{"id":13661,"date":"2019-09-08T11:32:02","date_gmt":"2019-09-08T17:32:02","guid":{"rendered":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/?p=13661"},"modified":"2019-09-08T11:32:02","modified_gmt":"2019-09-08T17:32:02","slug":"apocalypse-now-40-anos-en-el-corazon-de-las-tinieblas","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/?p=13661","title":{"rendered":"Apocalypse Now: 40 a\u00f1os en el coraz\u00f3n de las tinieblas"},"content":{"rendered":"<p>&nbsp;<\/p>\n<p>La Jornada Semanal<\/p>\n<p>En la tarde del 29 abril de 1975, un helic\u00f3ptero despeg\u00f3 del techo de la embajada de Estados Unidos en Vietnam; llevaba dentro a los \u00faltimos estadunidenses que a\u00fan quedaban ah\u00ed. Esa ma\u00f1ana, las tropas del norte hab\u00edan tomado la capital, Saig\u00f3n, y el general Duong Van Ming se hab\u00eda rendido marcando, con una \u00faltima gota de sangre, el punto final para una guerra eterna, mesi\u00e1nica, absurda y salvaje que hab\u00eda empujado a Washington a la orilla de la locura. Al coraz\u00f3n de las tinieblas.<\/p>\n<p>Tres semanas antes, un d\u00eda despu\u00e9s de su cumplea\u00f1os treinta y cinco, Francis Ford Coppola recib\u00eda su tercer, cuarto y quinto Oscar por El Padrino ii (1974), convirti\u00e9ndolo en el director joven m\u00e1s respetado del cine anglosaj\u00f3n desde Orson Welles. Antes de cumplir cuarenta, Coppola acumulaba cinco Oscar, una Palma de Oro en Cannes por La conversaci\u00f3n (1974) y una empresa propia, American Zoetrope, que hab\u00eda puesto a realizadores independientes y j\u00f3venes a jugar en la misma liga que los grandes estudios.<\/p>\n<p>Era tambi\u00e9n el cineasta m\u00e1s acaudalado de Hollywood, con un imperio personal que inclu\u00eda al menos seis propiedades en cuatro estados incluyendo un vi\u00f1edo en el Valle de Napa, adem\u00e1s de ser copropietario de una estaci\u00f3n de radio, una revista, dos aeronaves y de la sala Cinema 7 en Nueva York, bautizada as\u00ed porque su cumplea\u00f1os es el 7 de abril. Su ego, incluso, alcanzaba para inducir a las productoras a estrenar sus pel\u00edculas cerca de ese d\u00eda, como un regalo personal.<\/p>\n<p>Con una personalidad as\u00ed \u2013megal\u00f3mana, autocr\u00e1tica, intensamente creativa\u2013 cabe pensar que si Coppola hubiera sido el general al frente de la invasi\u00f3n vietnamita, Nixon y Johnson habr\u00edan ganado su guerra. En lugar de eso, el cineasta eligi\u00f3 usar a Zoetrope como artillero para librar su propia guerra: un segundo Vietnam hecho a la medida de sus ambiciones. No hab\u00eda un solo productor en Hollywood dispuesto a involucrarse en una pel\u00edcula sobre el tema, que era una herida infectada que segu\u00eda abierta en el pecho estadunidense. Ni siquiera el prestigio dorado de Coppola alcanzaba para abrir las puertas.<\/p>\n<p>Apocalypse Now era un gui\u00f3n escrito por John Milius en 1969, inspirado en la novela colonialista de Joseph Conrad, Heart of Darkness (en espa\u00f1ol, rebautizada como El coraz\u00f3n de las tinieblas). Entre los productores de Los \u00c1ngeles, el proyecto ten\u00eda la misma fama repelente que una cabeza de caballo cortada entre las s\u00e1banas. Con los derechos adquiridos por Zoetrope, Apocalypse Now estaba planeada como una pel\u00edcula en 16mm y en blanco y negro dirigida por George Lucas, quien con thx 1138 (1971) y American Graffiti (1973), ambas producidas por Coppola, le hab\u00eda dado a la empresa sus primeros \u00e9xitos populares. Sin embargo, la amistad juvenil entre ellos se fractur\u00f3 cuando Lucas anunci\u00f3 que abandonaba el proyecto para aceptar el contrato que 20th Century Fox le ofrec\u00eda para dirigir su gui\u00f3n juvenil sobre guerreros gal\u00e1cticos: Star Wars.<\/p>\n<p>Para Coppola, Lucas hab\u00eda abandonado la alianza rebelde para abrirle los brazos al Imperio \u2013con perd\u00f3n por el mal chiste\u2013, y Apocalypse Now se convirti\u00f3 en su siguiente proyecto, uno en el que invertir\u00eda 12 millones de d\u00f3lares de sus propias ganancias inmobiliarias durante catorce semanas de rodaje, regresando a tiempo a California para estrenar el 7 de abril de 1977. Ese era el plan inicial, y luc\u00eda tan sencillo como sencilla parec\u00eda la primera invasi\u00f3n a Vietnam: llegar, vencer, volver. El resultado ser\u00eda igual de infernal.