{"id":14533,"date":"2019-11-24T11:18:49","date_gmt":"2019-11-24T17:18:49","guid":{"rendered":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/?p=14533"},"modified":"2019-11-24T11:18:49","modified_gmt":"2019-11-24T17:18:49","slug":"un-siglo-de-lucha-tiene-el-p-c-m","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/?p=14533","title":{"rendered":"Un siglo de lucha tiene el P C M"},"content":{"rendered":"<p>La Jornada Semanal<\/p>\n<p>100 a\u00f1os de lucha del P C M<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Para entender a cabalidad la historia del arte mexicano del siglo pasado es imprescindible acercarse a los famosos movimientos generados, en la pintura, por el Sindicato de Obreros, T\u00e9cnicos y Pintores y Escultores, el muralismo y, en las letras, por la Uni\u00f3n Internacional de Escritores Revolucionarios. Este ensayo da cuenta de ello.<br \/>\nEl arte y los artistas de la Revoluci\u00f3n Mexicana<\/p>\n<p>La historia suele presentar momentos y situaciones anal\u00f3gicos cargados de dramatismo. Por ejemplo, la dictadura de Porfirio D\u00edaz (1876 a 1911) tiene rasgos comunes con fragmentos de la realidad neoliberal en nuestro pa\u00eds; entre muchos otros, est\u00e1 el supuesto de que es a trav\u00e9s de una \u00e9lite empresarial, intelectual y tecnol\u00f3gica (vinculada a empresas e intereses extranjeros) como se propicia el desarrollo del pa\u00eds, \u201cdesarrollo\u201d que al mismo tiempo exige el sacrificio de poblaciones enteras, quienes inexorablemnte experimentan condiciones sumamente precarias.<\/p>\n<p>Uno de los motores ideol\u00f3gicos y culturales que ha justificado la inmensa desigualdad de las d\u00e9cadas y siglos recientes, se fundamenta en el darwinismo social, mismo que, grosso modo, sostiene la idea de la supervivencia del m\u00e1s apto como motor del desarrollo social; se trata de una filosof\u00eda decimon\u00f3nica que ha tenido un revival durante la etapa neoliberal puesta en boga desde la d\u00e9cada de los a\u00f1os ochenta del siglo xx, y que dur\u00f3 hasta que comenz\u00f3 a mostrar rasgos inocultables de agotamiento, al finalizar la d\u00e9cada de los veinte, exactamente cien a\u00f1os despu\u00e9s del final de la Revoluci\u00f3n Mexicana, proceso social que, entre otras cosas, tal y como actualmente sucede en M\u00e9xico y en algunos pa\u00edses de Latinoam\u00e9rica, expresa una cr\u00edtica profunda al referido darwinismo social, filosof\u00eda y pretexto que ha significado la muerte de millones de seres humanos, especialmente de grupos y culturas ind\u00edgenas.<\/p>\n<p>Es sabido que, en t\u00e9rminos reales, la alianza entre las fuerzas de Zapata y Villa nunca logr\u00f3 materializarse, y esa es una de las m\u00e1s importantes razones por las que fueron militarmente derrotadas por las fuerzas carrancistas y obregonistas. Una guerra de exterminio contra la poblaci\u00f3n fue el preludio (y la secuela) del asesinato de Emiliano Zapata el 10 de abril de 1919. Cuatro a\u00f1os m\u00e1s tarde, Francisco Villa es emboscado y asesinado en Parral, Chihuahua. De esa manera la fracci\u00f3n conservadora de la rebeli\u00f3n popular termina con las fuerzas sociales m\u00e1s avanzadas y humanistas de la primera gran Revoluci\u00f3n del siglo xx. Suerte parecida corrieron Carranza y Obreg\u00f3n, quienes tambi\u00e9n fueron asesinados. Ser\u00e1 Plutarco El\u00edas Calles el que asuma la presidencia en 1924 a 1928. Como bien se sabe, Calles es recordado como el \u201cJefe M\u00e1ximo de la Revoluci\u00f3n\u201d, raz\u00f3n por la que ese per\u00edodo es conocido como el maximato, fase en la que se declara concluida la reyerta entre las distintas facciones encabezadas por los caudillos.<\/p>\n<p>El Machete: espacio period\u00edstico para el arte, la ideolog\u00eda y la formaci\u00f3n social<\/p>\n<p>Justamente en 1924, el peri\u00f3dico El Machete public\u00f3 el manifiesto del Sindicato de Obreros T\u00e9cnicos, Pintores y Escultores, hist\u00f3rico documento que expone el orgullo del arte del pueblo mexicano y la fuerza de la tradici\u00f3n ind\u00edgena. La idea fundamental de los integrantes del in\u00e9dito sindicato consist\u00eda en confrontar al individualismo autocr\u00e1tico burgu\u00e9s. Evidentemente, se trataba de una reacci\u00f3n a las pr\u00e1cticas del darwinismo explotador y elitista, que hab\u00eda impuesto una concepci\u00f3n est\u00e9tica que no reflejaba en lo m\u00e1s m\u00ednimo al arte que hab\u00eda venido forjando el pueblo de M\u00e9xico desde hac\u00eda miles de a\u00f1os, como parte de una poderosa y diversa evoluci\u00f3n cultural.