{"id":15418,"date":"2020-04-11T08:20:12","date_gmt":"2020-04-11T14:20:12","guid":{"rendered":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/?p=15418"},"modified":"2020-04-11T08:20:12","modified_gmt":"2020-04-11T14:20:12","slug":"ivisibles-entre-los-vulnerables","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/?p=15418","title":{"rendered":"Ivisibles entre los vulnerables"},"content":{"rendered":"<p>La Jornada<\/p>\n<p>V\u00edctor M. Quintana S.*<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Se les ha invisibilizado siempre. Sin embargo, el n\u00famero de personas jornaleras agr\u00edcolas y sus familias llega a representar casi 5 por ciento de la poblaci\u00f3n nacional, m\u00e1s que la de un buen n\u00famero de estados de la Rep\u00fablica. Cuando menos la cuarta parte de ellas son ind\u00edgenas. Y vaya que su trabajo es esencial: gran parte de la actividad productora de los alimentos que llegan a nuestra mesa depende de ellas, as\u00ed como la exportaci\u00f3n de hortalizas, importante fuente de divisas.<\/p>\n<p>Por ello los jornaleros agr\u00edcolas no pueden parar, ni confinarse, ni dejar de migrar de acuerdo a la temporalidad de los cultivos. De sus callosas manos y de sus espaldas siempre dobladas depende nuestra alimentaci\u00f3n, en tiempos de coronavirus o no.<\/p>\n<p>Sin embargo, como muestra la Red de Jornaleros Agr\u00edcolas, este tipo de personas, como pocas, son m\u00e1s vulnerables a la pandemia del Covid-19. A ello concurren varios factores: su continua movilidad, las condiciones de hacinamiento en los albergues, en el transporte y en sus viviendas \u2013seg\u00fan el Inegi, el promedio de personas por vivienda en el caso de los jornaleros es de cinco, contra una media nacional de 3.7 personas\u2013; la desnutrici\u00f3n que predomina en sus familias, aunada a su exposici\u00f3n continua a los agroqu\u00edmicos, baja sus defensas inmunol\u00f3gicas, por s\u00f3lo se\u00f1alar las principales.<\/p>\n<p>Todo esto se agudiza en el caso de las ni\u00f1as y ni\u00f1os de personas jornaleras, casi un mill\u00f3n de ellos, entre cinco y 17 a\u00f1os, y los menores de ese rango de edad. Adem\u00e1s de los factores de vulnerabilidad anteriores, se agregan ahora el cierre de escuelas y de albergues infantiles lo cual agudiza los riesgos de exposici\u00f3n a agroqu\u00edmicos y a diversos tipos de accidentes, incluso a la violencia familiar.<\/p>\n<p>La mayor exposici\u00f3n y mayor vulnerabilidad de las ni\u00f1as y ni\u00f1os de los jornaleros agr\u00edcolas exige de los diversos niveles de gobierno y de los empleadores acciones urgentes y eficaces para construir una red social de cuidado ante la pandemia del coronavirus, y tambi\u00e9n ante los riesgos de accidentes y diversos tipos de violencia. Algunos sectores y grupos sociales proponen varias l\u00edneas b\u00e1sicas de acci\u00f3n en este sentido:<\/p>\n<p>En primer lugar, es necesario establecer entre las autoridades federales, estatales, municipales, tanto sanitarias como laborales y las empresas agr\u00edcolas, un protocolo de salud adaptado a las condiciones de movilidad, vivienda y trabajo de las personas jornaleras, sobre todo de las ni\u00f1as y ni\u00f1os. Este protocolo debe contemplar prioritariamente el acceso oportuno y suficiente a servicios m\u00e9dicos y de atenci\u00f3n a la salud, de preferencia en el lugar de trabajo.<\/p>\n<p>Debe desplegarse un operativo de informaci\u00f3n sobre la pandemia, las condiciones de riesgo, las medidas preventivas, las instancias a donde se debe acudir en caso de contagio, etc\u00e9tera, en medios y formatos accesibles para los jornaleros; carteles, altavoces, radios comunitarias, perifoneos y dem\u00e1s. Este operativo de comunicaci\u00f3n debe hacerse en las diferentes lenguas ind\u00edgenas que habla la poblaci\u00f3n jornalera.<\/p>\n<p>Tanto los empleadores como las autoridades municipales deben asegurar las condiciones materiales que prevengan el contagio y la expansi\u00f3n del Covid-19: habilitar espacios para viviendas y albergues que eviten el hacinamiento y llenen los requerimientos sanitarios; proveer de agua potable suficiente para el consumo y para el aseo; dotar de jabones, desinfectantes, mascarillas, guantes, no s\u00f3lo a quienes trabajan directamente en el campo, sino tambi\u00e9n a sus familias. Disminuir al m\u00e1ximo el uso de agroqu\u00edmicos para evitar mayor vulnerabilidad al contagio; evitar el hacinamiento en los transportes, etc\u00e9tera.<\/p>\n<p>Adem\u00e1s, hay un aspecto que no debe dejarse de lado, y no s\u00f3lo en el caso de los jornaleros: el sicosocial. Las condiciones de miedo, de confinamiento, de mayor convivencia y roce al interior de viviendas precarias, tienden a multiplicar las tensiones al interior de ellas y, consecuentemente, la violencia sobre todo contra las mujeres, ni\u00f1as y ni\u00f1os. Aqu\u00ed se hace necesaria la concertaci\u00f3n, adem\u00e1s de los diversos \u00f3rdenes de gobierno y los empleadores, de las instituciones de educaci\u00f3n superior y organismos de la sociedad civil, como organizaciones y colegios de sic\u00f3logos y otras instituciones enfocadas a esta problem\u00e1tica. En s\u00f3lo unas cuantas semanas existen ya experiencias muy significativas, montadas por diversos sectores de la sociedad civil, para apoyar a quienes m\u00e1s sufren los efectos sicoemocionales de la pandemia.<\/p>\n<p>Pocos sectores de la sociedad mexicana tan vulnerables como las personas jornaleras y su prole: pobres, migrantes, muchas de ellas ind\u00edgenas, y la mitad, ni\u00f1as y ni\u00f1os. Ah\u00ed donde la vulnerabilidad se agudiza por la invisibilidad es donde hay que concentrar los apoyos certeros de autoridades gubernamentales y de la sociedad.<\/p>\n<p>*Investigador-docente de la UACJ<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>La Jornada V\u00edctor M. Quintana S.* &nbsp; Se les ha invisibilizado siempre. Sin embargo, el n\u00famero de personas jornaleras agr\u00edcolas y sus familias llega a representar casi 5 por ciento de la poblaci\u00f3n nacional, m\u00e1s que la de un buen n\u00famero de estados de la Rep\u00fablica. Cuando menos la cuarta parte de ellas son ind\u00edgenas. [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":249,"featured_media":15419,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[26],"tags":[],"class_list":["post-15418","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-mundo"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/15418","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/249"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=15418"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/15418\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":15420,"href":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/15418\/revisions\/15420"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/media\/15419"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=15418"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=15418"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=15418"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}