{"id":11957,"date":"2016-07-03T12:48:51","date_gmt":"2016-07-03T18:48:51","guid":{"rendered":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/?p=11957"},"modified":"2016-07-03T12:48:51","modified_gmt":"2016-07-03T18:48:51","slug":"muere-el-gran-poeta-frances-yves-bonnefoy","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/?p=11957","title":{"rendered":"Muere el gran poeta franc\u00e9s Yves Bonnefoy"},"content":{"rendered":"<p class=\"x_MsoNormal\">Muere el gran poeta franc\u00e9s Yves Bonnefoy<\/p>\n<p class=\"x_MsoNormal\">El cr\u00edtico de arte, ensayista, traductor y eterno candidato al Nobel ha fallecido a los 93 a\u00f1os<\/p>\n<p class=\"x_MsoNormal\">\u00c1LEX VICENTE<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p class=\"x_MsoNormal\">ERIC FEFERBERG<\/p>\n<p class=\"x_MsoNormal\">AFP<\/p>\n<p class=\"x_MsoNormal\">El Pais<\/p>\n<p class=\"x_MsoNormal\">Yves Bonnefoy se termin\u00f3 dando de bruces con esa \u201cmuerte que le dice que no a toda met\u00e1fora\u201d, como escribi\u00f3 en uno de sus versos m\u00e1s crepusculares. El gran poeta franc\u00e9s, adem\u00e1s de ensayista y cr\u00edtico de arte, profesor universitario, traductor de Shakespeare y eterno candidato al Nobel de Literatura, falleci\u00f3 el viernes en Par\u00eds a los 93 a\u00f1os. Dejaba atr\u00e1s una vida dedicada al lenguaje po\u00e9tico, que consideraba un instrumento con el que encontrar algo de luz en la penumbra. Para Bonnefoy, la poes\u00eda era una forma de \u201cliberar las relaciones entre los hombres de los prejuicios, ideolog\u00edas y quimeras que los empobrecen\u201d, como explic\u00f3 en una entrevista con este diario en 2004.<\/p>\n<p class=\"x_MsoNormal\">\n<p class=\"x_MsoNormal\">Autor de un centenar de vol\u00famenes traducidos a 30 lenguas, Bonnefoy propuso una poes\u00eda pegada a la realidad, que desconfiaba de abstracciones, conceptualismos y dogmas que hab\u00eda visto fracasar. Tem\u00eda por la desaparici\u00f3n de un arte que consideraba inherente a la experiencia de existir y cre\u00eda que, si llegaba a suceder, la propia sociedad sucumbir\u00eda. Temblaba ante el fin de la poes\u00eda, porque para \u00e9l era sin\u00f3nimo del fin del mundo. \u201cLa poes\u00eda hace que pasemos del esp\u00edritu de posesi\u00f3n, impulsor de equ\u00edvocos y guerra, al deseo de participaci\u00f3n simple y directa en el mundo\u201d, explicaba. Bonnefoy se debat\u00eda entre el materialismo m\u00e1s prosaico y \u201cla preocupaci\u00f3n innata por la trascendencia\u201d. No le hizo ascos al lirismo, aunque nunca por mero exhibicionismo, y persigui\u00f3 un alumbramiento metaf\u00edsico a partir del medio natural, omnipresente en sus versos. \u201cAmo la tierra, lo que veo me colma\u201d, dijo una vez.<\/p>\n<p class=\"x_MsoNormal\">\n<p class=\"x_MsoNormal\">Bonnefoy naci\u00f3 en Tours en 1923, en el seno de una familia modesta formada por un padre obrero en el sector ferroviario y una profesora de colegio. Tras iniciar sus estudios en Poitiers, se mud\u00f3 a Par\u00eds en 1943 para inscribirse en la Sorbonne. Se instal\u00f3 en un peque\u00f1o apartamento de la rive gauche y pas\u00f3 noches enteras leyendo a Paul \u00c9luard, Tristan Tzara o Antonin Artaud. No tard\u00f3 en acercarse al c\u00edrculo de Andr\u00e9 Breton y los surrealistas tard\u00edos, donde se encontraba el belga Christian Dotremont, c\u00e9lebre por sus logogramas y que m\u00e1s tarde fund\u00f3 el grupo Cobra. Bonnefoy compart\u00eda con los surrealistas su apego \u201cpor intensificar la conciencia y la palabra\u201d a partir del lenguaje po\u00e9tico. Pero su poes\u00eda se inspiraba en el mundo sensible y difer\u00eda de la inclinaci\u00f3n surrealista por el sue\u00f1o, puerta de acceso a dimensiones paralelas. Por ese motivo, rompi\u00f3 con el movimiento en 1947, aunque nunca neg\u00f3 la profunda influencia que tuvo en su obra.<\/p>\n<p class=\"x_MsoNormal\">\n<p class=\"x_MsoNormal\">M\u00c1S INFORMACI\u00d3N<\/p>\n<p class=\"x_MsoNormal\">Yves Bonnefoy: \u201cLa sociedad sucumbir\u00e1 si la poes\u00eda se extingue\u201d<\/p>\n<p class=\"x_MsoNormal\">Se\u00f1or Bonnefoy, \u00bfse puede aprender a amar la poes\u00eda?