{"id":12054,"date":"2016-10-13T10:29:33","date_gmt":"2016-10-13T16:29:33","guid":{"rendered":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/?p=12054"},"modified":"2016-10-13T10:29:33","modified_gmt":"2016-10-13T16:29:33","slug":"bob-dylan-premio-nobel-de-literatura-2016","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/?p=12054","title":{"rendered":"Bob Dylan, premio Nobel de Literatura 2016"},"content":{"rendered":"<p class=\"x_MsoNormal\">Bob Dylan, premio Nobel de Literatura 2016<\/p>\n<p class=\"x_MsoNormal\">La Academia Sueca otorga el galard\u00f3n al m\u00fasico \u00abpor haber creado una nueva expresi\u00f3n po\u00e9tica dentro de la gran tradici\u00f3n americana de la canci\u00f3n\u00bb<\/p>\n<p class=\"x_MsoNormal\">Su eminencia Robert Allen Zimmeman, Bob Dylan por y para los siglos de los siglos, cumpli\u00f3 el pasado 24 de mayo 75 a\u00f1os. Un cumplea\u00f1os de oro que culmina con el Nobel de Literatura \u00abpor haber creado una nueva expresi\u00f3n po\u00e9tica dentro de la gran tradici\u00f3n americana de la canci\u00f3n\u00bb. Su obra es tan inabarcable como el rastro de la influencia en generaciones de m\u00fasicos y poetas. Por eso, escoger 75 hitos para estos 75 a\u00f1os es tan imposible como pretender que sus seguidores no los conozcan.<\/p>\n<p class=\"x_MsoNormal\">El t\u00edtulo de estas l\u00edneas sirve solo como una provocaci\u00f3n sin \u00e1pice de malicia, como invitaci\u00f3n al juego del dylanismo militante. Habr\u00e1 muchos datos de los aqu\u00ed recopilados que al devoto aut\u00e9ntico le resulten obviedades, pan comido. Porque el culto dylanita es tan extenso como inagotable: si existiese una app para localizarlos en pocos kil\u00f3metros a la redonda, una especie de Tinder para forofos del autor de Blowin\u2019 in the wind, nuestros tel\u00e9fonos entrar\u00edan probablemente en incandescencia. Larga vida, don Roberto, trovador de trovadores.<\/p>\n<p class=\"x_MsoNormal\">\n<p class=\"x_MsoNormal\">1. Las primeras actuaciones en p\u00fablico del ni\u00f1ito Bobby tuvieron lugar a los tres a\u00f1os de edad en la oficina de su padre, \u201chablando y cantando ante una grabadora Dictaphone\u201d, seg\u00fan el bi\u00f3grafo Robert Shelton.<\/p>\n<p class=\"x_MsoNormal\">\n<p class=\"x_MsoNormal\">2. Se supone que el apellido Dylan es un homenaje al poeta Dylan Thomas, pero se trata de un dato que nunca ha confirmado el propio artista. Es m\u00e1s: otra versi\u00f3n asegura que su primer apellido art\u00edstico habr\u00eda sido Dillon, como gui\u00f1o a Matt Dillon, h\u00e9roe de la serie televisiva de vaqueros Gunsmoke.<\/p>\n<p class=\"x_MsoNormal\">\n<p class=\"x_MsoNormal\">Dylan y The Beatles se conocieron en 1964 en la suite que la banda ten\u00eda en el hotel Delmonico de Park Avenue. Bob agasaj\u00f3 a sus ilustres anfitriones li\u00e1ndoles unos porros de marihuana<\/p>\n<p class=\"x_MsoNormal\">\n<p class=\"x_MsoNormal\">3. En cuanto al nombre, s\u00ed ha admitido, en cambio, (en Chronicles, su autobiograf\u00eda parcial de 2004), que prefiri\u00f3 \u201cBob\u201d a \u201cBobby\u201d para no parecerse a los cantantes Bobby Darin, Bobby Rydell y Bobby Vee.<\/p>\n<p class=\"x_MsoNormal\">\n<p class=\"x_MsoNormal\">4. Curiosamente, Bobby Vee tuvo a Dylan tocando en su grupo como pianista, all\u00e1 por 1959. Se hab\u00edan conocido cuando Bob trabajaba como ayudante de camarero en el Red Apple Caf\u00e9 (Fargo, Dakota del Norte).<\/p>\n<p class=\"x_MsoNormal\">\n<p class=\"x_MsoNormal\">5. El nombre de su primera banda, en los a\u00f1os de la adolescencia, era el tr\u00edo The Golden Chords (Los Acordes Dorados). \u00c9l se encargaba de la guitarra r\u00edtmica, con Monte Edwardson a la guitarra solista y Leroy Hoikkala frente a la bater\u00eda.<\/p>\n<p class=\"x_MsoNormal\">\n<p class=\"x_MsoNormal\">6. El pintor malague\u00f1o Pablo Ruiz Picasso es reivindicado por Dylan como una de sus mayores influencias art\u00edsticas. En Chronicles escribi\u00f3: \u201c\u00c9l parti\u00f3 por la mitad el mundo del arte y lo abri\u00f3 como si fuera un huevo\u201d<\/p>\n<p class=\"x_MsoNormal\">\n<p class=\"x_MsoNormal\">7. Su primera aparici\u00f3n en escena con el nombre de Bob Dylan tuvo lugar en Dinkytown, el barrio bohemio de Minneapolis que \u00e9l frecuentaba por las noches en su breve periodo como alumno de la Universidad de Minnesota. El primer escenario fue un caf\u00e9 llamado The Ten O\u2019Clock Scholar.<\/p>\n<p class=\"x_MsoNormal\">\n<p class=\"x_MsoNormal\">8. Pocas semanas despu\u00e9s de desembarcar en el Greenwich Village neoyorquino, Dylan consigui\u00f3 actuar durante dos semanas como telonero del emblem\u00e1tico bluesman John Lee Hooker. El contrato se firm\u00f3 el 11 de abril de 1961.<\/p>\n<p class=\"x_MsoNormal\">\n<p class=\"x_MsoNormal\">9. En el verano de 1961 toc\u00f3 la arm\u00f3nica en una canci\u00f3n de Harry Belafonte. La remuneraci\u00f3n como m\u00fasico de estudio por aquella sesi\u00f3n fue de 50 d\u00f3lares.<\/p>\n<p class=\"x_MsoNormal\">\n<p class=\"x_MsoNormal\">Dylan y la cantante Marianne Faithfull coquetearon una noche durante la gira brit\u00e1nica del bardo en 1965. Ella estaba embarazada del empresario John Dunbar. No hubo sexo, para frustraci\u00f3n de Faithfull<\/p>\n<p class=\"x_MsoNormal\">\n<p class=\"x_MsoNormal\">10. La primera cr\u00edtica sobre Dylan en el New York Times data de septiembre de 1961. La firm\u00f3 Robert Shelton, entusiasmado con aquel joven que hab\u00eda ejercido como telonero de los Greenbriar Boys en la sala Gerde\u2019s.<\/p>\n<p class=\"x_MsoNormal\">\n<p class=\"x_MsoNormal\">11. El hom\u00f3nimo disco de debut, grabado en solo dos d\u00edas en Nueva York (20 y 22 de noviembre de 1961), incluye tres canciones sobre la agon\u00eda: In my time of dying, Fixing to die y See that my grave is kept clean.<\/p>\n<p class=\"x_MsoNormal\">\n<p class=\"x_MsoNormal\">12. Una de las primeras grandes pasiones de Dylan en Nueva York fue estudiar sobre la Guerra Civil estadounidense, para lo que se ley\u00f3 todos los fondos de la hemeroteca entre 1861 y 1865. Le obsesionaba comprender, dijo, \u201cc\u00f3mo gente tan unida por la geograf\u00eda y la religi\u00f3n pod\u00eda convertirse en enemigos encarnizados\u201d.