{"id":16562,"date":"2020-09-04T10:08:42","date_gmt":"2020-09-04T16:08:42","guid":{"rendered":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/?p=16562"},"modified":"2020-09-04T10:08:42","modified_gmt":"2020-09-04T16:08:42","slug":"comentarios-al-banquete-de-platon-por-ernesto-crespo","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/?p=16562","title":{"rendered":"Comentarios al \u00abBanquete\u00bb de Plat\u00f3n por Ernesto Crespo"},"content":{"rendered":"<p>&nbsp;<\/p>\n<p>La trayectoria acad\u00e9mica de Emilio Crespo, fil\u00f3logo y ling\u00fcista de la Universidad Aut\u00f3noma de Madrid, es ampliamente reconocida en M\u00e9xico, pues desde hace muchos a\u00f1os ha sido un maestro especial para la UNAM. Sin embargo, vale la pena mencionar por lo menos de manera escueta una parte de su producci\u00f3n, la que corresponde a su larga experiencia de traductor y a su inter\u00e9s en la ense\u00f1anza de la lengua griega.<\/p>\n<p>Interesado siempre en la did\u00e1ctica de las lenguas cl\u00e1sicas public\u00f3, como coautor, la hoy c\u00e9lebre Sintaxis del griego cl\u00e1sico (Gredos, 2003), cuya descripci\u00f3n es actual, clara, completa y fundamental para la ense\u00f1anza del griego antiguo, mientras que su continuo ejercicio de traductor y corrector constante de sus propias traducciones lo llev\u00f3 a traducir la novela griega: Las Eti\u00f3picas o Te\u00e1genes y Cariclea (Gredos, 1979; Planeta-DeAgostini, 1998) y, al lado de M. Brioso, Longo, Dafnis y Cloe. Aquiles Tacio, Leucipa y Clitofonte. J\u00e1mblico, Babilon\u00edacas (Gredos, 1982). Sigui\u00f3 Plutarco, Vidas paralelas (Alejandro-C\u00e9sar, Pericles-Fabio M\u00e1ximo, Alcib\u00edades-Coriolamo (Barcelona, Bruguera, 1983, luego publicada en C\u00e1tedra, 1999), hasta llegar al verso, con su insuperable traducci\u00f3n en prosa de la Il\u00edada (Gredos, 1991; C\u00edrculo de Lectores, 1995; Planeta-DeAgostini, 1997), citada siempre en los \u00e1mbitos acad\u00e9micos latinoamericanos y europeos. Asimismo, ha sido coordinador de la Obras completas de Esquilo, S\u00f3focles y Eur\u00edpides, adem\u00e1s de Elementos antiguos y modernos en la prosodia hom\u00e9rica (volumen 7 de suplemento a Minos. Revista de Filol\u00f3gia Egea, Universidad de Salamanca, 1977).<\/p>\n<p>En El Banquete, de Plat\u00f3n, nos ofrece una introducci\u00f3n actualizada y pertinente, gracias a su brevedad, claridad y tono did\u00e1ctico, \u00fatil tanto para el estudiante de la tradici\u00f3n cl\u00e1sica como para el lector no especializado. El Banquete es una obra se\u00f1era de la literatura universal debido a su belleza literaria y a su densidad filos\u00f3fica. A pesar de que esta obra se disfruta desde la primera lectura, posee facetas tan variadas (filos\u00f3ficas, pol\u00edticas, literarias, antropol\u00f3gicas, religiosas, sexuales, etc.) que resulta muy \u00fatil, y muchas veces necesario, contar con un manual que d\u00e9 cuenta de las \u00faltimas interpretaciones sobre ella. Esto lo ha logrado el libro que ahora se rese\u00f1a. Su objetivo principal es poner al alcance del lector las herramientas fundamentales para leer y releer la obra con mayor gozo y conocimiento.<\/p>\n<p>Este libro consta de 10 cap\u00edtulos a trav\u00e9s de los cuales se hace un recorrido panor\u00e1mico por los principales aspectos internos y externos del di\u00e1logo, que van desde el t\u00edtulo y las fechas (dram\u00e1tica, de relato y de composici\u00f3n) hasta su tradici\u00f3n literaria; adem\u00e1s, tiene la virtud de estar profusamente ilustrada con pintura, cer\u00e1mica, escultura, plantas arquitect\u00f3nicas, dibujos, fotos y de incluir los siguientes ap\u00e9ndices: \u00cdndice nominal, Mapas, Glosario y Cronolog\u00eda; tambi\u00e9n presenta una bibliograf\u00eda general, pero selecta.