{"id":12010,"date":"2016-10-02T12:33:37","date_gmt":"2016-10-02T18:33:37","guid":{"rendered":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/?p=12010"},"modified":"2016-10-02T12:33:37","modified_gmt":"2016-10-02T18:33:37","slug":"franz-kafka-narraciones-y-otros-escritos","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/?p=12010","title":{"rendered":"Franz Kafka: Narraciones y otros escritos"},"content":{"rendered":"<p class=\"x_MsoNormal\">Franz Kafka: Narraciones y otros escritos<\/p>\n<p class=\"x_MsoNormal\">FRANCISCO TOLEDO<\/p>\n<p class=\"x_MsoNormal\">S\u00e9 nadar como los otros, pero tengo mejor memoria que ellos y no he olvidado el no-saber-nadar de anta\u00f1o. Y como no lo he olvidado, el saber-nadar no me sirve de nada y, en consecuencia, no s\u00e9 nadar. A prop\u00f3sito de los Juegos Ol\u00edmpicos record\u00e9 el fragmento anterior y otros extractos del libro Narraciones y otros escritos de Franz Kafka, y es que nuestros nadadores en las Olimpiadas nadan muy bien, como todos los participantes, pero llega un momento en que se acuerdan de cuando no sab\u00edan nadar, entonces ya no avanzan y no ganan, ah\u00ed es donde perdemos.<\/p>\n<p class=\"x_MsoNormal\">\n<p class=\"x_MsoNormal\">\n<p class=\"x_MsoNormal\">Franz Kafka<\/p>\n<p class=\"x_MsoNormal\">\n<p class=\"x_MsoNormal\">\n<p class=\"x_MsoNormal\">Del mes de agosto a finales de 1920<\/p>\n<p class=\"x_MsoNormal\">\n<p class=\"x_MsoNormal\">\u00a1El gran nadador! \u00a1El gran nadador!, gritaba la gente. Yo ven\u00eda de los Juegos Ol\u00edmpicos de X, donde hab\u00eda batido un r\u00e9cord mundial de nataci\u00f3n. Desde la escalinata de la estaci\u00f3n de ferrocarril de mi ciudad natal \u2013\u00bfd\u00f3nde es?\u2013 contemplaba a la multitud, la que se ve\u00eda borrosa debido al crep\u00fasculo.<\/p>\n<p class=\"x_MsoNormal\">\n<p class=\"x_MsoNormal\">Una muchacha, cuya mejilla acarici\u00e9 fugazmente, me colg\u00f3 con suma habilidad una faja en la que pon\u00eda en lengua extranjera: Al campe\u00f3n ol\u00edmpico. Apareci\u00f3 un autom\u00f3vil, unos se\u00f1ores me hicieron subir a empujones, dos de ellos incluso me acompa\u00f1aron, el alcalde y otro. Poco despu\u00e9s est\u00e1bamos en una sala de actos, un coro cantaba desde la galer\u00eda cuando entr\u00e9; todos los invitados, varios cientos, se levantaron y gritaron al un\u00edsono una frase que no acab\u00e9 de entender. A mi izquierda se sentaba un ministro, no s\u00e9 por qu\u00e9 me aterroriz\u00f3 la palabra en el momento de la presentaci\u00f3n, le lanc\u00e9 miradas feroces, pero enseguida recuper\u00e9 el aplomo; a la derecha se sentaba la esposa del alcalde, una se\u00f1ora exuberante; todo en ella, sobre todo a la altura de los pechos, me parec\u00eda lleno de rosas y plumas de avestruz. Frente a mi se sentaba un hombre gordo de cara asombrosamente p\u00e1lida, no comprend\u00ed su nombre cuando nos presentaron. Apoyaba los codos sobre la mesa \u2013le hab\u00edan dejado un espacio particularmente amplio\u2013 y permanec\u00eda callado, mirando al vac\u00edo; estaba flanqueado por dos hermosas muchachas rubias, muy divertidas, siempre ten\u00edan algo que contar, y yo miraba ora a la una, ora a la otra. Por lo dem\u00e1s, no pod\u00eda identificar a los invitados a pesar de la intensa iluminaci\u00f3n, quiz\u00e1 porque todo estaba en movimiento, los criados correteaban de un sitio a otro, los platos eran servidos y las copas alzadas, o quiz\u00e1 porque todo estaba demasiado iluminado, precisamente. Se produjo tambi\u00e9n cierto desorden \u2013el \u00fanico, por lo dem\u00e1s\u2013 debido a que algunos invitados, se\u00f1oras sobre todo, estaban sentados de espalda a la mesa, de modo que casi la tocaban, pues entre sus espaldas y la mesa no se interpon\u00edan los respaldos de las sillas. Llam\u00e9 la atenci\u00f3n sobre este detalle a las muchachas sentadas delante de m\u00ed, pero