<\/p>\n<p class=\"x_MsoNormal\">\n<p class=\"x_MsoNormal\">13. En sus comienzos, Dylan adelantaba en forma de partitura algunas de sus canciones a trav\u00e9s de la revista folk Broadside. En el n\u00famero 1 de esta publicaci\u00f3n (febrero de 1962) difundi\u00f3 Talkin\u2019 John Birch paranoid blues, una s\u00e1tira sobre la histeria anticomunista que a \u00faltima hora retir\u00f3 de su segundo \u00e1lbum, el m\u00edtico The freewheelin\u2019.<\/p>\n<p class=\"x_MsoNormal\">\n<p class=\"x_MsoNormal\">14. Los \u00e1lbumes iniciales de nuestro hombre son solistas: voz, guitarra y arm\u00f3nica. Pero el 14 de noviembre de 1962 se atrevi\u00f3 a grabar con banda un primer single, Mixed-up confusi\u00f3n, publicado por Columbia con el n\u00famero de cat\u00e1logo 4-42656. Considerada generalmente una pieza mediocre, nunca apareci\u00f3 en un \u00e1lbum hasta Biograph, la caja recopilatoria de 1985.<\/p>\n<p class=\"x_MsoNormal\">\n<p class=\"x_MsoNormal\">\u00a0&#8216;The Freewheelin&#8217; (1963) es el segundo disco de Dylan. Se abre con &#8216;Blowin in the wind&#8217; y contiene canciones como la c\u00e1lida y emocionante &#8216;Don&#8217;t think twice it&#8217;s allright&#8217;. En la portada, el cantautor aparece con Suzy Rotolo \u2013fallecida en 2011\u2013: una artista estadounidense con la que estuvo de 1961 a 1964.<\/p>\n<p class=\"x_MsoNormal\">&#8216;The Freewheelin&#8217; (1963) es el segundo disco de Dylan. Se abre con &#8216;Blowin in the wind&#8217; y contiene canciones como la c\u00e1lida y emocionante &#8216;Don&#8217;t think twice it&#8217;s allright&#8217;. En la portada, el cantautor aparece con Suzy Rotolo \u2013fallecida en 2011\u2013: una artista estadounidense con la que estuvo de 1961 a 1964.<\/p>\n<p class=\"x_MsoNormal\">15. Suze Rotolo, la novia de Dylan que aparec\u00eda en la portada de The freewheelin\u2019, aficion\u00f3 a nuestro trovador al teatro de Bertolt Brecht. As\u00ed acab\u00f3 trasluci\u00e9ndose en canciones de la \u00e9poca como The lonesome death of Hattie Carroll.<\/p>\n<p class=\"x_MsoNormal\">\n<p class=\"x_MsoNormal\">16. Blowin\u2019 in the wind, la inmortal pieza de 1963, fue una de las primeras en adaptarse al castellano\u2026 con fines eclesi\u00e1sticos. La versi\u00f3n Saber que vendr\u00e1s, que hemos escuchado todos en alguna misa, es obra del periodista Ricardo Cantalapiedra, que tan buenas p\u00e1ginas escribi\u00f3 para EL PA\u00cdS.<\/p>\n<p class=\"x_MsoNormal\">\n<p class=\"x_MsoNormal\">No fui un esposo muy bueno, pero creo en el matrimonio. Primero me cas\u00e9 en serio y luego me divorci\u00e9 en serio<\/p>\n<p class=\"x_MsoNormal\">17. El m\u00e1s dylanita de nuestros cantautores, Joaqu\u00edn Sabina, incluy\u00f3 en su reciente gira 500 noches para una crisis una versi\u00f3n de It ain\u2019t me, babe que lleva por t\u00edtulo Ese no soy yo. \u00c9n sus tiempos de La Mandr\u00e1gora, el de \u00dabeda ya hab\u00eda realizado una delirante adaptaci\u00f3n de Man gave name to all the animals (El hombre puso nombre a los animales) que nunca ha conocido edici\u00f3n oficial.<\/p>\n<p class=\"x_MsoNormal\">\n<p class=\"x_MsoNormal\">18. Las versiones al castellano de Dylan son m\u00faltiples y, en algunos casos recientes (Kiko Veneno, Amaral, Quique Gonz\u00e1lez, Nacho Vegas), muy meritorias y celebradas. Existe adem\u00e1s un raro disco colectivo, Bob Dylan revisitado. Un tributo en la lengua del amor (1996), hoy muy dif\u00edcil de encontrar.<\/p>\n<p class=\"x_MsoNormal\">\n<p class=\"x_MsoNormal\">19. Quiz\u00e1 la primera asociaci\u00f3n de ideas entre Dylan y Espa\u00f1a que nos venga a la cabeza sea la fabulosa canci\u00f3n Boots of Spanish leather (1964). Pero hay otro \u201cSpanish\u201d en el repertorio dylanita. Se trata de Spanish is the loving tongue, una pieza tradicional que Bob grab\u00f3 como cara B del sencillo Watching the river flow (1971).<\/p>\n<p class=\"x_MsoNormal\">\n<p class=\"x_MsoNormal\">20. Dylan public\u00f3 seis \u00e1lbumes entre el 27 de mayo de 1963 (The freewheelin\u2019) y el 16 de mayo de 1966 (Blonde on blonde). Seis discos, uno de ellos doble, en algo menos de tres a\u00f1os. Y no t\u00edtulos cualesquiera: nos referimos a seis de los trabajos m\u00e1s influyentes en toda la historia de la m\u00fasica popular.<\/p>\n<p class=\"x_MsoNormal\">\n<p class=\"x_MsoNormal\">Las referencias b\u00edblicas en la obra dylaniana son tan abundantes que el m\u00fasico lleg\u00f3 a asegurar: \u201cSi tuviera que empezar de nuevo, ense\u00f1ar\u00eda Teolog\u00eda o historia cl\u00e1sica romana\u201d<\/p>\n<p class=\"x_MsoNormal\">\n<p class=\"x_MsoNormal\">21. El 23 de noviembre de 1963, un d\u00eda despu\u00e9s del asesinato de Kennedy, Bob actu\u00f3 en el norte del estado de Nueva York. La primera canci\u00f3n de aquella velada fue The times they are a-changin\u2019.<\/p>\n<p class=\"x_MsoNormal\">\n<p class=\"x_MsoNormal\">22. \u201cUna enorme burbuja transparente de ego\u201d. Esa fue la definici\u00f3n que de Dylan ofreci\u00f3 la cantante Joan Baez, su gran mentora en el Festival Folk de Newport de 1963 e intermitente pareja durante los dos a\u00f1os siguientes.<\/p>\n<p class=\"x_MsoNormal\">\n<p class=\"x_MsoNormal\">23. Dylan y The Beatles se conocieron el 28 de agosto de 1964 en la suite que los de Liverpool hab\u00edan contratado en el hotel Delmonico de Park Avenue. Bob agasaj\u00f3 a sus ilustres anfitriones li\u00e1ndoles unos porros de marihuana. Fue la primera vez que los brit\u00e1nicos probaban la hierba\u2026<\/p>\n<p class=\"x_MsoNormal\">\n<p class=\"x_MsoNormal\">24. Bringing it all back home (1965) incluye pasajes de Dylan a la arm\u00f3nica en todas sus piezas. Le sigue de cerca en esta clasificaci\u00f3n John Wesley Harding (1968), donde la arm\u00f3nica suena en 11 de sus 12 canciones.