{"id":13664,"date":"2019-09-08T11:44:52","date_gmt":"2019-09-08T17:44:52","guid":{"rendered":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/?p=13664"},"modified":"2019-09-08T11:44:52","modified_gmt":"2019-09-08T17:44:52","slug":"el-tesoro-del-nobel-ramon-y-cajal-termino-en-el-mercadillo-de-madrid","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/?p=13664","title":{"rendered":"El tesoro del Nobel Ram\u00f3n y Cajal termin\u00f3 en el mercadillo de Madrid"},"content":{"rendered":"<p>Manuel Enside<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>El Pa\u00eds<\/p>\n<p>Una ma\u00f1ana de un domingo oto\u00f1al de 2017, el anticuario David Barr\u00f3s madrug\u00f3 mucho para llegar de los primeros al Rastro de Madrid. Barr\u00f3s, un barcelon\u00e9s de 42 a\u00f1os con barba frondosa, gorra irlandesa y gafas de pasta, se qued\u00f3 petrificado en su primer paseo. Una familia de chamarileros hab\u00eda descargado de su furgoneta cientos de libros de finales del siglo XIX y comienzos del XX, que se apilaban sobre la acera con el lomo hacia arriba. Barr\u00f3s, nervioso, empez\u00f3 a hojear los vol\u00famenes. Uno de ellos, El abismo blanco, del uruguayo Miguel Becerro de Bengoa, inclu\u00eda una dedicatoria del propio autor firmada en 1931: \u201cPara don Santiago Ram\u00f3n y Cajal, gloria del mundo y orgullo de Espa\u00f1a\u201d. Aquellos libros tirados por el suelo del Rastro proced\u00edan de la biblioteca del hombre que gan\u00f3 el Nobel de Medicina en 1906 por desentra\u00f1ar el funcionamiento del cerebro humano.<\/p>\n<p>\u201cFue emocionante, era como encontrar un tesoro a lo Indiana Jones\u201d, rememora Barr\u00f3s. Aquella ma\u00f1ana, los chamarileros tambi\u00e9n expon\u00edan dos retratos al \u00f3leo, del propio Cajal y de su esposa Silveria Fa\u00f1an\u00e1s, y otros objetos de apariencia decimon\u00f3nica, como una chistera, un malet\u00edn de m\u00e9dico y un bast\u00f3n de dandi. Al lado de Barr\u00f3s, otro se\u00f1or parec\u00eda interesado en los libros. \u201cHab\u00eda 500 o 600. Era algo especial. Ten\u00edan magia. Empec\u00e9 a hacer una pila con los que estaban menos destrozados y compr\u00e9 todo lo que pude. Pagu\u00e9 unos 300 euros por 80 libros, muchos de ellos con anotaciones del propio Cajal\u201d, explica. \u00abNo sab\u00edan lo que ten\u00edan entre manos\u00bb.<\/p>\n<p>Libro dedicado a Cajal en 1931 por el escritor uruguayo Miguel Becerro de Bengoa.<br \/>\nLibro dedicado a Cajal en 1931 por el escritor uruguayo Miguel Becerro de Bengoa. CALAVERA BARR\u00d3S<br \/>\nBarr\u00f3s y su socio C\u00e9sar Calavera son \u201ccazatesoros\u201d. Recorren los mercadillos en busca de joyas despreciadas por ignorancia y luego las revenden por Internet, a coleccionistas o a museos. Tras los 80 libros cajalianos, negociaron un precio m\u00e1s alto por el resto del lote. Ya han revendido todo, excepto el malet\u00edn m\u00e9dico, etiquetado con los apellidos Ram\u00f3n y Cajal y a la venta en la web Todocolecci\u00f3n.net por 700 euros.<\/p>\n<p>El antiguo palacete de Cajal est\u00e1 siendo troceado en pisos de lujo despu\u00e9s de que sus herederos lo vendieran<\/p>\n<p>La rocambolesca historia que acab\u00f3 con cientos de libros y objetos de Cajal en el Rastro arranca en el n\u00famero 64 de la calle Alfonso XII, donde el cient\u00edfico se hizo construir un palacete en el que vivi\u00f3 con su familia desde 1912 hasta su muerte en 1934. El edificio, majestuoso, tambi\u00e9n fue su laboratorio. En una ocasi\u00f3n, desde su ventana cay\u00f3 un ojo de un feto con s\u00edfilis que el investigador hab\u00eda puesto al sol en el alf\u00e9izar.<\/p>\n<p>El palacete \u2014en el que durante un siglo vivieron diferentes familiares y que acab\u00f3 siendo propiedad de ocho herederos\u2014 era perfecto para levantar un museo estatal, similar al creado en el taller madrile\u00f1o del pintor Joaqu\u00edn Sorolla. Pero los ocho descendientes, muchos de ellos acuciados por inasumibles costes de mantenimiento, decidieron venderlo el 24 de noviembre de 2014. La promotora inmobiliaria Nuevo Concepto, tras un largo tiempo de cortes\u00eda para vaciar el edificio, empez\u00f3 en 2017 las obras para trocear la mansi\u00f3n en seis pisos de lujo, a la venta por 3,2 millones de euros cada uno. Esta semana, los alba\u00f1iles segu\u00edan trabajando en el inmueble.<\/p>\n<p>Fachada del palacete de Cajal el pasado 4 de septiembre, todav\u00eda en obras.<br \/>\nFachada del palacete de Cajal el pasado 4 de septiembre, todav\u00eda en obras. M. A.<br \/>\nTeresa Ram\u00f3n y Cajal, bisnieta del ganador del Nobel, vivi\u00f3 de ni\u00f1a en el palacete. Su padre, Santiago Ram\u00f3n y Cajal Junquera, y su t\u00eda Angelines fueron dos de los \u00faltimos tres nietos vivos del sabio y los \u00faltimos ocupantes del caser\u00f3n. Los dos, octogenarios y enfermos, se acabaron peleando. Ella quer\u00eda vender y \u00e9l no. \u201cMi padre luch\u00f3 con u\u00f1as y dientes para que no se vendiera, para nosotros fue muy triste\u201d, afirma Teresa, onc\u00f3loga del hospital barcelon\u00e9s de la Santa Creu i Sant Pau.