{"id":15536,"date":"2020-04-26T12:13:52","date_gmt":"2020-04-26T18:13:52","guid":{"rendered":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/?p=15536"},"modified":"2020-04-26T12:13:52","modified_gmt":"2020-04-26T18:13:52","slug":"el-contador-de-historias-rubem-fonseca","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/?p=15536","title":{"rendered":"El contador de historias: Rubem Fonseca"},"content":{"rendered":"<p>&nbsp;<\/p>\n<p>El escritor brasile\u00f1o Rubem Fonseca (1925-2020) se consolid\u00f3 como uno de los autores m\u00e1s trascendentes de la literatura universal. En este ensayo se evoca su vasta obra, una indagaci\u00f3n acerca de las m\u00faltiples aristas de la realidad. Prol\u00edfico y vers\u00e1til, su obra proyecta una mente \u00e1gil y capaz de la iron\u00eda, el erotismo, el drama, el suspenso y la reflexi\u00f3n pol\u00edtica y social que confiere gran dimensi\u00f3n a sus personajes, algunos de los cuales se hicieron emblem\u00e1ticos de la vida contempor\u00e1nea en las grandes ciudades del siglo pasado. Recibi\u00f3 varios premios de importancia, como el Premio Camoes y el FIL de Literatura en Lenguas Romances, ambos en 2003, pero siempre se mantuvo en guardia frente a los peligros de la fama.<br \/>\nEl escritor prol\u00edfico<\/p>\n<p>La muerte de Rubem Fonseca (Juiz de Fora, Minas Gerais, Brasil, 1925-R\u00edo de Janeiro, 2020), a los noventa y cuatro a\u00f1os, acaecida el mi\u00e9rcoles 15 de abril de 2020, fue lamentada de manera internacional. El tit\u00e1n de la literatura brasile\u00f1a, despu\u00e9s de sufrir un infarto en su casa de R\u00edo de Janeiro, fue llevado al hospital, pero su coraz\u00f3n no resisti\u00f3. Su carrera literaria inici\u00f3 cuando ten\u00eda treinta y ocho a\u00f1os de edad.<\/p>\n<p>Autor prol\u00edfico, public\u00f3 \u2013entre otros libros\u2013 El collar del perro, Feliz a\u00f1o nuevo, El cobrador, El gran arte, Bufo &amp; Spallanzani, Grandes emociones y pensamientos imperfectos, Agosto, El salvaje de la \u00f3pera, El agujero en la pared, Historias de amor, Del fondo del mundo prostituto s\u00f3lo amores guard\u00e9 para mi puro, La Cofrad\u00eda de los Espadas, Secreciones, excreciones y desatinos, Peque\u00f1as criaturas, Diario de un libertino, Mandrake. La Biblia y el bast\u00f3n, Ella y otras mujeres, La novela muri\u00f3, El seminarista, Axilas y otras historias indecorosas, Jos\u00e9 y Amalgama, t\u00edtulos traducidos en M\u00e9xico. En 1963 public\u00f3 Los prisioneros, su primer volumen de cuentos. En 2018 \u2013cincuenta y cinco a\u00f1os despu\u00e9s\u2013 vio la luz Carne cruda, su \u00faltimo libro.<\/p>\n<p>Ajena a la prosopopeya, la obra de Rubem Fonseca es caracterizada por un estilo sucinto que re\u00fane el sexo, el amor, la locura, las drogas \u2013incluidos el alcohol y el tabaco\u2013, la vida urbana, la pol\u00edtica, la violencia, la erudici\u00f3n literaria y el arte del suspenso.