<\/p>\n<p>La obra se abre con una introducci\u00f3n al di\u00e1logo donde se trata sint\u00e9ticamente temas generales como la instituci\u00f3n del simposio (la velada posterior a la cena) y su ambiente, asimismo, cuestiones t\u00e9cnicas como el sistema de citaci\u00f3n, fechas y transmisi\u00f3n. Despu\u00e9s de estas aclaraciones b\u00e1sicas, Crespo hace una par\u00e1frasis del Banquete complementada con la presentaci\u00f3n de los personajes y algunos comentarios (filol\u00f3gicos, hist\u00f3ricos, religiosos, culturales y filos\u00f3ficos); introduce, por ejemplo, breves se\u00f1alamientos de la descripci\u00f3n de S\u00f3crates en otras obras o s\u00edntesis de las ideas torales de cada discurso. Esta secci\u00f3n es de mediana extensi\u00f3n y tiene la ventaja de organizar y diferenciar los contenidos.<\/p>\n<p>\u00abEl simposio en la cultura griega cl\u00e1sica\u00bb analiza las diversas facetas extr\u00ednsecas de la obra: su significado y su papel en el mundo griego, tanto en sus dimensiones pol\u00edticas como religiosas y l\u00fadicas. Incluye tambi\u00e9n una breve exposici\u00f3n de su historia basada en fuentes literarias e iconogr\u00e1ficas acompa\u00f1ada de recomendaciones bibliogr\u00e1ficas; adem\u00e1s, los testimonios arqueol\u00f3gicos hacen posible la descripci\u00f3n de los comedores antiguos y la demostraci\u00f3n de un par de plantas arquitect\u00f3nicas y de una fotograf\u00eda; finalmente, el dibujo de una copa \u00e1tica sirve para entender los klinai (una suerte de divanes), su uso, su disposici\u00f3n y el papel de los asistentes al banquete. Prosigue el cap\u00edtulo con una narraci\u00f3n cronol\u00f3gica del desarrollo de un simposio: 1) Cena (deipnon o s\u00fdndeipnon), 2) Brindis y charla (symposion), 3) Cortejo festivo (komos). Se aclara que en la charla podr\u00eda darse la ocasi\u00f3n tanto de acertijos, adivinanzas, juegos, canciones, imitaciones, bromas, etc\u00e9tera, como del consejo pol\u00edtico, la audici\u00f3n de poes\u00eda o el discurso filos\u00f3fico.<\/p>\n<p>El autor de este manual nos informa de los variados tipos de banquetes: sacrificial (da\u00eds), militar (syssit\u00eda) y banquetes p\u00fablicos, es decir, fiestas oficiales y celebraciones para recibir a pol\u00edticos y embajadores extranjeros. No olvida tampoco la funci\u00f3n proped\u00e9utica de esta instituci\u00f3n, tanto en la tradici\u00f3n griega como en la Academia plat\u00f3nica.<\/p>\n<p>A continuaci\u00f3n, el apartado \u00abHomosexualidad masculina y pederastia en la Grecia Cl\u00e1sica\u00bb expone el sistema de valores (dependientes de la paideia) que los comensales del banquete plat\u00f3nico adoptaban: la m\u00e1s alta forma de amor era la relaci\u00f3n entre un adulto y un joven, mientras que la de hombre y mujer era considerada menor. Resulta muy interesante el elenco de las fuentes antiguas presentadas para conocer y explicar el fen\u00f3meno de \u00ablas cosas de Afrodita\u00bb (ta aphrodisia) en la praxis del hombre griego. No parece ser incompatible el amor homosexual y heterosexual puesto que el primer tipo de relaci\u00f3n era con una persona de la misma clase, mientras que la relaci\u00f3n con la mujer es m\u00e1s bien asim\u00e9trica; se diferencia la homosexualidad entre adultos y la pederastia, siendo esta \u00faltima una instituci\u00f3n social de car\u00e1cter proped\u00e9utico, pues el amante adulto educaba al joven; asimismo, explica los bien codificados y definidos papeles del amante (erast\u00e9s) y del amado (er\u00f3menos) y su correlaci\u00f3n con eros y phil\u00eda. En seguida, Crespo compone una sucinta cuantificaci\u00f3n de las representaciones gr\u00e1ficas en la cer\u00e1mica griega, describiendo los tipos m\u00e1s frecuentes (penetraci\u00f3n entre los muslos, anal, el obsequio de un animal que hace un adulto al joven). Adem\u00e1s, proporciona ejemplos en las fuentes literarias: fragmento 123 de P\u00edndaro (ed. Maehler), Defensa contra Sim\u00f3n de Lisias, Contra Timarco de Esquines, extrayendo de estos dos \u00faltimos los ordenamientos legales al respecto, a saber, que en Atenas era un delito la prostituci\u00f3n de los j\u00f3venes ciudadanos. El cap\u00edtulo se cierra con una recopilaci\u00f3n de las opiniones de S\u00f3crates y Plat\u00f3n sobre la pederastia (Lisis 206a; Fedro 250e; Leyes 636a-c, 836a-340e, 838e-839b, 839e-840b, 840d-e; Rep\u00fablica 329b-c).<\/p>\n<p>En el cap\u00edtulo subsecuente, \u00abFormas literarias y temas en el Banquete de Plat\u00f3n\u00bb, el autor se vale de las herramientas de la teor\u00eda literaria para analizar la obra: el g\u00e9nero dialog\u00edstico, en general (su origen, sus clases), y la versi\u00f3n plat\u00f3nica, en particular. El fil\u00f3logo y ling\u00fcista espa\u00f1ol explica la elecci\u00f3n del di\u00e1logo en la obra de Plat\u00f3n: era la mejor forma de estimular la reflexi\u00f3n viva; para aclarar la cuesti\u00f3n toma las exposiciones de autores antiguos como las de Proclo y las de los modernos como R. B. Rutherford, E. \u00c1, Ramos Jurado, E. A. Havelock, P. Friedl\u00e4nder, J. S. Lasso de la Vega y W. K. C. Guthrie. Discurre, incluso, sobre la relaci\u00f3n entre la obra escrita y la ense\u00f1anza oral del fil\u00f3sofo ateniense. Igualmente, analiza el subg\u00e9nero del \u00abdiscurso er\u00f3tico\u00bb (erotik\u00f3s logos): su origen en el s. vi, su historia, sus principales exponentes (los sofistas, Jenofonte, Dem\u00f3stenes, Temistio, M\u00e1ximo de Tiro) y, una vez aclaradas las peculiaridades del g\u00e9nero, Crespo muestra las principales caracter\u00edsticas del estilo plat\u00f3nico: su estructura, la caracterizaci\u00f3n de personajes y algunos contenidos para, as\u00ed, justipreciar el sistema de los discursos enfrentados en el marco de la dial\u00e9ctica. Respecto al papel del mito, el ling\u00fcista asevera:<\/p>\n<p>Una de las caracter\u00edsticas m\u00e1s notables del estilo plat\u00f3nico es la narraci\u00f3n de un mito en el final del di\u00e1logo o en pasajes que son especialmente importantes y explican una idea que no expresar\u00eda con justicia mediante el di\u00e1logo. As\u00ed, en pasajes culminantes de sus di\u00e1logos, el m\u00e9todo dial\u00e9ctico, el logos, cede su paso al mythos (p. 111).<\/p>\n<p>Crespo muestra que el fil\u00f3sofo caracteriza y selecciona a cada uno de sus personajes seg\u00fan su funci\u00f3n en el texto. Sobre la lengua y el estilo, por su parte, nos informa de la existencia de los siguientes registros: coloquial, semiliterario convencional, ret\u00f3rico, pat\u00e9tico, intelectual, legal, m\u00edtico narrativo, hist\u00f3rico, ceremonial y enf\u00e1tico. Respecto de nuestro di\u00e1logo, indica algunas particularidades como la imitaci\u00f3n del estilo gorgiano en el discurso de Agat\u00f3n o el estilo variado del de Diotima; se\u00f1ala, adem\u00e1s, que los oradores que participan en el di\u00e1logo est\u00e1n caracterizados con algunos rasgos ling\u00fc\u00edsticos propios, por ejemplo: aspectos ret\u00f3ricos para Fedro, abstractos para el cient\u00edfico Erix\u00edmaco, populares para el c\u00f3mico Arist\u00f3fanes y sof\u00edsticos para Agat\u00f3n, el tragedi\u00f3grafo.