{"id":13131,"date":"2018-04-12T17:01:48","date_gmt":"2018-04-12T23:01:48","guid":{"rendered":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/?p=13131"},"modified":"2018-04-12T17:01:48","modified_gmt":"2018-04-12T23:01:48","slug":"pitol-y-el-llamado-del-viaje-2","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/?p=13131","title":{"rendered":"Pitol y el llamado del viaje"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: center;\">Pitol y el llamado del viaje<br \/>\nFabiola Palapa Quijas y Eirinet G\u00f3mez<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p class=\"western\" align=\"justify\"><em>Xalapa, Ver<\/em>.\u00a0La experiencia del viaje no s\u00f3lo marc\u00f3 gran parte de la vida de Sergio Pitol, sino tambi\u00e9n su producci\u00f3n literaria. El escritor consideraba que viajar de manera mental era indispensable para \u201cno ponerse l\u00edmites, no cerrarse y crearse formas aldeanas, sino concebir el mundo como amplio y diferente, saber que uno es un granito en ese inmenso mundo y que no hay nada eterno\u201d.<\/p>\n<p class=\"western\" align=\"justify\">Pitol muri\u00f3 este jueves a las 09:30 horas en Xalapa por complicaciones de una afasia progresiva que le afectaba desde hace varios a\u00f1os.<\/p>\n<p>Desde muy joven sinti\u00f3 el llamado del viaje, que con el tiempo se convirti\u00f3 en uno de los m\u00f3viles de su obra literaria, la cual ha marcado a varias generaciones de lectores y escritores de Am\u00e9rica Latina y el mundo.<\/p>\n<p>Naci\u00f3 en la ciudad de Puebla el 18 de marzo de 1933. A la edad de cinco a\u00f1os contrajo paludismo, al que le llamaban \u201cmalaria consultiva\u201d, lo cual le condujo desde peque\u00f1o a la lectura debido a los largos periodos de reposo que deb\u00eda guardar. Comenz\u00f3 con Verne, Stevenson, Dickens y a los doce a\u00f1os ya hab\u00eda terminado La guerra y la paz.<\/p>\n<p>A los diecis\u00e9is o diecisiete a\u00f1os estaba ya familiarizado con Proust, Faulkner, Mann, Wolf, Kafka, Neruda, Borges, los poetas del grupo Contempor\u00e1neos, mexicanos, los del 27 espa\u00f1oles, y los cl\u00e1sicos espa\u00f1oles.<\/p>\n<p>Vivi\u00f3 en Europa durante 18 a\u00f1os. En M\u00e9xico estudi\u00f3 derecho en la Universidad Nacional Aut\u00f3noma de M\u00e9xico (UNAM) y fue titular de esa carrera en la Universidad Veracruzana de Xalapa y en la Universidad de Bristol, en Estados Unidos. Pitol fue traductor, profesor, editor y tambi\u00e9n diplom\u00e1tico en Par\u00eds, Varsovia, Budapest, Mosc\u00fa y Praga.<\/p>\n<p>En una entrevista con La Jornada en 2010, el escritor mexicano confes\u00f3: \u201cYo me aventuro a decir que soy los libros que he le\u00eddo, la pintura que he visto, la m\u00fasica escuchada y olvidada, las calles recorridas. Uno es su ni\u00f1ez, su familia, unos cuantos amigos, algunos triunfos, bastante fastidio. Uno es una suma mermada por infinitas restas. Uno est\u00e1 conformado por tiempo, adicciones y credos diferentes\u201d.<\/p>\n<p>En una entrevista con Carlos Monsiv\u00e1is, Pitol explic\u00f3 que recurr\u00eda con frecuencia a Jorge Luis Borges cuando se estancaba en un texto y no lograba continuarlo pensaba en una frase del autor argentino para cerrar su p\u00e1rrafo.<\/p>\n<p>\u201cYo descubr\u00ed en 1952 a Borges en un suplemento cultural, donde se public\u00f3 La casa de Asteri\u00f3n. Creo que el mayor descubrimiento de una prosa fue \u00e9se. Parec\u00eda otro idioma. Nunca hab\u00eda conocido tal maravilla. \u00bfTe acuerdas que en los a\u00f1os cincuenta llegaba a las librer\u00edas la revista Sur, donde escrib\u00eda frecuentemente Borges? Compraba la revista casi s\u00f3lo por leer sus cuentos, sus rese\u00f1as de cine y sus ensayos.<\/p>\n<p>\u201cEn M\u00e9xico s\u00f3lo ten\u00eda un pu\u00f1ado de lectores. La revista Sur me acerc\u00f3 a la literatura argentina, casi m\u00e1s que a la mexicana. Ahora si abro algunas novelas de entonces me asombro de qu\u00e9 malos eran, qu\u00e9 solemnes, qu\u00e9 huecos. S\u00f3lo logro admirar a Guiraldes, W. H Hudosn, los ensayos y las novelas cortas de Bianco, los cuentos de Silvina Ocampo\u201d, contest\u00f3 a Monsiv\u00e1is.<\/p>\n<p align=\"justify\">Sergio Pitol pertenece a la generaci\u00f3n de Medio Siglo y la comparte con los escritores Carlos Monsiv\u00e1is, Jos\u00e9 Emilio Pacheco, Elena Poniatowska, Juan Garc\u00eda Ponce, Juan Vicente Melo, Juan Manuel Torres y Jos\u00e9 de la Colina, entre otros.<\/p>\n<p align=\"justify\">Con motivo de la publicaci\u00f3n de Una autobiograf\u00eda soterrada, bajo el sello de Almad\u00eda, coment\u00f3 a La Jornada: \u201cSoy un hijo de todo los visto y lo so\u00f1ado, de lo que amo y aborrezco, pero a\u00fan m\u00e1s ampliamente de la lectura, desde la m\u00e1s prestigiosa a la casi deleznable&#8230;Escribir ha sido para mi, si se me permite emplear la expresi\u00f3n de Bajtin, dejar un testimonio personal de la mutaci\u00f3n constante del mundo\u201d.