<\/p>\n<p class=\"x_MsoNormal\">\n<p class=\"x_MsoNormal\">25. Tras la actuaci\u00f3n de Dylan en el Royal Albert Hall (mayo de 1965) hubo un nuevo encuentro con los Beatles en el hotel Mayfair de Londres y una posterior visita a Kenwood, el palacete de 22 habitaciones que Lennon hab\u00eda adquirido en Weybridge. Seg\u00fan la leyenda, John y Bob grabaron una canci\u00f3n a medio hacer de la que nunca m\u00e1s se supo.<\/p>\n<p class=\"x_MsoNormal\">\n<p class=\"x_MsoNormal\">\u00a0No es de extra\u00f1ar que entre las habilidades art\u00edsticas de Bob Dylan estuviera la de pintar. Este cuadro de corte expresionista, y algo na\u00eff, sirvi\u00f3 como portada para &#8216;Music from big pink&#8217; (1968). La relaci\u00f3n de Dylan con The Band se estrech\u00f3, especialmente, durante la \u00e9poca en la que el m\u00fasico decidi\u00f3 abandonar el folk para convertirse al rock. Un periodo en el que recibi\u00f3 el apoyo incondicional de los de Toronto.<\/p>\n<p class=\"x_MsoNormal\">No es de extra\u00f1ar que entre las habilidades art\u00edsticas de Bob Dylan estuviera la de pintar. Este cuadro de corte expresionista, y algo na\u00eff, sirvi\u00f3 como portada para &#8216;Music from big pink&#8217; (1968). La relaci\u00f3n de Dylan con The Band se estrech\u00f3, especialmente, durante la \u00e9poca en la que el m\u00fasico decidi\u00f3 abandonar el folk para convertirse al rock. Un periodo en el que recibi\u00f3 el apoyo incondicional de los de Toronto.<\/p>\n<p class=\"x_MsoNormal\">26. Dylan y la cantante Marianne Faithfull coquetearon una noche en el hotel Savoy durante la gira brit\u00e1nica del bardo en 1965. Ella estaba embarazada del empresario John Dunbar. No hubo sexo, para frustraci\u00f3n de Faithfull, seg\u00fan ella misma relat\u00f3 en sus memorias. Pero lo m\u00e1s doloroso fue que Dylan hizo trizas un poema que le hab\u00eda escrito.<\/p>\n<p class=\"x_MsoNormal\">\n<p class=\"x_MsoNormal\">A Dani Mart\u00edn, antiguo cantante de El Canto del Loco, le preguntaron sobre Dylan (con el que comparte discogr\u00e1fica, como dato simp\u00e1tico). Y \u00e9l respondi\u00f3: \u201cMe parece un pesado\u201d<\/p>\n<p class=\"x_MsoNormal\">\n<p class=\"x_MsoNormal\">27. El d\u00eda del gran esc\u00e1ndalo, el de la conversi\u00f3n el\u00e9ctrica de Dylan, fue el 25 de julio de 1965 en el Festival Folk de Newport. Los temas tocados con banda el\u00e9ctrica (y a todo volumen) fueron solo tres: Maggie\u2019s farm, Tombstone blues y Like a rolling stone. Al Kooper, el organista del grupo, admitir\u00eda luego que Maggie\u2019s farm la tocaron con el comp\u00e1s cambiado y fue \u201cuna especie de desastre\u201d.<\/p>\n<p class=\"x_MsoNormal\">\n<p class=\"x_MsoNormal\">28. Like a rolling stone (1965) figura en diversas clasificaciones como la mejor canci\u00f3n del siglo XX, pero nunca lleg\u00f3 al n\u00famero 1. Se lo impidi\u00f3 en las listas estadounidenses I got you babe, de Sonny &amp; Cher.<\/p>\n<p class=\"x_MsoNormal\">\n<p class=\"x_MsoNormal\">29. La influyente revista brit\u00e1nica Mojo tambi\u00e9n eligi\u00f3 Like a rolling stone como la mejor canci\u00f3n de Dylan de todos los tiempos. Le segu\u00edan, por este orden, en la clasificaci\u00f3n Positively 4th street (1967), Sad eyed lady of the lowlands (1966), Desolation row (1965) y, sorpresa, Blind Willie McTell, escrita en 1983 y nunca publicada hasta 1991.<\/p>\n<p class=\"x_MsoNormal\">\n<p class=\"x_MsoNormal\">30. A finales de 1965, la popularidad de Dylan era casi mayor como autor que como int\u00e9rprete. En solo dos semanas, vieron la luz 80 discos sencillos con versiones de canciones rubricadas por \u00e9l.<\/p>\n<p class=\"x_MsoNormal\">\n<p class=\"x_MsoNormal\">31. Los hijos de Bob con Sara Lownds se llaman Jesse, Anna, Samuel y Jakob (el l\u00edder de The Wallflowers). As\u00ed resumi\u00f3 el m\u00fasica su relaci\u00f3n: \u201cNo fui un esposo muy bueno, pero creo en el matrimonio. Primero me cas\u00e9 en serio y luego me divorci\u00e9 en serio\u201d.<\/p>\n<p class=\"x_MsoNormal\">\n<p class=\"x_MsoNormal\">\u00a0Dylan durante una conferencia de prensa en Suecia (1966). Convertido al rock, y siendo parte de la Generaci\u00f3n Beat, su imagen evoluciona dej\u00e1ndose crecer el cabello \u2013que rizado y revuelto le da un aire sexy\u2013; utiliza las Way Farer, de Ray Ban y comienza a vestirse de riguroso negro con camisas estampadas que se erigen como icono rockero. Menci\u00f3n especial a la longitiud de las u\u00f1as de la mano derecha con la que se enciende el cigarrillo.<\/p>\n<p class=\"x_MsoNormal\">Dylan durante una conferencia de prensa en Suecia (1966). Convertido al rock, y siendo parte de la Generaci\u00f3n Beat, su imagen evoluciona dej\u00e1ndose crecer el cabello \u2013que rizado y revuelto le da un aire sexy\u2013; utiliza las Way Farer, de Ray Ban y comienza a vestirse de riguroso negro con camisas estampadas que se erigen como icono rockero. Menci\u00f3n especial a la longitiud de las u\u00f1as de la mano derecha con la que se enciende el cigarrillo.\u00a0 CORDON PRESS<\/p>\n<p class=\"x_MsoNormal\">32. Dylan conoci\u00f3 a los hermanos Steve y Muff Winwood, del Spencer Davis Group, tras un concierto que ofreci\u00f3 en Birmingham el 12 de mayo de 1966. A la noche siguiente fueron a visitar una vieja casa incendiada en Worcestershire porque los Winwood le contaron que el due\u00f1o hab\u00eda muerto junto a su perro y que ambos se aparec\u00edan en forma de fantasmas.<\/p>\n<p class=\"x_MsoNormal\">\n<p class=\"x_MsoNormal\">33. El famoso grito de \u201c\u00a1Judas!\u201d desde el p\u00fablico ocurri\u00f3 en el Free Trade Hall de Manchester el 17 de mayo de 1966. La conversi\u00f3n el\u00e9ctrica segu\u00eda provocando enconados enfrentamientos entre partidarios y detractores. Es mucho menos recordado, en cambio, que minutos antes del exabrupto, cuando el grupo finalizaba Just like Tom Thumb blues, hab\u00eda subido al escenario una chavala de pelo largo que le entreg\u00f3 a Dylan un papel. La nota rezaba as\u00ed: \u201cDile a la banda que se vaya a casa\u201d.