{"id":15431,"date":"2020-04-13T11:36:57","date_gmt":"2020-04-13T17:36:57","guid":{"rendered":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/?p=15431"},"modified":"2020-04-13T11:36:57","modified_gmt":"2020-04-13T17:36:57","slug":"fabulas-de-un-mundo-que-muere-luis-eduardo-aute","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/?p=15431","title":{"rendered":"F\u00e1bulas de un mundo que muere: Luis Eduardo Aute"},"content":{"rendered":"<p>La Jornada Semanal<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Un breve homenaje a, literalmente, una de las voces m\u00e1s conocidas y entra\u00f1ables de la canci\u00f3n popular en el siglo pasado y hasta nuestros d\u00edas, Luis Eduardo Aute (1943-2020), el del \u201ccanto pausado y de murmuraciones po\u00e9ticas\u201d, como se afirma aqu\u00ed, tambi\u00e9n gan\u00f3 reconocimiento como pintor, poeta, cineasta e incansable activista pol\u00edtico en contra de las dictaduras, la de Franco en Espa\u00f1a y las latinoamericanas. Su obra, extensa y vers\u00e1til seguir\u00e1 hablando por \u00e9l en su ausencia.<br \/>\n\u201cCierto que hu\u00ed de los fastos y los oropeles\u201d<\/p>\n<p>Luis Eduardo Aute<\/p>\n<p>I<\/p>\n<p>Lo m\u00e1s probable es que estemos ante la agon\u00eda de uno de nuestros pasados recientes, de una luz que se hab\u00eda vuelto tenue pero constante. la muerte de Luis Eduardo Aute (1943-2020), cantautor espa\u00f1ol nacido en Filipinas, es tambi\u00e9n un s\u00edmbolo transatl\u00e1ntico en el que se anudan amor y pol\u00edtica, el tono de la intimidad de lo cotidiano que mantiene siempre su tensi\u00f3n con un tipo de canci\u00f3n que naci\u00f3 protestando; palabras de amor que naturalmente se convierten en s\u00edmbolos pol\u00edticos, como en el emblem\u00e1tico tema \u201cAl alba\u201d (1978):<\/p>\n<p>Si te dijera, amor m\u00edo<\/p>\n<p>que temo a la madrugada.<\/p>\n<p>No s\u00e9 qu\u00e9 estrellas son estas<\/p>\n<p>que hieren como amenazas.<\/p>\n<p>Ni s\u00e9 qu\u00e9 sangra la luna<\/p>\n<p>al filo de su guada\u00f1a.<\/p>\n<p>\u00bfCu\u00e1l era \u201cla noche m\u00e1s larga\u201d que ven\u00eda de la noche cotidiana? La noche del franquismo que fusila a sus \u00faltimos adversarios, pero tambi\u00e9n la noche de las dictaduras en Am\u00e9rica Latina\u2026 la noche de una \u00e9poca de violencias atroces de Estado; utop\u00edas pol\u00edticas del amor que esperan algo m\u00e1s que democracias incipientes y que, al menos, concluya la noche de los cuerpos pol\u00edticos en prisi\u00f3n. La perspectiva pol\u00edtica de Aute, la sensibilidad de sus primeros temas, pertenece y ayuda a construir esa \u00e9poca en la que se abre un per\u00edodo de democratizaci\u00f3n sin calabozos ni fusilamientos, pero que no deja de denunciar el maquillaje demag\u00f3gico de la transici\u00f3n espa\u00f1ola: una cierta \u201cbelleza\u201d intemporal del amor en la mirada, enfrentada a la ambici\u00f3n y el \u201c\u00e9xito\u201d; esto en 1989, ante la incertidumbre que generaba la ca\u00edda del Muro de Berl\u00edn.<\/p>\n<p>Encuadrado en la Nueva Canci\u00f3n espa\u00f1ola, cuyas influencias decisivas fueron el folk estadunidense, Bob Dylan y Joan B\u00e1ez, por ejemplo, y la m\u00fasica de protesta, para terminar en abrazo pol\u00edtico con la nueva trova latinoamericana (memorable es su disco en vivo, en la Plaza de las Ventas, a d\u00fao con Silvio Rodr\u00edguez, grabado en septiembre de 1993), Luis Eduardo Aute representa tambi\u00e9n al cantautor de guitarra despojado del estruendo del mundo del espect\u00e1culo, el cantante de una forma \u00edntima de entender la transici\u00f3n del franquismo a la democracia, el anti-crooner despojado de sentimentalismos estrepitosos, sin himnos orquestales y sin la soberbia de ponderar a la voz como el principal instrumento. Quiz\u00e1s por esto \u00faltimo, la voz de Aute es murmurada, en declive suave y discreto por los tropos del amor, el miedo y la pol\u00edtica enunciada de forma indirecta. Su m\u00fasica nace a contracorriente de la balada rom\u00e1ntica cobijada por la herencia del franquismo (Raphael, Miguel Gallardo y Julio Iglesias, la tr\u00edada de la canci\u00f3n melodram\u00e1tica que desembarc\u00f3 en Am\u00e9rica Latina en las d\u00e9cadas de los a\u00f1os setenta y ochenta del siglo xx) y representa totalmente lo contrario: compromiso pol\u00edtico, denuncia de la dictadura franquista, po\u00e9tica popular como educaci\u00f3n sentimental sin arquetipos melodram\u00e1ticos, recuperaci\u00f3n de lo cotidiano como el \u201cestar\u201d sensible de los seres humanos\u2026 \u201cpasaba por aqu\u00ed\u201d. Su obra es una constelaci\u00f3n de canciones cuya duraci\u00f3n emocional va de los \u00faltimos a\u00f1os del franquismo a la implosi\u00f3n del mundo occidental a trav\u00e9s del coronavirus.<\/p>\n<p>II<\/p>\n<p>Para Luis Eduardo Aute, Europa era un viejo barco que se hund\u00eda, Am\u00e9rica Latina era la posibilidad de construir otro barco, uno nuevo, con sociedades multi\u00e9tnicas que quiz\u00e1s era m\u00e1s complejas que sus Estados nacionales. Una versi\u00f3n bastante m\u00e1s democr\u00e1tica que la del mito colonialista del Nuevo Mundo. Lo anterior se complementa con la manera en que fueron evocadas y padecidas sus canciones en los pa\u00edses latinoamericanos. Iban desde la leyenda de que \u201cAl alba\u201d hab\u00eda sido cantada en las prisiones de las dictaduras en Argentina y Uruguay, como cantos de resistencia pol\u00edtica, hasta la apropiaci\u00f3n de un Aute cuyo discurso amoroso era parte de una educaci\u00f3n sentimental menos agresiva y violenta, cuya sutileza y colores se correspond\u00edan con un erotismo de met\u00e1foras liquidas y sin furias de chacal, sin explosi\u00f3n; un cromatismo de mar y de dolor que sublima la posible agresividad masculina y que borra las venganzas feminicidas del amor:<\/p>\n<p>Necesito confundir tu piel con el fr\u00edo<\/p>\n<p>del metal,<\/p>\n<p>o tal vez con el destello cruel<\/p>\n<p>de un fragmento de cristal,<\/p>\n<p>quiero que tus sentimientos sean puro mineral,<\/p>\n<p>polvo de cometa al viento del espacio sideral.<\/p>\n<p>Ay amor, hay dolor, yo te quiero con alevos\u00eda\u2026<\/p>\n<p>III<\/p>\n<p>\u201cTodos los burgueses son unos burgueses\u2026 son as\u00ed\u201d, canta Luis Eduardo Aute en su primer disco Di\u00e1logos de Rodrigo y Gimena, un tema y un disco que sirven como punto de partida de una po\u00e9tica que tiene mucho de l\u00fadico, de piano y violines a manera de canci\u00f3n sat\u00edrica, pero que marcan una posici\u00f3n pol\u00edtica que en 1967 era, por lo menos, atrevida ante el r\u00e9gimen de comunicaci\u00f3n de masas del franquismo. Como afirmaba Manuel V\u00e1zquez Montalb\u00e1n sobre la \u00e9poca \u00faltima de la dictadura de Franco: \u201cLos medios de comunicaci\u00f3n de masas tienden a uniformar esa cultura de masas, y lo hacen, perfectamente conscientes, al nivel del superm\u00e1n peque\u00f1o burgu\u00e9s.\u201d Con la figura de Don Ram\u00f3n y su acorde\u00f3n, \u201cun viejo vagabundo que cantaba por el mundo\u201d, en un tema del mismo disco, en Aute se hace presente el perfil de un hombre contrario a las aspiraciones de una Espa\u00f1a burguesa que se debat\u00eda entre la sentimentalidad desbocada de las chicas a go-go, la revista Hola, la pobreza y el disfraz de lo que el mismo V\u00e1zquez Montalb\u00f1an identificar\u00e1 como el \u201cerotismo consumista\u201d. El de su personaje Don Ram\u00f3n es un semblante de hombre di\u00e1fano que representa la poes\u00eda de la m\u00fasica popular que canta en las esquinas, lejos del frenes\u00ed del espect\u00e1culo, que muere en la calle sobre su acorde\u00f3n. Es el pasado de juglar antifranquista que Aute reivindica para s\u00ed.<\/p>\n<p>Luis Eduardo Aute se abre paso m\u00e1s bien en una franja de la m\u00fasica popular que hasta mucho despu\u00e9s tendr\u00e1 acceso a la cultura de masas y lo hace tambi\u00e9n empu\u00f1ando un canto de f\u00e1bulas, como en la canci\u00f3n \u201cRojo sobre Negro\u201d: \u201cRojo sobre Negro\/ una rosa roja se cay\u00f3 sobre el asfalto y despu\u00e9s llovi\u00f3\/ fui a recogerla, el viento sopl\u00f3, corr\u00ed detr\u00e1s de ella y desapareci\u00f3.