<\/p>\n<p>Para celebrar que Am\u00e1lgama (Editora Nova Fronteira Participa\u00e7\u00f5es, R\u00edo de Janeiro, 2013) gan\u00f3 el Pr\u00eamio Jabuti 2014 en la categor\u00eda \u201cContos e Cr\u00f4nicas\u201d edit\u00e9 Rubem Fonseca. Amalgama &amp; Cat\u00e1logo, libro de colecci\u00f3n en el que se lee:<\/p>\n<p>Ensayista, narrador, guionista y \u201ccineasta frustrado\u201d, Rubem Fonseca s\u00f3lo necesit\u00f3 publicar un par de libros para consagrarse como uno de los m\u00e1s originales escritores brasile\u00f1os contempor\u00e1neos. Con sus cuentos y novelas \u2013veloces, sofisticadamente cosmopolitas, rebosantes de violencia, erotismo e irreverencia y escritos con un estilo contenido, el\u00edptico y cinematogr\u00e1fico\u2013 reinvent\u00f3 una literatura noir, al mismo tiempo brutal y sutil: la forma perfecta para quien escribe \u201csobre personas api\u00f1adas en las ciudades mientras los tecn\u00f3cratas afilan el alambre de p\u00faas\u201d, seg\u00fan plante\u00f3 en el relato \u201cIntestino grueso\u201d, incluido en Feliz a\u00f1o nuevo.<\/p>\n<p>Carioca desde los ocho a\u00f1os, Fonseca naci\u00f3 en Juiz de Fora, Minas Gerais, el 11 de mayo de 1925. Lector precoz, devor\u00f3 narraciones de aventuras y polic\u00edacas de autores tan dis\u00edmiles como Rafael Sabatini, Edgar Allan Poe, Emilio Salgari, Michel Z\u00e9vaco, Ponson du Terrail, Karl May, Jules Verne y Edgar Wallace. Era todav\u00eda adolescente cuando<br \/>\nse aproxim\u00f3 a los cl\u00e1sicos \u2013Homero, Virgilio,<br \/>\nDante, Shakespeare, Cervantes\u2013 y a los modernos \u2013Fi\u00f3dor Dostoievsky, Guy de Maupassant, Marcel Proust. Nunca ha dejado de ser un lector voraz y ecum\u00e9nico.<\/p>\n<p>Fue office boy, escribiente, nadador, comisario de la polic\u00eda; se form\u00f3 en derecho, fue profesor de la Escola Brasileira de Administra\u00e7\u00e3o P\u00fablica e de Empresas de la Funda\u00e7\u00e3o Getulio Vargas y ejecutivo de Light de R\u00edo de Janeiro. Su debut como escritor ocurri\u00f3 al inicio de la d\u00e9cada de 1960, cuando las revistas O Cruzeiro y Senhor publicaron dos cuentos de su autor\u00eda.<\/p>\n<p>En 1963, su primera colecci\u00f3n de cuentos, Los prisioneros, fue inmediatamente reconocida por la cr\u00edtica como la obra m\u00e1s creativa de la literatura brasile\u00f1a en muchos a\u00f1os. Dos a\u00f1os despu\u00e9s le sigui\u00f3 otra, El collar del perro, la prueba definitiva de que la ficci\u00f3n urbana encontr\u00f3 a su m\u00e1s audaz e incisivo narrador. Con su tercera colecci\u00f3n, L\u00facia McCartney, se transform\u00f3 en un bestseller y gan\u00f3 el mayor premio para narrativa breve de Brasil.<\/p>\n<p>Maestro del suspenso, ya era considerado uno de los mejores cuentistas brasile\u00f1os cuando, en 1973, public\u00f3 su primera novela, El caso Morel, traducida al franc\u00e9s y acogida con entusiasmo por la cr\u00edtica europea. Su carrera internacional apenas comenzaba.<\/p>\n<p>En 2003 gan\u00f3 el Premio de Literatura Latinoamericana y del Caribe Juan Rulfo y el Pr\u00eamio Cam\u00f5es \u2013el m\u00e1ximo galard\u00f3n de la lengua portuguesa\u2013 y en 2012 obtuvo el Pr\u00eamio Liter\u00e1rio Casino da P\u00f3voa y el Premio Iberoamericano de Narrativa Manuel Rojas, instituido por el gobierno de Chile. Muchas de sus historias han sido adaptadas al teatro, al cine y a la televisi\u00f3n.