<\/p>\n<p>El Sindicato de Obreros T\u00e9cnicos, Pintores y Escultores articul\u00f3 a un grupo de artistas importantes como David Alfaro Siqueiros, que fue<br \/>\nel secretario general de la organizaci\u00f3n; Diego Rivera, secretario del interior; Fernando Leal, secretario del exterior y Xavier Guerrero, secretario de finanzas. Adem\u00e1s participaban los maestros Jos\u00e9 Clemente Orozco, Ferm\u00edn Revueltas, Germ\u00e1n Cueto, Carlos M\u00e9rida, Jean Charlot, Roberto Montenegro, Ram\u00f3n Alva Guadarrama, Amado de la Cueva, Roberto Reyes P\u00e9rez, Ignacio As\u00fansolo, Emilio Amero, Emilio Garc\u00eda Cahero, Manuel Anaya, Ram\u00f3n Alva de la Canal, M\u00e1ximo Pacheco, Nahui Ollin y Carmen Foncerrada.<\/p>\n<p>Este grupo de artistas se articularon en torno a la figura de Jos\u00e9 Vasconcelos, quien al frente de la Secretaria de Educaci\u00f3n P\u00fablica se propuso revolucionar la imagen que los mexicanos ten\u00edan<br \/>\nde su propio pa\u00eds, imagen que durante el porfiriato se hab\u00eda dedicado a glorificar el canon occidental, especialmente el que se hac\u00eda eco de los valores est\u00e9ticos de Francia. Adem\u00e1s de coadyuvar a la \u201cliberaci\u00f3n\u201d de las im\u00e1genes caleidosc\u00f3picas de M\u00e9xico, Vasconcelos realiz\u00f3 una campa\u00f1a civilizadora y alfabetizadora, enviando a las zonas rurales las famosos misiones culturales.<\/p>\n<p>Es altamente esclarecedor el retrato que hace<br \/>\nCarlos Monsiv\u00e1is de los artistas que dirig\u00edan las obras de los murales, \u201cmientras que otros se desempe\u00f1aban como ayudantes. Sub\u00edan a los andamios, realizaban trazos y bocetos, preparaban los muros y los colores, experimentaban e investigaban las t\u00e9cnicas del fresco y la enc\u00e1ustica; pintaban murales con el auspicio de un mecenas (Vasconcelos)\u201d que apostaba por el arte \u201ccomo la \u00fanica salvaci\u00f3n de M\u00e9xico\u201d.<\/p>\n<p>Vale la pena destacar que algunos de los artistas del Sindicato de obreros y artistas militaban en el Partido Comunista Mexicano, por lo que desde luego colaboraban con ilustraciones y textos en El Machete, \u00f3rgano de informaci\u00f3n que, adem\u00e1s de difundir las posturas est\u00e9ticas y conceptuales de los muralistas, daba a conocer la doctrina de la Tercera Internacional Comunista (Komitern), cuya orientaci\u00f3n estalinsta qued\u00f3 registrada en las distintas ediciones del diario, en el cual adem\u00e1s se daba cuenta de las luchas obreras, campesinas, inquilinarias, de desempleados, sindicales y electorales gestadas durante el \u201cmaximato\u201d.<\/p>\n<p>Evidentemente, las posturas cr\u00edticas de los muralistas a una revoluci\u00f3n \u201cinterrumpida\u201d, \u201ctraicionada\u201d, \u201cdesviada\u201d y desvirtuada por la clase pol\u00edtica que finalmente se hizo del poder, fue proyectada y plasmada en un gran n\u00famero de los murales que Vasconcelos puso a disposici\u00f3n de este grupo de artistas mexicanos, quienes tambi\u00e9n se asum\u00edan como trabajadores del arte, proponiendo una relaci\u00f3n horizontal con los espectadores, los cuales, a su vez, simult\u00e1neamente asistir\u00edan a un proceso de educaci\u00f3n est\u00e9tica, cultural, hist\u00f3rica, social y pol\u00edtica, con el objeto de revertir no s\u00f3lo la est\u00e9tica infatuada de los artistas de la era porfiriana, sino siglos de dominaci\u00f3n espiritual y est\u00e9tica espa\u00f1ola y colonial.<\/p>\n<p>Por primera vez en la historia de M\u00e9xico y del mundo, un grupo de artistas trabajaba de manera colectiva en un proyecto de creaci\u00f3n para el descubrimiento y fortalecimiento de la identidad de un pueblo, en un fen\u00f3meno sociocultural que habr\u00eda de asombrar a propios y extra\u00f1os. No es extra\u00f1o apreciar la calidad est\u00e9tica de los murales, fusionados con una radicalidad pol\u00edtica y conceptual, ya que algunos maestros de la pl\u00e1stica hab\u00edan estudiado en la Academia de San Carlos, as\u00ed como en otras escuelas y talleres de M\u00e9xico y Europa. Por otro lado, la influencia revolucionaria proven\u00eda de los mismas luchas y enfrentamientos \u2013incluidas las de car\u00e1cter militar-, ya que maestros como Siqueiros hab\u00edan tomado las armas en algunos combates de la Revoluci\u00f3n.