\u201d La fabulaci\u00f3n en la nueva trova es tambi\u00e9n una constante, Silvio Rodr\u00edguez tambi\u00e9n hace uso de ellas \u2013por ejemplo, \u201cLa f\u00e1bula de los tres hermanos\u201d. La f\u00e1bula en la canci\u00f3n popular tanto en Espa\u00f1a como en Am\u00e9rica Latina se expresaba como un relato cantado y corto, did\u00e1ctico, que encarnaba en animales o en figuras de la naturaleza (rosa, geranio), con moraleja que tambi\u00e9n ilustraba de manera indirecta el comportamiento de los seres humanos ante la vida, el amor o el destino.<\/p>\n<p>IV<\/p>\n<p>Hay quien opina que algunas canciones de Luis Eduardo Aute han sido motivo de magn\u00edficas versiones de otros cantantes, que esto lleva a la conclusi\u00f3n de que su canto pausado y de murmuraciones po\u00e9ticas es susceptible de transformarse de manera afortunada con arreglos m\u00e1s arriesgados y voces mucho m\u00e1s graves y de mayor temperamento. Muchas de las canciones de Aute, desde sus comienzos como compositor, fueron cantadas por otras voces. Sin embargo, desde el disco homenaje \u00a1Mira que eres canalla, Aute! (2000) sus canciones vivieron un nuevo momento de apropiaci\u00f3n. Una de las que m\u00e1s notablemente se transfigur\u00f3 fue sin duda \u201cHemingway delira\u201d, cantada por Eliades Ochoa y el Cuarteto Patria. Esta canci\u00f3n renaci\u00f3 con el arreglo de Eliades Ochoa en su belleza atroz de tormenta casi mitol\u00f3gica en el Caribe: \u201cLa Luna bola de sangre\u201d devorada por un tibur\u00f3n; \u201ccabeza de cocodrilo y cuerpo de camar\u00f3n\u201d, un aventurero que pelea contra un drag\u00f3n, con Hemingway delirando bajo la noche guajira y un diluvio de ron&#8230;<\/p>\n<p>V<\/p>\n<p>El planeta revienta no en confeti, sino mediante el monstruo invisible de un virus. Luis Eduardo Aute nos ha dejado algunas utop\u00edas de susurro po\u00e9tico que nos pueden ayudar a pensar, sentir y enfrentar el vac\u00edo que se abre ante nosotros: asumir que nada volver\u00e1 a ser igual y que no es deseable el regreso de la normalidad espeluznante de un capitalismo que destroza las y los cuerpos y su subjetividad. Lo \u00fanico posible de regresar ser\u00edan los deseos que nos humanizaban, como el deseo de volver a bailar despacio, slowly; en un baile suspendido que recupere lo m\u00e1s b\u00e1sico de los seres humanos, es decir, el estar absolutamente en el presente del movimiento deslizado\u2026 bailar, mirar, oler, escuchar\u2026 y que este erotismo des-mercantilizado no lo interrumpa la ambici\u00f3n por los tesoros de las Fuentes del Nilo ni los ciclos del capitalismo financiero y viral.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>La Jornada Semanal &nbsp; Un breve homenaje a, literalmente, una de las voces m\u00e1s conocidas y entra\u00f1ables de la canci\u00f3n popular en el siglo pasado y hasta nuestros d\u00edas, Luis Eduardo Aute (1943-2020), el del \u201ccanto pausado y de murmuraciones po\u00e9ticas\u201d, como se afirma aqu\u00ed, tambi\u00e9n gan\u00f3 reconocimiento como pintor, poeta, cineasta e incansable activista [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":249,"featured_media":15432,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[26],"tags":[],"class_list":["post-15431","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-mundo"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/15431","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/249"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=15431"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/15431\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":15433,"href":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/15431\/revisions\/15433"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/media\/15432"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=15431"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=15431"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=15431"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}