{"id":12389,"date":"2017-06-04T12:45:03","date_gmt":"2017-06-04T18:45:03","guid":{"rendered":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/?p=12389"},"modified":"2017-06-04T12:45:03","modified_gmt":"2017-06-04T18:45:03","slug":"medio-siglo-de-cien-anos-de-soledad","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/?p=12389","title":{"rendered":"Medio siglo de Cien a\u00f1os de soledad"},"content":{"rendered":"<p class=\"x_MsoNormal\">Medio siglo de Cien a\u00f1os de soledad<\/p>\n<p class=\"x_MsoNormal\">Elena Poniatowska<\/p>\n<p class=\"x_MsoNormal\">La Jornada<\/p>\n<p class=\"x_MsoNormal\">La premio Cervantes 2013, Elena Poniatowska, y el Nobel de Literatura 1982, Gabriel Garc\u00eda M\u00e1rquez, captados por el fot\u00f3grafo Pedro Valtierra<\/p>\n<p class=\"x_MsoNormal\">Al regresar a M\u00e9xico, en 1973, despu\u00e9s del triunfo de Cien a\u00f1os de soledad, Gabriel Garc\u00eda M\u00e1rquez alquil\u00f3 primero la casa de Armando Ayala Anguiano y Sarah en San \u00c1ngel Inn; luego vivi\u00f3 en la de Tito Monterroso y finalmente, cuando la Gaba-Mercedes viaj\u00f3 a Colombia con su hijo menor, Gonzalo, \u00e9l y Rodrigo se cambiaron primero a un hotel cualquiera y a los dos d\u00edas al Camino Real, el m\u00e1s grande y lujoso del Distrito Federal.<\/p>\n<p class=\"x_MsoNormal\">\n<p class=\"x_MsoNormal\">\u2013Gabo, \u00bfqu\u00e9 haces t\u00fa en un hotel tan palaciego?<\/p>\n<p class=\"x_MsoNormal\">\n<p class=\"x_MsoNormal\">\u2013Mira, conv\u00e9ncete de que los \u00fanicos hoteles que funcionan son los de tipo norteamericano; aqu\u00ed nada falla; en el otro cre\u00edan que yo era un impostor \u2013como me lo confes\u00f3 m\u00e1s tarde la recepcionista\u2013 y no me atend\u00edan ni me tomaban un solo recado.<\/p>\n<p class=\"x_MsoNormal\">\n<p class=\"x_MsoNormal\">Me siento muy bien, muy bien. Vamos a continuar la entrevista en un sal\u00f3n vac\u00edo; ahora est\u00e1n haciendo la limpieza, nadie nos molestar\u00e1, vente, Elena.<\/p>\n<p class=\"x_MsoNormal\">\n<p class=\"x_MsoNormal\">Antes de iniciar la pl\u00e1tica, lo llaman de la Universidad Nacional Aut\u00f3noma de M\u00e9xico, le ruegan que el domingo vaya a La Casa del Lago porque todos piden su presencia; unos estudiantes lo invitan a una funci\u00f3n de teatro experimental, una joven poeta quiere leerle sus poemas y le explica que son m\u00e1s de 100; un actor lo requiere para su opera prima y le asegura que lo recomienda \u00d3scar Ch\u00e1vez; una gorda muy alta y enojona quiere invitarlo a tomar un trago, y un flaquito de Filosof\u00eda y Letras, con ojos inteligentes, solicita una entrevista para el bolet\u00edn de su facultad: \u00bfRecuerda que me lo prometi\u00f3 cuando lo abord\u00e9 en la calle? S\u00f3lo vamos a tratar temas pol\u00edticos.<\/p>\n<p class=\"x_MsoNormal\">\n<p class=\"x_MsoNormal\">\u2013De lo que menos quiero hablar es de pol\u00edtica \u2013r\u00ede Gabo. Primero tengo que atender a Elena que es mi amiga de antes.<\/p>\n<p class=\"x_MsoNormal\">\n<p class=\"x_MsoNormal\">Para Gabo, los amigos de antes de su triunfo, son quienes importan: Carlos Fuentes, el cineasta Luis Alcoriza, \u00c1lvaro Mutis, Jom\u00ed Garc\u00eda Ascot y Mar\u00eda Luisa El\u00edo, a quienes les dedic\u00f3 su libro y nunca imaginaron que eso los har\u00eda inmortales.<\/p>\n<p class=\"x_MsoNormal\">\n<p class=\"x_MsoNormal\">\u2013Lo que no me explico, Gabo, es que escribieras un libro en que suceden tantas cosas en un lapso tan largo, como son 100 a\u00f1os, y no te confundieras con tantas generaciones de Buend\u00eda, guerras civiles y batallas, hijos, nietos y tataranietos de Arcadio Buend\u00eda.