{"id":11705,"date":"2015-12-03T11:25:52","date_gmt":"2015-12-03T17:25:52","guid":{"rendered":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/?p=11705"},"modified":"2015-12-03T11:25:52","modified_gmt":"2015-12-03T17:25:52","slug":"la-musica-lationoamericana-en-madrid","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/?p=11705","title":{"rendered":"La M\u00fasica lationoamericana en Madrid"},"content":{"rendered":"<p class=\"x_MsoNormal\">La M\u00fasica lationoamericana en Madrid<\/p>\n<p class=\"x_MsoNormal\">La bandera nacional de la Rep\u00fablica Dominicana (rojo, azul y blanco), reproducida en todos los tama\u00f1os posibles y colgada a diestra y siniestra, junto con fotograf\u00edas, ra\u00eddas por el tiempo, de enso\u00f1adores paisajes tropicales (playa, sol y coco), son los distintivos inequ\u00edvocos de La Esquina Caribe\u00f1a, uno de los tantos restaurantes que denotan la colorida y bulliciosa presencia de la colonia dominicana en el barrio de Cuatro Caminos, en pleno centro de Madrid.<\/p>\n<p class=\"x_MsoNormal\">\n<p class=\"x_MsoNormal\">Aqu\u00ed, los dominicanos llegan puntualmente cualquier d\u00eda a cualquier hora, pero sobre todo los domingos, cuando libran, cuando no trabajan, cuando no hay prisa, cuando no\u00a0 han de cuidar a ni\u00f1os, perros y ancianos ajenos, cuando tienen todo el tiempo y m\u00e1s por delante. Llegan solos, en familia, en pandilla o en pareja, y se instalan donde pueden, donde haya un\u00a0 huequecito, en alguna mesa, en la barra, junto a la puerta, contra la pared o cualquier otra esquina libre cuando se atesta el lugar, hasta reventar, poco a poco desde la apertura a mediod\u00eda hasta el cierre de las puertas, m\u00e1s all\u00e1 de la noche avenida.<\/p>\n<p class=\"x_MsoNormal\">\n<p class=\"x_MsoNormal\">Vienen a comer el sancocho, el sabroso chicharr\u00f3n estilo Villa Mella, los guandules o el mang\u00fa; a tomar una y otra y otra cerveza Presidente, a brindar con ron directamente importado de all\u00e1, de la \u201cisla en medio del mar\u201d. Vienen, sencillamente, a estar, a bailar, a corear, a recordar, a dirimir penas, broncas, mal de amores y, por encima de todo, a nutrir la nostalgia con notas, sorbos y cuerpos busc\u00e1ndose y roz\u00e1ndose\u00a0 al comp\u00e1s del merengue y, a\u00fan m\u00e1s cerquita todav\u00eda, la bachata.<\/p>\n<p class=\"x_MsoNormal\">\n<p class=\"x_MsoNormal\">Simult\u00e1neamente, en otro barrio, m\u00e1s hacia el sur de la capital, pegado a lo que denominan el cintur\u00f3n rojo, asociado hist\u00f3ricamente al proletariado y a las luchas de la izquierda, migrantes procedentes de los llanos orientales de Bolivia, los as\u00ed llamados cambas, se juntan en La Choza, una pe\u00f1a al mejor estilo de su terru\u00f1o natal. Es un amplio sal\u00f3n de baile, anteriormente usado para bodas, bautizos y comuniones, con profuso decorado kitsch, harto ornamento dorado, l\u00e1mparas de l\u00e1grimas de vidrio y espejos por doquier. En el centro, la pista de baile; a la redonda, mesas circulares o largos tablones con sus respectivas sillas para diez, veinte o m\u00e1s personas; a un costado, la cocina de donde salen los meseros con las suculentas viandas regionales y, al fondo, lo m\u00e1s importante: la orquesta de m\u00fasica que entona sin parar cumbia tras cumbia para todos y cada uno de los paisanos.<\/p>\n<p class=\"x_MsoNormal\">\n<p class=\"x_MsoNormal\">Por su lado, los bolivianos del altiplano, los collas, se juntaron recientemente con los andinos ecuatorianos para celebrar conjuntamente el Inti Raymi, la gran Fiesta del Sol, que llevaron a cabo, cuando el solsticio de verano, en El Retiro, el parque emblem\u00e1tico de Madrid. Mujeres y hombres, ataviados a la usanza ind\u00edgena de acuerdo con la fraternidad de pertenencia, extendieron una exuberante ofrenda con frutas, flores e incienso, rezaron al astro en su lengua materna quechua, mascaron y convidaron generosas cantidades de hojas de coca para, finalmente, terminar la ceremonia con danzas al ritmo de quenas, zampo\u00f1as, tarkas y antaras que entonaban waynos, tinkus y yarav\u00edes.