{"id":15907,"date":"2020-06-07T11:38:30","date_gmt":"2020-06-07T17:38:30","guid":{"rendered":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/?p=15907"},"modified":"2020-06-07T11:38:30","modified_gmt":"2020-06-07T17:38:30","slug":"alberto-blest-gana-1830-1920","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/?p=15907","title":{"rendered":"Alberto Blest Gana &#8211; 1830 &#8211; 1920"},"content":{"rendered":"<p>Ariel Dorfman<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Proceso).\u2013<\/p>\n<p>Es extra\u00f1amente apropiado y tal vez ir\u00f3nico que Chile vaya a celebrar este a\u00f1o \u2013a pesar de una pandemia que est\u00e1 cuestionando dr\u00e1sticamente todos los paradigmas anteriores de comportamiento y relaciones humanas\u2013 el centenario de la muerte de Alberto Blest Gana (1830-1920), el novelista chileno m\u00e1s prominente del siglo XIX, un escritor sumamente tradicional y moralizador.<\/p>\n<p>De hecho, entendi\u00f3 su obra como una \u201calta misi\u00f3n\u201d que \u201clleva la civilizaci\u00f3n hasta las clases menos cultas de la sociedad\u201d, a la vez que denuncia \u201cvicios\u201d y ense\u00f1a al p\u00fablico \u201cventajosas lecciones\u2026 en la defensa de sanos principios\u201d. Es a\u00fan m\u00e1s parad\u00f3jico que 100 a\u00f1os despu\u00e9s de que Blest Gana falleciera, los mitos fundacionales de la naci\u00f3n que ayud\u00f3 a imaginar y definir han sido destrozados por un vasto movimiento social liderado por j\u00f3venes criados ni m\u00e1s ni menos que en las obras de este mismo autor.<\/p>\n<p>Al igual que esos j\u00f3venes que hasta hace poco copaban las calles de Chile, le\u00ed Mart\u00edn Rivas, la novela m\u00e1s famosa y popular de Blest Gana, en una escuela secundaria de Santiago, aunque eso fue a finales de la d\u00e9cada m\u00e1s pl\u00e1cida de los cincuenta. Confieso que desconfi\u00e9 inmediatamente del protagonista hom\u00f3nimo, que, nacido en una empobrecida familia provinciana de clase media, se eleva socialmente en forma triunfal, venciendo todo tipo de adversidades hasta agenciarse el amor de la altiva, aunque brillante y sensible, hija de su aristocr\u00e1tico patr\u00f3n en la ciudad capital. Me pareci\u00f3 demasiado noble, demasiado trabajador y serio, demasiado tediosamente inocente, a diferencia de su amigo rom\u00e1ntico, Rafael San Luis, atractivamente rebelde y algo sat\u00e1nico. Me molestaba que el narrador condenara a morir a San Luis, castig\u00e1ndolo por romper las reglas de la existencia conformista y la monogamia sexual, mientras que a ese Mart\u00edn excesivamente virtuoso y ligeramente liberal se lo recompensaba con la jovencita y su fortuna familiar.<\/p>\n<p>Puede que mi desaz\u00f3n se debiera a que en ese momento, leyendo a Balzac y Stendhal, estaba sediento de un Rastignac o un Julien Sorel que abriera a destajo el cors\u00e9 de las jerarqu\u00edas sociales. Tambi\u00e9n hubiera querido que el melodram\u00e1tico y a menudo prosaico Blest Gana se interesara por sondear la complejidad psicol\u00f3gica de sus personajes, como lo hicieron los novelistas franceses e ingleses que eran sus modelos preferidos.<\/p>\n<p>Pero la suspicacia que me produc\u00eda Mart\u00edn ten\u00eda ra\u00edces m\u00e1s profundas que una aversi\u00f3n literaria. Ya a la edad de 16 a\u00f1os estaba dedicado a criticar la sociedad que encarnaba el protagonista ejemplar de Blest Gana. Ve\u00eda el futuro de Chile (y de la humanidad), no en el modelo falsamente meritocr\u00e1tico representado por trepadores como Mart\u00edn, sino forjado por la lucha de millones de personas despose\u00eddas en aras de un mundo m\u00e1s justo, trabajadores que \u2013vaya sorpresa\u2013 nunca hacen una aparici\u00f3n en la novela que celebra el auge de Mart\u00edn y su incorporaci\u00f3n a la burgues\u00eda dominante de su \u00e9poca.