<\/p>\n<p class=\"x_MsoNormal\">\n<p class=\"x_MsoNormal\">34. Par\u00eds, 1966. En plena fiebre por su obra y su figura, Dylan aborda una multitudinaria rueda de prensa. Pero antes se acerca por el rastro parisino y adquiere una marioneta. Cada vez que alguien formula una pregunta, \u00e9l le bisbisea al mu\u00f1eco y hace como que escucha lo que debe responder. Un delirio maravilloso.<\/p>\n<p class=\"x_MsoNormal\">\n<p class=\"x_MsoNormal\">35. La imagen de portada de Blonde on blonde (primer plano del artista con fular blanco y negro anudado al cuello) la realiz\u00f3 el fot\u00f3grafo Jerry Schatzberg en el barrio Meat Market de Manhattan. Solo dos fotos de la sesi\u00f3n quedaron desenfocadas. Una de ellas fue la escogida por Bob. Para el interior se encaprich\u00f3 con una imagen de la actriz italiana Claudia Cardinale que Columbia emple\u00f3 sin permiso. Hubo de suprimirse en la segunda tirada de aquel inmenso doble \u00e1lbum.<\/p>\n<p class=\"x_MsoNormal\">\n<p class=\"x_MsoNormal\">36. Tras el famoso (y mitificado) accidente de moto en Woodstock (29 de julio de 1966), la primera aparici\u00f3n p\u00fablica de Dylan se demor\u00f3 hasta el 20 de enero de 1968. Y fue fugaz: tres canciones en el Carnegie Hall, en un concierto ben\u00e9fico en honor del reci\u00e9n fallecido Woody Guthrie. <span lang=\"EN-US\">Fueron Grand coulee dam, Dear Mrs. Roosevelt y Ain\u2019t got no home. <\/span>No es f\u00e1cil dar con ellas: figuran en un \u00e1lbum de Columbia titulado A tribute to Woody Guthrie, Part I.<\/p>\n<p class=\"x_MsoNormal\">\n<p class=\"x_MsoNormal\">37. Las memorables Basement Tapes (Cintas del s\u00f3tano), grabadas durante cientos de horas por Dylan y The Band entre junio y octubre de 1967, afloraron por primera vez en un disco pirata de 1969 al que se le atribuy\u00f3 el t\u00edtulo Great White Wonder. Ah\u00ed se divulgaron siete canciones. La edici\u00f3n definitiva de 2014 incluye m\u00e1s de un centenar de tomas.<\/p>\n<p class=\"x_MsoNormal\">\n<p class=\"x_MsoNormal\">38. El mayor \u00e9xito inicial de las sesiones en el s\u00f3tano fue The Mighty Quinn (o Quinn the Eskimo). La banda brit\u00e1nica Manfred Mann la public\u00f3 como single a principios de 1968 y logr\u00f3 permanecer con ella durante dos semanas en el n\u00famero 1 de las listas del Reino Unido.<\/p>\n<p class=\"x_MsoNormal\">\n<p class=\"x_MsoNormal\">39. El dibujo de portada de Music from Big Pink (1968), el extraordinario debut de The Band, es obra de\u2026 Bob Dylan.<\/p>\n<p class=\"x_MsoNormal\">\n<p class=\"x_MsoNormal\">40. Fue una \u00e9poca en la que Bob le cogi\u00f3 gusto a los pinceles. La portada de la revista Sing Out! en octubre de 1968 tambi\u00e9n es de su autor\u00eda. Se trata de un hombre sentado con sombrero y guitarra. Quiz\u00e1s un autorretrato, aunque nadie lo puede asegurar.<\/p>\n<p class=\"x_MsoNormal\">\n<p class=\"x_MsoNormal\">41. \u00bfQu\u00e9 es primero, la m\u00fasica o la letra? En el caso de Dylan, las dos a la vez. Solo hay una excepci\u00f3n relevante, en sus propias palabras: el \u00e1lbum John Wesley Harding (1968) fue casi en su totalidad una colecci\u00f3n de textos a los que el autor puso m\u00fasica posteriormente.<\/p>\n<p class=\"x_MsoNormal\">\n<p class=\"x_MsoNormal\">42. I pity the por inmmigrant (1968) incluye varias expresiones que Dylan tom\u00f3 literalmente del Libro de Lev\u00edtico del Antiguo Testamento. Lev\u00edtico 26, vers\u00edculos 19, 20 y 26, para quienes quieran indagar m\u00e1s.<\/p>\n<p class=\"x_MsoNormal\">\n<p class=\"x_MsoNormal\">43. Las referencias b\u00edblicas en la obra dylaniana son tan abundantes que el m\u00fasico lleg\u00f3 a asegurar: \u201cSi tuviera que empezar de nuevo, ense\u00f1ar\u00eda Teolog\u00eda o historia cl\u00e1sica romana\u201d.<\/p>\n<p class=\"x_MsoNormal\">\n<p class=\"x_MsoNormal\">44. El 1 de mayo de 1969, Johnny Cash consigui\u00f3 que Dylan grabase para su programa televisivo The Johnny Cash show. Fue su primera presentaci\u00f3n televisiva en cinco a\u00f1os y se le ve\u2026 francamente agarrotado.<\/p>\n<p class=\"x_MsoNormal\">\n<p class=\"x_MsoNormal\">\u00a0Jakob Dylan, de 46 a\u00f1os, tambi\u00e9n es m\u00fasico. Es l\u00edder de los Wallflowers, una banda a la que casi se le podr\u00eda etiquetar como &#8216;one hit wonder&#8217; puesto que &#8216;One headlight&#8217; fue su gran \u00e9xito de finales de los noventa que le vai\u00f3 dos Premios Grammy.<\/p>\n<p class=\"x_MsoNormal\">Jakob Dylan, de 46 a\u00f1os, tambi\u00e9n es m\u00fasico. Es l\u00edder de los Wallflowers, una banda a la que casi se le podr\u00eda etiquetar como &#8216;one hit wonder&#8217; puesto que &#8216;One headlight&#8217; fue su gran \u00e9xito de finales de los noventa que le vai\u00f3 dos Premios Grammy.\u00a0 CORDON PRESS<\/p>\n<p class=\"x_MsoNormal\">45. En la primavera de 1969, Dylan ten\u00eda que renovar el contrato que le un\u00eda con su representante, Albert Grossman. Nunca estamp\u00f3 su firma. Desde entonces ha dirigido su propia carrera y tomado todas las decisiones sin dar explicaciones a terceros.<\/p>\n<p class=\"x_MsoNormal\">\n<p class=\"x_MsoNormal\">46. \u00bfQui\u00e9n es Elmer Johnston? El propio Dylan, que se escud\u00f3 en este pseud\u00f3nimo para aparecer por sorpresa en un concierto de The Band en Illinois, el 14 de julio de 1969. Sus nombres falsos m\u00e1s recurrentes son, no obstante, Blind Boy Grunt y (sobre todo) Jack Frost.<\/p>\n<p class=\"x_MsoNormal\">\n<p class=\"x_MsoNormal\">47. El gran amigo beatle de Dylan acab\u00f3 siendo George Harrison. Juntos escribieron dos canciones maravillosas, If not for you y I\u2019d have you anytime, para la obra cumbre en solitario de Harrison, All things must pass (1970). Pero existe una tercera colaboraci\u00f3n de aquella \u00e9poca que solo est\u00e1 disponible en grabaciones piratas. Su t\u00edtulo: Working on a guru.<\/p>\n<p class=\"x_MsoNormal\">\n<p class=\"x_MsoNormal\">48. Harrison convenci\u00f3 a Dylan de que participara por sorpresa en The concert for Bangla Desh, el concierto ben\u00e9fico que tuvo lugar el 1 de agosto de 1971 en el Madison Square Garden. No solo eso: nuestro protagonista accedi\u00f3 a tocar Blowin\u2019 in the wind, tanto en la sesi\u00f3n vespertina como en la nocturna, algo que suced\u00eda por primera vez en siete a\u00f1os.