{"id":12325,"date":"2017-05-01T14:38:13","date_gmt":"2017-05-01T20:38:13","guid":{"rendered":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/?p=12325"},"modified":"2017-05-01T14:38:22","modified_gmt":"2017-05-01T20:38:22","slug":"12325","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/?p=12325","title":{"rendered":"Miguel \u00c1ngel Bastenier, la leyenda del tiempo"},"content":{"rendered":"<p class=\"x_MsoNormal\">Miguel \u00c1ngel Bastenier, la leyenda del tiempo<\/p>\n<p class=\"x_MsoNormal\">Una Redacci\u00f3n sin gente como las que \u00e9l representa, y que aqu\u00ed quedan citadas, es un mundo roto que s\u00f3lo tiene el consuelo de rendirles memoria y amor, ininterrumpido recuerdo<\/p>\n<p class=\"x_MsoNormal\">JUAN CRUZ<\/p>\n<p class=\"x_MsoNormal\">Madrid<\/p>\n<p class=\"x_MsoNormal\">Era veloz, ocurrente, anal\u00edtico, exc\u00e9ntrico, cumplidor, estrafalario, conversador, introvertido, lenguaraz, exacto. Es cierto que empezaba a escribir un editorial y, cuando ya lo ten\u00eda mediado, le preguntaba al director de qu\u00e9 iba, si a favor o en contra. Ten\u00eda saberes muy dispares; aunque no era un deportista, era sabio en ciclismo y en tenis, y al f\u00fatbol no le daba bola, le parec\u00eda vulgar.<\/p>\n<p class=\"x_MsoNormal\">Era un lector fuera de serie; iba por las mesas, hasta los \u00faltimos d\u00edas recientes en que acudi\u00f3 a su trabajo en EL PA\u00cdS, y seleccionaba con desd\u00e9n algunos libros. \u00abNo pasar\u00e1n a la historia\u00bb. Y luego se llevaba uno, generalmente de Historia.<\/p>\n<p class=\"x_MsoNormal\">Sab\u00eda de cine m\u00e1s que nadie, y de la historia del siglo XX. Desde\u00f1aba los nacionalismos como una lacra, y se sab\u00eda todos los trucos del oficio con el que vivi\u00f3 hasta el final<\/p>\n<p class=\"x_MsoNormal\">El periodismo fue su pasi\u00f3n; lo abraz\u00f3 al tiempo que abraz\u00f3 los crucigramas de La Vanguardia. Sus 2.000 estudiantes eran para \u00e9l el mayor premio de su vida; como cuenta Bernardo Mar\u00edn, que fue su alumno tambi\u00e9n, se supo de memoria los nombres y apellidos de todos aquellos chicos, en Madrid y en Cartagena de Indias, hasta que llegaron al n\u00famero mil. Su memoria extraordinaria no aceptaba ya m\u00e1s nombres propios.<\/p>\n<p class=\"x_MsoNormal\">Daba la impresi\u00f3n, hablando con \u00e9l, que desde\u00f1aba lo menor, lo que no era extraordinario, en la historia intelectual o literaria, o period\u00edstica, pero era solo fachada: todo lo humano le interesaba.<\/p>\n<p class=\"x_MsoNormal\">Era, aparentemente, un hombre atado a su vanidad, a la que ten\u00eda derecho; pero le dec\u00edas que bajara la ceja y entonces se re\u00eda de s\u00ed mismo, y de los verdaderamente vanidosos.<\/p>\n<p class=\"x_MsoNormal\">Sab\u00eda de cine m\u00e1s que nadie, y de la historia del siglo XX. Desde\u00f1aba los nacionalismos como una lacra, y se sab\u00eda todos los trucos del oficio con el que vivi\u00f3 hasta el final.<\/p>\n<p class=\"x_MsoNormal\">Bastenier, maestro de la iron\u00eda<\/p>\n<p class=\"x_MsoNormal\">Si se contaran las an\u00e9cdotas de Bastenier (las de su existencia como imposible gastr\u00f3nomo, las que protagoniz\u00f3 en las redacciones, como cuando llamaba a medianoche para reprochar a un jefe de secci\u00f3n que no pusiera bien las comas en una cu\u00f1a, las de sus pasiones deportivas) abonar\u00edas la idea que se tiene de los periodistas exc\u00e9ntricos.<\/p>\n<p class=\"x_MsoNormal\">Pero \u00e9l era, sobre todo, un periodista de la buena escuela, como el tambi\u00e9n desaparecido Joaqu\u00edn Prieto: como sab\u00eda m\u00e1s que nadie, nos hac\u00eda comprobar con conocimiento de causa, y era tan exigente con los errores como maestro para reprenderlos.<\/p>\n<p class=\"x_MsoNormal\">Nunca lo vi llegar tarde al trabajo, ni irse porque fuera la hora: en eso tambi\u00e9n era un periodista antiguo instalado en la \u00e9poca en que ya los periodistas ca\u00edamos en la tentaci\u00f3n de venir al peri\u00f3dico como si este fuera una oficina.<\/p>\n<p class=\"x_MsoNormal\">Ven\u00eda hasta cuando no ten\u00eda que venir: en los \u00faltimos a\u00f1os, como Feliciano Fidalgo, como Prieto, como Jes\u00fas de la Serna, como, a su manera, Manuel V\u00e1zquez Montalb\u00e1n, sent\u00eda la obligaci\u00f3n de estar en EL PA\u00cdS, o cerca de EL PA\u00cdS, como si estuviera dotado de la intuici\u00f3n, que a veces es melancol\u00eda, de que un periodista no puede dejar jam\u00e1s de estar disponible.<\/p>\n<p class=\"x_MsoNormal\">Habl\u00e9 con \u00e9l en taxis, en almuerzos estrafalarios, habl\u00e9 con \u00e9l en la Redacci\u00f3n, y me enfad\u00e9 con \u00e9l, y lo quise, cuando se sent\u00eda abandonado o no requerido, cuando luchaba por tener una l\u00ednea m\u00e1s o una rese\u00f1a, y le suplicaba a la vida que le diera tiempo para ser periodista para siempre y siempre, y le acompa\u00f1\u00e9 en estos \u00faltimos tiempos en que el hombre sabe su destino que es, como dec\u00eda Pablo Neruda, el de amar y despedirse.<\/p>\n<p class=\"x_MsoNormal\">Su destino era despedirse habiendo amado, entre otras cosas sagradas, este oficio extraordinario en el que \u00e9l entra ya en el tiempo de la leyenda. Una Redacci\u00f3n sin gente como las que \u00e9l representa, y que aqu\u00ed quedan citadas, es un mundo roto que solo tiene el consuelo de rendirles memoria y amor, ininterrumpido recuerdo.<\/p>\n<p class=\"x_MsoNormal\">Querer a Bastenier es querer el oficio.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Miguel \u00c1ngel Bastenier, la leyenda del tiempo Una Redacci\u00f3n sin gente como las que \u00e9l representa, y que aqu\u00ed quedan citadas, es un mundo roto que s\u00f3lo tiene el consuelo de rendirles memoria y amor, ininterrumpido recuerdo JUAN CRUZ Madrid Era veloz, ocurrente, anal\u00edtico, exc\u00e9ntrico, cumplidor, estrafalario, conversador, introvertido, lenguaraz, exacto. 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