<\/p>\n<p class=\"x_MsoNormal\">\n<p class=\"x_MsoNormal\">\u2013Bueno, tuve unos cuadernitos, as\u00ed \u2013hace una se\u00f1al con la mano\u2013, unos cuadernitos de colegio que uso, como \u00e9ste que t\u00fa traes, de hojas que se arrancan. Cuando termin\u00e9 mi novela hab\u00eda llenado por lo menos 40, porque Pera, la secretaria de Manolo Barbachano Ponce, estaba pasando a m\u00e1quina el cap\u00edtulo tres, pero iba yo por el 12, por el 15 con el cuadernito. El libro llevaba gran velocidad y no lo pod\u00eda dejar escapar, entonces en \u00e9se cuadernito escolar consultaba en qu\u00e9 punto del relato iba, \u00bfentiendes?<\/p>\n<p class=\"x_MsoNormal\">\n<p class=\"x_MsoNormal\">\u2013Pero, \u00bfapuntabas frases, ideas, fechas?<\/p>\n<p class=\"x_MsoNormal\">\n<p class=\"x_MsoNormal\">\u2013No, nada de eso, yo iba controlando la estructura del libro en ese cuadernito. Necesitaba saber si Fulano de Tal era nieto o bisnieto o tataranieto de Arcadio Buend\u00eda, porque yo mismo me hab\u00eda hecho bolas, y entonces me remit\u00eda al cuadernito donde ten\u00eda todo muy claro. Incluso hice un \u00e1rbol geneal\u00f3gico, pero lo romp\u00ed.<\/p>\n<p class=\"x_MsoNormal\">\n<p class=\"x_MsoNormal\">\u2013\u00bfAs\u00ed es que tus 40 cuadernos fueron invaluables?<\/p>\n<p class=\"x_MsoNormal\">\n<p class=\"x_MsoNormal\">\u2013S\u00ed. Cuando el editor me mand\u00f3 decir que hab\u00eda recibido el original de Cien a\u00f1os de soledad, llam\u00e9 a Mercedes y nos sentamos una noche y rompimos absolutamente todos los cuadernitos.<\/p>\n<p class=\"x_MsoNormal\">\n<p class=\"x_MsoNormal\">\u2013\u00bfPor qu\u00e9?<\/p>\n<p class=\"x_MsoNormal\">\n<p class=\"x_MsoNormal\">\u2013Por pudor. Ahora me dicen cr\u00edticos y amigos que no deb\u00ed de hacerlo, porque hubieran tenido un gran inter\u00e9s para los estudiosos, pero yo no quise que alguien viera la costura del libro, su cocina, los desperdicios, las c\u00e1scaras, los cascarones de huevo, las peladuras de papa, por eso los destru\u00ed. Incluso a m\u00ed mismo me dio pudor encontrarme con ellos; era como ver intimidades que no se deben conocer.<\/p>\n<p class=\"x_MsoNormal\">\n<p class=\"x_MsoNormal\">Oye, Elena, es una verg\u00fcenza que est\u00e9s haciendo la entrevista con grabadora. Desde que los periodistas trabajan con grabadora ya no piensan, ya no interpretan, ya nada, ni siquiera piensan.<\/p>\n<p class=\"x_MsoNormal\">\n<p class=\"x_MsoNormal\">\u2013Gabo, es que hablas mucho y muy r\u00e1pido, se me caer\u00eda la mano de tanto escribir.<\/p>\n<p class=\"x_MsoNormal\">\n<p class=\"x_MsoNormal\">\u2013Pero la entrevista ser\u00eda mejor si tu condensaras, si interpretaras tus notas. Entonces tomar\u00edas todo lo esencial, sintetizar\u00edas y no taca, taca, taca, mec\u00e1nicamente, toda esta palabrer\u00eda est\u00e1 de m\u00e1s. Adem\u00e1s me molesta la grabadora, me molesta mucho; me distrae, me fuerza, me pierdo en mis pensamientos, me siento acosado, espiado.<\/p>\n<p class=\"x_MsoNormal\">\n<p class=\"x_MsoNormal\">Gabo arquea las cejas tupid\u00edsimas bajo su pelo african look, que parece eriz\u00e1rsele m\u00e1s cuando se irrita como en este momento, en que quisiera que aventara yo la grabadora a la lujos\u00edsima alberca de este lujos\u00edsimo hotel.<\/p>\n<p class=\"x_MsoNormal\">\n<p class=\"x_MsoNormal\">\u2013F\u00edjate, Gabo, tengo una foto contigo en el coctel de Siglo XXI, en 1967. Tienes el cabello aplacadito, un saco blanco a rayas azules, como los de Alec Guiness en el papel del hombre en La Habana\u2026<\/p>\n<p class=\"x_MsoNormal\">\n<p class=\"x_MsoNormal\">\u2013\u00a1Ni me la ense\u00f1es! Esas fotos me matan de la tristeza.