<\/p>\n<p>Santiago Ram\u00f3n y Cajal Junquera muri\u00f3 a comienzos de 2017, tras una vida consagrada a la medicina. Aquel mismo a\u00f1o, el neurocient\u00edfico Ricardo Mart\u00ednez, director del Instituto Cajal del CSIC, fue a visitar a Angelines, que estaba ingresada en una residencia. Era una superviviente de otra era. All\u00ed, la nieta de Cajal le cont\u00f3 que hab\u00eda dejado a su cuidadora ecuatoriana a cargo de vaciar el palacete y trasladar los \u00faltimos objetos a un piso antes de que comenzaran las obras. \u201cP\u00e1sate y mira a ver si te interesa algo\u201d, le dijo Angelines a Mart\u00ednez, seg\u00fan recuerda \u00e9l mismo. Fue inmediatamente para all\u00e1.<\/p>\n<p>Un retrato al \u00f3leo de Silveria Fa\u00f1an\u00e1s vendido en el Rastro (derecha) aparece tambi\u00e9n en una foto antigua de Angelines (izquierda), la nieta de Cajal, en su palacete.<br \/>\nUn retrato al \u00f3leo de Silveria Fa\u00f1an\u00e1s vendido en el Rastro (derecha) aparece tambi\u00e9n en una foto antigua de Angelines (izquierda), la nieta de Cajal, en su palacete. CALAVERA BARR\u00d3S<br \/>\n\u201cCuando llegu\u00e9 al palacete, en la calle hab\u00eda dos contenedores de obra llenos de cosas: libros, muebles, otros objetos. Cinco o seis operarios hab\u00edan comenzado ya las obras. Hab\u00eda un batiburrillo y pude salvar lo que pude cargar\u201d, recuerda Mart\u00ednez, cuya instituci\u00f3n custodia las 22.000 piezas del llamado Legado Cajal, el grueso de su producci\u00f3n cient\u00edfica y art\u00edstica.<\/p>\n<p>Teresa Ram\u00f3n y Cajal reconoce muchos de los libros y objetos que acabaron a la venta en el Rastro de Madrid. \u201cEstaban en casa de mi t\u00eda Angelines\u201d, confirma. En el palacete, la familia directa de Teresa ocupaba un espacio de 400 metros cuadrados, mientras que su t\u00eda, fallecida en 2018, viv\u00eda en una vivienda similar con puerta independiente. En los \u00faltimos a\u00f1os, el caser\u00f3n estaba pr\u00e1cticamente en ruinas. \u201cLlegaron a dormir vagabundos\u201d, recuerda la bisnieta, que tambi\u00e9n menciona un misterioso robo en el oto\u00f1o de 2015. \u201cMi propia madre encontr\u00f3 a un hombre en la escalera, le pregunt\u00f3 qu\u00e9 hac\u00eda all\u00ed y \u00e9l le contest\u00f3 que estaba cogiendo libros porque la puerta estaba abierta. En realidad, la puerta de Angelines estaba reventada\u201d, afirma Teresa. \u201cNadie lo denunci\u00f3 a la polic\u00eda\u201d.<\/p>\n<p>Notas de Cajal en el libro &#8216;Evoluci\u00f3n y revoluci\u00f3n&#8217;, del franc\u00e9s \u00c9lis\u00e9e Reclus.<br \/>\nNotas de Cajal en el libro &#8216;Evoluci\u00f3n y revoluci\u00f3n&#8217;, del franc\u00e9s \u00c9lis\u00e9e Reclus. CALAVERA BARR\u00d3S<br \/>\nEl investigador Juan Antonio Fern\u00e1ndez Santar\u00e9n, de la Universidad Aut\u00f3noma de Madrid, empez\u00f3 en 2008 a buscar las cartas originales de Cajal. El resultado de sus pesquisas, un monumental Epistolario publicado en 2014 en La Esfera de los Libros, inclu\u00eda una frase escrita por Cajal en un peque\u00f1o trozo de papel hallado en su palacete: \u201cSi existe la inmortalidad para el sabio, debe de ser un tormento y llegar\u00e1 un d\u00eda que le pedir\u00e1 a Dios la muerte al ver los abusos, los robos que se cometen con sus descubrimientos\u201d.<\/p>\n<p>\u00bfTienes m\u00e1s informaci\u00f3n sobre este caso u otros similares? Escr\u00edbenos a manuel@esmateria.com<\/p>\n<p>FE DE ERRORES<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Manuel Enside &nbsp; El Pa\u00eds Una ma\u00f1ana de un domingo oto\u00f1al de 2017, el anticuario David Barr\u00f3s madrug\u00f3 mucho para llegar de los primeros al Rastro de Madrid. Barr\u00f3s, un barcelon\u00e9s de 42 a\u00f1os con barba frondosa, gorra irlandesa y gafas de pasta, se qued\u00f3 petrificado en su primer paseo. Una familia de chamarileros hab\u00eda [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":249,"featured_media":13665,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[26],"tags":[],"class_list":["post-13664","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-mundo"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/13664","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/249"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=13664"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/13664\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":13666,"href":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/13664\/revisions\/13666"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/media\/13665"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=13664"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=13664"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=13664"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}