{"id":16415,"date":"2020-08-23T18:46:33","date_gmt":"2020-08-24T00:46:33","guid":{"rendered":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/?p=16415"},"modified":"2020-08-23T18:46:33","modified_gmt":"2020-08-24T00:46:33","slug":"quinientos-anos-de-castruccio-castracani-de-luca","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/?p=16415","title":{"rendered":"Quinientos a\u00f1os de Castruccio Castracani De Luca"},"content":{"rendered":"<p>Proceceso<\/p>\n<p>A principios de julio de 1520, es decir, hace exactamente 500 a\u00f1os, Nicol\u00e1s Maquiavelo se hallaba en Lucca, la ciudad amurallada. Por su filiaci\u00f3n republicana hab\u00eda ca\u00eddo en desgracia ante los M\u00e9dicis, pr\u00edncipes de la ciudad de Florencia. Para sobrevivir aceptaba cualquier encomienda que le redituara alg\u00fan dinero. Fue enviado a ese lugar a gestionar el pago de algunos cr\u00e9ditos que un ciudadano luquense ten\u00eda con importantes comerciantes florentinos. En esa encomienda pas\u00f3 los meses de julio y agosto de ese a\u00f1o.<\/p>\n<p>Maquiavelo, hall\u00e1ndose en Lucca, se dedic\u00f3 a cumplir con su encomienda y, de paso, se dio a la tarea de investigar la vida de un antiguo condotiero de esa ciudad: Castruccio Castracani. Cuando se habla de investigar en Maquiavelo, no se alude a hurgar en los archivos o fuentes de informaci\u00f3n; se trata de algo m\u00e1s simple: recabar informaci\u00f3n entre los vecinos del lugar. Frecuentemente su imaginaci\u00f3n supl\u00eda sus deficiencias como investigador.<\/p>\n<p>Lo que escribi\u00f3 en su estancia en Lucca deriv\u00f3 en la \u00fanica biograf\u00eda que en forma monogr\u00e1fica escribi\u00f3. Algunos han comentado que una buena parte de esa obra son invenciones del autor o, en el mejor de los casos, consideraciones generales en relaci\u00f3n con los gobiernos tir\u00e1nicos de su \u00e9poca o con la forma de conducirse de los condotieros o soldados de fortuna.<\/p>\n<p>La obra fue escrita en julio y agosto de 1520; Zanobio Buondelmonti, amigo y compadre de Maquiavelo y uno de los dos a quienes la dedic\u00f3, en una carta fechada el 6 de septiembre de 1520, acusa recibo de otra carta, del 29 de agosto, de Maquiavelo, a la que se acompa\u00f1\u00f3 el original de la obra. El otro a quien la dedic\u00f3 fue Luigi Alamanni, tambi\u00e9n amigo de \u00e9l (Machiavelli, tutte le opere, Sansoni Editore, 1971, p. 1199).<\/p>\n<p>Anteriormente el propio Maquiavelo hab\u00eda dedicado al mismo Zanobio Buondelmonti y a Cosimo Rucellai sus Discursos sobre la primera d\u00e9cada de Tito Livio.<\/p>\n<p>El trazar rasgos generales de ciertos personajes fue pr\u00e1ctica com\u00fan en Maquiavelo. A lo largo de sus obras aparecen datos biogr\u00e1ficos de varios personajes de la antig\u00fcedad, como Ciro y Agatocles; de su \u00e9poca, como C\u00e9sar Borgia, hijo del papa Alejandro VI; Oliverotto, tirano de Fermo; y Ramiro de Orco, agente y delegado de C\u00e9sar Borgia. Tambi\u00e9n hizo bosquejos de los papas Alejandro VI y Julio II. Son dibujos a vuelo de p\u00e1jaro; retratos al carb\u00f3n de un genial dibujante.<\/p>\n<p>Sus retratos refieren acciones o hechos de su personaje; los complementa con rasgos de su car\u00e1cter. El f\u00edsico de ellos rara vez le interesa. Aunque conoci\u00f3 y trat\u00f3 a C\u00e9sar Borgia, no dijo c\u00f3mo era. Aludir\u00e9 a algunos retratos:<\/p>\n<p>De Agatocles afirma: \u201c\u2026No s\u00f3lo de privada sino de \u00ednfima y abyecta condici\u00f3n, lleg\u00f3 a ser rey de Siracusa \u2026 \u00c9ste, hijo de un alfarero, llev\u00f3 siempre, en todas las etapas de su existencia, una vida malvada, sin embargo, acompa\u00f1\u00f3 sus maldades con tanta virtud de \u00e1nimo y de cuerpo que, volvi\u00e9ndose a la milicia, por los sucesivos grados de aqu\u00e9lla lleg\u00f3 a ser pretor de Siracusa\u201d.