{"id":14442,"date":"2019-11-13T12:03:45","date_gmt":"2019-11-13T18:03:45","guid":{"rendered":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/?p=14442"},"modified":"2019-11-13T12:03:45","modified_gmt":"2019-11-13T18:03:45","slug":"la-habana-y-sus-500-anos","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/?p=14442","title":{"rendered":"La Habana  y sus 500 a\u00f1os"},"content":{"rendered":"<p>La Jornada<\/p>\n<p>Alfredo Leal<\/p>\n<p>Celebramos cada noviembre, si no la fundaci\u00f3n de La Habana, s\u00ed su asiento definitivo hace casi 500 a\u00f1os en la costa norte junto al puerto que le otorgar\u00eda una celebridad mundial. Sin embargo, no son pocos los que nos inquieren sobre el por qu\u00e9 no nos remitimos al a\u00f1o 1514, en el cual debi\u00f3 establecerse un campamento que los conquistadores espa\u00f1oles ubicaron en la costa sur; seg\u00fan nuestro parecer en un punto de la ensenada de la Broa y quiz\u00e1s, con percepci\u00f3n m\u00e1s exacta, en el entorno de Melena del Sur.<\/p>\n<p>Confieso que en un viaje reciente, acompa\u00f1ado por el doctor Gregorio Delgado, eminente historiador de las ciencias m\u00e9dicas, recorriendo aquellos parajes junto a la desembocadura del r\u00edo Mayabeque, sent\u00ed que este pod\u00eda ser el sitio verdadero. El adelantado Diego Vel\u00e1zquez hac\u00eda menci\u00f3n en una de sus Cartas de relaci\u00f3n al monarca que \u2018\u2018la ciudad de este nombre (San Crist\u00f3bal del Sur) era un gran batey, rodeado de buj\u00edos, con sus respectivos caneyes, o casas regias para sus gemires o dioses penates y para sus caciques o su rey. Estaba cerca de la costa sur, en un llano f\u00e9rtil y ancho, sobre el r\u00edo G\u00fcinicaxina\u201d que resulta ser al actual Mayabeque.<\/p>\n<p>De cualquier forma y aunque otros historiadores como el decano don C\u00e9sar Garc\u00eda del Pino sit\u00faan el poblado en una latitud m\u00e1s occidental, evidencias cartogr\u00e1ficas prestigiosas y antiguas esclarecen que cuando ya exist\u00eda La Havana en la latitud norte, a\u00fan perviv\u00eda el llamado Pueblo Viejo: San Crist\u00f3bal, o sea La Havana del Sur.<\/p>\n<p>En el mapa Culiacanae, Americae Regionis, Descriptio (con) Hispaniolae, Cubae, Aliarumqe Insualrum Circumiacientium Delineatio del gran cart\u00f3grafo y cosm\u00f3grafo flamenco Abraham Ortelius (1527-1598), al cual accedemos seg\u00fan el original realizado en 1579, aparece se\u00f1alizado arriba el puerto y La Havana, no as\u00ed el pueblo viejo de San Crist\u00f3bal del Sur. Pero s\u00ed se consigna en el Cuba \u00cdnsula. Hispaniola \u00cdnsula de Jocodus Hondius y Gerardus Mercator (1), fechado en \u00c1msterdam en 1613.<\/p>\n<p>Para la doctora Hortensia Pichardo, fiel seguidora de los debates que el tema sugiri\u00f3 al doctor Jenaro Artiles (1897-1976), prestigioso pale\u00f3grafo, archivero y bibliotecario espa\u00f1ol que transcribi\u00f3 los dos primeros tomos de las Actas capitulares del Ayuntamiento de La Habana, y a\u00fan para mi predecesor el doctor Emilio Roig de Leuchsenring \u2013por razones obvias apasionado en el tema\u2013, los primeros historiadores de Cuba y de La Habana, d\u00edgase Pedro Agust\u00edn Morell de Santa Cruz, Antonio de Herrera, Ignacio Jos\u00e9 de Urrutia, Jacobo de la Pezuela, Jos\u00e9 Mar\u00eda de la Torre, Manuel P\u00e9rez Beato\u2026 por s\u00f3lo citar algunos, no lograron resolver el tema. La arqueolog\u00eda hasta aquel momento no mostr\u00f3 resultado alguno como los que pudo hallar Jos\u00e9 Mar\u00eda Cruxent, venezolano de origen catal\u00e1n, al hallar las ruinas de La Isabela, el primer poblado colombino en Am\u00e9rica, en la isla La Espa\u00f1ola.