{"id":11793,"date":"2016-02-29T16:54:39","date_gmt":"2016-02-29T22:54:39","guid":{"rendered":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/?p=11793"},"modified":"2016-02-29T16:54:39","modified_gmt":"2016-02-29T22:54:39","slug":"vidas-paralelas","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/?p=11793","title":{"rendered":"Vidas Paralelas"},"content":{"rendered":"<p class=\"x_MsoNormal\">Vidas Paralelas<\/p>\n<p class=\"x_MsoNormal\">Le\u00f3n Portilla y Fray Bernardino de Sahag\u00fan<\/p>\n<p class=\"x_MsoNormal\">La Jornada<\/p>\n<p class=\"x_MsoNormal\">\n<p class=\"x_MsoNormal\">La obra de Plutarco: Vidas paralelas, as\u00ed como la estrategia comparativa que conlleva, se volvieron desde el siglo XVI, un paradigma en la aproximaci\u00f3n biogr\u00e1fica a los grandes personajes de la historia. Al poner en un paralelismo contrastivo las vidas y obras respectivas de Alejandro Magno y C\u00e9sar; de Teseo y R\u00f3mulo; de Dem\u00f3stenes y de Cicer\u00f3n; de Ar\u00edstides y Cat\u00f3n, y otros m\u00e1s, Plutarco hac\u00eda dialogar las particularidades, rencontrando asimismo la condici\u00f3n humana en su diversidad, con matices vivos, rasgos individuales que se erig\u00edan en atributos carism\u00e1ticos, los cuales deb\u00edan dar cuenta de destinos excepcionales.<\/p>\n<p class=\"x_MsoNormal\">\n<p class=\"x_MsoNormal\">Siguiendo el modelo del ilustre queronense, podemos establecer un paralelismo revelador entre la vida y obra del ser\u00e1fico fray Bernardino de Sahag\u00fan, y la del eximio seglar Miguel Le\u00f3n-Portilla quien, el 22 de febrero, cumpli\u00f3 90 a\u00f1os de vida o, como \u00e9l mismo suele decir: de juventud acumulada, una vida dedicada esencialmente a la investigaci\u00f3n sobre las culturas ind\u00edgenas de M\u00e9xico, en sus periodos prehisp\u00e1nico, colonial y contempor\u00e1neo.<\/p>\n<p class=\"x_MsoNormal\">\n<p class=\"x_MsoNormal\">La primera similitud, a cinco siglos de equidistancia, radica en el perfil human\u00edstico de los personajes. Ambos abrevaron al manantial de la antig\u00fcedad greco-latina, en sus respectivas universidades: la Universidad de Salamanca y la Universidad Nacional Aut\u00f3noma de M\u00e9xico. Sahag\u00fan, inmerso en la corriente intelectual renacentista que prevalec\u00eda en Europa a principios del siglo XVI, hab\u00eda rebasado (por no decir transgredido) los l\u00edmites de una pesquisa que le hab\u00eda sido encomendada, de reunir informaci\u00f3n y textos con el solo fin de detectar los s\u00edntomas de una enfermedad: la idolatr\u00eda, refutar el contenido de dichos textos antes de aplicar sutilmente el ant\u00eddoto espiritual cristiano. Los testimonios y textos de la oralidad n\u00e1huatl, reunidos, transcritos y traducidos, si bien permitieron a los frailes conocer al otro ind\u00edgena para evangelizarlo mejor, dan de \u00e9l una imagen viva y expresan sintom\u00e1ticamente la grandeza de su cultura.<\/p>\n<p class=\"x_MsoNormal\">\n<p class=\"x_MsoNormal\">Asimismo, Miguel Le\u00f3n-Portilla como historiador, fil\u00f3logo, ling\u00fcista, fil\u00f3sofo, y m\u00e1s generalmente humanista es, de alguna manera, renacentista; toma al pie de la letra el aforismo de Prot\u00e1goras: El hombre es la medida de todas las cosas, y lo aplica al ind\u00edgena cuya cultura y valores renacen en su obra, una obra paralela a la de Sahag\u00fan, que enaltece al ind\u00edgena y engrandece a la humanidad.<\/p>\n<p class=\"x_MsoNormal\">\n<p class=\"x_MsoNormal\">Sahag\u00fan capt\u00f3 la voz ind\u00edgena en su lengua, la transcribi\u00f3 antes de interpretarla. Le\u00f3n-Portilla, adem\u00e1s de analizar e interpretar, desde otra perspectiva, los textos recopilados por el franciscano y otros, dio la palabra al ind\u00edgena y le abri\u00f3 un horizonte de expresi\u00f3n con el proyecto Yancuic tlahtolli la nueva palabra, para que manifestara su visi\u00f3n de los hechos que le ata\u00f1en.