<\/p>\n<p>Mi sue\u00f1o para Chile prevalecer\u00eda durante los tres a\u00f1os (1970-73) de la presidencia de Salvador Allende, un socialista cuya revoluci\u00f3n pac\u00edfica termin\u00f3 en la brutal asonada militar del general Augusto Pinochet. Su dictadura convirti\u00f3 al pa\u00eds en un laboratorio para el neoliberalismo importado de la Escuela de Chicago, un modelo de desarrollo y privatizaci\u00f3n y explotaci\u00f3n extrema, inspirado por las ideas de Milton Friedman, que ha gobernado a la sociedad chilena (y gran parte del mundo) desde entonces, conserv\u00e1ndose en Chile incluso despu\u00e9s de que se restaurara la democracia en 1990. Ahora, 30 a\u00f1os m\u00e1s tarde, es una de las naciones m\u00e1s desiguales del mundo, con una desmedida brecha entre los s\u00faper ricos y el resto de la poblaci\u00f3n.<\/p>\n<p>Es en contra de ese modelo que el pueblo chileno se rebel\u00f3 a partir de octubre del a\u00f1o pasado, demandando un sistema social que funcionara para la mayor\u00eda de los ciudadanos y no para unos pocos privilegiados. Para que se garantizaran esos cambios estructurales, los activistas exigieron tambi\u00e9n una nueva Constituci\u00f3n que fuera discutida y avalada por el propio pueblo, la primera vez que eso suceder\u00eda en 210 a\u00f1os de vida independiente. Si bien la inesperada erupci\u00f3n de la pandemia de covid-19 signific\u00f3 la postergaci\u00f3n hasta finales de octubre del plebiscito con que se iba a dar inicio al proceso constituyente, esta misma plaga tambi\u00e9n ha hecho ver con m\u00e1s ferocidad que antes la necesidad de reformas al confirmar las m\u00faltiples maneras en que la injusticia abismal del sistema social y econ\u00f3mico vigente castiga a los m\u00e1s vulnerables.<\/p>\n<p>Me parece seguro que, de resucitar hoy, el atento, recto y austero Mart\u00edn Rivas del siglo XIX lamentar\u00eda la codicia y los excesos de los Chicagoboys. Despu\u00e9s de todo, las ideas y acciones progresistas de Mart\u00edn lo enfrentaron con las autoridades conservadoras de su \u00e9poca. Pero igualmente no cabe duda de que la actual revuelta chilena encarna un repudio generalizado de la visi\u00f3n laissez-faire del mundo y del capitalismo que anima al h\u00e9roe de Blest Gana. A los j\u00f3venes chilenos se les hab\u00eda prometido que si se comportaban como el buenito y bonito Mart\u00edn Rivas, les llover\u00edan beneficios de toda \u00edndole. En vez de ello, sufren una educaci\u00f3n discriminatoria y desfinanciada; sus familias reciben una p\u00e9sima atenci\u00f3n m\u00e9dica; sus padres se encuentran horrendamente endeudados, ganando salarios del Tercer Mundo para pagar bienes de consumo con precios del Primer Mundo; y sus abuelos viven miserablemente con planes de pensiones que fueron privatizados por la dictadura. No extra\u00f1a entonces que la corrupci\u00f3n y el lujo ostentoso de la \u00e9lite gobernante los enfurezca.<\/p>\n<p>Fue interesante y revelador, por ende, durante una prolongada visita a Chile, releer la novela de Blest Gana en el contexto de la rebeli\u00f3n de los j\u00f3venes chilenos. A ellos, como a sus mayores, se les hab\u00edan inculcado en el colegio, por medio de ese libro y otros, los arquetipos paternalistas que personificaba Mart\u00edn Rivas, la certeza de que el \u00e9xito se obtiene a trav\u00e9s de la competencia y el logro individual.<\/p>\n<p>Por supuesto, esta visi\u00f3n de la identidad chilena \u2013emblem\u00e1tica de los ideales a los que se supon\u00eda que mis compatriotas aspirar\u00edan personal y colectivamente\u2013 fue refutada y contestada tanto en la sociedad chilena como en nuestra literatura. Adem\u00e1s de las interminables luchas por justicia social de trabajadores, mineros, campesinos e intelectuales que culminar\u00edan en la victoria de Allende, los principales novelistas, poetas y dramaturgos durante los 100 a\u00f1os transcurridos desde la muerte de Blest Gana han canalizado su energ\u00eda creativa en un proyecto alternativo: tejer una versi\u00f3n diferente de