<\/p>\n<p>En el pr\u00f3logo de Los mejores relatos (traducci\u00f3n y edici\u00f3n de Romeo Tello g., Alfaguara, Ciudad de M\u00e9xico, 1998) del autor brasile\u00f1o, titulado \u201cLa violencia como est\u00e9tica de la misantrop\u00eda en la obra de Rubem Fonseca\u201d, Romeo Tello g. \u2013connaisseur absolu en M\u00e9xico del corpus fonsequiano\u2013 afirm\u00f3: \u201c\u00c9l mismo me coment\u00f3 [&#8230;] que John Updike le hab\u00eda dicho alguna vez que la fama es como una m\u00e1scara que los hombres suelen ponerse, y que resulta peligrosa porque devora el rostro original, le impone gestos, niega la identidad de quien se la ha echado encima.\u201d<\/p>\n<p>Tello g. continu\u00f3: \u201cLas obras de Rubem Fonseca plantean siempre la idea de que el discurso literario es una indagaci\u00f3n acerca de la realidad.\u201d Tambi\u00e9n asever\u00f3: \u201c[su obra resulta] la reivindicaci\u00f3n de la soledad o, inclusive, de la misantrop\u00eda\u201d.<\/p>\n<p>Reflexiones literarias<\/p>\n<p>Cuando recibi\u00f3 \u2013de manos de Gabriel Garc\u00eda M\u00e1rquez en la Feria Internacional del Libro de Guadalajara 2003\u2013 el Premio de Literatura Latinoamericana y del Caribe Juan Rulfo, Fonseca revel\u00f3: \u201cSoy un lector compulsivo. Leo de todo, y lo que m\u00e1s me gusta es la poes\u00eda. [&#8230;] no temo a la realidad. Tenemos que enfrentarnos a las injusticias, procurando vencer lo que est\u00e1 ah\u00ed\u201d, recapitul\u00f3 Jos\u00e9 Andr\u00e9s Rojo, periodista espa\u00f1ol.<\/p>\n<p>\u201cTodo lo que tengo que decir est\u00e1 escrito en mis libros\u201d, sol\u00eda decir Rubem Fonseca para evitar las entrevistas. En su obra reflexion\u00f3 sobre el escritor y su oficio: \u201cSoy un escritor, el libro as\u00ed comienza, y siento que estoy enloqueciendo\u201d, dijo en el relato \u201cBest-seller\u201d. Tambi\u00e9n afirm\u00f3: \u201cEscribir es corregir, corregir, corregir. Cada revisi\u00f3n que uno hace mejora el texto.\u201d \u201cViajes\u201d incluye otra cavilaci\u00f3n sobre la escritura: \u201cAprend\u00ed a escribir en una vieja Underwood y toda mi vida he sido un teclista.\u201d En Bufo &amp; Spallanzani se lee: \u201cTampoco pensaba en hacerme escritor. Me gustaba mucho leer, pero no escribir.\u201d<\/p>\n<p>Un a\u00f1o despu\u00e9s del lanzamiento de mi edici\u00f3n de Rubem Fonseca. Amalgama &amp; Cat\u00e1logo, el escritor brasile\u00f1o gan\u00f3 el Pr\u00eamio Machado de Assis 2015. \u201cEscrib\u00ed 30 libros. Todos llenos de palabras obscenas. Los escritores no podemos discriminar palabras. No tiene sentido que un escritor diga: \u2018No puedo poner esto\u2019. A menos que escribas libros infantiles. Todas las palabras tienen que<br \/>\nutilizarse\u201d, dijo el autor al recibir el galard\u00f3n, seg\u00fan la periodista Joana Oliveira.<\/p>\n<p>Thomas Pynchon \u2013esquivo con la visibilidad como lo fue el propio Fonseca\u2013 afirm\u00f3 sobre el autor de Peque\u00f1as criaturas: \u201cCada uno de sus libros no s\u00f3lo es una traves\u00eda que vale la pena: es una traves\u00eda de alg\u00fan modo necesaria.\u201d<\/p>\n<p>Jos\u00e9 trata sobre la memoria: \u201cAl hablar de su infancia Jos\u00e9 tiene que recurrir a su memoria y sabe que \u00e9sta lo traiciona, pues muchas cosas las recuerda de manera inexacta o ya las olvid\u00f3. Pero le gustar\u00eda concluir, al final de estos recuerdos atropellados, que la memoria puede ser una aliada de la vida. Jos\u00e9 sabe que todo relato autobiogr\u00e1fico es un mont\u00f3n de mentiras: el autor le miente al lector y se miente a s\u00ed mismo\u201d, escribi\u00f3 Fonseca. Y en Amalgama asegur\u00f3: \u201cLa ficci\u00f3n consume cuerpo y alma.