{"id":11783,"date":"2016-02-20T16:59:11","date_gmt":"2016-02-20T22:59:11","guid":{"rendered":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/?p=11783"},"modified":"2016-02-20T16:59:11","modified_gmt":"2016-02-20T22:59:11","slug":"el-manual-del-peor-periodismo","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/?p=11783","title":{"rendered":"El Manual del peor periodismo"},"content":{"rendered":"<p><span style=\"text-decoration: underline;\"><\/span><\/p>\n<p class=\"x_MsoNormal\">El Manual del peor periodismo<\/p>\n<p class=\"x_MsoNormal\">Hace un a\u00f1o, en la edici\u00f3n 1997 de la revista Proceso, se public\u00f3 una entrevista con Umberto Eco a prop\u00f3sito de lo que, ahora podemos decir, fue su \u00faltima novela: N\u00famero cero. Es la historia de un grupo de periodistas sin escr\u00fapulos que prepara la edici\u00f3n de un nuevo cotidiano. El semi\u00f3logo y te\u00f3rico de la comunicaci\u00f3n teje una trama a partir de una prensa dedicada al chantaje y a hundir a personajes p\u00fablicos a base de medias verdades y chismes. Es, en suma, un manual del peor periodismo posible. Con esa novela, Eco regres\u00f3 a la ficci\u00f3n. La charla con Isabel J\u00e1come se reproduce \u00edntegra a continuaci\u00f3n.<\/p>\n<p class=\"x_MsoNormal\">\n<p class=\"x_MsoNormal\">ROMA<\/p>\n<p class=\"x_MsoNormal\">Proceso<\/p>\n<p class=\"x_MsoNormal\">El escritor italiano Umberto Eco \u2013erudito, semi\u00f3logo y ensayista\u2013 incursiona en su m\u00e1s reciente libro, N\u00famero cero, en el mundo de la informaci\u00f3n y la comunicaci\u00f3n para contar con estilo ligero y divertido los mecanismos de manipulaci\u00f3n de la prensa corrupta.<\/p>\n<p class=\"x_MsoNormal\">\n<p class=\"x_MsoNormal\">Eco, de 83 a\u00f1os, abandona sus reflexiones intelectuales para describir las t\u00e1cticas y maniobras que se fraguan en una redacci\u00f3n de siete periodistas durante la preparaci\u00f3n de los \u201cn\u00fameros piloto\u201d de un diario, los n\u00fameros cero.<\/p>\n<p class=\"x_MsoNormal\">\n<p class=\"x_MsoNormal\">\u201cDesde hace 40 a\u00f1os reflexiono y discuto sobre los l\u00edmites y las posibilidades del periodismo\u201d, confes\u00f3 Eco en una larga charla con el periodista antimafia italiano Roberto Saviano en la cual ambos analizaron las carencias y los abusos de los medios de comunicaci\u00f3n y de las redes sociales en internet.<\/p>\n<p class=\"x_MsoNormal\">\n<p class=\"x_MsoNormal\">\n<p class=\"x_MsoNormal\">A diferencia de su novela El cementerio de Praga, en la que a trav\u00e9s de un texto inventado, el Protocolo de los Sabios de Si\u00f3n, se demoniza a todo un pueblo y una religi\u00f3n \u2013una escalofriante antolog\u00eda de la injuria al diferente\u2013, ahora Umberto Eco sit\u00faa al lector en la Italia de 1992, a\u00f1o del esc\u00e1ndalo por corrupci\u00f3n descubierto por el operativo Manos Limpias: Las investigaciones judiciales derrumbaron entonces a toda una clase pol\u00edtica, lo que signific\u00f3 el fin de la llamada Primera Rep\u00fablica y el nacimiento del \u201cberlusconismo\u201d, la era protagonizada por el controvertido magnate de las comunicaciones Silvio Berlusconi.