Brien, Eavan Boland, Seamus Heaney, s\u00f3lo se mencionan a los m\u00e1s sobresalientes, entre ellos cuatro Premios Nobel de literatura, como bien se sabe: W.B. Yeats (1923), Bernard Shaw (1925), Samuel Beckett (1969) y Seamus Heaney (1995).<\/p>\n<p class=\"ecxMsoNormal\">\n<p class=\"ecxMsoNormal\">La fascinaci\u00f3n por la escritura es absoluta en Irlanda, sin t\u00e9rmino medio. La apuntala una tradici\u00f3n casi ininterrumpida de diecis\u00e9is siglos, pues despu\u00e9s de la griega y la latina es la m\u00e1s antigua de Europa. Joyce, de hecho, no fue pionero en adaptar la Odisea hom\u00e9rica en su obra magna; ya cerca de 1200 se hab\u00eda volcado a la lengua vern\u00e1cula, el irland\u00e9s medio, en una versi\u00f3n en la que Ulises, hijo de Laertes, se convert\u00eda en Uilix Mac Leirtis.<\/p>\n<p class=\"ecxMsoNormal\">\n<p class=\"ecxMsoNormal\">El compromiso irland\u00e9s con la literatura queda muy de manifiesto en el hecho de que, en 1969, se aprobara una ley, a\u00fan vigente, que exime de impuestos a los derechos de autor, probablemente para agradecer el enraizamiento secular de sus escritores en la comunidad. No es casual que en la Declaraci\u00f3n de Independencia de 1916, que precedi\u00f3 al fallido Alzamiento de Pascua, tres de los siete firmantes fueran poetas y gran parte de los voluntarios ejercieran actividades relacionadas con las letras. Ese halo rom\u00e1ntico supuso un est\u00edmulo en la causa de la independencia para generaciones venideras. Tampoco es producto del azar que, en 1954, un grupo de escritores nacionales ideara, en homenaje al Leopold Bloom del Ulises, el c\u00e9lebre Bloomsday el 16 de junio, \u00fanico d\u00eda de 1904 en que transcurre la peripecia novelesca, que ha devenido en una entusiasta celebraci\u00f3n popular en la que los dublineses pululan por la ciudad revisitando los escenarios de la novela y teatralizando sus fragmentos emblem\u00e1ticos. El que algunos de los extasiados participantes admitan sin rubor no haber le\u00eddo la novela de Joyce debido a su complejidad, no la invalida como parte reconocible de su identidad. A Joyce sus paisanos lo veneran incluso sin comprenderlo. La raz\u00f3n se las proporcion\u00f3 el propio escritor: \u201cQuiero ofrecer de Dubl\u00edn un retrato tan cabal que la ciudad pudiera, en el caso de desaparecer de repente, reconstruirse por completo a partir de mi libro.\u201d M\u00e1s honesta suena la aspiraci\u00f3n que le condujo a componer su singular odisea: \u201cEl trabajo que me impongo t\u00e9cnicamente, de escribir un libro desde dieciocho puntos de vista distintos y otros tantos estilos, todos ellos desconocidos o no descubiertos por mis colegas de profesi\u00f3n, m\u00e1s la naturaleza del argumento, bastar\u00edan para alterar el equilibrio mental de cualquiera.\u201d<\/p>\n<p class=\"ecxMsoNormal\">\n<p class=\"ecxMsoNormal\">El propio Joyce llam\u00f3 a Irlanda \u201cisla de santos y sabios\u201d en una conferencia en Trieste, en alusi\u00f3n a los tiempos remotos en que fue foco de santidad e inteligencia, y proyectaba su energ\u00eda sobre el resto del continente. No exageraba: es nutrida la lista de irlandeses que, como peregrinos, ermita\u00f1os, maestros o sabios, propagaron su saber por el mundo, y su huella sigue perenne lo mismo en altares diseminados por su geograf\u00eda, que en tradiciones y leyendas. Igualmente, su capital se cartograf\u00eda sobre la palabra literaria; estatuas de los maestros e itinerarios literarios se diseminan por la ciudad; una hilera de placas los rememora frente a la catedral de San Patricio, patr\u00f3n de Irlanda que lleg\u00f3 a la isla antes de que la cristiandad se desgajara en dos.