{"id":12230,"date":"2017-03-19T14:27:35","date_gmt":"2017-03-19T20:27:35","guid":{"rendered":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/?p=12230"},"modified":"2017-03-19T14:29:13","modified_gmt":"2017-03-19T20:29:13","slug":"12230","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/?p=12230","title":{"rendered":"Literatura period\u00edstica y viceversa: La Cr\u00f3nica"},"content":{"rendered":"<p class=\"x_MsoNormal\">Literatura period\u00edstica y viceversa<\/p>\n<p class=\"x_MsoNormal\">La Jornada Semanal<\/p>\n<p class=\"x_MsoNormal\">Referencial y subjetiva, informativa y afincada en la experiencia directa, acaso la cr\u00f3nica es la expresi\u00f3n period\u00edstico\/literaria que, con mayores fuerza y fortuna, expresa las contradicciones del mundo contempor\u00e1neo, en virtud de la capacidad del g\u00e9nero para dar testimonio de todo aquello que parece fugaz, lo mismo que toda su importancia a lo que una mirada superficial calificar\u00eda de trivial. Con los ensayos en torno al g\u00e9nero, a cargo de Gustavo Ogarrio, Jos\u00e9 \u00c1ngel Leyva y Jezreel Salazar, as\u00ed como las cr\u00f3nicas de Jos\u00e9 Lagos, Aldo Rosales, Diego Olavarr\u00eda y Magali Tercero, ofrecemos al lector un panorama de la cr\u00f3nica en M\u00e9xico, entendida como un reflejo tan insoslayable como indispensable de la historia y del momento presente.<\/p>\n<p class=\"x_MsoNormal\">La cr\u00f3nica: el arte de narrar la historia<\/p>\n<p class=\"x_MsoNormal\">Gustavo Ogarrio<\/p>\n<p class=\"x_MsoNormal\">Nosotros seguimos adelante, m\u00e1s adentro del pueblo.<\/p>\n<p class=\"x_MsoNormal\">La tierra que nos han dado est\u00e1 all\u00e1 arriba.<\/p>\n<p class=\"x_MsoNormal\">\u201cNos han dado la tierra\u201d, Juan Rulfo<\/p>\n<p class=\"x_MsoNormal\">Conquista, colonizaci\u00f3n y exploraci\u00f3n territorial: la cr\u00f3nica es la empresa narrativa en la que se fijan las primeras im\u00e1genes de la conflictividad que surge con el proceso que Edmundo O\u2019 Gorman ha denominado la invenci\u00f3n de Am\u00e9rica. \u201cEscenas primordiales\u201d, como le gustaba decir a Antonio Cornejo Polar, que van desde ese r\u00e9gimen de representaci\u00f3n comparativo que establece Crist\u00f3bal Col\u00f3n entre su mundo y el de los \u201cabor\u00edgenes\u201d, que quiz\u00e1s tambi\u00e9n anuncia la disputa narrativa del Nuevo Mundo, hasta el fallido \u201cdi\u00e1logo\u201d de Cajamarca entre el padre Valverde y Atahualpa, y que el mismo Cornejo Polar propone como \u201cel comienzo m\u00e1s visible de la heterogeneidad que caracteriza, desde entonces y hasta hoy, la producci\u00f3n literaria peruana, andina y, en buena parte, latinoamericana\u201d. Este \u201cgrado cero\u201d de la interacci\u00f3n entre la oralidad andina y la escritura impuesta con violencia por la colonizaci\u00f3n, \u201cel destino hist\u00f3rico de dos conciencias que desde su primer encuentro se repelen por la materia ling\u00fc\u00edstica en que se formalizan\u201d, se puede comprender tambi\u00e9n como una de las matrices culturales, narrativas, del conflicto social latinoamericano: la negaci\u00f3n, encubrimiento y olvido de la figura del \u201cotro\u201d, del \u201cind\u00edgena\u201d, pero tambi\u00e9n de los otros posteriores, mulatos, \u201cmestizos\u201d, trabajadores, campesinos, mujeres, migrantes\u2026 El poder pol\u00edtico y monol\u00f3gico de la palabra dominante: el poder narrativo para representar a los otros sin que estos otros participen en su propia representaci\u00f3n.