<\/p>\n<p>Justamente el manifiesto del sindicato redactado por Siqueiros, se public\u00f3 como cartel y hoja volante en diciembre de 1923. Posteriormente se difundi\u00f3 en El Machete, en junio de 1924. Una vez que el sindicato de artistas desapareci\u00f3, el Partido Comunista Mexicano asumi\u00f3 la edici\u00f3n, impresi\u00f3n y distribuci\u00f3n del peri\u00f3dico. No obstante, llama la atenci\u00f3n la manera como este grupo sui generis de artistas mexicanos se conceb\u00eda a s\u00ed mismo: no s\u00f3lo como maestros del arte monumental, arte en el que hab\u00edan abrevado en los distintos sitios y ciudades arqueol\u00f3gicas mesoamericanas, sino que al mismo tiempo se consideraban como intelectuales que daban<br \/>\na conocer sus posturas culturales y pol\u00edticas de manera expl\u00edcita e impl\u00edcita en sus pinturas, asumi\u00e9ndose como promotores cr\u00edticos de una revoluci\u00f3n que, con la derrota de Zapata y Villa, segu\u00eda en deuda con el pueblo de M\u00e9xico.<\/p>\n<p>La Liga de Escritores y Artistas Revolucionarios, lear<\/p>\n<p>Fue en 1933 cuando, en la casa del maestro Leopoldo M\u00e9ndez, se fund\u00f3 la Liga de Escritores y Artistas Revolucionarios (lear), organizaci\u00f3n cultural y pol\u00edtica que formaba parte de la Uni\u00f3n Internacional de Escritores Revolucionarios, a la vez afiliadas al Komintern en la Uni\u00f3n Sovi\u00e9tica. En la liga participaban, entre otros, Luis Arenal, primer secretario de la organizaci\u00f3n, adem\u00e1s de Juan de la Cabada, Pablo O\u2019Higgins, Xavier Guerrero, Alfredo Zalce, Fernando Gamboa, Santos Balmori, Clara Porset y \u00c1ngel Bracho. Adem\u00e1s de Juan de la Cabada, en la Liga participaron insignes escritores como Ermilo Abreu G\u00f3mez, Luis Cardoza y Arag\u00f3n Rafael f. Mu\u00f1oz, Jos\u00e9 Rub\u00e9n Romero, Jos\u00e9 Revueltas, Arqueles Vela, Agust\u00edn Y\u00e1\u00f1ez y Efra\u00edn Huerta, maestros del arte y la literatura que, adem\u00e1s de producir distintas publicaciones, organizaban conciertos y conferencias cuyos temas buscaban informar y sensibilizar a los mexicanos en torno a la guerra, y por supuesto en contra de Hitler y Mussolini, as\u00ed como declarando su apoyo y fervor a la Rep\u00fablica Espa\u00f1ola.<\/p>\n<p>Justamente en 1937 la lear integr\u00f3 una delegaci\u00f3n que viaj\u00f3 a Espa\u00f1a con el objetivo de participar en el Congreso de Escritores Anti-Fascistas. Entre otros escritores y artistas participaron en la delegaci\u00f3n de la lear Juan de la Cabada, Fernando Gamboa, Mar\u00eda Luisa Vera, Jos\u00e9 Ch\u00e1vez Morado y Silvestre Revueltas. La Liga de Escritores y Artistas Revolucionarios, que era un verdadero avatar del El Sindicato de Obreros T\u00e9cnicos, Pintores y Escultores creado por los muralistas, desapareci\u00f3 en 1939 durante el cl\u00edmax del cardenismo l<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>La Jornada Semanal 100 a\u00f1os de lucha del P C M &nbsp; Para entender a cabalidad la historia del arte mexicano del siglo pasado es imprescindible acercarse a los famosos movimientos generados, en la pintura, por el Sindicato de Obreros, T\u00e9cnicos y Pintores y Escultores, el muralismo y, en las letras, por la Uni\u00f3n Internacional [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":249,"featured_media":14534,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[26],"tags":[],"class_list":["post-14533","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-mundo"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/14533","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/249"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=14533"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/14533\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":14535,"href":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/14533\/revisions\/14535"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/media\/14534"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=14533"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=14533"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=14533"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}