<\/p>\n<p class=\"x_MsoNormal\">\n<p class=\"x_MsoNormal\">Como emblema de esa fase hist\u00f3rica, Eco cuenta por cap\u00edtulos \u2013que corresponden a fechas espec\u00edficas\u2013 las reuniones de los integrantes de una redacci\u00f3n, celebradas en el lapso de un a\u00f1o. Ellos trabajan en torno a un peri\u00f3dico que est\u00e1 por salir, Domani (Ma\u00f1ana), financiado por \u201cel Comendador\u201d Vimercate, \u201cnuevo rico\u201d propietario de canales privados de televisi\u00f3n, en una clara alusi\u00f3n a Berlusconi (llamado en Italia el Cavaliere), patr\u00f3n de la derecha italiana durante 20 a\u00f1os.<\/p>\n<p class=\"x_MsoNormal\">\n<p class=\"x_MsoNormal\">Para realizar los borradores del diario se confeccionan y escogen noticias particulares, aquellas que sirven para sembrar dudas, para calumniar a enemigos y poderosos y luego chantajearlos y entrar a formar parte de su c\u00edrculo, en un retrato perfecto de lo que Eco llama la \u201cmaquinaria para enlodar\u201d.<\/p>\n<p class=\"x_MsoNormal\">\n<p class=\"x_MsoNormal\">Un ejemplo de ese sutil estilo de manejo del poder: la investigaci\u00f3n que ordena el director del diario, Simei, sobre un juez intachable que a su vez indaga acerca de un c\u00e9lebre caso de millonarios sobornos en una casa de reposo para ancianas de una de las sociedades del patrocinador del diario.<\/p>\n<p class=\"x_MsoNormal\">\n<p class=\"x_MsoNormal\">\u201c\u00bfUsa calcetines de colores, anaranjados, verde esmeralda? \u00bfTenis tambi\u00e9n? \u00bfEs un dandi o uno de esos hijos de las flores? Quiz\u00e1 fuma mariguana. Esta es la conclusi\u00f3n a la que deben llegar los lectores. Trabajen ese tema. Saquen un retrato lleno de sombras oscuras. Y acabemos con \u00e9l como se debe. De una noticia sacamos una noticia. Y sin mentir\u201d, explica Simei en una de las reuniones de mayo.<\/p>\n<p class=\"x_MsoNormal\">\n<p class=\"x_MsoNormal\">Autor de best sellers que han dado la vuelta al mundo \u2013El nombre de la rosa, El p\u00e9ndulo de Foucault, La misteriosa llama de la Reina Loana\u2013, Eco escribe por primera vez de una \u00e9poca reciente, aunque recurre a sus tramas preferidas: confabulaciones, falsos mitos, planes oscuros, espionaje y contraespionaje y lo que est\u00e1 detr\u00e1s: la \u201cdietrolog\u00eda\u201d, como dicen en Italia.<\/p>\n<p class=\"x_MsoNormal\">\n<p class=\"x_MsoNormal\">El a\u00f1o crucial<\/p>\n<p class=\"x_MsoNormal\">\n<p class=\"x_MsoNormal\">Uno de los protagonistas de la novela, Colonna, no es, como en otras obras de Umberto Eco, un refinado pensador, sino un simple periodista fracasado que est\u00e1 por cumplir 50 a\u00f1os, un perdedor innato que ha trabajado para diarios locales y que corrige novelas de otros. Pero ahora cree haber encontrado el trabajo que le podr\u00eda cambiar la vida: jefe de redacci\u00f3n de Domani.<\/p>\n<p class=\"x_MsoNormal\">\n<p class=\"x_MsoNormal\">Encargados de crear noticias, suscitar reacciones, cuestionar verdades, generar sospechas, los reporteros de Domani ofrecen verdaderas lecciones de mal periodismo y cumplen su cometido sin saber que el diario no saldr\u00e1 jam\u00e1s publicado y sin sospechar que \u00e9ste es s\u00f3lo un arma infalible de chantaje.<\/p>\n<p class=\"x_MsoNormal\">\n<p class=\"x_MsoNormal\">\u201cPara m\u00ed es un manual de la comunicaci\u00f3n de nuestros d\u00edas\u201d, resume Saviano, quien considera que las redes sociales han multiplicado esa forma de enlodar iniciada en los noventa, llegando a generar verdaderos \u201cmonstruos\u201d.