<\/p>\n<p>Dos a\u00f1os despu\u00e9s, a inicios de 1979, Apocalypse Now se acercaba a los trescientos d\u00edas de rodaje y ya hab\u00eda rebasado los 40 millones de presupuesto. Como Lyndon b. Johnson, Richard Nixon y el coronel Kurtz imaginado por Conrad, Francis Ford Coppola hab\u00eda sido devorado por el espejismo de la jungla. A falta de noticias fiables sobre la cinta, la prensa de Hollywod se deshac\u00eda en titulares burlones como: Apocalypse When? (\u00bfApocalipsis para cu\u00e1ndo?), Apocalypse Never (Apocalipsis jam\u00e1s), Apocalypse Now and Then (Apocalipsis ahora s\u00ed, ahora no).<\/p>\n<p>Como locaci\u00f3n, Coppola, su director de arte de cabecera (Dean Tavoularis) y el cinefot\u00f3grafo Vittorio Storaro hab\u00edan encontrado que la isla de Luz\u00f3n, en el archipi\u00e9lago de Filipinas, reun\u00eda las condiciones de flora, luz, presupuesto y geograf\u00eda para convertirse en un Vietnam recreado. Pero hab\u00eda una raz\u00f3n m\u00e1s importante: en 1976, Luz\u00f3n y todo el territorio filipino estaban bajo el dominio del dictador Ferdinand Marcos y su esposa, Imelda, cuyo cruel r\u00e9gimen anticomunista contaba con el respaldo de Washington.<\/p>\n<p>La familia Marcos fungir\u00eda como coproductora en la sombra para la cinta, permitiendo facilidades ins\u00f3litas que inclu\u00edan el uso libre de todos los helic\u00f3pteros militares mientras no fueran requeridos por el ej\u00e9rcito filipino, o el acarreo de pobladores rurales que sirvieran como extras en las c\u00e9lebres secuencias de bombardeos al ritmo de Wagner.<\/p>\n<p>A pesar de ser uno de los rodajes m\u00e1s documentados del siglo, es dif\u00edcil saber a ciencia cierta si Coppola estaba al tanto de los cr\u00edmenes cometidos por la dictadura de su benefactor, o si prefer\u00eda desviar la mirada mientras las condiciones le permitieran rodar. Despu\u00e9s de todo, estaba librando una guerra propia que cada vez se parec\u00eda m\u00e1s al Vietnam original y a la locura imperialista descrita por Conrad. Lo supiera o no, es un hecho probado que Coppola y American Zoetrope, en su huida por escapar de la autocracia de los estudios californianos, le hab\u00edan dado la mano a un mecenas m\u00e1s tenebroso: Willard hab\u00eda encontrado a su Kurtz.<\/p>\n<p>El coraz\u00f3n y sus tinieblas<\/p>\n<p>Quiz\u00e1 no haya motivo para ocupar estas l\u00edneas con un recuento de las cosas que, cuatro d\u00e9cadas despu\u00e9s, son parte de un mito: el gui\u00f3n que se escrib\u00eda y reescrib\u00eda cada ma\u00f1ana; los escenarios de veinte millones destruidos por un tif\u00f3n; el infarto de Martin Sheen, el abrupto despido de Harvey Keitel; la tensa relaci\u00f3n entre Coppola y Marlon Brando, mucho menos respetuosa que la de El padrino y m\u00e1s parecida a la de dos toros en brama.*<\/p>\n<p>En sus libros, Peter Biskind recoge testimonios que no por delirantes parecen menos ciertos: Dennis Hopper lanzando un colch\u00f3n en llamas por la ventana o el hecho de que la oficina de la producci\u00f3n en el centro de Manila estuviera instalada en la parte alta de un burdel, as\u00ed como las constantes excursiones de la producci\u00f3n a la bah\u00eda de Subic, en donde estaba instalada la base fija de la S\u00e9ptima Flota estadunidense y tambi\u00e9n, seg\u00fan Biskind, un grupo de sexoservidoras filipinas.<\/p>\n<p>\u00bfSe daba cuenta Coppola, mientras todo ocurr\u00eda, que las fronteras entre el rodaje y el libreto eran cada vez m\u00e1s delgadas? En Notes On The Making of Apocalypse Now (Limelight Editions, 1979), su diario durante el rodaje, Eleanor Coppola describe a su marido en los mismos t\u00e9rminos en que el narrador de Heart of Darkness habr\u00eda descrito a Kurtz: \u201cEs una especie de frenes\u00ed. Si digo algo en contra, lo toma por desaprobaci\u00f3n, deslealtad o celos. Siento como si le faltara cierta capacidad de discriminaci\u00f3n, esa sutil [tachado] que traza la l\u00ednea entre lo que es visionario y lo que es locura. Estoy aterrorizada.