<\/p>\n<p class=\"x_MsoNormal\">\n<p class=\"x_MsoNormal\">49. Solo los muy dylanitas recuerdan un single de noviembre de 1971 con la canci\u00f3n George Jackson, que se public\u00f3 en doble versi\u00f3n: ac\u00fastica y con big band. Contaba la historia de un escritor y activista asesinado en una c\u00e1rcel de California por los guardias de seguridad y se consider\u00f3 su primera canci\u00f3n comprometida en ocho a\u00f1os.<\/p>\n<p class=\"x_MsoNormal\">\n<p class=\"x_MsoNormal\">50. 1972 es el a\u00f1o en blanco por excelencia en la trayectoria de Dylan, una inc\u00f3moda temporada de barbecho que invirti\u00f3 para \u201crelajarse una temporada\u201d en Arizona.<\/p>\n<p class=\"x_MsoNormal\">\n<p class=\"x_MsoNormal\">51. Knockin\u2019 on heaven\u2019s door, el famos\u00edsimo tema central de la pel\u00edcula Pat Garret &amp; Billy the Kid (1973), es el \u00fanico single de Dylan que lleg\u00f3 al top 20 durante las d\u00e9cadas de los setenta y los ochenta. Y se qued\u00f3 muy lejos de los puestos de gloria: no pas\u00f3 del n\u00famero 12.<\/p>\n<p class=\"x_MsoNormal\">\n<p class=\"x_MsoNormal\">52. Existe un libro de 1973, Writings and drawings, en el que Dylan recopil\u00f3 letras y escritos procedentes del periodo entre 1961 y 1971. Los textos inclu\u00edan m\u00e1s de 60 canciones no incluidas en ninguno de sus \u00e1lbumes.<\/p>\n<p class=\"x_MsoNormal\">\n<p class=\"x_MsoNormal\">53. Planet waves (1974), el excelente disco en el que Bob Dylan volv\u00eda a requerir la compa\u00f1\u00eda de The Band, tuvo dos t\u00edtulos previos que se desecharon in extremis. Primero iba a ser Love songs y luego, hasta el \u00faltimo momento, Ceremonies of the horsemen.<\/p>\n<p class=\"x_MsoNormal\">\n<p class=\"x_MsoNormal\">54. El c\u00f3mico Steve Martin (s\u00ed, el de El padre de la novia) fue telonero de Dylan. Ocurri\u00f3 en Tampa, Florida, a mediados de los setenta.<\/p>\n<p class=\"x_MsoNormal\">\n<p class=\"x_MsoNormal\">55. Aunque Dylan ha escrito por s\u00ed solo la pr\u00e1ctica totalidad de su repertorio, para Desire (1976) se vali\u00f3 del director teatral franc\u00e9s Jacques Levy como coautor en siete de los temas. Levy ejerc\u00eda en aquel entonces como director de la ca\u00f3tica y excitante gira Rolling Thunder.<\/p>\n<p class=\"x_MsoNormal\">\n<p class=\"x_MsoNormal\">56. El jud\u00edo Bob Dylan actu\u00f3 en el verano de 1978 en el estadio de Zeppelinfield (Nuremberg), donde hab\u00edan tenido lugar algunas de las arengas m\u00e1s famosas de Hitler. El cantante orden\u00f3 que el escenario se colocara en el extremo opuesto al habitual. Consigui\u00f3 as\u00ed que los 80.000 asistentes dieran la espalda al lugar donde tantas veces se hab\u00eda venerado al dictador nazi.<\/p>\n<p class=\"x_MsoNormal\">\n<p class=\"x_MsoNormal\">57. En la sonada conversi\u00f3n de Dylan al cristianismo, a finales de los setenta, fue decisiva la figura de una actriz negra, Mary Alice Artes, de la que nuestro hombre se enamor\u00f3 perdidamente. Se supone que en 1980 le regal\u00f3 un anillo de compromiso valorado en 25.000 d\u00f3lares, pero el romance no fragu\u00f3. De hecho, a Artes est\u00e1 dedicada la canci\u00f3n The groom\u2019s still waiting at the altar (El novio est\u00e1 todav\u00eda esperando en el altar), del disco de 1981 Shot of love.<\/p>\n<p class=\"x_MsoNormal\">\n<p class=\"x_MsoNormal\">58. Los cazadores de tesoros en vinilo son muy felices cuando se encuentran con un ejemplar de Masterpieces, un triple LP con \u00e9xitos y rarezas que se edit\u00f3 el 25 de febrero de 1978\u2026, pero solo en Jap\u00f3n, Australia y Nueva Zelanda.<\/p>\n<p class=\"x_MsoNormal\">\n<p class=\"x_MsoNormal\">59. La corista negra de soul Clydie King, que ya hab\u00eda tenido un affaire con Mick Jagger, fue pareja de Dylan a principios de los ochenta y tuvo con \u00e9l uno o dos hijos, seg\u00fan las fuentes. Pero m\u00e1s intrigante a\u00fan es la existencia de un \u00e1lbum a d\u00fao de Dylan y King que se habr\u00eda grabado en 1982. Al parecer, en CBS no gust\u00f3 y el trabajo nunca vio la luz.<\/p>\n<p class=\"x_MsoNormal\">\n<p class=\"x_MsoNormal\">60. Mark Knopfler, l\u00edder de Dire Straits, fue el inesperado productor de Infidels (1983), uno de sus pocos discos salvables de aquella d\u00e9cada aciaga. Pero a\u00fan m\u00e1s extra\u00f1os habr\u00edan sido los candidatos que rechazaron el encargo: Frank Zappa y\u2026 \u00a1el icono disco Giorgio Moroder!<\/p>\n<p class=\"x_MsoNormal\">\n<p class=\"x_MsoNormal\">61. Madrid, 26 de junio de 1984. El estadio del Rayo Vallecano acoge el primer concierto de Dylan en suelo espa\u00f1ol, con Santana como telonero. Le esperan 25.000 espectadores, rozando el lleno, y no pocos ministros socialistas. Las palabras del genio, en esforzado castellano, al salir a escena a la una de la noche fueron \u201c\u00a1Sois cojonudos!\u201d.<\/p>\n<p class=\"x_MsoNormal\">\n<p class=\"x_MsoNormal\">62. La cicerone de Dylan por las calles de Madrid en aquella primera visita espa\u00f1ola era una chavala de 18 a\u00f1os que trabajaba para el promotor de conciertos Gay Mercader. Su nombre: \u00c1ngeles Gonz\u00e1lez-Sinde. En efecto, la que con los a\u00f1os ser\u00eda guionista, cineasta y hasta ministra de Cultura. Le llev\u00f3 al Museo del Prado y de compras por la calle Almirante, en el coraz\u00f3n de Chueca.<\/p>\n<p class=\"x_MsoNormal\">\n<p class=\"x_MsoNormal\">63. El paso de Dylan por el mastod\u00f3ntico Live Aid (13 de julio de 1985), en su caso desde Filadelfia, se recuerda como uno de los peores conciertos que ha ofrecido en su vida. Le escoltaban Keith Richards y Ron Wood, de los Rolling Stones, pero interpret\u00f3 tres canciones en un murmullo. Y, al finalizar, pese a que el macroconcierto pretend\u00eda recaudar fondos para luchar contra el hambre en Etiop\u00eda, solo se le ocurri\u00f3 decir: \u201cSer\u00eda buena cosa que algo de este dinero fuera a parar a los granjeros americanos\u2026\u201d.