<\/p>\n<p class=\"x_MsoNormal\">\u00bfNo es acaso la cr\u00f3nica de conquista y de colonizaci\u00f3n el sustrato narrativo y de memoria de otros g\u00e9neros literarios que van a aparecer posteriormente en tierras americanas, como la misma novela y la poes\u00eda moderna? En su poema \u201cCr\u00f3nica de Lima\u201d, Antonio Cisneros consigna en clave ir\u00f3nica esta historicidad contemplativa que han dejado los cinco siglos de conquista y evangelizaci\u00f3n en tierras americanas: \u201cEl horizonte es blando y estirado.\/ Piensa en el mundo\/ Como una media esfera \u2013media naranja, por ejemplo\u2013 sobre cuatro Elefantes,\/ Sobre cuatro columnas de Vulcano.\/ Una corona blanca y peluda te protege del espacio exterior.\/ Has de ver\/ Cuatro casas del siglo xix.\/ Nueve templos de los siglos xvi, xvii, xviii.\/ Por 2 soles 50, tambi\u00e9n, una caverna\/ Donde los nobles obispos y se\u00f1ores \u2013sus esposas, sus hijos\u2013\/ Dejaron el pellejo.\u201d<\/p>\n<p class=\"x_MsoNormal\">En las cr\u00f3nicas de Cajamarca, por ejemplo, que abordan ese primer \u201cdesencuentro\u201d entre las \u201cescrituras sagradas\u201d y la palabra hablada, entre el padre Valverde \u2013su empresa de imponer la letra de la evangelizaci\u00f3n\u2013 y la \u201cdesobediencia\u201d de Atahualpa y de su oralidad perseguida, est\u00e1n las huellas de las paradojas en la formaci\u00f3n del g\u00e9nero de la cr\u00f3nica en tierras americanas y un conflicto de larga duraci\u00f3n que se mantiene hasta nuestros d\u00edas, tal y como lo afirma Cornejo Polar: \u201clos gestos y las palabras de Valverde y Atahualpa no ser\u00e1n parte de la literatura, pero comprometen a su materia misma en el nivel decisorio que distingue la voz de la letra, con lo que constituyen el origen de una compleja institucionalidad literaria, quebrada desde su mismo soporte material; y bien podr\u00eda decirse, m\u00e1s espec\u00edficamente, que dan ingreso a varios discursos, de manera sobresaliente al contenido en la Biblia, que no por universal deja de tener una historia peculiar en el intertexto de la literatura andina, como tambi\u00e9n el discurso hisp\u00e1nico imperial (de muy extensa duraci\u00f3n) y al que a partir de entonces comenzar\u00e1 a globalizarse como \u2018indio\u2019 (obviando cada vez m\u00e1s las diferencias \u00e9tnicas andinas) con sus significados de derrota, resistencia y vindicta. Es como si tuvieran, acumulados, los g\u00e9rmenes de una historia que no acaba\u201d.<\/p>\n<p class=\"x_MsoNormal\">En la cr\u00f3nica de conquista y colonizaci\u00f3n se afirma el poder narrativo de los conquistadores, pero tambi\u00e9n la imposible incorporaci\u00f3n de la voz de los \u201cotros\u201d, los m\u00faltiples vencidos. Adem\u00e1s, tambi\u00e9n est\u00e1 inscrito en la cr\u00f3nica del siglo xvi lo que Antonello Gerbi va a identificar como las \u201cobservaciones y juicios y prejuicios\u2026 que se hab\u00edan expresado como sorprendentes noticias de tierras remotas\u201d, viajeros y naturalistas que a su paso por el Nuevo Mundo dejaron f\u00e1bulas, pol\u00e9micas, relatos de utop\u00edas y mitos sobre el buen y el mal salvaje, y que a partir del naturalista franc\u00e9s Buffon en el siglo xviii adquieren una continuidad hist\u00f3rica en Europa que se presenta como un criterio \u201ccient\u00edfico\u201d: la supuesta \u201cinferioridad\u201d estructural de Am\u00e9rica y que llegar\u00e1 a establecerse como versi\u00f3n totalizadora de la historia en la obra de Hegel.