<\/p>\n<p class=\"x_MsoNormal\">\n<p class=\"x_MsoNormal\">\u201cQuise dar una imagen grotesca del mundo. Aunque el mecanismo de la m\u00e1quina para enlodar, de lanzar insinuaciones, se usaba ya durante la Inquisici\u00f3n\u201d, explic\u00f3 Eco, quien de alguna manera se\u00f1ala al magnate de las comunicaciones y exprimer ministro Berlusconi, por considerarlo emblema de esa era marcada por la combinaci\u00f3n de chismes con informaci\u00f3n, vida p\u00fablica y vicios privados, de bunga-bunga (org\u00edas) con crisis econ\u00f3mica.<\/p>\n<p class=\"x_MsoNormal\">\n<p class=\"x_MsoNormal\">\u201cEscog\u00ed 1992 porque considero que ese a\u00f1o marca el momento de un declive en la historia de la sociedad italiana\u201d, admiti\u00f3 Eco en una entrevista con el diario Corriere della Sera al referirse a un a\u00f1o crucial para Italia que abri\u00f3 el camino a la entrada en la pol\u00edtica del magnate de las comunicaciones.\u00ad<\/p>\n<p class=\"x_MsoNormal\">\n<p class=\"x_MsoNormal\">No es la primera vez que Eco inculpa al Cavaliere de ser la vanguardia de una \u201cnueva forma de liderazgo populista-democr\u00e1tico\u201d, como escribi\u00f3 en uno de sus art\u00edculos para la revista L\u2019Espresso, aunque en esta ocasi\u00f3n prefiri\u00f3 ilustrarla a trav\u00e9s de 200 p\u00e1ginas de ficci\u00f3n, que se inspiran en muchos hechos reales pero tambi\u00e9n en leyendas, en teor\u00edas estrafalarias, que terminan por crear y entrelazar verdades y mentiras.<\/p>\n<p class=\"x_MsoNormal\">\n<p class=\"x_MsoNormal\">En el libro, Umberto Eco se divierte cuando \u2013con iron\u00eda\u2013 aborda el uso del lenguaje y su capacidad para desfigurar o subvertir el sentido de lo escrito o lo dicho, un tema que ha analizado en sus ensayos y que en esta ocasi\u00f3n ilustra con frases hechas y lugares comunes del periodismo, con sus contradicciones y malabarismos ling\u00fc\u00edsticos.<\/p>\n<p class=\"x_MsoNormal\">\n<p class=\"x_MsoNormal\">\u201cEl lector no entiende y se espera que lo informen con las frases que est\u00e1 acostumbrado a escuchar\u201d, reconoce Colonna, quien dedica una reuni\u00f3n entera a ofrecer la lista de frases clich\u00e9 del periodismo italiano, como \u201cen el ojo del hurac\u00e1n\u201d, \u201csalir del t\u00fanel\u201d, \u201cun duro rev\u00e9s\u201d, \u201ccon el agua al cuello\u201d, \u201cingente esfuerzo\u201d, \u201ctomar cartas en el asunto\u201d, \u201cel pol\u00edtico clama\u201d\u2026<\/p>\n<p class=\"x_MsoNormal\">\n<p class=\"x_MsoNormal\">Gracias a los delirios de un redactor paranoico, Romano Bragadaccio, Eco aborda hechos y personajes de los \u00faltimos 50 a\u00f1os de historia de Italia, como la organizaci\u00f3n paramilitar clandestina Gladio, fundada contra la hipot\u00e9tica invasi\u00f3n de la Uni\u00f3n Sovi\u00e9tica; ofrece una versi\u00f3n del presunto asesinato del papa Juan Pablo I; revela qui\u00e9nes son los c\u00f3mplices de las Brigadas Rojas que trabajaban para los servicios secretos; habla de los tent\u00e1culos de la CIA y hasta de la existencia de un falso cad\u00e1ver de Benito Mussolini con el cual lograron salvar al dictador para que pudiera vivir tranquilamente en Argentina.