{"id":12336,"date":"2017-05-07T20:02:37","date_gmt":"2017-05-08T02:02:37","guid":{"rendered":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/?p=12336"},"modified":"2017-05-07T20:02:37","modified_gmt":"2017-05-08T02:02:37","slug":"alma-delia-fuentes-olvidada-hasta-en-su-muerte","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/?p=12336","title":{"rendered":"Alma Delia Fuentes, olvidada hasta en su muerte"},"content":{"rendered":"<p>Alma Delia Fuentes, olvidada hasta en su muerte<br \/>\nPOR PALOMA BOVES D&#8217;HARCOURT<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>CIUDAD DE M\u00c9XICO (proceso.com.mx).- La ruta de la fuente legal extra\u00edda del hilo engarzado en la aguja que fue hilvanando su muerte confirma que Alma Delia Susana Fuentes Gonz\u00e1lez falleci\u00f3 el domingo 2 de abril de 2017.<\/p>\n<p>Una copia certificada de su acta de defunci\u00f3n refiere que el deceso ocurri\u00f3 por la noche, a las 22:10 horas, y ubica como morada de su \u00faltimo suspiro el n\u00famero 4800 de la Calzada de Tlalpan y Av. San Fernando, colonia Secci\u00f3n XVI, esquina que alberga las instalaciones del Hospital General Doctor Manuel Gea Gonz\u00e1lez.<\/p>\n<div id=\"taboola-mid-article-thumbnails\" class=\" trc_related_container trc_spotlight_widget trc_elastic trc_elastic_trc_2695 \" data-placement-name=\"Mid Article Thumbnails\"><\/div>\n<p>Frente al desconcierto de inicio que provoc\u00f3 la ausencia de mensajes familiares, de deudos desconsolados, de esquelas significantes, de cirios y flores blancas bordando los rincones de un afligido velatorio, un escueto documento oficial desentra\u00f1a apenas fracciones del misterio y la confusi\u00f3n que priv\u00f3 durante el preg\u00f3n de su fenecimiento. Deshilvana exiguamente la incertidumbre sobre el ajetreo de fechas y desvela un sitio, alg\u00fan horario, ciertos lapsos, circunstancias.<\/p>\n<p>El impasible expediente mortuorio refiere el estado civil y la edad de Alma Delia: divorciada, de 80 a\u00f1os. Y en un parpadeo surrealista m\u00e1s, le espeta hasta en la muerte su condici\u00f3n de olvidada. Omiso a su innegable profesi\u00f3n de actriz, el documento le atribuye solamente la ocupaci\u00f3n de ama de casa.<\/p>\n<p>El acta del registro civil de la ciudad de M\u00e9xico puntualiza como fecha y hora de la defunci\u00f3n de Alma Delia Susana Fuentes Gonz\u00e1lez el 2 de abril, a las 10 y 10 de la noche. Alude como sitio del deceso el n\u00famero 4800 de la Calzada de Tlalpan, domicilio del hospital p\u00fablico Gea Gonz\u00e1lez y asienta como causas de su muerte, un par de enfermedades de origen infeccioso.<\/p>\n<p>Sepsis sin especificar (sic) y osteomielitis no especificada (sic) apunta el comprobante oficial de defunci\u00f3n que certifica el m\u00e9dico Eduardo Wilfrido Goicoechea Turcott, jefe de residentes de medicina interna del recinto hospitalario en el que la actriz termin\u00f3 sus d\u00edas.<\/p>\n<p>La sepsis ocurre cuando el cuerpo presenta una abrumadora respuesta inmunitaria a una infecci\u00f3n bacteriana, mientras que la osteomielitis se relaciona con una infecci\u00f3n \u00f3sea ocasionada por bacterias u otros g\u00e9rmenes.<\/p>\n<p>Antes de su partida sin regreso de aquella mansi\u00f3n de Lomas Hip\u00f3dromo que sucumbi\u00f3 carcomida por el abandono y la ruina, una serie de desafortunados incidentes, de los que Proceso dio cuenta en cuatro entregas entre 2015 y 2017, transitaban por los corredores de la muerte que Alma Delia llevaba metida ya en los huesos.