<\/p>\n<p class=\"ecxMsoNormal\">\n<p class=\"ecxMsoNormal\">Con Irlanda en todas partes<\/p>\n<p class=\"ecxMsoNormal\">El hecho de que los autores mayores vivieran y escribieran durante largos per\u00edodos fuera de Irlanda (Wilde, Yeats, Beckett y Joyce murieron en el extranjero), sobre todo en Inglaterra, dificult\u00f3 la fijaci\u00f3n del canon literario irland\u00e9s. De hecho, Swift, Goldsmith, Edgeworth, Wilde y Shaw fueron tradicionalmente considerados ingleses, y fue s\u00f3lo a partir de la independencia parcial de Irlanda, en 1920-1922, cuando se les reclam\u00f3 como irlandeses. Este fue un cambio que favoreci\u00f3 el empleo del t\u00e9rmino de literatura anglo-irlandesa, referida al cuerpo literario de escritura irlandesa producido en ingl\u00e9s, frente a la producida por los miembros de ascendencia protestante del siglo XVIII. El abandono f\u00edsico no borr\u00f3 el eco de la tem\u00e1tica irlandesa en sus obras: \u00e9sta surgi\u00f3 reformulada por la incorporaci\u00f3n de las corrientes cosmopolitas europeas de las que se nutrieron los autores.<\/p>\n<p class=\"ecxMsoNormal\">\n<p class=\"ecxMsoNormal\">\n<p class=\"ecxMsoNormal\">Elizabeth Bowen<\/p>\n<p class=\"ecxMsoNormal\">La de Irlanda es una historia de colonizaci\u00f3n e independencia simult\u00e1neas, de hambrunas, emigraci\u00f3n, resistencia, rebeli\u00f3n y guerra civil, factores que han delineado una literatura tironeada por tensiones que la signan como un espacio h\u00edbrido, enhebrado en torno a temas recurrentes, como la tierra, la religi\u00f3n, la identidad, la nacionalidad y los conflictos idiom\u00e1ticos. La convivencia entre el ga\u00e9lico y el ingl\u00e9s no siempre ha sido pac\u00edfica. Las obras m\u00e1s conocidas fuera de Irlanda son las escritas en ingl\u00e9s, pero las hay en ga\u00e9lico y en lengua celta, y todas est\u00e1n arropadas por una s\u00f3lida tradici\u00f3n oral que ha contribuido a diferenciar la literatura irlandesa en ingl\u00e9s de la literatura inglesa de otros pa\u00edses. Incluso la interacci\u00f3n entre ambas ha dado como resultado el hiberno-ingl\u00e9s, con una sintaxis y una musicalidad distintivas.<\/p>\n<p class=\"ecxMsoNormal\">\n<p class=\"ecxMsoNormal\">Si la cultura como aglutinante de la construcci\u00f3n nacional ha sido fundamental en la historia irlandesa, la novela, como g\u00e9nero que mejor se aviene a la expresi\u00f3n de los cambios sociales y pol\u00edticos, se establece s\u00f3lidamente en el siglo XVIII. Aunque las epopeyas de la Irlanda celta se escribieron en prosa, la literatura de ficci\u00f3n propiamente dicha se inici\u00f3 con las obras del de\u00e1n de la catedral de San Patricio, Jonathan Swift, entre cuyas obras m\u00e1s notables se cuenta la muy conocida Los viajes de Gulliver (1726), as\u00ed como Una humilde proposici\u00f3n (para prevenir que los ni\u00f1os de los pobres de Irlanda sean una carga para sus padres o el pa\u00eds y para hacerlos \u00fatiles al p\u00fablico), panfleto de 1729 escrito en respuesta a la miseria que azotaba la isla, en el que propon\u00eda, con tono pedag\u00f3gico, paliar el hambre vendiendo algunos de los numerosos hijos de las familias pobres a los terratenientes ingleses para su consumo alimenticio, por su alto valor nutritivo, entre otras bondades. La aparente humorada no fue comprendida por todos sus coet\u00e1neos que la tacharon de irreverente, sin saber que Swift estaba fundando una de las singularidades de los escritores irlandeses: el humor grotesco y la s\u00e1tira como soportes de denuncia de las incongruencias sociales.