<\/p>\n<p class=\"x_MsoNormal\">\u00bfC\u00f3mo entender un g\u00e9nero que es al mismo tiempo narrativo, etnogr\u00e1fico, social y pol\u00edtico, como es la cr\u00f3nica, en perspectiva hist\u00f3rica sin traicionar su propia heterogeneidad que hasta nuestros d\u00edas se manifiesta tambi\u00e9n en el periodismo narrativo? \u00bfEs una sola la historia de la cr\u00f3nica en Am\u00e9rica Latina o estamos ante la historia de un g\u00e9nero literario que tambi\u00e9n es una memoria de acontecimientos, procesos y representaciones que permanentemente est\u00e1n inscritos en la formas directas e indirectas de narrar el conflicto social?<\/p>\n<p class=\"x_MsoNormal\">En la historia de Am\u00e9rica Latina se pueden identificar al menos tres ciclos de violencia estructural: la conquista, las independencias del sigo xix y las revoluciones del siglo xx; as\u00ed como cuatro grandes momentos de la cr\u00f3nica: la cr\u00f3nica de conquista y colonizaci\u00f3n, como la de Crist\u00f3bal Col\u00f3n y Hern\u00e1n Cort\u00e9s, los protagonistas y testigos directos de la articulaci\u00f3n traum\u00e1tica entre Occidente y tierras americanas, pero tambi\u00e9n las cr\u00f3nicas de los vencidos, ocultas durante siglos para su divulgaci\u00f3n \u201cmasiva\u201d; la cr\u00f3nica ligada al resquebrajamiento del pacto colonial y a la formaci\u00f3n del Estado nacional, por ejemplo, las memorias de fray Servando Teresa de Mier; la cr\u00f3nica en su versi\u00f3n moderna, ligada al periodismo del siglo xix pero tambi\u00e9n al ensayo latinoamericano, como las cr\u00f3nicas modernistas de Jos\u00e9 Mart\u00ed durante su estancia en Estados Unidos, y la cr\u00f3nica en su consolidaci\u00f3n como g\u00e9nero anfibio, contempor\u00e1neo, como periodismo narrativo que registra cr\u00edticamente las violencias contempor\u00e1neas, como el libro Loco Af\u00e1n, de Pedro Lemebel de 1997.<\/p>\n<p class=\"x_MsoNormal\">La cr\u00f3nica en Am\u00e9rica Latina se ha presentado en los \u00faltimos a\u00f1os como un desaf\u00edo para la definici\u00f3n misma de lo propiamente literario. Por lo anterior, es necesario revisar el estatus narrativo de la cr\u00f3nica, su problematizaci\u00f3n como g\u00e9nero de la narraci\u00f3n art\u00edstica ligado a determinadas perspectivas hist\u00f3ricas y a ciertos usos de la memoria y del periodismo. Es necesario recordar que este desaf\u00edo surge tambi\u00e9n de las formas en que la cr\u00f3nica hab\u00eda sido marginada de la historiograf\u00eda y de la cr\u00edtica literarias, lo que implicaba tambi\u00e9n la imposibilidad de interpretar y reconocer su principal estrategia narrativa: relatar lo inmediato, lo que parece estrictamente coyuntural, sin aspirar a la eternidad de los grandes g\u00e9neros literarios, como la novela o la poes\u00eda. Quiz\u00e1s los cronistas nos ense\u00f1an a su manera lo que ya dec\u00eda Francisco de Quevedo: tambi\u00e9n \u201c\u2026 lo fugitivo permanece y dura\u201d.<\/p>\n<p class=\"x_MsoNormal\">La actualidad de lo fugitivo y la narraci\u00f3n de la violencia neoliberal<\/p>\n<p class=\"x_MsoNormal\">\u00bfQu\u00e9 es aquello que permanece y que \u201cno acaba\u201d en la larga duraci\u00f3n de las violencias en Am\u00e9rica Latina? \u00bfQu\u00e9 nos ha dado la cr\u00f3nica en estos siglos de conflictos multiplicados entre la hegemon\u00eda de las palabras que nombran a los otros y los relatos de los que pelean el derecho a narrar su propia representaci\u00f3n o el testimonio mismo de su situaci\u00f3n como v\u00edctimas? Se dice que vivimos en la era del testimonio: \u201cnarrativas de la globalizaci\u00f3n\u201d que, como afirma Jean Franco, son tambi\u00e9n \u201cmedios de registrar el trauma de la subjetividad dentro de la globalizaci\u00f3n, un trauma que sufre sobre todo el cuerpo de las mujeres, las mujeres v\u00edctimas del asesino en serie, las mujeres y los ni\u00f1os cuyos cuerpos se utilizan para trasplantes, las muchachas en el comercio sexual en Centroam\u00e9rica y las maquiladoras asesinadas cuyos cuerpos aparecen en el desierto en las cercan\u00edas de Ju\u00e1rez\u201d.