\u201d<\/p>\n<p>Pero la inteligencia de Francis Ford debi\u00f3 bastar para advertir las crecientes similitudes entre lo que suced\u00eda en torno suyo y la historia que intentaba contar. De hecho, es probable que el paralelismo lo estimulara a seguir. Despu\u00e9s de todo, para entender el coraz\u00f3n en tinieblas de Kurtz nada mejor que erigirse \u00e9l mismo como una deidad en medio de la selva, que trataba a su equipo de producci\u00f3n como un s\u00e1trapa al tiempo que los arropaba, convenciendo a todos \u2013menos a su esposa, al parecer\u2013 de estar dejando una marca profunda en el curso del arte. Y ten\u00eda raz\u00f3n. Sin embargo, cada paso en falso era una invitaci\u00f3n al fracaso, y el hecho de que cuarenta a\u00f1os despu\u00e9s Apocalypse Now sea uno de los monumentos m\u00e1s perdurables del cine tambi\u00e9n tiene algo de accidente. Bien pudo ser el fracaso m\u00e1s caro de su tiempo y tambi\u00e9n el m\u00e1s parad\u00f3jico, pues Vietnam se habr\u00eda perdido dos veces.<\/p>\n<p>Apocalipsis a\u00fan<\/p>\n<p>Si Apocalypse Now puede hoy dialogar con la sociedad estadunidense \u2013y global\u2013 cuatro d\u00e9cadas despu\u00e9s, es por el mismo motivo que impulsa al colonialismo a fabricar nuevos Vietnam en Iraq, Afganist\u00e1n, Ucrania, Siria o donde se ofrezca. Es una amarga coincidencia que el lanzamiento de Apocalypse Now Redux (2001) casi coincidiera con los ataques del 11 de septiembre y la posterior ofensiva en Medio Oriente. Este a\u00f1o, el estreno<br \/>\nde un tercer montaje anunciado como definitivo, est\u00e1 enmarcado por la psicosis nacional m\u00e1s aguda en Estados Unidos desde Vietnam. El presidente Trump podr\u00e1 no tener idea de qui\u00e9n es Richard Wagner, pero es evidente que disfruta el aroma del napalm en la ma\u00f1ana, ese olor a gasolina que, desde Twitter, le huele a victoria.<\/p>\n<p>M\u00e1s all\u00e1 de coyunturas pol\u00edticas, agendas ideol\u00f3gicas o coincidencias de una historia que se ha repetido, primero como tragedia y mil veces como farsa, Apocalypse Now permanece a la vista de cada nueva generaci\u00f3n porque es un cuento universal sobre las tinieblas atemporales que anidan en el coraz\u00f3n de cualquier pueblo, colonialista o colonizado, vencedor o vencido. Pocos relatos son m\u00e1s antiguos y resonantes que el de un viaje r\u00edo arriba que conduce a un destino desconocido: \u00bfla muerte? \u00bfla verdad? \u00bfla guerra? \u00bfla paz? \u00bfel horror, el horror, el horror?<\/p>\n<p>Apocalypse Now se estrenar\u00eda en mayo de 1979 como un work in progress en el Festival de<br \/>\nCannes, en donde dar\u00eda a Coppola su segunda Palma de Oro, siendo el segundo director en<br \/>\nla historia del certamen en repetir la haza\u00f1a. Apenas unos meses despu\u00e9s, los fulgurantes a\u00f1os ochenta abrir\u00edan la puerta de los efectos computarizados, dejando a la cinta como el \u00faltimo gran testimonio de ese cine desmesurado, fara\u00f3nico y fitzcarr\u00e1ldico en el que todo lo que vemos en pantalla \u2013enjambres de helic\u00f3pteros, monta\u00f1as infinitas, tigres al acecho, junglas devoradas por las llamas, miedo en los ojos\u2013 est\u00e1 ah\u00ed de verdad, sin trucos digitales.<\/p>\n<p>En los a\u00f1os que siguieron, los amos del dinero en Hollywood empezaron a recorrer el sendero abierto en solitario por Coppola, y las grandes producciones sobre Vietnam arrojaron piezas de m\u00e9rito tan alto como Pelot\u00f3n (1986), Cara de guerra (1987), Nacido el 4 de julio (1989) y, claro, tambi\u00e9n Rambo (1982). Pero ninguna de esas visiones parece acercarse tanto al abismo como Apocalypse Now, una jungla sembrada de cad\u00e1veres que todav\u00eda hoy asfixia y embriaga a quien acepta la misi\u00f3n l<\/p>\n<p>*Aunque la aspereza entre Brando y Coppola ha sido una leyenda negra replicada por la prensa y alimentada por el vox populi, Coppola la ha desmentido y lamentado estos rumores con posterioridad. No obstante, como en muchos otros aspectos en torno a la cinta, el mito ha resultado m\u00e1s perdurable. En honor a la verdad, consignamos aqu\u00ed ambas versiones.<\/p>\n<p>Nota: parte de la informaci\u00f3n contenida en este texto fue aportada por Gonzalo Lira Galv\u00e1n, mediante una entrevista con Francis Ford Coppola durante el pasado Festival de Tribeca. Con agradecimiento.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>&nbsp; La Jornada Semanal En la tarde del 29 abril de 1975, un helic\u00f3ptero despeg\u00f3 del techo de la embajada de Estados Unidos en Vietnam; llevaba dentro a los \u00faltimos estadunidenses que a\u00fan quedaban ah\u00ed. 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