<\/p>\n<p class=\"x_MsoNormal\">\n<p class=\"x_MsoNormal\">En todas estas historias el lector no lograr\u00e1 determinar si se trata de hechos inventados o la descripci\u00f3n de la realidad, seg\u00fan reconoci\u00f3 el mismo escritor.<\/p>\n<p class=\"x_MsoNormal\">\n<p class=\"x_MsoNormal\">\u201cEste libro revela a la perfecci\u00f3n los mecanismos de la llamada maquinaria del fango, del mal periodismo\u201d, explic\u00f3 Elisabetta Sgarbi, directora de Bompiani, la editorial que ha publicado la mayor\u00eda de las siete novelas y 43 ensayos de Umberto Eco.<\/p>\n<p class=\"x_MsoNormal\">\n<p class=\"x_MsoNormal\">N\u00famero cero, cuyo t\u00edtulo original era Es la prensa, querido, si bien figura entre los m\u00e1s vendidos en Italia desde su lanzamiento a inicios de enero, ha decepcionado a algunos de los lectores de Ibs, p\u00e1gina web especializada en literatura, que le reprochan a Umberto Eco la superficialidad en la trama aunque reconocen que de todos modos se trata de una gigantesca met\u00e1fora sobre el mundo de la informaci\u00f3n de nuestros d\u00edas.<\/p>\n<p class=\"x_MsoNormal\">\n<p class=\"x_MsoNormal\">Odiaba los lugares comunes y las frases hechas, y tal vez para evitar las inevitables \u2014\u201cItalia est\u00e1 de luto\u201d, \u201cAhora somos m\u00e1s pobres\u201d, \u201cEl hombre que lo sab\u00eda todo\u201d\u2014, el escritor, fil\u00f3sofo y semi\u00f3logo italiano Umberto Eco dispuso que la noticia de su muerte, acaecida la noche del viernes a los 84 a\u00f1os en su casa de Mil\u00e1n, fuese acompa\u00f1ada por la de la publicaci\u00f3n de un nuevo libro, como una invitaci\u00f3n a recoger el testigo de su mirada cr\u00edtica, a veces divertida y a veces voraz, de ese ensayo del mundo que es Italia. \u201cA la hora de su muerte\u201d, dijo el editor Mario Andreose tras dar el p\u00e9same a su familia, \u201clos deseos de Eco eran coherentes con su vida profundamente laica\u201d. Su despedida, por tanto, se celebrar\u00e1 el martes en un acto civil en el Castello Sforzesco, una joya arquit\u00e9ctonica del siglo XV que el autor de El nombre de la rosa (vendi\u00f3 30 millones de ejemplares) y El p\u00e9ndulo de Foucault pod\u00eda ver desde la ventana de su casa.<\/p>\n<p class=\"x_MsoNormal\">\n<p class=\"x_MsoNormal\">A la ma\u00f1ana siguiente de conocerse la noticia, los alumnos de Eco se acercaron a la plaza Castello para, silenciosamente, dejar rosas blancas bajo la casa de un maestro que, como escribe Juan Cruz, \u201cera un sabio que conoc\u00eda todas las cosas simulando que las ignoraba para seguir aprendiendo\u201d. Esa es la clave. Umberto Eco nunca atropell\u00f3 a nadie con su infinita sabidur\u00eda. De ah\u00ed que, de todos los art\u00edculos laudatorios que publica la prensa italiana, tal vez el que menos chirr\u00eda con el car\u00e1cter de Il Professore sea el del periodista Gianni Rotta en La Stampa de Tur\u00edn: \u201cFil\u00f3sofo, padre de la semi\u00f3tica, escritor, profesor universitario, periodista, experto en libros antiguos: en cada una de sus almas Umberto Eco era una estrella internacional, pero con sus estudiantes, lectores, colegas, jam\u00e1s Eco exhibi\u00f3 la pose snob que tal vez otros escritores s\u00ed habr\u00edan adoptado de haber publicado best sellers como El nombre de la rosa o El p\u00e9ndulo de Foucault. Umberto Eco re\u00eda, se informaba de las novedades y \u2014encendiendo un cigarro\u2014 contaba la \u00faltima broma antes de presentar una nueva teor\u00eda ling\u00fc\u00edstica\u201d. Ese, y muchos otros, era el intelectual que ahora despide Italia.