{"id":16430,"date":"2020-08-24T16:30:55","date_gmt":"2020-08-24T22:30:55","guid":{"rendered":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/?p=16430"},"modified":"2020-08-24T16:30:55","modified_gmt":"2020-08-24T22:30:55","slug":"el-atardecer-de-un-escritor","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/?p=16430","title":{"rendered":"\u00abEl atardecer de un escritor\u00bb"},"content":{"rendered":"<p>El autor naci\u00f3 en Austria en febrero de 1942 producto de una violaci\u00f3n.<\/p>\n<p>Handke era el apellido que hubo de tomar de su padrastro. Llev\u00f3 a cabo trabajos de teatro, adem\u00e1s de cuento, novela y ensayo. De sus publicaciones se conocen: Los avispones, 1966; El buhonero, 1967; El miedo del portero ante el penal, 1970; Desgracia indeseada (Cr\u00f3nica de su madre), 1972; El momento de la sensaci\u00f3n verdadera, 1975; La mujer de la mano zurda, 1976; El peso del mundo, 1977; La tarde de un escritor, 1986 y La fatiga, 1989. En La tarde de un escritor, Peter Handke inicia el relato con un narrador en tercera persona que nos cuenta la historia de un escritor que ha<\/p>\n<p>EDUARDO CRUZ LA TARDE DE UN ESCRITOR Y UN S\u00cdMBOLO<\/p>\n<p>Handke, Peter. La tarde de un escritor, Alfaguara, M\u00e9xico, 1995, 125 pp. El autor naci\u00f3 en Austria en febrero de 1942 producto de una violaci\u00f3n. Handke era el apellido que hubo de tomar de su padrastro. Llev\u00f3 a cabo trabajos de teatro, adem\u00e1s de cuento, novela y ensayo.<\/p>\n<p>De sus publicaciones se conocen: Los avispones, 1966; El buhonero, 1967; El miedo del portero ante el penal, 1970; Desgracia indeseada (Cr\u00f3nica de su madre), 1972; El momento de la sensaci\u00f3n verdadera, 1975; La mujer de la mano zurda, 1976; El peso del mundo, 1977; La tarde de un escritor, 1986 y La fatiga, 1989.<\/p>\n<p>En La tarde de un escritor, Peter Handke inicia el relato con un narrador en tercera persona que nos cuenta la historia de un escritor que ha perdido el habla y ante su oficio se enfrenta al mundo y sus circunstancias.<\/p>\n<p>Su vida se hab\u00eda convertido en una constante lucha interna por revelarse a s\u00ed mismo como escritor. Los acontecimientos llegaban a nuestro personaje por medio de su imaginaci\u00f3n y de su audici\u00f3n.<\/p>\n<p>La p\u00e9rdida del habla no le representaba un problema para llevar a cabo su labor como escritor. Viv\u00eda ensimismado y concentrado; adem\u00e1s los acontecimientos externos son descritos por nuestro narrador en forma minuciosa y obsesiva, sin p\u00e9rdida m\u00ednima de detalle; es decir, cada objeto, cada lugar y cada parte de su entorno le hablaba a nuestro protagonista. Al hablar del espacio laboral del escritor se puede desprender la siguiente frase seg\u00fan nuestro narrador: \u201csu casa en la casa\u201d;<\/p>\n<p>1 que en el escritor pudiera significar que vuelca totalmente sus sentidos (excepto el del habla) al mundo circundante y, en otro momento, regresa de nueva cuenta a su mundo interno al momento de llegar a casa. Es un constante ir y venir entre el personaje yo-escritor y yo-mientorno-circunstancia. Pudiera entenderse tambi\u00e9n como yo-escritor, que me recluyo en mi interior al retirarme del mundo para regresar despu\u00e9s del yomi-entorno-circunstancia (o el mundo). Nuevamente me retiro de la pe-riferia y regreso a mi centro como yo-escritor.<\/p>\n<p>Es el narrador quien da cada descripci\u00f3n al entorno del escritor. Parece que el entorno es el que habla al personaje v\u00eda el narrador. Aunque el escritor viv\u00eda privado del habla y aislado, no lo era de s\u00ed mismo ni del mundo y sus circunstancias. La presencia de varios objetos en su casa, como el piano, el ajedrez, los jarrones, los libreros y las mesas, le produc\u00edan un extra\u00f1amiento que lo llevaba de nueva cuenta a su interior y le daban una sensaci\u00f3n de tranquilidad y de paz en forma ambivalente, adem\u00e1s de causarle 1 Peter Handke. La tarde de un escritor, desasosiego. Parad\u00f3jicamente, despu\u00e9s de tener esos momentos placenteros y de tranquilidad, la prolongaci\u00f3n del silencio le llenaba de ansiedad e incertidumbre, por lo que nuevamente su atenci\u00f3n se volv\u00eda al sonido de sus aparatos el\u00e9ctricos de limpieza.