<\/p>\n<p class=\"x_MsoNormal\">\n<p class=\"x_MsoNormal\">64. Particip\u00f3 de manera fugac\u00edsima en Sun City, el himno antiapartheid que Steve Van Zandt, guitarrista de Bruce Springsteen, lanz\u00f3 en 1985. Puede escuch\u00e1rsele durante apenas dos segundos: el ingeniero de sonido, Jay Burnett, dijo que \u201cno hab\u00eda una sola l\u00ednea de Dylan que estuviera bien cantada ni siguiese el comp\u00e1s\u201d.<\/p>\n<p class=\"x_MsoNormal\">\n<p class=\"x_MsoNormal\">65. Dylan protagoniz\u00f3 en 1986 una pel\u00edcula desastrosa, Corazones de fuego, en la que encarnaba a \u201cuna solitaria leyenda del rock\u201d, un personaje peor que manido. Como coprotagonista ejerc\u00eda el brit\u00e1nico Rupert Everett.<\/p>\n<p class=\"x_MsoNormal\">\n<p class=\"x_MsoNormal\">66. \u00bfDylan y Michael Jackson juntos? Asombroso pero cierto. Cantaron un d\u00fao en febrero de 1987, en la fiesta en la que Elizabeth Taylor soplaba 55 velas de cumplea\u00f1os.<\/p>\n<p class=\"x_MsoNormal\">\n<p class=\"x_MsoNormal\">67. El Never Ending Tour (Gira sin fin) que ocupa a Dylan a\u00fan a d\u00eda de hoy se remonta a mediados de 1988. El rapsoda la puso en marcha espoleado por la gran acogida de The Traveling Wilburys, la superbanda que, de manera casi accidental, hab\u00eda formado junto a George Harrison, Tom Petty, Jeff Lynne y el poco despu\u00e9s malogrado Roy Orbison.<\/p>\n<p class=\"x_MsoNormal\">\n<p class=\"x_MsoNormal\">68. Dylan rumi\u00f3 la posibilidad de retirarse para siempre de los estudios de grabaci\u00f3n en 1988, tras el estrepitoso fiasco de su disco Down in the Groove. Fue Bono (U2) quien, en el transcurso de una cena regada con abundante alcohol, le persuadi\u00f3 de que deb\u00eda conocer a Daniel Lanois, el canadiense que les hab\u00eda ayudado a producir The unforgoettable fire y The Joshua tree. De la impensable alianza Lanois-Dylan naci\u00f3 Oh mercy (1989), uno de los discos m\u00e1s m\u00edticos del maestro.<\/p>\n<p class=\"x_MsoNormal\">\n<p class=\"x_MsoNormal\">69. El impresionante Time out of mind (1997), tambi\u00e9n grabado junto a Lanois, sali\u00f3 a la calle pocos meses despu\u00e9s de que Dylan superara una grav\u00edsima pericarditis (inflamaci\u00f3n de la bolsa cardiaca) y de actuar junto al papa Juan Pablo II en el Congreso Eucar\u00edstico Mundial de Bolonia. A\u00fan m\u00e1s extra\u00f1o, Time out of mind cosech\u00f3 el Grammy al mejor disco del a\u00f1o a principios de 1998.<\/p>\n<p class=\"x_MsoNormal\">\n<p class=\"x_MsoNormal\">70. La casualidad quiso que Love &amp; Theft (Amor y robo), el extraordinario disco de 2001, saliera a la calle el 11 de septiembre, coincidiendo con los ataques terroristas a Nueva York. Dylan hab\u00eda dicho que se trataba de \u201cun gran \u00e1lbum que se ocupa de grandes temas\u201d.<\/p>\n<p class=\"x_MsoNormal\">\n<p class=\"x_MsoNormal\">71. El 25 de enero de 2006 se estren\u00f3 en el Old Globe Theater de San Diego el musical The times they are a-changin\u2019, La trama relataba las desventuras de un circo de medio pelo regentado por el Capit\u00e1n Arab (que aparec\u00eda en la canci\u00f3n Bob Dylan\u2019s 115th dream) y su hijo Coyote, del que hay referencias en el tema The ballad of Hollis Brown.<\/p>\n<p class=\"x_MsoNormal\">\n<p class=\"x_MsoNormal\">72. Desde el 3 de mayo de 2006 al 15 de abril de 2009, Dylan present\u00f3 y dirigi\u00f3 100 ediciones exactas de un programa de radio por sat\u00e9lite al que llam\u00f3 Theme Time Radio Hour. Los dos artistas a los que m\u00e1s pinch\u00f3 fueron Tom Waits y \u00a1Dinah Washington!, con diez canciones cada uno.<\/p>\n<p class=\"x_MsoNormal\">\n<p class=\"x_MsoNormal\">73. El siempre influyente New York Times machac\u00f3 sin piedad Modern times (2006), un trabajo que goza de bastante prestigio. Pues no: Ron Rosembaum escribi\u00f3 que est\u00e1bamos ante \u201cuna decepci\u00f3n salvajemente sobrevalorada\u201d y \u201cel peor disco de Dylan desde Self portrait\u201d.<\/p>\n<p class=\"x_MsoNormal\">\n<p class=\"x_MsoNormal\">74. No todo van a ser parabienes al genio de Duluth. A nuestro Dani Mart\u00edn, antiguo cantante de El Canto del Loco, la Revista 40 le pregunt\u00f3 en 2010 su opini\u00f3n sobre Dylan (con el que comparte discogr\u00e1fica, como dato simp\u00e1tico). Y \u00e9l respondi\u00f3: \u201cMe parece un pesado\u201d. Cuando el periodista le advirti\u00f3 de que su contestaci\u00f3n pod\u00eda ser pol\u00edticamente incorrecta, \u00e9l arreci\u00f3: \u201cQu\u00e9 va, qu\u00e9 va. Para nada. Es que es muy repetitivo\u201d.<\/p>\n<p class=\"x_MsoNormal\">\n<p class=\"x_MsoNormal\">75. La austera gira de 2015 por seis ciudades espa\u00f1olas fue la d\u00e9cima de nuestro hombre por estos andurriales. Tambi\u00e9n le recibimos en 2007 con motivo del Pr\u00edncipe de Asturias de las Letras. El verano pasado apenas sali\u00f3 de su magic black bus para ofrecer sus actuaciones y hacer ejercicios matutinos. La comida se la preparaba su chef particular, de origen escandinavo.<\/p>\n<p class=\"x_MsoNormal\">\n<p class=\"x_MsoNormal\">\n<p class=\"x_MsoNormal\">\n<p class=\"x_MsoNormal\">FERNANDO NAVARRO<\/p>\n<p class=\"x_MsoNormal\">El Pa\u00eds<\/p>\n<p class=\"x_MsoNormal\">Por primera vez en la historia del Nobel de Literatura, la gente no correr\u00e1 a las librer\u00edas sino a las tiendas de discos. Cuando la secretaria de la Academia Sueca Sara Danius ha pronunciado el nombre, han retumbado todos los cimientos. Bob Dylan (1941, Duluth, Minnesota), premio Nobel de Literatura. La sorpresa en los mundos de las letras y la m\u00fasica solo puede ser comparable a la que seguro ha sido una legendaria, hipn\u00f3tica, imbatible sonrisita p\u00edcara del galardonado al enterarse, perdido como siempre en su gira interminable alrededor del mundo, al margen del mito. Era el eterno aspirante, as\u00ed como un recurrente chiste entre los m\u00e1s esc\u00e9pticos y, sobre todo, m\u00e1s ortodoxos. \u00bfUn m\u00fasico, cuya \u00fanica obra en prosa fue un fracaso, cosechando el mayor de los premios literarios? Imposible. Pero lo imposible \u2013y vivir a contracorriente- es lo que mejor se le ha dado a este compositor que cambi\u00f3 como nadie el concepto de canci\u00f3n popular en el siglo XX, a\u00f1adiendo una particular dimensi\u00f3n po\u00e9tica a la m\u00fasica cantada. Y tan importante como ese determinante hecho: su influencia, reconocida por los Beatles, los Rolling Stones, Bruce Springsteen y cualquier icono del rock y el pop que venga a la cabeza, no ha hecho m\u00e1s que crecer a medida que ha pasado el tiempo. Ahora, con este premio, y tras haber recibido antes el Pulitzer o el Premio Pr\u00edncipe de Asturias de las Artes, la onda expansiva da para otro siglo.