{"id":13166,"date":"2018-04-15T13:55:41","date_gmt":"2018-04-15T19:55:41","guid":{"rendered":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/?p=13166"},"modified":"2018-04-15T13:55:41","modified_gmt":"2018-04-15T19:55:41","slug":"la-calle-de-los-pajareros-dibujos-de-alberto-beltran","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/?p=13166","title":{"rendered":"La calle de los pajareros Dibujos de Alberto Beltr\u00e1n"},"content":{"rendered":"<p class=\"x_MsoNormal\">La calle de los pajareros Dibujos de Alberto Beltr\u00e1n<\/p>\n<p class=\"x_MsoNormal\">Elena Poniatowska<\/p>\n<p>La Jornada<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p class=\"x_MsoNormal\">En el barrio que llaman de la Curva o de la Bolsa est\u00e1 la quinta calle de Carpinter\u00eda, la de los pajareros. Arriba, ilustraciones de Alberto Beltr\u00e1n<\/p>\n<p class=\"x_MsoNormal\">-A la gente de aqu\u00ed le gustan mucho los p\u00e1jaros\u2026 Mire, aqu\u00ed tengo 200 jilgueros para mandarlos a Zamora. En esta calle somos cuatro familias que hemos vivido aqu\u00ed desde hace 35 a\u00f1os. A m\u00ed, mis padres me ense\u00f1aron a curar, a atender a estos animalitos, porque, oiga usted, son retedelicaditos, y si no los cuida uno, \u00bfpues qui\u00e9n?<\/p>\n<p class=\"x_MsoNormal\">\n<p class=\"x_MsoNormal\">Mientras Alberto Beltr\u00e1n dibuja, el vendedor le aconseja:<\/p>\n<p class=\"x_MsoNormal\">\n<p class=\"x_MsoNormal\">\u2013Mire, \u00e9ste p\u00edntelo de colores\u2026 No nom\u00e1s con l\u00e1piz\u2026 Mire, tiene el arcoiris en el pico, azul, verde, rojo, lila, rosa\u2026 No hay que confundir los tucanes con los pico de canoa.<\/p>\n<p class=\"x_MsoNormal\">\n<p class=\"x_MsoNormal\">Mucha gente se acerca a ver qu\u00e9 trazos hace el artista en su libreta. Dibuja de pie, con prisa, sin dejarse intimidar:<\/p>\n<p class=\"x_MsoNormal\">\n<p class=\"x_MsoNormal\">\u2013\u00a1Mire qu\u00e9 bien le sali\u00f3!<\/p>\n<p class=\"x_MsoNormal\">\n<p class=\"x_MsoNormal\">Entre las calles de Pintores y de Peluqueros, por el barrio que llaman de la Curva o de la Bolsa, est\u00e1 la quinta calle de Carpinter\u00eda, la calle de los pajareros, donde miles de aves se asolean en sus jaulitas de madera y alambre.<\/p>\n<p class=\"x_MsoNormal\">\n<p class=\"x_MsoNormal\">Los cantos de los jilgueros, los clarines, los canarios salen de las jaulas y son tan fuertes que llenan toda la calle. Aqu\u00ed llegan p\u00e1jaros de toda la Rep\u00fablica: tucanes de Tabasco o de la Sierra de Veracruz, pericos verdes de la Huasteca, periquitos azules de Australia que vienen de la costa, calandrias, gorriones proletarios y el cenzontle, que en n\u00e1huatl quiere decir 400 cantos.<\/p>\n<p class=\"x_MsoNormal\">\n<p class=\"x_MsoNormal\">Desde Cuautla vino una se\u00f1ora a comprar:<\/p>\n<p class=\"x_MsoNormal\">\n<p class=\"x_MsoNormal\">\u2013Quiero unos periquitos; unos machitos azules y unas hembras verdecitas.