<\/p>\n<p>El azaroso destino de Meche, su entra\u00f1able personaje aleg\u00f3rico que la sigui\u00f3 de la pantalla a la realidad, zurci\u00f3 finamente las se\u00f1ales premonitorias de la desventura.<\/p>\n<p>Una herida sin atender, permanentemente abierta, entre el tobillo y el tal\u00f3n de la pierna derecha \u2013oculta siempre bajo el mismo par de mallas sucias y ro\u00eddas que daban la impresi\u00f3n de incrustarse en su piel\u2013, luxaciones y torceduras constantes que llegaron a dejarla inm\u00f3vil por varios d\u00edas, pero sobre todo una ca\u00edda que sobrevino el 15 de septiembre pasado y que la dej\u00f3 tendida en el piso por varias horas, marcaron el detonante definitivo de su ocaso.<\/p>\n<p>Indigencia, inmundicia, mala alimentaci\u00f3n, descuido, miseria, abandono y soledad inmisericorde abonaron tambi\u00e9n a enlazar las hebras que fueron sobrehilando su infortunio hasta convertirla en cenizas, a pocos meses de alcanzar los 80 a\u00f1os de edad.<\/p>\n<p>La actriz fue cremada el 3 de abril, en el pante\u00f3n civil de San Nicol\u00e1s Tolentino, en la avenida San Lorenzo, Paraje San Juan de Iztapalapa. Despojada de ceremonias y rituales luctuosos, de deudos abatidos y dolientes, sus cenizas fueron entregadas ese mismo d\u00eda en punto de la 13:00 horas. En sombr\u00edo y solitario instante las recibi\u00f3 su hija mayor, Alma Delia Susana Azc\u00e1rraga Fuentes, seg\u00fan refiere el registro del cementerio.<\/p>\n<p>Una noche antes, despu\u00e9s de emanar su \u00faltimo aliento en el hospital p\u00fablico Gea Gonz\u00e1lez, el cuerpo de la int\u00e9rprete fue trasladado al modesto Velatorio Tlalpan, ubicado en la calle Fray Pedro de Gante, desde donde parti\u00f3 hacia la delegaci\u00f3n Iztapalapa.<\/p>\n<p>La agencia funeraria realiz\u00f3 los preparativos pertinentes y uno de sus empleados, Abel Xavier Santill\u00e1n D\u00edaz, fungi\u00f3 como declarante ante el registro civil de la ciudad de M\u00e9xico. Aparentemente por esa causa, en el acta de defunci\u00f3n de Alma Delia Fuentes aparecen en blanco los rubros destinados a incluir el nombre de los padres a los que tantas veces evoc\u00f3 durante nuestras asiduas charlas.<\/p>\n<p>Eduviges Gonz\u00e1lez y Carlos Fuentes recorrieron muchas tardes los caminos infinitos de la memoria de la actriz, pero fueron relegados de su \u00faltimo documento, aquel que confirma el final de su existencia.<\/p>\n<p>El lunes 3 de abril, los restos de Alma Delia llegaron muy temprano a los hornos crematorios de San Nicol\u00e1s Tolentino, espacio de innumerables quejas de vecinos de Iztapalapa que urgen a su impostergable remodelaci\u00f3n. En el transcurrir de las horas ardi\u00f3 la le\u00f1a, la soledad y la imagen recurrente del arrabal de Los olvidados. Pilas de basura, despojos de animales, tumbas derruidas y ultrajadas rebosantes de huesos que merodean perros fam\u00e9licos, reconstruyen el escenario donde Alma Delia y Meche se funden y trastocan en una misma met\u00e1fora.<\/p>\n<p>La vida y la muerte de la actriz confeccionadas al l\u00edmite, trazan un desconcertante gui\u00f3n de sarc\u00e1stica fatalidad. Entre La Meche bu\u00f1ueliana y su int\u00e9rprete existe apenas un delgado cord\u00f3n que trastoca destino inexorable, ensue\u00f1o, imaginaci\u00f3n y realidad.