<\/p>\n<p>Defendemos la certeza de un acto fundacional por la solemnidad con que, seg\u00fan la tradici\u00f3n y las formas de actuar de los espa\u00f1oles, era com\u00fan y casi obligatorio el ritual de escoger fechas en el calendario juliano entonces vigente (2). Esta pudo ser la causa de denominar al asiento inicial en la Costa Sur como San Crist\u00f3bal. Sol\u00eda colocarse un poste, sembrar una cruz, escoger un \u00e1rbol significativo y corpulento y situarse por lo general cerca de una comunidad ind\u00edgena que pac\u00edficamente acogiera a los reci\u00e9n llegados, proporcion\u00e1ndoles suministros indispensables; aunque para ellos resultaban a veces ex\u00f3ticos o repugnantes como las deliciosas iguanas asadas, peces nunca antes degustados y carnes rojas escasas de jut\u00edas o aves de la tierra. Con relaci\u00f3n al pan, Crist\u00f3bal Col\u00f3n advierte en su momento la necesidad de adecuarse al casabe (3), pues la harina de Castilla que llega h\u00fameda en el vientre de las carabelas, se agusana tanto como el vino se torna agrio por su pobre resistencia al clima tropical.<\/p>\n<p>Mi respuesta a quienes me preguntan por qu\u00e9 no he seguido el ejemplo de otras villas cubanas que han celebrado ya su 500 aniversario \u2013independientemente de las variaciones de su lugar fundacional\u2013 es que result\u00f3 m\u00e1s seductora para m\u00ed y el concilio de mis colaboradores, La Habana real, la que naci\u00f3 de la uni\u00f3n del Pueblo Viejo y el Nuevo, constituy\u00e9ndose en un ente que llam\u00f3se San Crist\u00f3bal de La Habana. Aceleradamente asumi\u00f3 su nueva identidad, reafirmada al llegar a ella el c\u00e9lebre letrado Alonso de C\u00e1ceres, enviado desde Santo Domingo de Guzm\u00e1n para establecer las ordenanzas que llevan su apellido y que se constituyen si no en el m\u00e1s antiguo, en el m\u00e1s conocido y tenido como tal de los reglamentos urban\u00edsticos vigentes en este continente, base de una jurisprudencia posterior tan rica y detallada, que resulta asombroso o m\u00e1s bien escandaloso que se violen o contradigan.<\/p>\n<p>\u00bfCu\u00e1les son las razones no ya para conmemorar que es hacer memoria sino para celebrar el nacimiento de una comunidad que la labor de generaciones engrandeci\u00f3? El 20 de diciembre de 1592 se produjo la tard\u00eda exaltaci\u00f3n de La Habana como ciudad bajo designio real de Felipe II: \u2018\u2018Por cuanto teniendo consideraci\u00f3n a lo que los vecinos y moradores de la villa de San Crist\u00f3bal de la Habana, me han servido en su defensa y resistencia contra los enemigos, y a que la dicha villa es de las principales de la isla y donde residen mi Gobernador y Oficiales de mi Real Hacienda, deseo que se ennoblezca y aumente: por la presente quiero y es mi voluntad que ahora, y de aqu\u00ed en adelante para siempre jam\u00e1s la villa sea y se intitule la ciudad de San Crist\u00f3bal de la Habana, de la dicha isla de Cuba\u2026\u201d (4)<\/p>\n<p>Y el 8 de octubre de 