<\/p>\n<p class=\"x_MsoNormal\">\n<p class=\"x_MsoNormal\">Don Chucho, el pajarero, la atiende. Una vez que se ha ido comenta: \u00a1Ah, qu\u00e9 las mujeres! En el mercado son las muchachas las que preguntan con mucha malicia c\u00f3mo se distinguen las hembritas de los machitos. Cuando est\u00e1n tiernitos los separamos en una jaula y les soplamos en la pancita para ver si son mujer o hombre.<\/p>\n<p class=\"x_MsoNormal\">\n<p class=\"x_MsoNormal\">Don Chucho atiende a los p\u00e1jaros con una constancia paternal. Cambia el agua de las jaulas, pone alpiste en unas diminutas cazuelas y, en otras, pl\u00e1tano con mosco y huevo remolido. Y es que hay p\u00e1jaros de pl\u00e1tano \u2013que son p\u00e1jaros de fruta y cantan muy bonito\u2013 y p\u00e1jaros de ornato, que son p\u00e1jaros de alpiste y no cantan, con excepci\u00f3n del canario.<\/p>\n<p class=\"x_MsoNormal\">\n<p class=\"x_MsoNormal\">El trabajo del gremio o del sindicato de pajareros est\u00e1 dividido entre los capturadores, los criadores y los vendedores. Los criadores se encargan de cuidarlos y fijarse cu\u00e1les cantan m\u00e1s fuerte para ponerlos en jaulas separadas. Los barrotes de esas jaulas privilegiadas se forran de franela para que el p\u00e1jaro no lastime sus patitas. Algunas de las personas que van a comprarse un p\u00e1jaro esperan un gran rato para o\u00edr al p\u00e1jaro y escoger al que cante mejor. Si no canta lo pueden devolver a los ocho d\u00edas y cambiarlo por otro.<\/p>\n<p class=\"x_MsoNormal\">\n<p class=\"x_MsoNormal\">Los revendedores ambulantes, los pajareros que recorren las calles con su bosque de cantos en la espalda, enciman las jaulas como rascacielos de aleteos y de picos. Las jaulas son livianas y el oficio de pajarero es fr\u00e1gil. A su paso, al o\u00edr los chiflidos y los trinos, salen los chiquillos, los viejitos y las viejitas, maestros de paciencia para ense\u00f1ar a los pajaritos, tarare\u00e1ndoles, una y otra vez, la tonada que han de chiflar.<\/p>\n<p class=\"x_MsoNormal\">\n<p class=\"x_MsoNormal\">\u2013A ver este colibr\u00ed\u2026<\/p>\n<p class=\"x_MsoNormal\">\n<p class=\"x_MsoNormal\">\u2013\u00bfY este cardenal?<\/p>\n<p class=\"x_MsoNormal\">\n<p class=\"x_MsoNormal\">El pajarero descuelga la jaula.<\/p>\n<p class=\"x_MsoNormal\">\n<p class=\"x_MsoNormal\">\u2013\u00a1Mejor el canario!<\/p>\n<p class=\"x_MsoNormal\">\n<p class=\"x_MsoNormal\">Y el canario se queda en la casa \u2013rayito de luz, blando calor de plumas\u2013 en la jaula colgada de un clavo, sobre los macetones del corredor, para que le d\u00e9 el solecito.<\/p>\n<p class=\"x_MsoNormal\">\n<p class=\"x_MsoNormal\">Hace a\u00f1os tuve canarios que hac\u00edan mi felicidad y sacaba al aire y al sol de la calle, pero en Chimalistac los gatos saben abrir jaulas con su pata derecha y com\u00e9rselos antes de que puedan decir p\u00edo.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>La calle de los pajareros Dibujos de Alberto Beltr\u00e1n Elena Poniatowska La Jornada &nbsp; En el barrio que llaman de la Curva o de la Bolsa est\u00e1 la quinta calle de Carpinter\u00eda, la de los pajareros. 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