<\/p>\n<p class=\"ecxMsoNormal\">\n<p class=\"ecxMsoNormal\">A mediados del siglo XIX, coincidiendo con la Gran Hambruna (1845-49), Irlanda revitaliz\u00f3 sus expresiones nacionalistas y alent\u00f3 el renacimiento de la literatura irlandesa que fragu\u00f3 en las \u00faltimas d\u00e9cadas del siglo. Destaca Maria Edgeworth, cuyos trabajos reflejaban las teor\u00edas educativas liberales derivadas de Jean Jacques Rousseau. La novela El castillo de Rackrent (1800) es un tratamiento ir\u00f3nico de la vida anglo-irlandesa en tiempos turbulentos pol\u00edticamente, y resulta innovadora por el empleo del dialecto local y por situar a los cat\u00f3licos irlandeses en el centro narrativo. Se considera como la primera novela regional de las islas brit\u00e1nicas, y tuvo reconocida influencia en Walter Scott, pionero escoc\u00e9s de la novela hist\u00f3rica. William Carleton bas\u00f3 El profeta negro (1847) en las hambrunas de 1817 y 1822; su publicaci\u00f3n en plena Gran Hambruna le dio relevancia. George Moore es un autor clave en tanto antecedente de Beckett y Joyce, debido a la necesidad de abandonar su pa\u00eds; Moore vivi\u00f3 en Par\u00eds y fue uno de los primeros novelistas en emplear t\u00e9cnicas del realismo franc\u00e9s \u2013Balzac, Flaubert y Zola, principalmente\u2013, por lo que se le considera el primer novelista moderno. Pero el verdadero arquitecto del renacimiento de la literatura irlandesa fue sin duda Yeats, cuya carrera literaria, acompasada con el desarrollo del modernismo europeo de las d\u00e9cadas de los a\u00f1os veinte y treinta, ofrece como resultado un nuevo tipo de literatura irlandesa en ingl\u00e9s.<\/p>\n<p class=\"ecxMsoNormal\">\n<p class=\"ecxMsoNormal\">Afirmar que Joyce es el escritor irland\u00e9s m\u00e1s influyente y de mayor proyecci\u00f3n, a pesar de que la mayor\u00eda de sus obras fueron escritas en el exilio, resulta una obviedad. Su personalidad ha coadyuvado a mantener la leyenda seg\u00fan la cual el modernismo se encumbra en la obra joyceana; estela a la que muchos no han sabido sobreponerse. En su debut literario, la colecci\u00f3n de cuentos Dublineses (1914), ya se advierte el deseo de Joyce de alejarse de versiones idealizadas de su pa\u00eds, por lo que vertebra los relatos en torno a la par\u00e1lisis y claustrofobia que percib\u00eda en la sociedad cat\u00f3lica dublinesa. El mismo tono recorre Retrato de un artista adolescente (1916), en que el protagonista Stephen Dedalus emerge de un clima restrictivo en lo religioso. Pero, como bien se sabe, fue Ulises (1922) el texto que transform\u00f3 la novela europea en tanto funda un nuevo estilo que fusionaba mito, historia y \u00e9pica, adem\u00e1s, claro est\u00e1, de ser la novela de Dubl\u00edn por antonomasia. Un Dubl\u00edn v\u00edvido, sexualizado, bullicioso, traicionero, nost\u00e1lgico, por cuya \u201csucesi\u00f3n de presentes\u201d deambulan Stephen Dedalus y Leopold Bloom. Joyce ha sido durante d\u00e9cadas sin\u00f3nimo de la m\u00e1s controvertida experimentaci\u00f3n, y con m\u00e1s raz\u00f3n para aquellos que han sido incapaces de vadear los meandros del impenetrable Finnegans Wake (1939).