1607, por Real C\u00e9dula, la ciudad queda reconocida como capital oficial de la colonia, cuyo gobernador ostentaba la representaci\u00f3n de la corona. Sin lugar a dudas, ello fue posible por un conjunto de sucesos y acontecimientos que se\u00f1alaron su destino. La Habana qued\u00f3 situada en el centro del teatro operacional de las armadas, sede circunstancial del anclaje de las Flotas por mandato regio, lo cual no s\u00f3lo atrajo riquezas sino permiti\u00f3 a los vecinos muy tempranamente adecuar todo tipo de servicios para acoger a miles de viajeros. No hay nada nuevo como vemos, esto fue as\u00ed desde tiempos inmemoriales, sujeta la urbe al orden riguroso establecido por el Cabildo, instituci\u00f3n de Castilla en Am\u00e9rica obligada a elegir a sus miembros, a dejar prueba documental de sus actos, a expedir licencias y a conservar la capacidad defensiva, siempre amenazada y sujeta al peligro de las inciertas relaciones entre las potencias europeas que se proyectaban sobre el Caribe.<\/p>\n<p>Cuando nos preparamos para celebrar en 2019 el quinto centenario de La Habana, puedo como lo manda la inscripci\u00f3n junto al m\u00edtico \u00e1rbol de ceiba en la Plaza de Armas, sugerir a los caminantes detener el paso:<\/p>\n<p>Det\u00e9n el paso, caminante,<br \/>\nadorna este sitio un \u00e1rbol,<br \/>\nuna ceiba frondosa, m\u00e1s bien<br \/>\ndir\u00e9 signo memorable de la<br \/>\nprudencia y antigua religi\u00f3n<br \/>\nde la joven ciudad, pues<br \/>\nciertamente bajo su sombra fue<br \/>\ninmolado solemnemente en<br \/>\nesta ciudad el autor de la<br \/>\nsalud. Fue tenida por<br \/>\nprimera vez la reuni\u00f3n de<br \/>\nlos prudentes concejales<br \/>\nhace ya m\u00e1s de dos siglos:<br \/>\nera conservado por una<br \/>\ntradici\u00f3n perpetua; sin embargo<br \/>\ncedi\u00f3 al tiempo. Mira, pues,<br \/>\ny no perezca en lo porvenir<br \/>\nla fe habanera. Ver\u00e1s una imagen<br \/>\nhecha hoy en la piedra, es decir,<br \/>\nel \u00faltimo de noviembre en el a\u00f1o 1754.<\/p>\n<p>\u2018\u2018Prudentemente, en la Columna Cagigal de El Templete, el benem\u00e9rito historiador de la ciudad de La Habana, Emilio Roig, orden\u00f3 tomar un calco de otra de las inscripciones \u2013preservada hoy en el Museo de la Ciudad\u2013, donde se rescata la voz popular fundada en las ra\u00edces de la tradici\u00f3n secular: FUNDOSE LA VILLA HOY CIUDAD DE LA HAVANA EL A\u00d1O ? 1515 Y AL MUDARSE ? SU PRIMITIBO ASSENTO A LA RIVERA DE ESE PUERTO EL ? 1519 ESTRADICION QUE EN ESTE SITIO SE HALLO UNA FRONDOSA SEIBA BAXO ? LA QUAL SE CELEBRO LA PRIMERA MISSA Y CABILDO: PERMANECIO HASTA EL ? 753 QUE SE ESTERILISO. Y PARA PERPETUAR LA MEMORIA GOBERNANDO LAS ESPA\u00d1AS NUESTRO CATHOLICO MONARCHA EL SE\u00d1OR DON FERNANDO VI MANDO ERIGIR ESE PADPON EL SE\u00d1OR MARISCAL ? ? CAMPO D(n) FRANCISCO CAXIGAL ?? LA VEGA, DE EL ORDEN DE SANTIAGO GOVERNADOR Y CAPITAN GENERAL ? ESTA YSLA SIENDO PROCURADOR GENERAL. DOCTOR D(n) MANUEL PHELIPE ?? ARANGO A\u00d1O ? 