<\/p>\n<p class=\"x_MsoNormal\">\n<p class=\"x_MsoNormal\">El bing bang comenz\u00f3 a principios de los a\u00f1os sesenta, cuando un Dylan chaval abandon\u00f3 su pueblo de Minnesota para trasladarse a Nueva York con el fin de dedicarse a la m\u00fasica y conocer en persona a su \u00eddolo musical Woody Guthrie. Provisto de una gorra y una guitarra ac\u00fastica, incluso invent\u00e1ndose parte de su biograf\u00eda, recal\u00f3 en Greenwich Village, el bohemio barrio de Manhattan poblado de caf\u00e9s y clubes donde conoci\u00f3 ya la palabra afilada de los combatientes cantautores Pete Seeger, Ramblin&#8217; Jack Elliott o Dave Van Ronk. Compon\u00eda a partir del contacto con ellos pero tambi\u00e9n de la poes\u00eda de los surrealistas franceses, especialmente de Arthur Rimbaud, y devorando la prensa diaria, que le daba combustible para esas primeras canciones que cambiaron la cara del folk norteamericano y le dieron un car\u00e1cter contestatario sin renunciar al aspecto po\u00e9tico. <span lang=\"EN-US\">Composiciones como Blowin\u2019 in the wind, Masters of War, The Times They Are a Changing, A Hard Rain&#8217;s a-Gonna Fall, Mr Tambourine Man o Chimes of Freedom llegaron al coraz\u00f3n de la generaci\u00f3n de los sesenta, donde se fragu\u00f3 la contracultura.<\/span>\u201cVenid senadores, congresistas, por favor o\u00edd la llamada, \/ y no os qued\u00e9is en el umbral, no bloque\u00e9is la entrada, \/ porque resultar\u00e1 herido el que se oponga, \/ fuera hay una batalla furibunda, \/ pronto golpear\u00e1 vuestras ventanas y crujir\u00e1n vuestros muros, \/ porque los tiempos est\u00e1n cambiando\u201d, cantaba en 1964 con su voz nasal en The Times They Are a Changing, anticip\u00e1ndose al revuelo social y pol\u00edtico de Norteam\u00e9rica.<\/p>\n<p class=\"x_MsoNormal\">\n<p class=\"x_MsoNormal\">\n<p class=\"x_MsoNormal\">\n<p class=\"x_MsoNormal\">Fueron en esos primeros sesenta, en su tr\u00e1nsito diario de trovador por Greenwich Village, cuando conoci\u00f3 a los poetas beat. Aquello determin\u00f3 a\u00fan m\u00e1s su visi\u00f3n literaria, a la que impregn\u00f3 de una fuerza contracultural m\u00e1s incisiva, repleta de instinto y mordiente. Se relacionaba con Jack Kerouac, Neal Cassady, William Burroughs, Herbert Huncke, John Clellon Holmes o Allen Ginsberg, pero a\u00fan m\u00e1s importante: hab\u00eda vasos comunicantes. Dylan se fijaba en ellos, pero ellos ve\u00edan en \u00e9l al portavoz generacional, sorprendi\u00e9ndose de su capacidad de captar la agitaci\u00f3n, la desorientaci\u00f3n, los desamparos y los ideales de aquellos convulsos sesenta. Con sus m\u00e1s de seis minutos de canci\u00f3n, rompiendo en 1965 el molde de single y reventando el concepto de radio comercial, Like a Rolling Stone conquist\u00f3 el territorio de la ruptura generacional de los sesenta, m\u00e1s que cualquier novela, obra de teatro o pel\u00edcula. Como dijo el poeta estadounidense David Henderson, no se trataba de una canci\u00f3n, sino de \u201cuna epopeya\u201d.<\/p>\n<p class=\"x_MsoNormal\">\n<p class=\"x_MsoNormal\">Acababa de empezar la epopeya de Dylan, que abandon\u00f3 el folk por el pop, maravillado por el \u00edmpetu desenfadado y juvenil de los Beatles, los Rolling Stones y toda la tropa brit\u00e1nica que desembarc\u00f3 con un \u00e9xito monumental en EE UU. Con su sonido circense, de folk-blues-rock acelerado, sin olvidar esas baladas al piano, los \u00e1lbumes Highway 61 Revisited y Blonde on Blonde elevaron a la m\u00fasica popular a lo m\u00e1s alto del universo cultural. All\u00ed donde antes hab\u00eda un chaval folkie lanzando dardos surg\u00eda un merodeador que documentaba las emociones de la extra\u00f1a realidad.<\/p>\n<p class=\"x_MsoNormal\">\n<p class=\"x_MsoNormal\">Seg\u00fan ha declarado con exageraci\u00f3n el poeta chileno Nicanor Parra, solo por tres versos de la canci\u00f3n Tombstone Blues, incluida en Highway 61 Revisited, se merece el Nobel. Son los versos: \u201cMam\u00e1 est\u00e1 en la f\u00e1brica \/ no tiene zapatos \/ pap\u00e1 est\u00e1 en el callej\u00f3n \/ est\u00e1 buscando un fusible \/ yo estoy en las calles \/con el blues de Tombstone\u201d. \u201cEs realismo real, con la f\u00e1brica, el callej\u00f3n y la cocina, donde est\u00e1 el ni\u00f1o solo con los blues\u00bb, ha dicho Parra. A decir verdad, son muchos m\u00e1s los versos, que abren im\u00e1genes como ventanas a otros mundos posibles y que se recogen en esos dos discos esenciales para el desarrollo intelectual del rock. Esas obras, publicadas entre 1965 y 1966, sirvieron de gu\u00eda fundamental para los Beatles, los Beach Boys y toda esa irrepetible generaci\u00f3n del pop y el rock que protagoniz\u00f3 el siglo XX con sus canciones. Y, sin embargo, fue en esos a\u00f1os cuando, aupado por su propio entusiasmo compositivo y su fama, public\u00f3 su \u00fanica novela Tar\u00e1ntula, una pifia de literatura experimental muy por debajo de toda su obra musical. Est\u00e1 claro que el comit\u00e9 del Nobel no ha tenido en cuenta el aspecto narrativo de Dylan a partir de su \u00fanico libro, en el que intent\u00f3 emular en prosa po\u00e9tica a Kerouac, Burroughs o Ginsberg.