<\/p>\n<p class=\"x_MsoNormal\">\n<p class=\"x_MsoNormal\">\n<p class=\"x_MsoNormal\">\n<p class=\"x_MsoNormal\">Abandono de la fe<\/p>\n<p class=\"x_MsoNormal\">\n<p class=\"x_MsoNormal\">\n<p class=\"x_MsoNormal\">\n<p class=\"x_MsoNormal\">Hijo de comerciantes, Umberto Eco naci\u00f3 en la ciudad piamontesa de Alessandria en 1932. Form\u00f3 parte activa de los movimientos juveniles de Acci\u00f3n Cat\u00f3lica, estudi\u00f3 Filosof\u00eda en Tur\u00edn y se doctor\u00f3 en 1954 con una tesis sobre la est\u00e9tica de Santo Tom\u00e1s de Aquino, quien, seg\u00fan public\u00f3 entonces en una nota ir\u00f3nica, tuvo mucho que ver con su descreimiento progresivo y su abandono final de la Iglesia cat\u00f3lica. Aquella nota rezaba: \u201cSe puede decir que \u00e9l, Tom\u00e1s de Aquino, me haya curado milagrosamente de la fe\u201d. Tras doctorarse, Eco se estableci\u00f3 en Mil\u00e1n, particip\u00f3 en un concurso de la RAI \u2014la televisi\u00f3n p\u00fablica italiana\u2014 que venci\u00f3 y que lo convirti\u00f3 en compa\u00f1ero del periodista Furio Colombo y del fil\u00f3sofo Gianni Vattimo en una aventura siempre enfocada a difundir el mundo de la cultura.<\/p>\n<p class=\"x_MsoNormal\">\n<p class=\"x_MsoNormal\">A sus coet\u00e1neos les asombraba, como subraya Gianni Rotta, que \u201cun semi\u00f3logo, un cr\u00edtico, todo un fil\u00f3sofo, se ocupase de c\u00f3mics, o que un profesor predicase que, para entender la cultura de masa, antes hay que amarla, que no se puede escribir un ensayo sobre las m\u00e1quinas flipper sin haber jugado con ellas\u201d. Durante los a\u00f1os sesenta trabaj\u00f3 como profesor agregado de Est\u00e9tica en las universidades de Tur\u00edn y Mil\u00e1n y particip\u00f3 en el Grupo 63, publicando ensayos sobre arte contempor\u00e1neo, cultura de masas y medios de comunicaci\u00f3n. Entre estos ensayos los m\u00e1s conocidos son Apocal\u00edpticos e integrados y Obra abierta. El semi\u00f3logo tambi\u00e9n fue catedr\u00e1tico de Filosof\u00eda en Bolonia, en la que puso en marcha la Escuela Superior de Estudios Human\u00edsticos, conocida como la Superescuela, porque su objetivo es difundir la cultura entre licenciados con un alto nivel de conocimientos. Tambi\u00e9n fue fundador de la Asociaci\u00f3n Nacional de Semi\u00f3tica, de la que a\u00fan era su secretario.<\/p>\n<p class=\"x_MsoNormal\">\n<p class=\"x_MsoNormal\">\n<p class=\"x_MsoNormal\">\n<p class=\"x_MsoNormal\">Crisis del periodismo<\/p>\n<p class=\"x_MsoNormal\">\n<p class=\"x_MsoNormal\">\n<p class=\"x_MsoNormal\">\n<p class=\"x_MsoNormal\">La \u00faltima de las obras de su fecunda carrera, A\u00f1o cero, una mirada cr\u00edtica del gran experto de la comunicaci\u00f3n sobre la crisis del periodismo. La trama de A\u00f1o cero est\u00e1 ambientada en 1992, un a\u00f1o clave de la historia italiana por el caso Tangentopolis, y se desarrolla en la redacci\u00f3n de un peri\u00f3dico en ciernes donde confluyen todas las plagas que golpeaban el pa\u00eds: la logia mas\u00f3nica P2, las Brigadas Rojas, el fin de una era y la aparici\u00f3n de otra con Silvio Berlusconi a punto de saltar al escenario. Eco combati\u00f3 a Berlusconi \u2014su ant\u00edtesis total\u2014 de forma frontal, pero a quien le preguntaba si el protagonista turbio de su novela estaba inspirado en el l\u00edder de Forza Italia, le respond\u00eda: \u201cSi quiere ver en Vimecarte un Berlusconi, adelante, pero hay muchos Vimecarte en Italia\u201d.