<\/p>\n<p>Ni en la decadencia de su vida ni en la penumbra mortuoria aparecieron sus hijos Julio Carlos, Bertha Eugenia Aurora o Ana Rosa Azc\u00e1rraga Fuentes. Tampoco sus nietos. Sobre su legado cinematogr\u00e1fico y las condiciones en las que la actriz sobrevivi\u00f3 durante los \u00faltimos y apesadumbrados a\u00f1os, han mantenido un herm\u00e9tico silencio.<\/p>\n<p>Igual de impenetrable se mantiene su hija mayor, Alma Delia Susana Azc\u00e1rraga Fuentes, y el esposo de \u00e9sta, con quien la int\u00e9rprete sostuvo una relaci\u00f3n azarosa.<\/p>\n<p>Desde aquella noche del pasado 9 de noviembre en que su hija hom\u00f3nima y el yerno se la llevaron en ambulancia de su mansi\u00f3n de Naucalpan, carcomida por la ruina, el aciago itinerario de Alma Delia fue del Hospital General Doctor Gea Gonz\u00e1lez al Velatorio Tlalpan y como \u00faltima y definitiva parada de su trayecto, a los hornos crematorios del pante\u00f3n civil San Nicol\u00e1s en Iztapalapa.<\/p>\n<p>Una vez fuera de su casa de Lomas Hip\u00f3dromo, a la que se aferr\u00f3 estoicamente, el domicilio de Alma Delia emigr\u00f3 del estado de M\u00e9xico al Callej\u00f3n del Prado, barrio de San Francisco en la delegaci\u00f3n Magdalena Contreras, seg\u00fan consigna el acta de defunci\u00f3n de la actriz, cuyo legado asciende a m\u00e1s de 50 pel\u00edculas.<\/p>\n<p>La se\u00f1a de la intrincada callejuela que aparece como su \u00faltima direcci\u00f3n alberga una casa resguardada detr\u00e1s un port\u00f3n negro que, por ir\u00f3nica fatalidad, se sit\u00faa a unos pasos del pante\u00f3n de San Francisco.<\/p>\n<p>El fragoso destino de Alma Delia devuelve al presente la sabidur\u00eda prof\u00e9tica de Octavio Paz, mostrada en Cannes en 1951, cuando promovi\u00f3 afanosamente entre el jurado y la intelectualidad europea la pel\u00edcula del genio aragon\u00e9s. El poeta explic\u00f3 entonces que los personajes de Los olvidados hablan de \u201cun mundo cerrado sobre s\u00ed mismo, donde todos los actos son circulares y todos los pasos nos hacen volver a nuestro punto de partida. Nadie puede salir de all\u00ed, ni de s\u00ed mismo, sino por la calle larga de la muerte\u201d.<\/p>\n<p>As\u00ed fue. A sesenta y seis a\u00f1os de la exhibici\u00f3n de la pel\u00edcula en el legendario festival de la Costa Azul francesa, al que acudi\u00f3 Alma Delia, la fatalidad se cumpli\u00f3. Entreveradas, actriz y personaje, alcanzaron las se\u00f1ales del azar. La actriz sali\u00f3 de la ruinosa mansi\u00f3n de Naucalpan en la que habit\u00f3 su propia indigencia, para nunca volver.<\/p>\n<p>Veintinueve d\u00edas despu\u00e9s de su deceso, quienes regresaron por unas horas a la desolada y s\u00f3rdida casa de Alma Delia fueron su yerno y su hija mayor, indolentes y c\u00f3mplices deudos de aquel crudo y lacerante destino.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Alma Delia Fuentes, olvidada hasta en su muerte POR PALOMA BOVES D&#8217;HARCOURT &nbsp; CIUDAD DE M\u00c9XICO (proceso.com.mx).- La ruta de la fuente legal extra\u00edda del hilo engarzado en la aguja que fue hilvanando su muerte confirma que Alma Delia Susana Fuentes Gonz\u00e1lez falleci\u00f3 el domingo 2 de abril de 2017. 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