<\/p>\n<p>De sus acciones dice: \u201c\u2026Convoc\u00f3 una ma\u00f1ana al pueblo y al senado de Siracusa, como si con ellos hubiese tenido que deliberar cosas concernientes a la rep\u00fablica y, a una se\u00f1al convenida, hizo asesinar por sus soldados a todos los senadores y a los m\u00e1s ricos del pueblo\u2026\u201d (De principatibus, VIII, 4 a 6).<\/p>\n<p>A C\u00e9sar Borgia lo pone como modelo a imitar; ten\u00eda grandes ambiciones y miras altas; dice que fue un hombre desafortunado: \u201cY aunque aqu\u00ed se haya mostrado alg\u00fan destello en alguno, para poder creer que estaba destinado por Dios para su redenci\u00f3n, no obstante, se ha visto, despu\u00e9s, c\u00f3mo, en el punto culminante y decisivo de sus acciones, ha sido reprobado por la fortuna\u201d (De principatibus, VII, 47 a 49; XXVI, 3).<\/p>\n<p>El retrato de Oliverotto de Fermo: \u201c\u2026Ingenioso y de persona y \u00e1nimo gallardos\u201d (De principatibus, VIII, 13). De la manera en que fue privado de la vida se explaya m\u00e1s, juega con el suspenso, deja el verbo al final: \u201cY habr\u00eda sido su expulsi\u00f3n dif\u00edcil como la de Agatocles, si no se hubiese dejado enga\u00f1ar por C\u00e9sar Borgia, cuando en Sinegaglia, como ya se dijo, apres\u00f3 a los Orsini y a los Vitelli; ah\u00ed, preso \u00e9l tambi\u00e9n, un a\u00f1o despu\u00e9s de cometido el parricidio fue, junto con Vitellozzo, a quien hab\u00eda tenido como maestro de sus virtudes y maldades, estrangulado\u201d (De principatibus, VIII, 21).<\/p>\n<p>Del car\u00e1cter de Ramiro de Orco dice poco: \u201c\u2026Hombre cruel y expedito\u201d. De su muerte dice un poco m\u00e1s: \u201c\u2026Una ma\u00f1ana lo hizo (C\u00e9sar Borgia), en Cese\u00f1a, exponer partido en dos pedazos, en la plaza, con un le\u00f1o y un cuchillo ensangrentado al lado\u201d (De principatibus, VII, 29).<\/p>\n<p>De Vitellozzo Vitelli dice: \u201cY, aun cuando \u2026 estuviese bastante remiso, ya que la muerte del hermano le hab\u00eda ense\u00f1ado que no se debe ofender a un pr\u00edncipe y luego fiarse de \u00e9l\u201d. M\u00e1s adelante dice: \u201cVitellozzo, desarmado, con una capa forrada de verde, todo afligido, como si conociera su pr\u00f3xima muerte, daba de s\u00ed (conocida la virtud del hombre y su pasada fortuna) cierta admiraci\u00f3n\u201d. (Descripci\u00f3n de c\u00f3mo procedi\u00f3 el duque Valentino para matar a Vitellozzo Vitelli, Oliverotto de Fermo, al se\u00f1or Pablo y al duque de Gravina Orsini, 29 y 40).<\/p>\n<p>Del papa Alejandro VI dice: \u201c\u2026Mostr\u00f3 mejor cu\u00e1nto un papa, con dinero y con fuerza, pod\u00eda prevalecerse (\u2026) no hizo jam\u00e1s otra cosa ni pens\u00f3 nunca en otra cosa m\u00e1s que en enga\u00f1ar a los hombres, y siempre encontr\u00f3 sujetos con quien poder hacerlo. Y nunca hubo hombre que tuviese mayor eficacia en aseverar y con mayores juramentos afirmase una cosa, y que la observase menos, no obstante, siempre le resultaron los enga\u00f1os seg\u00fan sus deseos, porque conoce bien este aspecto del mundo\u201d (De principatibus, VII, 42; XI, 13; y XVIII, 14 y 15).<\/p>\n<p>Tambi\u00e9n describe la reacci\u00f3n de una multitud enardecida: \u201cEntre tanto, la muchedumbre hab\u00eda arrastrado hasta la plaza al se\u00f1or Nuto y lo hab\u00eda colgado por un pie en una de aquellas horcas. En un momento, puesto que todos y cada uno de los que estaban a su alrededor le hab\u00edan arrancado pedazos, no qued\u00f3 de \u00e9l m\u00e1s que dicho pie.\u201d (Istorie fiorentine, libro tercero, XVI).<\/p>\n<p>Los condotieros<br \/>\nEn Italia, en la Edad Media y el Renacimiento, a los soldados de fortuna se les conoc\u00eda como condotieros; el nombre derivaba del que se daba al convenio que celebraban los principados, ciudades o reinos con el jefe de una partida de soldados mercenarios: conducta. En ellos se consignaban la capitulaci\u00f3n o contrato seg\u00fan el cual se prestar\u00edan los servicios de mercenario: defender o hacer la guerra.