\u00bfEstamos ante un cuarto ciclo de violencia estructural en Am\u00e9rica Latina como consecuencia de la instauraci\u00f3n del Estado neoliberal? \u00bfCu\u00e1les ser\u00edan los rasgos de esta violencia y cu\u00e1les las formas de narrar el dolor y la emergencia pol\u00edtica de las v\u00edctimas? Quiz\u00e1 el perfil de esta condici\u00f3n neoliberal sea observable en sus m\u00e1s evidentes violencias: un Estado desaparecedor, como identifica Pilar Calveiro al Estado militar en Argentina de la \u00faltima dictadura, pero que al parecer se reproduce en nuestros d\u00edas con un mecanismo similar en un contexto de consenso democr\u00e1tico liberal; un Estado mis\u00f3gino que aniquila, pulveriza y borra los cuerpos de miles de mujeres; un Estado que reproduce y \u201ctolera\u201d ese capitalismo criminal que transforma en mercanc\u00eda los cuerpos y el flujo migratorio de comunidades enteras, el secuestro, las desapariciones forzadas y el borramiento de sujetos. \u00bfC\u00f3mo se narran los efectos de esta hegemon\u00eda neoliberal en su ampliaci\u00f3n criminal que ya no distingue entre el crimen organizado a la manera capitalista y el Estado propiamente neoliberal?<\/p>\n<p class=\"x_MsoNormal\">En su cr\u00f3nica \u201cHistoria de una mujer bomba\u201d, Josefina Licitra narra la historia de Susana Trimarco, cuya hija, Marita Ver\u00f3n, fue \u201csustra\u00edda\u201d por una red de tr\u00e1fico sexual en Argentina. \u201cTrimarco se transform\u00f3 en un personaje arrollador: se visti\u00f3 de prostituta para conseguir pistas, pate\u00f3 puertas oficiales pidiendo respuestas, intervino en la liberaci\u00f3n de 115 chicas en toda la Argentina y devino uno de los mayores emblemas de lucha contra el tr\u00e1fico de personas\u201d, nos dice Licitra en la presentaci\u00f3n editorial de su cr\u00f3nica.<\/p>\n<p class=\"x_MsoNormal\">Ante el circuito neoliberal de muerte y desaparici\u00f3n, la cr\u00f3nica de Licitra se mueve en el campo narrativo del testimonio de una v\u00edctima que irrumpe como sujeta pol\u00edtica y que articula alrededor de su acci\u00f3n de b\u00fasqueda a una serie de actores (abogados, defensores de derechos humanos, periodistas, acad\u00e9micos\u2026) que \u201cmilitan\u201d en las estrategias colectivas de respuesta a la violencia neoliberal. Es evidente que la cr\u00f3nica de nuestros d\u00edas, la directamente vinculada a la narraci\u00f3n de las violencias neoliberales, realiza un intento permanente de captar las voces de las v\u00edctimas en su proceso de irrupci\u00f3n pol\u00edtica ante las narrativas criminalizadoras del Estado neoliberal.<\/p>\n<p class=\"x_MsoNormal\">\u00bfCu\u00e1les son los otros campos narrativos que verifican la heterogeneidad actual de la cr\u00f3nica? La cr\u00f3nica de nuestros d\u00edas tambi\u00e9n registra los procesos traum\u00e1ticos de ultramodernizaci\u00f3n destructiva de las sociedades, las ciudades y las \u201ccostumbres\u201d; sigue las huellas de una dial\u00e9ctica entre la deshumanizaci\u00f3n\/humanizaci\u00f3n de las migraciones latinoamericanas, en particular la que va de pa\u00edses centroamericanos a M\u00e9xico y Estados Unidos; pero tambi\u00e9n narra desde una perspectiva cr\u00edtica la relaci\u00f3n