<\/p>\n<p class=\"x_MsoNormal\">\n<p class=\"x_MsoNormal\">\u2013\u00bfPor qu\u00e9?<\/p>\n<p class=\"x_MsoNormal\">\n<p class=\"x_MsoNormal\">\u2013Porque pienso que perd\u00ed los mejores a\u00f1os de mi vida, \u00bfsabes lo que es eso?, escribiendo como imb\u00e9cil, habiendo tantas cosas mejores que hacer (r\u00ede). Mira yo he tenido mucho cuidado con el \u00e9xito. Al principio me desconcert\u00f3, despu\u00e9s me dio miedo, despu\u00e9s un poco de risa y ahora estoy en un punto en que quiero servirme de \u00e9l para finalidades pol\u00edticas.<\/p>\n<p class=\"x_MsoNormal\">\n<p class=\"x_MsoNormal\">\u2013\u00bfC\u00f3mo?<\/p>\n<p class=\"x_MsoNormal\">\n<p class=\"x_MsoNormal\">\u2013S\u00ed, creo que el \u00e9xito es un capital pol\u00edtico que tengo que manejar lo m\u00e1s cuidadosamente posible en favor de la revoluci\u00f3n en Am\u00e9rica Latina; quiero aprovechar el renombre, todo el bombo que me ha hecho la prensa, aprovechar el prestigio que significa haber vendido m\u00e1s de 2 millones de ejemplares en castellano en menos de un a\u00f1o para hacer algo pol\u00edticamente importante; no en el sentido de que vaya a tener una militancia activa, pero s\u00ed en el de ejercer influencia pol\u00edtica desde mi posici\u00f3n de escritor.<\/p>\n<p class=\"x_MsoNormal\">\n<p class=\"x_MsoNormal\">\u2013Gabo, al escribir Cien a\u00f1os de soledad, \u00bfpensaste que estabas haciendo la historia de todo el continente latinoamericano, la de su soledad, su atraso, su desamparo, su miseria?<\/p>\n<p class=\"x_MsoNormal\">\n<p class=\"x_MsoNormal\">\u2013Yo nunca fui consciente de ello, nunca soy consciente de nada que sea importante. T\u00fa lo sabes muy bien, t\u00fa me conoces. Y sabes tambi\u00e9n que tengo una cita dentro de 10 minutos.<\/p>\n<p class=\"x_MsoNormal\">\n<p class=\"x_MsoNormal\">\u2013Gabo, \u00bfqu\u00e9 es lo m\u00e1s importante para ti en M\u00e9xico?<\/p>\n<p class=\"x_MsoNormal\">\n<p class=\"x_MsoNormal\">\u2013Mis amigos, yo resuelvo mi vida al llegar a M\u00e9xico en el momento en que me vinculo a un grupo de amigos; desde el momento en que oigo la voz de \u00c1lvaro Mutis o de Garc\u00eda Ascot o de Alcoriza o de Fuentes por tel\u00e9fono, empiezo a sentirme bien. Hago mi vida aqu\u00ed siempre relacionado con mis amigos desde que llego hasta que me voy, todas las noches ceno con unos u otros. Creo que mi mayor triunfo es no haber perdido jam\u00e1s a uno solo de los que he tenido siempre, los de antes del \u00e9xito de Cien a\u00f1os de soledad.<\/p>\n<p class=\"x_MsoNormal\">\n<p class=\"x_MsoNormal\">La primera edici\u00f3n de Cien a\u00f1os de soledad se public\u00f3 el 5 de junio de 1967 e hizo que los lectores entr\u00e1ramos al mundo de la felicidad, porque leerlo nos cambi\u00f3. Ning\u00fan otro libro ha logrado darnos fe en nosotros mismos como esta novela, la m\u00e1s le\u00edda en Am\u00e9rica Latina.<\/p>\n<p class=\"x_MsoNormal\">\n<p class=\"x_MsoNormal\">En una de las escasas apariciones p\u00fablicas de Garc\u00eda M\u00e1rquez la escritora Rosa Beltr\u00e1n pidi\u00f3 la palabra: \u201cMaestro, esto no es una pregunta, sino una observaci\u00f3n: Cien a\u00f1os de soledad es un libro que cambi\u00f3 mi vida\u201d. El Nobel respondi\u00f3: A m\u00ed tambi\u00e9n. As\u00ed nos sucedi\u00f3 a los lectores de M\u00e9xico y de Am\u00e9rica Latina. Cien a\u00f1os de soledad nos coloc\u00f3 en el mapa mundial y nos dio colas de cochinito.<\/p>\n<p class=\"x_MsoNormal\">\n<p class=\"x_MsoNormal\">Nadie ha hecho tanto por Colombia o por la literatura de Am\u00e9rica Latina como Gabriel Garc\u00eda M\u00e1rquez. Claro, tuvimos a grandes pr\u00f3ceres (palabra que siempre me ha intrigado), pero ninguno nos cambi\u00f3 como lo hizo Remedios La Bella al salir volando asida a una s\u00e1bana, o Aureliano Buend\u00eda, al forjar sus pescaditos de oro.