<\/p>\n<p>Los condotieros fueron muy famosos; para bien o para mal, sobre todo para mal. Maquiavelo los censura, con mucha raz\u00f3n (De principatibus, XII). Eran aut\u00e9nticos empresarios: contaban con campamentos asentados en territorios que estaban bajo su control; en ellos acampaba la tropa y eran entrenados sus miembros; ten\u00edan agentes de venta y una industria de armas.<\/p>\n<p>Paulo Vitelli, un condotiero, fue contratado por la ciudad de Florencia para hacer la guerra a Pisa; por su negligencia, apat\u00eda o por haber mediado un cohecho, fracas\u00f3 en su intento.<\/p>\n<p>Maquiavelo, que estaba junto a \u00e9l en su car\u00e1cter de comisario de su ciudad, envi\u00f3 un informe a sus superiores; por virtud de \u00e9ste, Vitelli fue juzgado y ajusticiado (De principatibus, XII, 27 a 29).<\/p>\n<p>En la Edad Media, la ciudad de Florencia cont\u00f3 con los servicios de un condotiero ingl\u00e9s: John Hawkwood (1320\/1394); los italianos, entre ellos Maquiavelo, lo llamaban Giovanni Acuto, Auguto, Acut, Aucut o Aguto; lo califica de reputado en las armas (Istorie fiorentine, III, 19).<\/p>\n<p>Respecto de su actuaci\u00f3n, hace el siguiente comentario: \u201cquien no venci\u00f3 fue Giovanni Aucut, del cual, como no venci\u00f3, no pudo conocerse la lealtad; mas todos confesar\u00e1n que, de haber vencido, habr\u00edan quedado los florentinos a su discreci\u00f3n\u201d (De principatibus, XII, 24).<\/p>\n<p>A pesar de no haber triunfado, los florentinos, en agradecimiento, encargaron al pintor Paolo Uccello un fresco que lo representa; \u00e9ste se halla en la catedral de Florencia, entrando a la izquierda.<\/p>\n<p>Ese fresco, con mucha raz\u00f3n mereci\u00f3, al mismo tiempo, el elogio y la censura de Giorgio Vasari: \u201cser\u00eda perfecta si Paolo no hubiese hecho al caballo moviendo las patas de un solo lado, cosa que, naturalmente, no hacen los caballos, porque se caer\u00edan.<\/p>\n<p>Quiz\u00e1 cometi\u00f3 ese error porque no sab\u00eda montar ni estudi\u00f3 a los caballos como a los dem\u00e1s animales. El hecho es que la perspectiva de ese caballo, que es muy grande, es bell\u00edsima; y en el pedestal se lee &lt;&lt;Pauli Ucelli Opus&gt;&gt;\u201d (Vidas de los m\u00e1s excelentes pintores, escultores y arquitectos, Conaculta\/Oc\u00e9ano, p. 59). En Venecia y Padua hay esculturas excepcionales dedicadas a dos condotieros.<\/p>\n<p>La existencia y actuaci\u00f3n de los soldados de fortuna se ha presentado en diferentes pa\u00edses y culturas. Se les conoce como condotieros, mercenarios o samur\u00e1is; hay otros nombres. En el mundo moderno prestan servicios a todo tipo de Estado, sin importar ideolog\u00edas, religi\u00f3n u organizaci\u00f3n pol\u00edtica.<\/p>\n<p>En M\u00e9xico, todav\u00eda a principios del siglo XX exist\u00edan \u201cconductas\u201d que eran empresas que contaban con guardias armados, carros, mulas y caballos que se hac\u00edan cargo de transportar el metal extra\u00eddo de las minas o lingotes fundidos por las empresas mineras. En las novelas del siglo XIX se menciona su existencia.<\/p>\n<p>En la actualidad las conductas han sido sustituidas por los modernos servicios de seguridad privados, que funcionan por virtud de licencias que expide la autoridad y con base en contratos que celebran con particulares o con representantes del Estado.<\/p>\n<p>Recientemente, por un video, nos enteramos de que un capo cuenta con un ej\u00e9rcito particular; \u00e9ste, al parecer, est\u00e1 debidamente instruido, provisto de armas e implementos ofensivos y defensivos.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Proceceso A principios de julio de 1520, es decir, hace exactamente 500 a\u00f1os, Nicol\u00e1s Maquiavelo se hallaba en Lucca, la ciudad amurallada. Por su filiaci\u00f3n republicana hab\u00eda ca\u00eddo en desgracia ante los M\u00e9dicis, pr\u00edncipes de la ciudad de Florencia. Para sobrevivir aceptaba cualquier encomienda que le redituara alg\u00fan dinero. 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