lo que Chile era y deber\u00eda ser, expresada vibrantemente en proezas ling\u00fc\u00edsticas que desmienten los dogmas reinantes de la historia consagrada. La poes\u00eda de Neruda, tanto en sus fases \u00e9picas como surrealistas, y las exploraciones m\u00edsticas y encubiertamente lesbianas de Gabriela Mistral, los dos Premios Nobel de Chile, son s\u00f3lo los ejemplos m\u00e1s insignes. A esto se puede agregar una serie de novelas de corte social-realista dedicadas a la clase obrera (Volodia Teitelboim, Francisco Coloane, Nicomedes Guzm\u00e1n); los anhelos narrativos er\u00f3ticos de Mar\u00eda Luisa Bombal y P\u00eda Barros; los \u201cAnti-Poemas\u201d punzantes y c\u00ednicos de Nicanor Parra y la disecci\u00f3n fantasmag\u00f3rica que hace Jos\u00e9 Donoso de una aristocracia decadente; las evocaciones de un Chile desamparado de Jorge Edwards y Poli D\u00e9lano; el esp\u00edritu de desenfado y libertad que canta la ficci\u00f3n de Antonio Sk\u00e1rmeta y Alejandro Zambra; el rastreo de vidas marginales en las novelas de Manuel Rojas y Diamela Eltit; los poemas de amor alucinantes de Ra\u00fal Zurita a un paisaje ag\u00f3nico y redentor y los versos que desmantelan un pasado in\u00e9dito en los versos de Tom\u00e1s Harris; y las incisivas obras teatrales de Jorge D\u00edaz, Isidora Aguirre y Egon Wolf. Estas y tantas incursiones literarias adicionales dieron expresi\u00f3n a un pa\u00eds oscuro y rec\u00f3ndito que rechazaba que el camino hacia la libertad humana y el progreso dependiera de imitar las pautas convencionales de un Mart\u00edn Rivas y a\u00fan menos empleando el tipo de lenguaje tan acomodaticio con el que su autor transmiti\u00f3 su ascenso victorioso.<\/p>\n<p>De todos estos autores, sin embargo, el que mejor ejemplifica un repudio feroz e inflexible a la visi\u00f3n de Blest Gana y el destino burgu\u00e9s de Chile es Carlos Droguett (1912-1996). Es improbable que los j\u00f3venes que han invadido las calles chilenas durante los \u00faltimos meses clamando por justicia hayan le\u00eddo a Droguett, pero si lo hicieran encontrar\u00edan en este novelista un padrino secreto, un escritor que predijo la ira de los manifestantes m\u00e1s militantes y sus t\u00e1cticas, a menudo violentas, para resistir un orden social infecto y conformista.<\/p>\n<p>Situ\u00e1ndose persistentemente, y a conciencia, fuera de las principales corrientes literarias del pa\u00eds (a\u00fan las m\u00e1s rebeldes), la obra excepcional de Droguett solo fue canonizada en 1970, exactamente cinco d\u00e9cadas despu\u00e9s de la muerte de Blest Gana y el mismo a\u00f1o de la elecci\u00f3n de Allende, cuando el vitri\u00f3lico autor recibi\u00f3 el Premio Nacional de Literatura. Su novela m\u00e1s notoria sigue siendo Eloy (1960), una visceral y tierna recreaci\u00f3n de la mente de un bandido sanguinario durante sus \u00faltimas horas de vida mientras intenta escapar de un implacable cerco policial. Eloy \u2013basado en un personaje hist\u00f3rico real\u2013 refleja la fascinaci\u00f3n de Droguett por los sectores lumpen y marginales de la sociedad, a los que identifica con Jes\u00fas (en otra novela llega incluso a resucitar a Cristo en el cuerpo de un asesino en serie). M\u00e1s relevante, sin embargo, para entender el estallido social que ha cambiado a Chile en estos siete meses es otra obra, Patas de perro (1965), que considero su obra maestra.<\/p>\n<p>En esa novela, el protagonista, Bobi, debido a que naci\u00f3 con las extremidades de un perro en vez de piernas humanas, sufre abuso, discriminaci\u00f3n y persecuci\u00f3n por parte de las mismas instituciones del pa\u00eds, iglesia, gobierno, fuerzas armadas, partidos pol\u00edticos, empresarios, sistema educativo, que los activistas de hoy denuncian como sus opresores. Neg\u00e1ndose a someterse a los moldes en que la sociedad trata de encajarlo (reh\u00fasa exhibirse, unirse a un circo, comercializar su divergencia de la norma, y huye del manicomio donde se planea su mutilaci\u00f3n y asesinato), Bobi materializa todo lo que el Chile oficial ha querido suprimir. Droguett sugiere que Bobi est\u00e1 solo ahora, pero que vendr\u00e1 un d\u00eda en que su ejemplo ser\u00e1 prof\u00e9tico, cuando muchos otros van a luchar por el derecho a ser discrepantes y rebeldes, el d\u00eda en que ser\u00e1n miles los que est\u00e1n, como Bobi, dispuestos a martirizarse si no se acepta su radical diferenciaci\u00f3n.