<\/p>\n<p class=\"ecxMsoNormal\">\n<p class=\"ecxMsoNormal\">Algunos nombres para el siglo XXI<\/p>\n<p class=\"ecxMsoNormal\">En el siglo XXI, la literatura irlandesa explora nuevas inquietudes existenciales en formatos variados, pero se reconoce el enraizamiento con la tradici\u00f3n, pues en Irlanda siempre se han preferido los mitos a la realidad; entre realidad y leyenda, invariablemente gana la segunda.<\/p>\n<p class=\"ecxMsoNormal\">\n<p class=\"ecxMsoNormal\">Para aquellos que deseen aventurarse por los m\u00faltiples senderos de la narrativa irlandesa, he aqu\u00ed algunos de los autores traducidos m\u00e1s sobresalientes. Elizabeth Bowen, cuyo texto autobiogr\u00e1fico se mueve entre la memoria, el amor y la sexualidad en Siete inviernos; Francis McCourt, hace la radiograf\u00eda de la miseria en Las cenizas de \u00c1ngela; Liam O\u2019Flaherty, que compone en El delator un thriller ambientado en los a\u00f1os de la lucha clandestina irlandesa tras la guerra civil; Joyce Cary, autor de una trilog\u00eda de la que se conoce en espa\u00f1ol La boca del caballo. Hasta su muerte en 1966, Flann O\u2019Brien representa la innovaci\u00f3n en el campo de la ficci\u00f3n. Destacan En nadar-dos- p\u00e1jaros, narraci\u00f3n de historias engarzadas de filiaci\u00f3n c\u00f3mica; El tercer polic\u00eda, La boca pobre; Cr\u00f3nica de Dalkey. Dos cuentistas destacados son Sean O\u2019Faolain \u2013Locuras de una noche de verano\u2013 y la primera de sus cuatro novelas, Un nido para personas sencillas\u2013 y Frank O\u2019Connor \u2013Hu\u00e9spedes de la naci\u00f3n, Manzanas de discordia, Jalea de manzanas silvestres. Ambos son nacionalistas comprometidos con el bando republicano que retratan el mundo irland\u00e9s con sentido cr\u00edtico. O\u2019Connor se centra en lo cotidiano, mientras que O\u2019Faolain es m\u00e1s \u00e1cido en el tratamiento de las clases bajas o medias, y c\u00e1ustico respecto al catolicismo irland\u00e9s. John McGahern tuvo problemas con la censura \u2013La oscuridad le cost\u00f3 el exilio. De William Trevor, adscrito a un planteamiento realista, destaca La historia de Lucy Gault. Despu\u00e9s de ellos, los m\u00e1s actuales y con \u00e9xito notable son: Colm Toibin, con una descarnada novela sobre las relaciones familiares y la homosexualidad, El faro de Bridgewater; y, en g\u00e9nero negro, John Banville, entre sus \u00faltimas obras cabe mencionar Venganza y La rubia de ojos negros. Destaca una novela formidable: Nadan dos chicos, de Jamie O\u2019Neill, ambientada durante los preparativos del levantamiento irland\u00e9s contra los ingleses y la primera guerra mundial, narra con recursos afines a Joyce, Wilde y O\u2019Brien, la relaci\u00f3n de dos adolescentes con su entorno, proporcionando una imagen v\u00edvida del car\u00e1cter insular.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Irlanda: Fascinados por la escritura, han cultivado novelas, epopeyas, literatura de ficci\u00f3n Siempre han preferido el mito a la realidad \u00c1nxela Romero-Astvaldsson Parece probado que las islas, a\u00fan las m\u00ednimas, son recintos f\u00e9rtiles para la creaci\u00f3n. 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