<\/p>\n<p class=\"x_MsoNormal\">\n<p class=\"x_MsoNormal\">Conoc\u00ed a Garc\u00eda M\u00e1rquez a\u00f1os antes de imaginar siquiera que escribir\u00eda Cien a\u00f1os de Soledad. Bailaba cumbias con Elena Garro; lo acompa\u00f1\u00e9 cuando \u00e9l y Carlos Fuentes trabajaban en Telerevista con Manolo Barbachano Ponce. Gabo no era el centro de la gran fiesta de la literatura de Am\u00e9rica Latina. Mercedes Barcha lo vigilaba en casa de Fuentes en San \u00c1ngel. Fuentes invitaba a bailar a Candice Bergen, a Gregory Peck, a Jane Fonda, a Debra Paget, a Louis Malle, a Marie Pierre Colle, al embajador de Estados Unidos, su primo John Gavin (quien personific\u00f3 al Pedro P\u00e1ramo de Juan Rulfo), a John Houston, a Susan Sontag, a William Styron y fascinaba a todos con su inmenso savoir faire.<\/p>\n<p class=\"x_MsoNormal\">\n<p class=\"x_MsoNormal\">El chileno Jos\u00e9 Donoso viv\u00eda en una casa al fondo del jard\u00edn y escrib\u00eda El obsceno p\u00e1jaro de la noche. Todos habr\u00edan de viajar m\u00e1s tarde a Barcelona a convertirse en La infame turba y a que Carmen Balcells los cobijara bajo sus inmensas alas editoriales. Jos\u00e9 Donoso habr\u00eda de dar fe de esa \u00e9poca en su libro La historia personal del boom.<\/p>\n<p class=\"x_MsoNormal\">\n<p class=\"x_MsoNormal\">Cien a\u00f1os de soledad acab\u00f3 con todo. Gabo se sent\u00f3 sobre el mundo entero y viaj\u00f3 a Europa con su nueva novela El amor en los tiempos del c\u00f3lera colgada del cuello en un USB.<\/p>\n<p class=\"x_MsoNormal\">\n<p class=\"x_MsoNormal\">Gabo rememor\u00f3 en varias ocasiones: \u201cUn halo de magia rode\u00f3 Cien a\u00f1os de soledad que ejerci\u00f3 su sortilegio antes de su publicaci\u00f3n. Cuando pens\u00e9: \u2018Ahora es cuando\u2019, lo dej\u00e9 todo, mi trabajo en Walter Thompson y Stanton, mis guiones de cine; empe\u00f1\u00e9 el coche y durante tres meses no sal\u00ed ni a la puerta\u201d.<\/p>\n<p class=\"x_MsoNormal\">\n<p class=\"x_MsoNormal\">Dejarlo todo, he aqu\u00ed el punto de partida de la obra maestra que derrib\u00f3 todos los muros que ahora nos amenazan.<\/p>\n<p class=\"x_MsoNormal\">\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Medio siglo de Cien a\u00f1os de soledad Elena Poniatowska La Jornada La premio Cervantes 2013, Elena Poniatowska, y el Nobel de Literatura 1982, Gabriel Garc\u00eda M\u00e1rquez, captados por el fot\u00f3grafo Pedro Valtierra Al regresar a M\u00e9xico, en 1973, despu\u00e9s del triunfo de Cien a\u00f1os de soledad, Gabriel Garc\u00eda M\u00e1rquez alquil\u00f3 primero la casa de Armando [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":249,"featured_media":12390,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-12389","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-sin-categoria"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/12389","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/249"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=12389"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/12389\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":12391,"href":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/12389\/revisions\/12391"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/media\/12390"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=12389"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=12389"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=12389"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}