<\/p>\n<p>Ese d\u00eda ya lleg\u00f3. Al releer Patas de perro, \u00adtambi\u00e9n durante mi reciente estad\u00eda en Chile, era muy consciente de que cerca de donde serenamente volv\u00eda a devorar esa novela de Droguett, miles de impensados emuladores de Bobi estaban vociferando su protesta, exigiendo que sus voces transgresoras y extra\u00f1as fueran apreciadas y reconocidas, que se les acordara legitimidad y respeto a sus deseos indomables. La furia de Droguett, que \u00e9l expres\u00f3 en un flujo primigenio y febril de palabras y met\u00e1foras, anticipa misteriosamente la ira callejera y cotidiana que ha ido consumiendo en los \u00faltimos tiempos a la juventud chilena.<\/p>\n<p>Esta acusaci\u00f3n l\u00edrica y sangrienta de Droguett contra la sociedad chilena se encuentra tan alejada del realismo mundano y tradicional de Blest Gana que parecer\u00eda imposible un di\u00e1logo entre estas dos posiciones contrastantes y extremas sobre la identidad chilena.<\/p>\n<p>Se me ocurre, sin embargo, que para remediar los problemas que Chile enfrenta en este momento de estallidos y pestilencia hace falta recurrir tanto a Mart\u00edn Rivas como a Bobi. No se vislumbra, por cierto, una soluci\u00f3n a los conflictos que nos aquejan haciendo caso omiso de la energ\u00eda explosiva de los disc\u00edpulos juveniles y remotos del ni\u00f1o con patas de perro. Sin su empecinado cuestionamiento de la realidad establecida y las normas sociales son inconcebibles los cambios significativos que el pa\u00eds reclama. Pero esa insurrecci\u00f3n an\u00e1rquica contra todas las formas de autoridad, justamente por carecer de l\u00edderes, no ha sabido proporcionar un plan que, en t\u00e9rminos pol\u00edticos concretos, podr\u00eda llevar a esas transformaciones de fondo. Para que eso suceda, hace falta algo as\u00ed como un encuentro entre la visi\u00f3n de Blest Gana y la de Droguett, la b\u00fasqueda de puntos en com\u00fan. Es evidente que cualquier respuesta duradera a los desaf\u00edos planteados por las protestas debe contar con los seguidores del decente, honorable, trabajador y generoso Mart\u00edn Rivas \u2013y muchos de ellos, tanto en la clase media como entre los desaventajados, siguen anhelando con fervor aquella movilidad social ascendente. Los mejores entre la \u00e9lite que ha gobernado Chile son conscientes de que el pa\u00eds no puede aspirar a la paz social sin alcanzar alg\u00fan consenso b\u00e1sico con los avatares m\u00faltiples, apasionados y contempor\u00e1neos de Bobi, sin fraguar con ellos una estrategia para que los bandos discordantes que disputan la hegemon\u00eda convengan una f\u00f3rmula de coexistencia, por precaria e improvisada que sea.<\/p>\n<p>Hasta hace poco, no estaba seguro si tal acuerdo era siquiera factible, en vista del abismo que separaba a estos actores sociales y sus agendas antag\u00f3nicas. La misma pandemia que asedia al resto del planeta y amenaza a Chile me ha llevado, sin embargo, a creer que alg\u00fan tipo de pacto social no s\u00f3lo es inexcusable y urgente, sino que es tambi\u00e9n pr\u00e1ctico y viable. Una cat\u00e1strofe de dimensiones tan \u00e9picas requerir\u00e1 tanto del dinamismo y la solidaridad mostrados por los j\u00f3venes en las calles como de la compasi\u00f3n y eficiencia de aquellas personas con poder que se definir\u00edan, si se les preguntara, como descendientes lejanos de Mart\u00edn Rivas. Si realmente invocan\u00ad los principios m\u00e1s valiosos de ese personaje\u00ad \u2013su constancia, su lealtad, su fiabilidad\u2013, pueden probarlo utilizando este momento de crisis para aprender acerca de la inmensa naci\u00f3n sumergida que han ignorado. Pueden hacer lo que Mart\u00edn nunca hizo: reconocer la existencia permanente de ese otro Chile, el que Allende alguna vez encauz\u00f3 y al que acompa\u00f1aron innumerables voces que siguen exigiendo hoy una sociedad fundada en la certeza de que la necesidad de muchos importa m\u00e1s que los beneficios de unos pocos.