<\/p>\n<p class=\"x_MsoNormal\">\n<p class=\"x_MsoNormal\">Imbuido de letras cl\u00e1sicas, hablante de franc\u00e9s, ingl\u00e9s y alem\u00e1n, Miguel Le\u00f3n-Portilla tiene un profundo conocimiento de la lengua n\u00e1huatl. Como lo hizo Sahag\u00fan en su momento, estudia el pensamiento ind\u00edgena en la lengua misma que lo entra\u00f1a.<\/p>\n<p class=\"x_MsoNormal\">\n<p class=\"x_MsoNormal\">Convencido de que la idea ten\u00eda que colarse en un molde formal af\u00edn al pensamiento de los nativos para ser debidamente aprehendida, el franciscano hab\u00eda expresado el mensaje evang\u00e9lico en la lengua y el frasis ind\u00edgenas. En otro contexto, Miguel Le\u00f3n-Portilla expres\u00f3 sus ideas y sentimientos propios en la lengua de Nezahualc\u00f3yotl.<\/p>\n<p class=\"x_MsoNormal\">\n<p class=\"x_MsoNormal\">Ambos humanistas se enfrentaron a detractores, quienes ten\u00edan razones distintas pero una virulencia equiparable. Sahag\u00fan tuvo que defenderse de los que estimaban que su obra propiciaba el resurgimiento de la idolatr\u00eda; Le\u00f3n-Portilla se opuso a intelectuales que consideraban que el ind\u00edgena, al no tener una escritura alfab\u00e9tica, no pod\u00eda haber pensado en t\u00e9rminos filos\u00f3ficos como lo afirmaba el autor.<\/p>\n<p class=\"x_MsoNormal\">\n<p class=\"x_MsoNormal\">Paralelas a la Historia General de las Cosas de Nueva Espa\u00f1a de Sahag\u00fan, La filosof\u00eda n\u00e1huatl y Visi\u00f3n de los vencidos, entre otras obras, fueron textos-claves que permitieron una aproximaci\u00f3n veraz a la cultura n\u00e1huatl prehisp\u00e1nica.<\/p>\n<p class=\"x_MsoNormal\">\n<p class=\"x_MsoNormal\">El tema de la conversi\u00f3n genera otro paralelismo: el franciscano convirti\u00f3 a los ind\u00edgenas y les inculc\u00f3 el dogma cristiano del dios \u00fanico, a la vez que convenc\u00eda a sus hermanos de religi\u00f3n de la dignidad sus catec\u00famenos. Miguel Le\u00f3n-Portilla, indigenista militante, realiz\u00f3 un verdadero apostolado cultural, convenci\u00f3 a los mexicanos de la grandeza de su pasado prehisp\u00e1nico, de la necesidad impostergable de reconocer a los herederos ind\u00edgenas de este pasado, de legitimar jur\u00eddicamente su derecho a vivir seg\u00fan su tradici\u00f3n ancestral, estableciendo asimismo un nuevo credo cultural.<\/p>\n<p class=\"x_MsoNormal\">\n<p class=\"x_MsoNormal\">A la ferviente y piadosa espiritualidad que caracteriz\u00f3 la obra antropol\u00f3gica del religioso corresponde el misticismo filos\u00f3fico de Miguel Le\u00f3n-Portilla, quien ve acertadamente en la poes\u00eda n\u00e1huatl por \u00e9l traducida y analizada, una elevaci\u00f3n de esp\u00edritu, una resignada, sabia y florida ideolog\u00eda en relaci\u00f3n con la existencia del hombre en la tierra.<\/p>\n<p class=\"x_MsoNormal\">\n<p class=\"x_MsoNormal\">Otra analog\u00eda edificante es el hecho de que Sahag\u00fan fue longevo (vivi\u00f3 unos noventa a\u00f1os) y que Miguel Le\u00f3n-Portilla lo es. Aqu\u00ed se rompe el paralelismo: el presente y el pret\u00e9rito divergen con miras al futuro. El paralelismo se debe de establecer entonces con paradigmas prehisp\u00e1nicos de la duraci\u00f3n: una edad, Ce huehueliztli, en n\u00e1huatl, corresponde a 104 a\u00f1os. Antes\u2026 ni pensarlo.<\/p>\n<p class=\"x_MsoNormal\">\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Vidas Paralelas Le\u00f3n Portilla y Fray Bernardino de Sahag\u00fan La Jornada La obra de Plutarco: Vidas paralelas, as\u00ed como la estrategia comparativa que conlleva, se volvieron desde el siglo XVI, un paradigma en la aproximaci\u00f3n biogr\u00e1fica a los grandes personajes de la historia. 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