entre la cultura popular y la llamada \u201ccultura de masas\u201d. Esta tendencia de la cr\u00f3nica aborda diferentes \u00e1mbitos de la cultura popular y de la formaci\u00f3n de la llamada sociedad de masas, en un contexto nacional, latinoamericano y\/o global: telenovelas, boleros, cumbia, futbol, lucha libre, box, rock, \u201cfiguras\u201d medi\u00e1ticas del narcotr\u00e1fico, disidencia sexual, entre otros, y est\u00e1n estrechamente vinculadas a las transformaciones culturales, ideol\u00f3gicas y tecnol\u00f3gicas experimentadas durante la segunda mitad del siglo xx y comienzos del xxi.<\/p>\n<p class=\"x_MsoNormal\">Rafael Gumucio, en su cr\u00f3nica \u201cHistoria de un rostro\u201d, presenta as\u00ed la figura de Mario Kreutzberger, el nombre verdadero de Don Francisco, icono de la televisi\u00f3n chilena que \u201cfund\u00f3\u201d los teletones en Am\u00e9rica Latina y animador que emprendi\u00f3 la conquista medi\u00e1tica de millones de televidentes en un contexto de dictadura militar: \u201cDon Francisco era el polic\u00eda bueno que rivalizaba con el polic\u00eda malo (Pinochet), para lograr el mismo resultado: el gran sue\u00f1o de ganar un mill\u00f3n con s\u00f3lo apretar el bot\u00f3n correcto.\u201d<\/p>\n<p class=\"x_MsoNormal\">La cr\u00f3nica es todav\u00eda el filtro narrativo de las violencias sociales, un breve registro de lo propiamente hist\u00f3rico desde la m\u00e1s impetuosa coyuntura, una memoria de esas \u201cescenas primordiales\u201d que le dan sentido a otras representaciones narrativas o po\u00e9ticas; un rumor de voces ocultas o de testimonios narrados que a su manera se oponen a la no representaci\u00f3n de las sujetas y sujetos del dolor, o a la extracci\u00f3n permanente de sus relatos en este espectro que nebulosamente seguimos llamando neoliberalismo. Quiz\u00e1 tambi\u00e9n la cr\u00f3nica tiene algo de ut\u00f3pico, no muy lejano a este fragmento del aparentemente menos ut\u00f3pico de nuestros escritores, Juan Rulfo: \u201cPero s\u00ed, hay algo. Hay un pueblo. Se oye que ladran los perros y se siente en el aire el olor del humo, y se saborea ese olor de la gente como si fuera una esperanza.\u201d \u2022<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Literatura period\u00edstica y viceversa La Jornada Semanal Referencial y subjetiva, informativa y afincada en la experiencia directa, acaso la cr\u00f3nica es la expresi\u00f3n period\u00edstico\/literaria que, con mayores fuerza y fortuna, expresa las contradicciones del mundo contempor\u00e1neo, en virtud de la capacidad del g\u00e9nero para dar testimonio de todo aquello que parece fugaz, lo mismo que [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":249,"featured_media":12231,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-12230","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-sin-categoria"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/12230","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/249"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=12230"}],"version-history":[{"count":2,"href":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/12230\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":12233,"href":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/12230\/revisions\/12233"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/media\/12231"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=12230"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=12230"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=12230"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}