<\/p>\n<p class=\"x_MsoNormal\">El poeta franc\u00e9s Yves Bonnefoy, premio FIL Guadalajara 2013<\/p>\n<p class=\"x_MsoNormal\">\u00abLa poes\u00eda quiere liberar a los hombres de los prejuicios y quimeras que los empobrecen\u00bb<\/p>\n<p class=\"x_MsoNormal\">Media d\u00e9cada m\u00e1s tarde, Bonnefoy ten\u00eda a punto su primera antolog\u00eda, Del movimiento y la inmovilidad de Douve (1953), a la que siguieron Piedra escrita (1965) y El territorio interior (1971), mezcla de escrito autobiogr\u00e1fico y ensayo sobre el Quattrocento italiano. \u201cA menudo, un sentimiento de inquietud me invade ante las encrucijadas. Me parece que en esos momentos, que en ese lugar o casi: ah\u00ed, a dos pasos sobre el camino que no tom\u00e9 [\u2026] se abre un pa\u00eds de una esencia m\u00e1s elevada, donde habr\u00eda podido vivir y que ahora ya he perdido\u201d, escribi\u00f3 en ese volumen. No por casualidad, Bonnefoy encontraba en la duda de Hamlet el fundamento de la modernidad. Y sol\u00eda resonar en su cabeza la m\u00e1xima de su admirado Rimbaud sobre la insatisfacci\u00f3n cr\u00f3nica de tantos mortales: \u201cLa vida est\u00e1 en otra parte\u201d.<\/p>\n<p class=\"x_MsoNormal\">\n<p class=\"x_MsoNormal\">Otras de sus obras traducidas al castellano son Relatos en sue\u00f1os (1977), Principio y fin de la nieve (1991), La lluvia de verano (1999) o Las tablas curvas (2001). En su trayectoria po\u00e9tica, sobresalen dos certezas existenciales: la muerte y la imperfecci\u00f3n. \u201cAmar la perfecci\u00f3n porque ese es el umbral, \/ Y negarla tan pronto se conoce, olvidarla a su muerte, \/ La imperfecci\u00f3n es la cima\u201d, dej\u00f3 escrito en uno de los poemas de Hier r\u00e9gnant d\u00e9sert (1958).<\/p>\n<p class=\"x_MsoNormal\">\n<p class=\"x_MsoNormal\">Desde su peque\u00f1o estudio situado en el Montmartre menos pintoresco, Bonnefoy tambi\u00e9n trabaj\u00f3 en sus ensayos sobre la historia del arte. Escribi\u00f3 sobre el arte g\u00f3tico y barroco, adem\u00e1s de firmar vol\u00famenes sobre Goya, Picasso, Mondrian, Giacometti, Balthus o Mir\u00f3. Otra de sus actividades principales fue la traducci\u00f3n, que equiparaba a la poes\u00eda por basarse en una transformaci\u00f3n del lenguaje. Tradujo al franc\u00e9s una quincena de obras de Shakespeare y se adentr\u00f3 en aspectos ignorados en su teatro, como la representaci\u00f3n de la mujer que desprend\u00edan los personajes femeninos. Lo hizo tambi\u00e9n con Keats, Yeats, Petrarca y Leopardi.<\/p>\n<p class=\"x_MsoNormal\">\n<p class=\"x_MsoNormal\">Si el Nobel se le resisti\u00f3, Bonnefoy gan\u00f3 galardones tan prestigiosos como el Gran Premio de Poes\u00eda de la Academia Francesa en 1981, el Goncourt de Poes\u00eda en 1987 o el Cino del Duca, que se concede a una figura destacada en el campo del humanismo, en 1995. Tambi\u00e9n obtuvo el premio de la Feria de Guadalajara en 2013. \u201cLos poemas no tienen significado. Cuando se lee uno hay que preguntar a la propia experiencia, a la memoria. Y a partir de ah\u00ed buscarle la interpretaci\u00f3n\u201d, explic\u00f3 entonces. Desde 1981, Bonnefoy era profesor del Coll\u00e8ge de France e imparti\u00f3 clases en numerosas universidades de Europa y Estados Unidos. Su pareja desde hace d\u00e9cadas era la actriz y escultora estadounidense Lucy Vines, con quien tuvo una hija, Mathilde, montadora habitual de cineastas como Tom Tykwer y Laura Poitras.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Muere el gran poeta franc\u00e9s Yves Bonnefoy El cr\u00edtico de arte, ensayista, traductor y eterno candidato al Nobel ha fallecido a los 93 a\u00f1os \u00c1LEX VICENTE &nbsp; ERIC FEFERBERG AFP El Pais Yves Bonnefoy se termin\u00f3 dando de bruces con esa \u201cmuerte que le dice que no a toda met\u00e1fora\u201d, como escribi\u00f3 en uno de [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":249,"featured_media":11958,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-11957","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-sin-categoria"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/11957","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/249"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=11957"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/11957\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":11959,"href":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/11957\/revisions\/11959"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/media\/11958"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=11957"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=11957"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=11957"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}