<\/p>\n<p class=\"x_MsoNormal\">\n<p class=\"x_MsoNormal\">Todo ello constituye s\u00f3lo una puntada de los tant\u00edsimos espacios que los migrantes procedentes de todos los rincones del continente latinoamericano han abierto y\/o constituido en la capital espa\u00f1ola. Son espacios normalmente regentados por los mismos extranjeros, dirigidos fundamentalmente a sus connacionales que, dentro del contexto del desarraigo propio de la migraci\u00f3n, vienen a cumplir un rol fundamental de cohesi\u00f3n \u00e9tnica y memoria. La m\u00fasica, esencial, siempre presente, se convierte en punto de atracci\u00f3n, recreaci\u00f3n, confluencia y conexi\u00f3n entre compatriotas que se reconocen entre s\u00ed por compartir no solamente un lugar de origen, sino tambi\u00e9n el lugar del destierro y, tal vez, los a\u00f1os dir\u00e1n, del entierro.<\/p>\n<p class=\"x_MsoNormal\">\n<p class=\"x_MsoNormal\">Los sonidos de Am\u00e9rica Latina no est\u00e1n sin embargo solamente circunscritos a estos espacios de a\u00f1oranzas, sino se desbordan m\u00e1s all\u00e1 de los linderos \u00e9tnicos y se diseminan marcando rutas musicales a lo largo y ancho del mapa socio-geogr\u00e1fico de la ciudad. Y ello gracias a los m\u00fasicos que se asoman e incursionan fuera de los ghettos, para brindar los ritmos latinos al p\u00fablico espa\u00f1ol, necesitado de exotismos, enso\u00f1aciones u otredades.<\/p>\n<p class=\"x_MsoNormal\">\n<p class=\"x_MsoNormal\">La oferta musical es amplia y variada; en los clubes nocturnos de m\u00fasica en vivo y en las salas formales de conciertos hay para escoger de acuerdo con la saudade y el cosquilleo del momento: desde el tango y el son montuno, pasando por boleros de toda la vida, los acordeones y vallenatos de Colombia, la samba brasile\u00f1a hasta la percusi\u00f3n de caj\u00f3n y tac\u00f3n de los peruanos afrodescendientes. En estos contextos nocturnos es donde, adem\u00e1s de la difusi\u00f3n de las tradiciones musicales \u201cpuras\u201d, acontece inevitablemente el encuentro entre los m\u00fasicos de diferentes procedencias culturales y estilos musicales que paulatinamente intercambian y experimentan fusiones e hibridaciones sonoras, propiciando as\u00ed innovaciones.<\/p>\n<p class=\"x_MsoNormal\">\n<p class=\"x_MsoNormal\">Y claro y obviamente y c\u00f3mo no, M\u00e9xico \u201cqu\u00e9 herido\u201d, perd\u00f3n, querido, tambi\u00e9n hace alarde de presencia. Los el\u00e9ctricos sonideros tropicales, por ejemplo, que volaron de la Doctores a las Europas, ponen a brincar felices hasta el amanecer a treinta\u00f1eros ib\u00e9ricos, seguidores \u2013la mayor\u00eda\u2013 de la pujante fuerza pol\u00edtica de Podemos, promotores de asambleas barriales y solidarios hasta la m\u00e9dula con la causa de los 43.<\/p>\n<p class=\"x_MsoNormal\">\n<p class=\"x_MsoNormal\">Y los mariachis, los infaltables e imprescindibles mariachis, se plantan muy a la Garibaldi en la Puerta del Sol y tocan y cantan \u201cCielito lindo\u201d, alegrando los corazones las tantas marchas de protesta que ah\u00ed se concentran, gui\u00f1ando el ojo para las selfies de los turistas y esperando ser contratados para amenizar opulentas fiestas en los amplios jardines afrancesados de la clase pudiente en los barrios residenciales por all\u00e1 en el noroeste urbano.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>La M\u00fasica lationoamericana en Madrid La bandera nacional de la Rep\u00fablica Dominicana (rojo, azul y blanco), reproducida en todos los tama\u00f1os posibles y colgada a diestra y siniestra, junto con fotograf\u00edas, ra\u00eddas por el tiempo, de enso\u00f1adores paisajes tropicales (playa, sol y coco), son los distintivos inequ\u00edvocos de La Esquina Caribe\u00f1a, uno de los tantos [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":249,"featured_media":11706,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-11705","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-sin-categoria"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/11705","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/249"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=11705"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/11705\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":11707,"href":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/11705\/revisions\/11707"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/media\/11706"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=11705"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=11705"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=11705"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}