\u201d<\/p>\n<p>Cavilaciones sobre la muerte<\/p>\n<p>La muerte, sobre todas las posibilidades, reina en la obra de Fonseca. En Mandrake. La Biblia y el bast\u00f3n escribi\u00f3: \u201cNo me averg\u00fcenzo de mi libido, es la energ\u00eda fisiol\u00f3gica y ps\u00edquica asociada a toda actividad humana constructiva; se opone a T\u00e1natos, el instinto de la muerte, fuente de todos los impulsos destructivos.\u201d En Agosto se lee: \u201cSe aproxim\u00f3 al cuarto del presidente. A trav\u00e9s de la puerta entreabierta, Mattos vio lo que buscaba. All\u00ed estaba \u00e9l, Get\u00falio Vargas. Muerto, sentado en la cama, rodeado por su mujer y otras personas que intentaban quitarle la camisa de la piyama a rayas manchada de sangre.\u201d<\/p>\n<p>Hay otra muerte voluntaria en \u201cSecretos y mentiras\u201d: \u201cDecid\u00ed no contarle la historia del suicidio de mi padre.\u201d<\/p>\n<p>El relato \u201cLa carne y los huesos\u201d contiene el siguiente pasaje: \u201cDespu\u00e9s de que los restos de mi hermano fueron colocados en la caja de pl\u00e1stico, su nombre fue escrito en letras grandes en la tapa. Uno de los hombres entr\u00f3 en la sepultura y rompi\u00f3 con marro y cincel la placa que cerraba la parte inferior en donde se encontraban los restos de mi padre, que hab\u00eda muerto dos a\u00f1os antes que mi hermano.\u201d En \u201cLav\u00ednia\u201d el escritor genera angustia: \u201cMe sent\u00e9 en el piso del ba\u00f1o. O\u00ed mis propios gemidos. No lloraba, resollaba como un animal mortalmente herido que no logra rugir. La mujer que amaba estaba muerta, la hab\u00eda perdido para siempre. Me extend\u00ed en el piso y di un grito ag\u00f3nico tan fuerte que hizo eco por toda la casa.\u201d<\/p>\n<p>\u201cEl bordado\u201d trata sobre la orfandad: \u201cYo era hijo \u00fanico y mi madre, que era viuda, se me acerc\u00f3 un d\u00eda y me dijo: hijo m\u00edo, te quiero ense\u00f1ar a bordar; ella nunca me hab\u00eda pedido que hiciera nada, la \u00fanica cosa que me pidi\u00f3 fue ense\u00f1arme a hacer bordados y \u00bfqu\u00e9 le iba a responder yo si sab\u00eda que se estaba muriendo de un c\u00e1ncer? [&#8230;] Claro, despu\u00e9s de que ella muri\u00f3 yo dej\u00e9 de hacer eso.\u201d<\/p>\n<p>Finalmente, en \u201cSentir y entender\u201d, perteneciente a Amalgama, Rubem Fonseca escribi\u00f3 su propio epitafio:<\/p>\n<p>El amor no es para ser entendido es para ser sentido.<\/p>\n<p>La poes\u00eda no es para ser entendida es para ser sentida.<\/p>\n<p>El miedo no es para ser entendido es para ser sentido.<\/p>\n<p>El dolor no es para ser entendido es para ser sentido.<\/p>\n<p>El odio no es para ser entendido es para ser sentido.<\/p>\n<p>La muerte no es para ser entendida es para ser sentida.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>&nbsp; El escritor brasile\u00f1o Rubem Fonseca (1925-2020) se consolid\u00f3 como uno de los autores m\u00e1s trascendentes de la literatura universal. En este ensayo se evoca su vasta obra, una indagaci\u00f3n acerca de las m\u00faltiples aristas de la realidad. 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