ellas, tan locuaces hasta el momento, no dijeron nada en esta ocasi\u00f3n y se limitaron a sonre\u00edrme, lanz\u00e1ndome largas miradas. A la se\u00f1al de una campana \u2013los criados se quedaron paralizados entre las hileras de asientos\u2013, el gordo situado frente a mi se levant\u00f3 y pronunci\u00f3 un discurso. \u00bfPor qu\u00e9 estaba tan triste aquel hombre? Mientras hablaba, se palpaba el rostro con el pa\u00f1uelo, algo desde luego l\u00f3gico y comprensible teniendo en cuenta su gordura, el calor reinante en la sala y el esfuerzo inherente al discurso; pero observ\u00e9 con claridad que s\u00f3lo se trataba de una argucia destinada a ocultar el hecho de que se enjugaba las l\u00e1grimas de los ojos. Cuando acab\u00f3, me levant\u00e9, claro est\u00e1, y tambi\u00e9n pronunci\u00e9 un discurso. Me urg\u00eda hablar, realmente, pues a mi juicio algunos puntos deb\u00edan aclararse de manera p\u00fablica y abierta, aqu\u00ed y probablemente en cualquier otro lugar. Por eso empec\u00e9 de la siguiente manera:<\/p>\n<p class=\"x_MsoNormal\">\n<p class=\"x_MsoNormal\">\u00a1Estimados invitados! Admito haber batido un r\u00e9cord mundial, pero si me preguntaran c\u00f3mo lo consegu\u00ed, no podr\u00eda ofrecerles una respuesta satisfactoria. De hecho, para serles sincero, no s\u00e9 nadar. Siempre quise aprender, pero no se present\u00f3 la oportunidad. \u00bfC\u00f3mo pudo ser entonces que mi patria me enviara a los Juego Ol\u00edmpicos? Esa es precisamente la cuesti\u00f3n que me ocupa. En primer lugar debo constatar que esta no es mi patria y que a pesar de todos los esfuerzos no entiendo ni una palabra de cuanto aqu\u00ed se dice.<\/p>\n<p class=\"x_MsoNormal\">\n<p class=\"x_MsoNormal\">Lo m\u00e1s l\u00f3gico ser\u00eda pensar en una confusi\u00f3n, pero no es el caso, bat\u00ed el r\u00e9cord, viaj\u00e9 a mi tierra, me llamo como ustedes me llaman, hasta este punto todo es cierto, pero a partir de aqu\u00ed ya nada es cierto, ni estoy en mi tierra ni los conozco a ustedes ni los entiendo. Sin embargo, me gustar\u00eda a\u00f1adir algo que no contradice exactamente, aunque s\u00ed de alg\u00fan modo, la posibilidad de una confusi\u00f3n: no me molesta demasiado no entenderlos, y a ustedes tampoco parece molestarles demasiado no entenderme. Respecto al discurso del estimado caballero que me ha precedido, s\u00f3lo creo saber que era desesperadamente triste, pero saber esto no s\u00f3lo me basta, sino que hasta me resulta excesivo. Algo similar ocurre con todas las conversaciones que he mantenido desde mi llegada. Pero volvamos a mi r\u00e9cord mundial.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Franz Kafka: Narraciones y otros escritos FRANCISCO TOLEDO S\u00e9 nadar como los otros, pero tengo mejor memoria que ellos y no he olvidado el no-saber-nadar de anta\u00f1o. Y como no lo he olvidado, el saber-nadar no me sirve de nada y, en consecuencia, no s\u00e9 nadar. A prop\u00f3sito de los Juegos Ol\u00edmpicos record\u00e9 el fragmento [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":249,"featured_media":12011,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-12010","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-sin-categoria"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/12010","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/249"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=12010"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/12010\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":12012,"href":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/12010\/revisions\/12012"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/media\/12011"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=12010"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=12010"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=12010"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}