<\/p>\n<p>Existe, pues, una constante a lo largo del texto que pudiera hablar nuevamente de la presencia del escritor en la periferia y de regreso a su centro; esto da la imagen de la vida del escritor a manera de c\u00edrculos conc\u00e9ntricos: \u201cAl escritor le vino en ese momento a la mente una pel\u00edcula c\u00f3mica donde el h\u00e9roe, de tanto ir y venir en una larga espera ante un edificio, hab\u00eda cavado una fosa que al final s\u00f3lo sal\u00eda el sombrero&#8230;\u201d<\/p>\n<p>2 Se ven figuras circulares: la fosa y el sombrero; luego: \u201cEl jard\u00edn continuaba en un bosque situado dentro de un parque natural&#8230;\u201d,<\/p>\n<p>3 el jard\u00edn y el bosque como c\u00edrculos. Despu\u00e9s, \u201cUna vez m\u00e1s se dio la vuelta y mir\u00f3 la casa&#8230;\u201d,<\/p>\n<p>4 otro c\u00edrculo. Posteriormente, \u201cEn los per\u00edodos de ociosidad sol\u00eda, por regla general, ir paseando hasta el centro&#8230; se encaminaba normalmente hacia la periferia por su alejamiento y su soledad&#8230;\u201d.<\/p>\n<p>5 Al continuar con la narraci\u00f3n, nuevamente se encuentra otra menci\u00f3n a lo circular: \u201cdio un rodeo pasando por los jardines circundantes&#8230;\u201d<\/p>\n<p>6 Y as\u00ed, siguiendo la ruta, encontramos otros c\u00edrculos: \u201c&#8230; y tambi\u00e9n los jardines que se segu\u00edan pose\u00edan una forma y unas medidas parecidas, uno ten\u00eda la sensaci\u00f3n de moverse dentro de un complejo separado del resto del mundo, como una ciudad dentro de una ciudad, en la que uno se adentraba pasando de un jard\u00edn al otro&#8230;\u201d,<\/p>\n<p>7 y as\u00ed, en p\u00e1ginas subsecuentes, se suceden las im\u00e1genes de c\u00edrculos conc\u00e9ntricos. 2 Ibid., p. 24. 3 Ibid., p. 25. 4 Ibid., p. 25. 5 Ibid., p. 26. 6 Ibid., p. 36. 7 Ibid., p. 37. EN LA MIRA 279 Esta figura constante sugiere la idea de un mandala.<\/p>\n<p>Y hasta aqu\u00ed es posible aventurarse a hacer una interpretaci\u00f3n: este constante ir y venir de la periferia al centro en la vida del escritor, la presencia de jardines que en lo sucesivo seguir\u00e1n apareciendo en el texto, pudieran estar habl\u00e1ndonos, del trayecto que el escritor recorre para llegar al momento de la creaci\u00f3n en su oficio del escribir. \u00bfEn qu\u00e9 se sustenta esta idea? Se sabe que el mandala, adem\u00e1s de estar representado gr\u00e1ficamente por c\u00edrculos conc\u00e9ntricos y emblemas, esquemas espacio-temporales, significa la manifestaci\u00f3n espacial del mundo.<\/p>\n<p>Era utilizado para alcanzar ciertos estados de concentraci\u00f3n-contemplaci\u00f3n por medio de la meditaci\u00f3n en distintas tradiciones espirituales del Jap\u00f3n, el Tibet, y la India, \u201cEl mandala tambi\u00e9n representaba una imagen sint\u00e9tica que a la vez representaba una tendencia para superar las oposiciones de lo m\u00faltiple y lo uno, de lo compuesto y de lo integrado, de lo diferenciado y de lo indiferenciado, de lo exterior y de lo interior, de lo difuso y de lo concentrado&#8230;\u201d<\/p>\n<p>8 Hasta este momento pudiera estar representada la vida del escritor. Desde este punto de vista puede decirse que la intenci\u00f3n del escritor era la de llegar a ese momento de ecuanimidad y de agudeza sensorial con este ir y venir de la periferia al centro y de \u00e9ste a la periferia.<\/p>\n<p>En el texto se escucha la voz personal del protagonista llena de subjetividad y monoman\u00eda monotem\u00e1tica con ideas obsesivas en lo repetitivo por un redescubrimiento del yo y de mi entorno, para revelar lo que \u00e9ste dice al personaje. pasado y en ocasiones pareciera que se trata de un mon\u00f3logo interior, pero contado por un personaje fuera de la historia. Siempre est\u00e1 presente el narrador como un observador dando cuenta de lo observado. Las frases son cortas.<\/p>\n<p>El relato es presentado como un ensayo de enunciados y un ejercicio del escritor. La focalizaci\u00f3n siempre est\u00e1 puesta en el entorno del escritor; sin embargo, en otro momento se dirige a su interior, para tener una visi\u00f3n completa de la realidad. Es el espacio y los objetos los que est\u00e1n presentes, son los que le hablan al escritor.<\/p>\n<p>Bibliograf\u00eda<\/p>\n<p>CHEVALIER, Jean y Alain GHEERBRANT. Diccionario de s\u00edmbolos, Herder, Barcelona, 1992.<\/p>\n<p>HANDEK, Peter. La tarde de un escritor, Alfaguara, M\u00e9xico, 1995.<\/p>\n<p>TACCA, Oscar. Las voces de la novela, Gredos, Madrid, 1978.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>El autor naci\u00f3 en Austria en febrero de 1942 producto de una violaci\u00f3n. Handke era el apellido que hubo de tomar de su padrastro. Llev\u00f3 a cabo trabajos de teatro, adem\u00e1s de cuento, novela y ensayo. 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