{"id":16092,"date":"2020-06-27T12:20:12","date_gmt":"2020-06-27T18:20:12","guid":{"rendered":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/?p=16092"},"modified":"2020-06-27T12:20:12","modified_gmt":"2020-06-27T18:20:12","slug":"escondidos-y-por-los-rincones","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/?p=16092","title":{"rendered":"\u00abEscondidos y por los rincones\u00bb"},"content":{"rendered":"<p>Juan Becerra Acosta<\/p>\n<p>Al suroeste de la Ciudad de M\u00e9xico, en un bosque de con\u00edferas, se ubica uno de los varios Parques Nacionales a los que cada fin de semana acuden familias enteras para disfrutar, sin salir de la capital, de la naturaleza y el aire limpio; a diferencia de los otros parques, en \u00e9ste se puede recorrer un convento cuya historia bien merece ser contada y de la cual el bosque toma su nombre, El Desierto de los Leones, que \u2013hay que decirlo- para ser un desierto cuenta con demasiada vegetaci\u00f3n y fauna silvestre, tanta que ah\u00ed uno se puede encontrar con serpientes, coyotes o zorrillos, pero nunca con leones. \u00bfPorqu\u00e9, entonces, se llama as\u00ed?<\/p>\n<p>En septiembre de 1585, llegaron a la Nueva Espa\u00f1a los primeros 11 frailes carmelitas en pisar Am\u00e9rica, y en 1606, 21 a\u00f1os despu\u00e9s, fundaron justo en \u00e9ste bosque el Convento del Santo Desierto de Nuestra Se\u00f1ora del Carmen de los Montes de Santa Fe, en el que encontraron las condiciones id\u00f3neas para dedicarse al retiro y a la meditaci\u00f3n, y tambi\u00e9n para cumplir con uno de los preceptos de su orden, el construir una casa de desierto a donde quiera que vayan. Se trata pues, no de un desierto tal y como lo conocemos, \u00e1rido y sin vegetaci\u00f3n, sino de un sitio apartado de todo y de todos; es un desierto espiritual cuyo pozo est\u00e1 en la soledad.<\/p>\n<p>Para los frailes carmelitas descalzos El Desierto es el lugar en el que buscan a Dios a trav\u00e9s del silencio, y debido a que las ciudades eran vistas por ellos como sitios de pecado y corrupci\u00f3n, y a que siempre han tenido una inclinaci\u00f3n hacia la vida solitaria, el bosque de con\u00edferas ubicado en \u00e9sta muralla verde del Valle de M\u00e9xico, rodeado de \u00e1rboles, manantiales, animales y lejos de los hombres, se convirti\u00f3 en el lugar ideal para establecer su Desierto.<\/p>\n<p>Don Juan de Mendoza, virrey de la nueva Espa\u00f1a, coloc\u00f3 la primera piedra, y cinco a\u00f1os m\u00e1s tarde, en 1611, el convento estaba levantado. Con el paso del tiempo, y tras un sismo, uno que otro incendio, y varias reconstrucciones, el convento tuvo 10 ermitas a lo largo del bosque, y una barda llamada \u201cLa Muralla de la excomuni\u00f3n\u201d, que con una longitud de 10 kil\u00f3metros lo rodeaba e imped\u00eda el paso a mujeres y personas extra\u00f1as, aislando a\u00fan m\u00e1s la vida ut\u00f3pica que se llevaba en su interior.<\/p>\n<p>El convento estaba resguardado del exterior en una representaci\u00f3n del jard\u00edn del ed\u00e9n en la tierra, con lo que se buscaba alcanzar el equilibrio entre la naturaleza y el esp\u00edritu. En \u00e9l los carmelitas viv\u00edan bajo estrictas reglas, y se dedicaban completamente a sus deberes espirituales; no pod\u00edan salir m\u00e1s que un par de veces al a\u00f1o, y el resto del tiempo lo pasaban orando, meditando, o colaborando con la comunidad, casi siempre sin hablarse debido a que el contacto humano era algo no permitido salvo lo estrictamente necesario. La comunicaci\u00f3n, entonces, se daba en la famosa capilla de los secretos, ah\u00ed los religiosos se pon\u00edan contra la pared y sin tener contacto f\u00edsico se hablaban y escuchaban gracias a la ingenier\u00eda de la capilla, cuya forma c\u00f3ncava permite un efecto de resonancia que lleva las palabras de esquina a esquina. Qu\u00e9 tanto se dir\u00edan entre si aquellos frailes alejados de la vida mundana, \u00bfsue\u00f1os?, \u00bfdeseos?, \u00bftentaciones?, \u00bfchismes?, seguramente nada de eso, sus pl\u00e1ticas no eran confidenciales, hab\u00eda en siempre en ellas una tercera persona escuchando para verificar que lo ah\u00ed dicho fuera estrictamente religioso.<\/p>\n<p>Los frailes dorm\u00edan en una celda que emulaba a las chozas de los primeros cristianos en el desierto, y a ella nadie m\u00e1s que su ocupante pod\u00eda ingresar. El mobiliario se limitaba a un tabl\u00f3n que serv\u00eda como cama, una vela, y una Biblia. Las visitas no estaban permitidas, a menos de que se trataran de invitados de las m\u00e1s altas autoridades del convento, a quienes no se les permit\u00eda permanecer en \u00e1reas comunes; los admitidos no religiosos pod\u00edan llevar a cabo retiros espirituales en un \u00e1rea restringida llamada hospeder\u00eda, y a diferencia de los frailes carmelitas, no ten\u00edan el caracter\u00edstico corte de pelo que los distingue, llamado corona, y cuya carga simb\u00f3lica es enorme, pues representa a la corona de espinas de cristo.<\/p>\n<p>Una vez que aclarado el porqu\u00e9 a este bosque se le llama Desierto y c\u00f3mo era la vida en su interior, veamos ahora porqu\u00e9 tambi\u00e9n se le dice de los Leones. Los carmelitas descalzos no pod\u00edan tener propiedades a su nombre, y debido a ello contrataron los servicios de una notable familia de abogados de apellido Le\u00f3n, a quienes la entonces creencia popular asumi\u00f3 como due\u00f1os de la propiedad. S\u00ed, el Desierto que se cre\u00eda que era propiedad de Los Leones.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Juan Becerra Acosta Al suroeste de la Ciudad de M\u00e9xico, en un bosque de con\u00edferas, se ubica uno de los varios Parques Nacionales a los que cada fin de semana acuden familias enteras para disfrutar, sin salir de la capital, de la naturaleza y el aire limpio; a diferencia de los otros parques, en \u00e9ste [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":249,"featured_media":16093,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[26],"tags":[],"class_list":["post-16092","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-mundo"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/16092","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/249"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=16092"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/16092\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":16094,"href":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/16092\/revisions\/16094"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/media\/16093"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=16092"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=16092"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=16092"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}