<\/p>\n<p class=\"x_MsoNormal\">\n<p class=\"x_MsoNormal\">Tras su muerte, tanto pol\u00edticos como intelectuales han intentado apresar su personalidad. Seg\u00fan el jefe del Gobierno italiano, Matteo Renzi, Umberto Ecco fue \u201cun gran italiano y un gran europeo\u201d. Por su parte, el presidente de Francia, Fran\u00e7ois Hollande, se acerc\u00f3 un poco m\u00e1s al referirse a \u00e9l como un inmenso humanista, que se interesaba por todo y que estaba \u201cigual de c\u00f3modo con la Historia medieval que con los c\u00f3mics\u201d. Como subray\u00f3 Hollande, \u201cnunca se cans\u00f3 de aprender y de transmitir su inmensa erudici\u00f3n con elocuencia y humor\u201d.<\/p>\n<p class=\"x_MsoNormal\">\n<p class=\"x_MsoNormal\">En cierta ocasi\u00f3n, Umberto Eco dijo: \u201cEl que no lee, a los 70 a\u00f1os habr\u00e1 vivido solo una vida. Quien lee habr\u00e1 vivido 5.000 a\u00f1os. La lectura es una inmortalidad hacia atr\u00e1s\u201d. El viernes a las 22.30, en Mil\u00e1n, frente al castillo Sforzesco, Italia perdi\u00f3 un pedazo de inmortalidad.<\/p>\n<p class=\"x_MsoNormal\">\n<p class=\"x_MsoNormal\">\n<p class=\"x_MsoNormal\">\n<p class=\"x_MsoNormal\">SU LIBRO P\u00d3STUMO APARECE EL PR\u00d3XIMO FIN DE SEMANA<\/p>\n<p class=\"x_MsoNormal\">A finales del pasado mes de noviembre, Umberto Eco \u2014junto a Sandro Veronesi, Hanif Kureishi y Tahar Ben Jelloun\u2014 decidi\u00f3 fundar una nueva editorial, La nave di Teseo, tras oponerse sin \u00e9xito a la fusi\u00f3n entre Mondadori y el grupo RCS. Fue la \u00faltima batalla de un escritor que desde hac\u00eda dos a\u00f1os luchaba contra el c\u00e1ncer sin perder jam\u00e1s tres de los rasgos de su car\u00e1cter: la curiosidad, la iron\u00eda y un vaso de whisky . \u201cHa trabajado hasta el final\u201d, contaba ayer el editor Mario Andreose, \u201cexceptuando los tres \u00faltimos d\u00edas. Escrib\u00eda y escrib\u00eda, era un trabajador formidable. A pesar de que desde hac\u00eda dos a\u00f1os ten\u00eda problemas de salud, continuaba trabajando\u201d. En su libro p\u00f3stumo Pape Sat\u00e0n Aleppe \u2014construido a partir de las columnas que publicaba en el semanario L\u2019Espresso\u2014, est\u00e1, seg\u00fan su editor, \u201cla historia de los \u00faltimos 15 a\u00f1os, de ah\u00ed su subt\u00edtulo: Cr\u00f3nicas de una sociedad l\u00edquida\u201d. Dice su editor que hay pasajes que son de una comicidad espl\u00e9ndida, y otros en los que Eco \u201canaliza la identidad del papa<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>El Manual del peor periodismo Hace un a\u00f1o, en la edici\u00f3n 1997 de la revista Proceso, se public\u00f3 una entrevista con Umberto Eco a prop\u00f3sito de lo que, ahora podemos decir, fue su \u00faltima novela: N\u00famero cero. Es la historia de un grupo de periodistas sin escr\u00fapulos que prepara la edici\u00f3n de un nuevo cotidiano. 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