{"id":13866,"date":"2019-09-30T09:43:06","date_gmt":"2019-09-30T15:43:06","guid":{"rendered":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/?p=13866"},"modified":"2019-09-30T09:43:06","modified_gmt":"2019-09-30T15:43:06","slug":"necesario-conocer-el-proceso-creativo-de-rufino-tamayo","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/?p=13866","title":{"rendered":"Necesario conocer el proceso creativo de Rufino Tamayo"},"content":{"rendered":"<p>La Jornada<\/p>\n<p>Ciudad de M\u00e9xico.<\/p>\n<p>Rufino Tamayo (Oaxaca, 1899-Ciudad de M\u00e9xico, 1991) hizo con sus murales contundentes declaraciones de principios que rompieron con los c\u00e1nones del gran tr\u00edo de antecesores. Hombres aspirantes a tocar el espacio c\u00f3smico, un lenguaje po\u00e9tico con narraciones aleg\u00f3ricas, adem\u00e1s de una inspiraci\u00f3n en el conocimiento amoroso del arte prehisp\u00e1nico irrumpieron contra las ideolog\u00edas y los contenidos hist\u00f3ricos, relata en entrevista con La Jornada Juan Carlos Pereda, curador en el Museo Tamayo Arte Contempor\u00e1neo.<\/p>\n<p>Las ideas anteriores a las obras monumentales, expresadas en dibujos y gouaches preparatorios nutren la exposici\u00f3n En apariencia otro M\u00e9xico: bocetos para murales de Rufino Tamayo, que se inaugura el 8 de octubre. Cada uno es una obra de arte en s\u00ed misma, considera el experto. Adem\u00e1s, dan la oportunidad de conocer el proceso de creaci\u00f3n.<\/p>\n<p>Se abre un umbral de estudio muy importante sobre un artista completo, dice el entrevistado. No produjo mucho dibujo, como s\u00ed lo hizo como pintor o muralista. Pero lo compara con Henry Matisse, por no levantar el l\u00e1piz, en una l\u00ednea seguida, dinamismo que se intuye r\u00e1pido, con seguridad extraordinaria. Estas l\u00edneas que recorren el papel dan noci\u00f3n muy clara del volumen.<\/p>\n<p>Una oportunidad hacia una visi\u00f3n desconocida, pues no era un hombre que hiciera bocetos para sus pinturas de caballete, porque pintaba directamente sobre la tela. Sin embargo, para sus murales s\u00ed dibujaba cada fragmento y luego, en obras espl\u00e9ndidas, todo el mu-ral en formato peque\u00f1o. Aunque no los conocemos todos, algunos trabajos serv\u00edan de modelo del mural terminado.<\/p>\n<p>El lienzo que Tamayo dej\u00f3 inconcluso sobre el caballete, por su muerte en 1991, es la joya que corona esta exposici\u00f3n de gabinete, en el sal\u00f3n que resguarda las 11 piezas que el oaxaque\u00f1o don\u00f3 al museo con su nombre, ubicado sobre Paseo de la Reforma, en el Bosque de Chapultepec. Un agregado de gran importancia, que con elocuencia deja entrever el proceso de realizaci\u00f3n de sus pinturas al \u00f3leo, describe quien ha dedicado una treintena de a\u00f1os a estudiar al artista.<\/p>\n<p>Como un Prometeo lleno de vitalidad, as\u00ed dibuj\u00f3 para el Palacio de Bellas Artes a un hombre abrasado en llamas, que explota en el arte, la cultura y la ciencia. Es uno de los detalles, quiz\u00e1 no siempre percibido en la obra mural en el edificio de m\u00e1rmol. Estas alegor\u00edas, plasmadas en trazos de peque\u00f1o formato, asombran como obra de arte.<\/p>\n<p>As\u00ed ocurre con La naturaleza, mural que se admira en un gouache de apenas 23 por 73 cent\u00edmetros, el color ya en esplendor, la composici\u00f3n aflorada: la naturaleza, agua, fuego y tierra como simbolog\u00edas se ofrecen al espectador, que puede admirar en cercan\u00eda, sin la inmensidad del muro. Hay toda una narraci\u00f3n de c\u00f3mo copia la naturaleza y la transforma en obra de arte. Con l\u00edneas de grafito, la mujer voluptuosa o el hombre fuego transforman la visi\u00f3n de c\u00f3mo Tamayo trabajaba en partes para luego formar la composici\u00f3n completa.<\/p>\n<p>Hallazgos y nuevas lecturas<\/p>\n<p>En blanco y negro, descubrimos a su esposa Olga, fotografiada en pose de modelaje; se ha colocado junto al personaje plasmado a l\u00e1piz en el peque\u00f1o marco el dibujo impecable, manchado de pintura y solventes, o la trinidad proletariada que antes plasm\u00f3 Orozco junto a una nueva lectura de Rufino Tamayo, son tan s\u00f3lo un par de ejemplos del juego de asociaciones de documentos y fotograf\u00edas que enriquecen la visi\u00f3n del nacimiento de los murales.<\/p>\n<p>La conjunci\u00f3n no s\u00f3lo ocurre con la veintena de obras de gran formato que Tamayo realiz\u00f3 en M\u00e9xico y en el extranjero, sino que tambi\u00e9n recupera vestigios de aquellos que no pudo realizar, como los que prepar\u00f3 para un hospital en Queens, en Nueva York, o el primero que propuso a Narciso Bassols para el Museo Nacional de Antropolog\u00eda, en 1933 y que fueron rechazados, por su interpretaci\u00f3n po\u00e9tica de la Conquista. Otros murales, lejos del pa\u00eds o en manos de colecciones privadas, no son f\u00e1ciles de admirar.<\/p>\n<p>Un viaje se inicia por la composici\u00f3n de figuras de manera perfecta, en armon\u00edas internas, esa consistencia que Tamayo aprendi\u00f3 del Renacimiento en la academia.<\/p>\n<p>Los dibujos pertenecen a la colecci\u00f3n del museo Tamayo, hab\u00eda que ponerlos en valor y contexto, junto a la colecci\u00f3n de \u00f3leos, y como los grandes cl\u00e1sicos siempre se descubre algo al observarlos, incluso algo cambia con la iluminaci\u00f3n o al ponerlo junto a otro, se potencian de forma m\u00e1gica, se produce una sinergia.<\/p>\n<p>La explosi\u00f3n, como Prometeo en llamas, puede ser experimentada por el experto que ha visto cientos de veces los lienzos, o el estudiante que conoce por primera vez a Rufino Tamayo, con inter\u00e9s documental o con \u00e1nimo de deleitarse con piezas de dif\u00edcil acceso. Es posible, antes de que clausure, el primero de marzo de 2020.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>La Jornada Ciudad de M\u00e9xico. Rufino Tamayo (Oaxaca, 1899-Ciudad de M\u00e9xico, 1991) hizo con sus murales contundentes declaraciones de principios que rompieron con los c\u00e1nones del gran tr\u00edo de antecesores. 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