<\/p>\n<p class=\"x_MsoNormal\">\n<p class=\"x_MsoNormal\">El propio Allen Ginsberg fue el que m\u00e1s defendi\u00f3 su obra como un legado literario influyente, que a d\u00eda de hoy se estudia en algunas universidades y tiene varios ensayos de an\u00e1lisis. De hecho, las primeras noticias acerca de la candidatura de Dylan al Nobel empezaron a llegar en 1996 cuando se organiz\u00f3 en Estocolmo un comit\u00e9 de campa\u00f1a, apoyado por Ginsberg y Gordon Ball, profesor de la Universidad de Virginia. Ginsberg afirmaba: \u00abDylan es uno de los m\u00e1s grandes bardos y juglares norteamericanos del siglo XX y sus palabras han influido en varias generaciones de hombres y mujeres de todo el mundo\u201d. Y Ball, por su lado, escribi\u00f3: \u201cDylan ha devuelto la poes\u00eda de nuestra \u00e9poca a su transmisi\u00f3n primordial a trav\u00e9s del cuerpo, revivi\u00f3 la tradici\u00f3n de los trovadores\u201d. Un buen ejemplo de todo esto es un disco como Blood on Tracks. Para explicarse todas las grietas sentimentales del amor, uno puede leer los relatos De qu\u00e9 hablamos cuando hablamos de amor de Raymond Carver, pero tambi\u00e9n puede coger este \u00e1lbum de diez composiciones y bucear en sus letras para dar con huellas emocionales que explican los sinsabores del alma humana.<\/p>\n<p class=\"x_MsoNormal\">\n<p class=\"x_MsoNormal\">\n<p class=\"x_MsoNormal\">\n<p class=\"x_MsoNormal\">En las \u00faltimas dos d\u00e9cadas, Dylan, como siempre pero m\u00e1s que nunca, ha huido de su propio mito, como bien demostr\u00f3 en sus memorias Cr\u00f3nicas, un fabuloso libro lleno de trampas que no tiene nada de autobiograf\u00eda al uso y s\u00ed mucho de literatura, en ese repaso desordenado y fascinante a algunos recuerdos de su vida. En este tiempo, no quiere saber nada de su influencia imponente en la m\u00fasica popular contempor\u00e1nea o en las letras norteamericanas. No quiere detenerse ni un segundo en preguntarse si es tan valioso para la cultura y el arte como Picasso o John Ford, tal y como no se cansan de decirle. En estas dos \u00faltimas d\u00e9cadas, tambi\u00e9n muchos detractores le han situado en el ocaso de su carrera, lejos de esos a\u00f1os dorados de bardo divino. Pero, en todo este tiempo, realmente, el veterano compositor ha dado frutos conmovedores en discos como Time Out of Mind, Modern Times, Love and Theft o Tempest.<\/p>\n<p class=\"x_MsoNormal\">\n<p class=\"x_MsoNormal\">A partir de una melancol\u00eda sonora que bucea en las ra\u00edces del folk, el gospel o el country, ha creado un universo repleto de s\u00edmbolos del pasado y evocaciones. La historia norteamericana llegando hasta nuestros d\u00edas se despliega a trav\u00e9s de postales ocres, repletas de personajes an\u00f3nimos que podr\u00edan poblar las novelas de Philip Roth, Richard Ford o Cormac McCarthy en ese retrato espiritual del env\u00e9s del sue\u00f1o americano y del imparable paso del tiempo. \u201cNing\u00fan hombre, ninguna mujer sabe \/ la hora en que llegar\u00e1 el sufrimiento \/ En la oscuridad escucho la llamada de las aves nocturnas\u2026 El sue\u00f1o es como una muerte temprana\u201d, canta Dylan con voz arrastrada en Workingman\u2019s Blues #2. \u201cRe\u00fanete conmigo al final, no te retrases \/ Tr\u00e1eme mis botas y zapatos \/ Puedes rendirte o luchar lo mejor que puedas en primera l\u00ednea \/ Canta un poquito este blues del trabajador\u201d, dice el estribillo.<\/p>\n<p class=\"x_MsoNormal\">\n<p class=\"x_MsoNormal\">Esquivo e imprevisible, Dylan hace historia al ser el primer m\u00fasico que consigue el premio Nobel de Literatura. Ya en 1965, cuando la prensa norteamericana le calificaba del gran poeta de su tiempo, el m\u00fasico dec\u00eda: \u201cNo me llamo poeta porque no me gusta la palabra. Soy un artista del trapecio\u201d. Durante m\u00e1s de medio siglo, su paso por el trapecio ha sido un irrepetible ejemplo para otros muchos m\u00e1s artistas y personas de todo el mundo que reconocen una deuda con sus letras, con su visi\u00f3n del mundo. Bruce Springsteen dijo una vez: \u00abSi Elvis Presley liberaba tu cuerpo, Bob Dylan liberaba tu mente\u00bb. Esa capacidad, al alcance de los mejores creadores, es esencia misma de la mejor literatura, de la m\u00e1s trascendente y admirable obra art\u00edstica.<\/p>\n<p class=\"x_MsoNormal\">\n<p class=\"x_MsoNormal\">Bob Dylan, premio Nobel de Literatura. Han retumbado los cimientos, como esa guitarra el\u00e9ctrica, \u00f3rgano Hammond, baqueta sobre la caja de la bater\u00eda y voz punzante acopladas hicieron retumbar el mundo hace m\u00e1s de medio siglo con la arrolladora Like a Rolling Stone, un torrente literario que no deja indiferente. Bob Dylan, premio Nobel de Literatura. El secreto est\u00e1 en las canciones. All\u00ed el trapecista Dylan ha conseguido lo que parec\u00eda imposible: que un m\u00fasico gane el premio m\u00e1s prestigioso de la literatura mundial. Eso s\u00ed, que nadie espere que, a diferencia del resto, esto le va a cambiar la vida. Dylan seguir\u00e1 a lo suyo, en su trapecio, con su sonrisita \u00e9pica, intentando contarnos c\u00f3mo sopla el viento.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Bob Dylan, premio Nobel de Literatura 2016 La Academia Sueca otorga el galard\u00f3n al m\u00fasico \u00abpor haber creado una nueva expresi\u00f3n po\u00e9tica dentro de la gran tradici\u00f3n americana de la canci\u00f3n\u00bb Su eminencia Robert Allen Zimmeman, Bob Dylan por y para los siglos de los siglos, cumpli\u00f3 el pasado 24 de mayo 75 a\u00f1os. Un [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":249,"featured_media":12055,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-12054","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-sin-categoria"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/12054","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/249"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=12054"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/12054\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":12056,"href":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/12054\/revisions\/12056"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/media\/12055"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=12054"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=12054"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=12054"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}