<\/p>\n<p align=\"justify\">Para el escritor la autobiograf\u00eda siempre estuvo presente desde sus primeros cuentos y en la Trilog\u00eda de la memoria (2007), simplemente busc\u00f3 una forma distinta de abordarla, convirti\u00e9ndose en el personaje que deambula por todas sus p\u00e1ginas. \u201cReleerme signific\u00f3 revivir experiencias de mi relaci\u00f3n con la m\u00fasica, la \u00f3pera, el cine, el teatro y, por supuesto, la literatura\u201d, dijo el Premio Miguel de Cervantes de Literatura 2005 a La Jornada (6\/05\/2010).<\/p>\n<p align=\"justify\">En su libro &#8216;El mago de Viena&#8217;, el autor nos muestra, con la maestr\u00eda narrativa que lo caracteriza, peque\u00f1as ventanas al mundo de sus memorias literarias, de su imaginaci\u00f3n hist\u00f3rica, de su pasi\u00f3n inextinguible por la literatura, los viajes y la vida.<\/p>\n<p align=\"justify\">En las \u00faltimas presentaciones p\u00fablicas, Pitol ya no hablaba, simplemente sonre\u00eda y abr\u00eda sus brazos para agradecer los aplausos de sus lectores que acud\u00edan a verlo, como sucedi\u00f3 en el 2012 en la Feria Internacional del Libro (FIL) de Guadalajara, cuando se present\u00f3 la antolog\u00eda titulada Elogio del cuento polaco.<\/p>\n<p align=\"justify\">En 2013 se le rindi\u00f3 un homenaje en el Palacio de Bellas Artes con motivo de su 80 aniversario, el escritor y traductor permaneci\u00f3 sentado en una de las butacas de la sala Manuel M. Ponce, ah\u00ed escuch\u00f3 la intervenci\u00f3n de sus amigos, alumnos y especialistas en su obra, quienes lo definieron como un hombre libre, vital y de humor, autor a contracorriente y solidario que todo lo convierte en literatura.<\/p>\n<p align=\"justify\">Tambi\u00e9n ese a\u00f1o recibi\u00f3 otro homenaje en Xalapa, en el Hay Festival, y su editor Marcelo Uribe le entreg\u00f3 un ejemplar de El tercer personaje, que en ese entonces acababa de salir de la imprenta, publicado por Ediciones Era. El argentino Andr\u00e9s Neuman, quien particip\u00f3 en el evento, se\u00f1al\u00f3 que en Pitol \u201cuno encuentra una especie de sustrato memor\u00edstico, lo que no es verdadero parece serlo; esa duda de si es o no es verdadero es parte de su encanto\u201d. Se refiri\u00f3 a Pitol como autor de lo que ahora se menciona mucho en la cr\u00edtica: la autoficci\u00f3n.<\/p>\n<p>En Cuba, tambi\u00e9n en el 2013, el premio Cervantes 2005 asisti\u00f3 a la presentaci\u00f3n de su libro El arte de la fuga, ante un auditorio que desafi\u00f3 una incesante lluvia sobre La Habana.<\/p>\n<p align=\"justify\">La obra del escritor mexicano ha sido traducida a diferentes idiomas (franc\u00e9s, alem\u00e1n, italiano, polaco, h\u00fangaro, holand\u00e9s, ruso, portugu\u00e9s y chino). Entre sus t\u00edtulos m\u00e1s conocidos se encuentran: Tiempo cercado (1959), No hay tal lugar (1967), Infierno de todos (1971), El ta\u00f1ido de una flauta (1973) y Asimetr\u00eda (1980), El arte de la fuga (1996), El desfile del amor (1984), y La vida conyugal (1991).<\/p>\n<p align=\"justify\">En su faceta como Traductor, Pitol se destac\u00f3 por promover en nuestra lengua a autores como Henry James, Joseph Conrad, Jane Austen, Robert Graves, Witold Gombrowicz y el chino Lu Hsun, entre otros.<\/p>\n<p align=\"justify\">Sergio Pitol recibi\u00f3 diversos galardones, entre los que destacan el Premio Xavier Villaurrutia (1981) por su cuento Nocturno de Bujara; el Premio Herralde por su novela El desfile del amor (1984); el Premio de Literatura Latinoamericana y el del Caribe Juan Rulfo (1999);\u00a0Nacional de Ciencias y Artes en Ling\u00fc\u00edstica y Literatura 1983, as\u00ed como el Premio Miguel de Cervantes de Literatura 2005.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Pitol y el llamado del viaje Fabiola Palapa Quijas y Eirinet G\u00f3mez &nbsp; &nbsp; Xalapa, Ver.\u00a0La experiencia del viaje no s\u00f3lo marc\u00f3 gran parte de la vida de Sergio Pitol, sino tambi\u00e9n su producci\u00f3n literaria. El escritor consideraba que viajar de manera mental era indispensable para \u201cno ponerse l\u00edmites, no cerrarse y crearse formas aldeanas, [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":249,"featured_media":13132,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-13131","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-sin-categoria"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/13131","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/249"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=13131"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/13131\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":13133,"href":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/13131\/revisions\/13133"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/media\/13132"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=13131"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=13131"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=13131"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}