{"id":13069,"date":"2018-04-05T22:07:20","date_gmt":"2018-04-06T04:07:20","guid":{"rendered":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/?p=13069"},"modified":"2018-04-05T22:07:20","modified_gmt":"2018-04-06T04:07:20","slug":"edith-wharton-vida-y-fantasmas-de-una-escritora-sin-cadenas","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/?p=13069","title":{"rendered":"Edith Wharton, vida y fantasmas de una escritora sin cadenas"},"content":{"rendered":"<p class=\"x_MsoNormal\">Edith Wharton, vida y fantasmas de una escritora sin cadenas<\/p>\n<p class=\"x_MsoNormal\">P\u00e1ginas de Espuma publica los primeros 43 cuentos de la gran se\u00f1ora neoyorquina<\/p>\n<p class=\"x_MsoNormal\">CARMEN MOR\u00c1N BRE\u00d1A<\/p>\n<p class=\"x_MsoNormal\">Madrid<\/p>\n<p class=\"x_MsoNormal\">Edith Wharton fue contempor\u00e1nea de Virginia Woolf y de muchas otras escritoras a las que no les faltaron lectores y que vivieron una \u00e9poca apasionante como mujeres. Cabalgaron la velocidad del siglo XIX al despedirse y los fogonazos con los que se desperez\u00f3 el XX. De las faldas y refajos a los pantalones; de la bicicleta al avi\u00f3n; las sufragistas, los divorcios&#8230; Un mundo que prestaba todos sus cambios para destacar como pioneras. Wharton (1862-1937), tres veces candidata al Nobel, fue la primera mujer que consigui\u00f3 un Pulitzer, con La edad de la inocencia, y tambi\u00e9n la primera con un doctorado honoris causa por la Universidad de Yale. A pesar de todo, nada ha impedido que perdure en la historia como la pupila de su amigo Henry James, cuando la val\u00eda de ambos solo puede dirimirse en el terreno de los gustos literarios.<\/p>\n<p class=\"x_MsoNormal\">\n<p class=\"x_MsoNormal\">P\u00e1ginas de Espuma publica ahora el primer volumen de sus Cuentos Completos (el siguiente saldr\u00e1 el a\u00f1o que viene), los que van de 1891 a 1908, una oportunidad de acercarse a ese otro g\u00e9nero que tambi\u00e9n cultiv\u00f3 la autora de Ethan Frome y La casa de la alegr\u00eda. Wharton tambi\u00e9n llega la primera a esta colecci\u00f3n de cuentistas donde solo hab\u00eda, hasta ahora, autores masculinos.<\/p>\n<p class=\"x_MsoNormal\">\n<p class=\"x_MsoNormal\">A las libertades conquistadas, la neoyorquina sum\u00f3 el descaro con el que llegaban al viejo continente los enriquecidos estadounidenses entonces. Mientras la sangre azul europea se resist\u00eda a abandonar sus escayolados protocolos de terratenientes, Wharton se paseaba en su coche, amaba por igual a hombres y mujeres, consegu\u00eda su divorcio, ganaba dinero a porf\u00eda con sus novelas y se adentraba como reportera por los frentes de la primera Guerra Mundial a lomos de una moto. Sin l\u00edmites. Y todo eso sin apearse de su condici\u00f3n de gran se\u00f1ora. Conservadora en su ideolog\u00eda, se manifest\u00f3 contraria a las sufragistas y antifeminista, pero pocas lo fueron tanto como ella. \u201cEra la contradicci\u00f3n en estado puro, una loca suelta\u201d, se r\u00ede la escritora Clara Obligado, que ha prologado el volumen. \u201cLo mismo se carcajeaba de la maternidad o del matrimonio que se aliaba con los hombres. Era de derechas, pero su literatura es profundamente progresista. Escribe de criadas, de clases medias, ten\u00eda una visi\u00f3n social muy amplia. No juzgaba, pero expon\u00eda los privilegios de los de su clase. Escrib\u00eda para entenderse a s\u00ed misma\u201d.<\/p>\n<p class=\"x_MsoNormal\">\n<p class=\"x_MsoNormal\">Decoraci\u00f3n interior<\/p>\n<p class=\"x_MsoNormal\">Obligado destaca entre esas contradicciones que lo mismo escrib\u00eda de asuntos peliagudos en aquellos tiempos que se daba a aficiones propias de las se\u00f1oras de post\u00edn, \u201cla decoraci\u00f3n interior, los perritos, la moda\u201d. Eso, explica la escritora, le fragu\u00f3 una imagen de elegancia apolillada que debe revisarse porque su val\u00eda intelectual y sus relatos \u201cno necesitan defensa\u201d. Eran los a\u00f1os de los fantasmas, aires g\u00f3ticos en la tem\u00e1tica literaria que a las mujeres les ven\u00edan muy bien para exponer sus propios miedos, su espiritualidad. Wharton desarroll\u00f3 una gran sensibilidad hacia lo misterioso y oculto de la existencia.<\/p>\n<p class=\"x_MsoNormal\">\n<p class=\"x_MsoNormal\">El volumen ha sido traducido por un equipo de traductores que trabajan en coherencia: Maite Fern\u00e1ndez Esta\u00f1\u00e1n, Eva Gallud, Juan Carlos Garc\u00eda y Emma Cotro. Para esta \u00faltima, Wharton es \u201cf\u00e1cil de leer y dif\u00edcil de traducir: alta literatura\u201d.<\/p>\n<p class=\"x_MsoNormal\">\n<p class=\"x_MsoNormal\">Viajera incansable (Espa\u00f1a, Italia, Marruecos), Wharton instal\u00f3 su residencia en Francia, donde muri\u00f3 en 1937. Su apasionante biograf\u00eda no ensombrece una literatura que siempre cont\u00f3 con la mirada cr\u00edtica de su institutriz, Anna Catherine Bahlmann, quien, como dice Obligado, la corrigi\u00f3 desde peque\u00f1a la miop\u00eda con la que miraban los de su clase.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Edith Wharton, vida y fantasmas de una escritora sin cadenas P\u00e1ginas de Espuma publica los primeros 43 cuentos de la gran se\u00f1ora neoyorquina CARMEN MOR\u00c1N BRE\u00d1A Madrid Edith Wharton fue contempor\u00e1nea de Virginia Woolf y de muchas otras escritoras a las que no les faltaron lectores y que vivieron una \u00e9poca apasionante como mujeres. 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