<\/p>\n<p>Para que eso suceda, suficientes chilenos con intereses contrapuestos tendr\u00edan que darse cuenta de que el mero hecho de sobrevivir a los estragos del virus no tendr\u00e1 sentido a largo plazo si no se abordan simult\u00e1neamente las causas que originan la injusticia y desigualdad actuales, y con m\u00e1s raz\u00f3n ahora que el covid-19 ha revelado descarnadamente c\u00f3mo los ricos y poderosos tienen a su disposici\u00f3n recursos para sanar y sobrevivir de los que carecen los sectores desfavorecidos de la poblaci\u00f3n.<\/p>\n<p>No ser\u00e1 f\u00e1cil. El autoritarismo al que recurre casi autom\u00e1ticamente gran parte de la derecha recalcitrante y pinochetista que sustenta al gobierno de Sebasti\u00e1n Pi\u00f1era la predispone a utilizar esta terrible enfermedad como un pretexto para posponer reformas ineludibles, adem\u00e1s de aplazar la discusi\u00f3n democr\u00e1tica que deber\u00eda llevar a una nueva Constituci\u00f3n que sea representativa de la gran mayor\u00eda del pueblo. En medio de una pandemia que demanda una f\u00e9rrea unidad nacional para derrotar la peste, \u00bfencontrar\u00e1 esa gran mayor\u00eda formas de seguir presionando tenazmente por un mundo mejor a la vez que mantenga, como lo aconsejar\u00eda Mart\u00edn Rivas, suficiente autocontrol y tolerancia como para asegurar que Chile enfrente esta plaga y tantos otros males?<\/p>\n<p>Ser\u00eda una maravilla digna de las mejores novelas si esta doble crisis \u2013de pol\u00edtica y de salubridad\u2013 terminara creando las condiciones para un matrimonio o por lo menos un romance trabajoso entre Mart\u00edn Rivas, con sus sue\u00f1os burgueses moderados, y Bobi, con sus implacables patas de perro, un experimento digno de imaginar, una nueva forma de so\u00f1ar nuestra identidad, tanto en la literatura como en la realidad, y no s\u00f3lo en Chile, sino m\u00e1s all\u00e1 de sus fronteras lejanas.<\/p>\n<p>*Los \u00faltimos libros de Ariel Dorfman son la novela Allegro y el ensayo Chile: Juventud rebelde.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Ariel Dorfman &nbsp; Proceso).\u2013 Es extra\u00f1amente apropiado y tal vez ir\u00f3nico que Chile vaya a celebrar este a\u00f1o \u2013a pesar de una pandemia que est\u00e1 cuestionando dr\u00e1sticamente todos los paradigmas anteriores de comportamiento y relaciones humanas\u2013 el centenario de la muerte de Alberto Blest Gana (1830-1920), el novelista chileno m\u00e1s prominente del siglo XIX, un [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":249,"featured_media":15908,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[26],"tags":[],"class_list":["post-15907","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-mundo"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/15907","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/249"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=15907"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/15907\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":15909,"href":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/15907\/revisions\/15909"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/media\/15908"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=15907"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=15907"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=15907"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}