1754. (5)<\/p>\n<p>Por eso esperamos con laboriosa paciencia el a\u00f1o 2019, en la certeza de que acontecer\u00e1 una regeneraci\u00f3n de la ciudad, un deseo com\u00fanmente compartido de resta\u00f1ar heridas, dar brillo a los monumentos, devolver el agua a las fuentes, las flores a los jardines, expres\u00e1ndose de esta manera la recta voluntad del Estado, reiterada en no pocas oportunidades por el general presidente Ra\u00fal Castro Ruz. Todo ello fundado en aquella noche memorable de octubre de 1994 durante la cual el comandante en jefe Fidel Castro firm\u00f3 el Decreto ley 143, que otorg\u00f3 a la Oficina del Historiador en concordia con todos los organismos y entidades del Estado, la alt\u00edsima responsabilidad de salvar \u2013aun en tiempos perentorios y dif\u00edciles\u2013 el legado contenido en una de las ciudades m\u00e1s bellas del mundo: la capital \u00e9pica de la revoluci\u00f3n cubana, tenazmente defendida en d\u00edas heroicos, cuna de maestros, de artistas, de intelectuales y de esa mir\u00edada de trabajadores que d\u00eda a d\u00eda, desde la periferia hasta el coraz\u00f3n, viven en ella y qui\u00e9ranlo o no, para ella.<\/p>\n<p>Notas<\/p>\n<p>(1) De Jocodus Hondius (1563-1612) fue un artista flamenco, grabador y cart\u00f3grafo notable por sus mapas del Nuevo Mundo y de Europa y por reevaluar los aportes de Gerardus Mercator (1512-1594), otro cart\u00f3grafo, astr\u00f3nomo y matem\u00e1tico de Flandes.<\/p>\n<p>(2) El calendario juliano fue una reforma del calendario romano introducido por Julio C\u00e9sar en el 46 aC. Entr\u00f3 en vigor en el a\u00f1o 45 aC. Era el calendario predominante en la mayor parte de Europa y en los asentamientos europeos en las Am\u00e9ricas hasta su sustituci\u00f3n por el calendario gregoriano en 1582.<\/p>\n<p>(3) Es muy popular el dicho \u2018\u2018a falta de pan casabe\u201d que se refiere a la determinaci\u00f3n de Col\u00f3n de elegir el casavi que consigna en sus anotaciones, como el pan necesario en estas latitudes.<\/p>\n<p>(4) Vald\u00e9s, Antonio J., Historia de la isla de Cuba, La Habana, 1813, pp. 74-75.<\/p>\n<p>(5) N\u00f3tese c\u00f3mo en la fecha de inscripci\u00f3n se tomaba el a\u00f1o 1515 para indicar la fundaci\u00f3n, lo cual result\u00f3 luego una de las ra\u00edces de la pol\u00e9mica infinita.<\/p>\n<p>* Historiador de la ciudad de La Habana<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>La Jornada Alfredo Leal Celebramos cada noviembre, si no la fundaci\u00f3n de La Habana, s\u00ed su asiento definitivo hace casi 500 a\u00f1os en la costa norte junto al puerto que le otorgar\u00eda una celebridad mundial. Sin embargo, no son pocos los que nos inquieren sobre el por qu\u00e9 no nos remitimos al a\u00f1o 1514, en [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":249,"featured_media":14443,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[26],"tags":[],"class_list":["post-14442","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-mundo"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/14442","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/249"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=14442"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/14442\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":14444,"href":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/14442\/revisions\/14444"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/media\/14443"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=14442"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=14442"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=14442"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}