<\/p>\n<p>El traductor espa\u00f1ol clarifica el g\u00e9nero encomi\u00e1stico vali\u00e9ndose de la Ret\u00f3rica a Alejandro de Anax\u00edmenes de L\u00e1mpsaco, para despu\u00e9s entrar en la tem\u00e1tica amorosa, coincidiendo con F. M. Conrford en que: \u00abEl Banquete no se interesa por el amor heterosexual que produce la procreaci\u00f3n, sino por el erotismo susceptible de la sublimaci\u00f3n intelectual\u00bb (p. 117). El autor tambi\u00e9n dibuja un panorama del concepto de amor en la poes\u00eda que va desde el contraste entre humanidad y divinidad, propio de Homero, hasta la destructividad de la pasi\u00f3n en Eur\u00edpides, pasando por Arqu\u00edloco, Mimnermo, Teognis, Safo, Alceo, \u00cdbico y S\u00f3focles, sin olvidar su papel en la religiosidad de Hes\u00edodo, los \u00f3rficos y Emp\u00e9docles o en la obra de contempor\u00e1neos del pensador ateniense como Pr\u00f3dico de Ceos y Jenofonte.<\/p>\n<p>En el cap\u00edtulo sexto, \u00abInterpretaciones del Banquete\u00bb, el ling\u00fcista nos entera primero de las clasificaciones antiguas (Di\u00f3genes Laercio, Albino, J\u00e1mblico) y, siguiendo a Arist\u00f3teles, que consideraba el amor como el tema de nuestro texto, afirma que \u00abEl Banquete inaugura la concepci\u00f3n del amor como algo intelectual\u00bb (p. 124). Apoy\u00e1ndose en G. Vlastos y en G. M. A. Grube, Emilio Crespo afirma que el amor interpersonal no es considerado por el fil\u00f3sofo \u00e1tico: \u00abPlat\u00f3n no contempla el amor a personas completas con su porci\u00f3n de fealdad, sino s\u00f3lo a una versi\u00f3n abstracta de las personas consistente en un compendio de sus mejores cualidades\u00bb (p. 125); en el mismo sentido, cita a Octavio Paz, pues, en un breve aserto, sintetiza c\u00f3mo se debe interpretar el amor en Plat\u00f3n: \u00abEn realidad, para Plat\u00f3n el amor no es propiamente una relaci\u00f3n: es una aventura solitaria&#8230;\u00bb (p. 126); y, siguiendo los se\u00f1alamientos de M. Nussbaum sobre la posici\u00f3n excluyente entre la vida filos\u00f3fica y la vida pol\u00edtica encarnadas en los discursos de S\u00f3crates y Alcib\u00edades, piensa que en el primero se aspira a la contemplaci\u00f3n de la belleza absoluta, mientras en el segundo al goce de una pasi\u00f3n individual. La relaci\u00f3n entre filosof\u00eda y poes\u00eda, representada \u00e9sta por Agat\u00f3n y Arist\u00f3fanes, tambi\u00e9n queda clara gracias a la estructuraci\u00f3n ascendente de los discursos. Finalmente, se resume la interpretaci\u00f3n pedag\u00f3gica del fil\u00f3logo W. Jaeger, la psicol\u00f3gica del fil\u00f3sofo del derecho H. Kelsen y la \u00e9tico-sexual del antrop\u00f3logo M. Foucault.<\/p>\n<p>En el siguiente apartado, \u00abEl Banquete en el marco de los di\u00e1logos plat\u00f3nicos\u00bb, se interpreta la obra intertextualmente, destacando la concepci\u00f3n del amor en el Lisis, donde se intenta definir la amistad (phil\u00eda) y se desprende que el amor: \u00ab[&#8230;] no es un sentimiento puramente personal, sino un elemento para crear una comunidad humana germinal que no sea s\u00f3lo natural, sino espiritual y \u00e9tica, y que sirva para construir el Estado\u00bb (p. 137); tambi\u00e9n se revisan las opiniones de tal di\u00e1logo (213c-215c, 215c-216b y 221c-222d) que se retoman en El Banquete.<\/p>\n<p>Respecto al Fed\u00f3n, se se\u00f1ala la correlaci\u00f3n entre la inmortalidad del alma y el amor. En cuanto al Fedro, se aclaran los tipos de amor (racional e irracional), sus efectos, sus causas y sus fines, incluyendo el papel de la belleza como objeto del amor. Por \u00faltimo, se confronta el concepto de la inmortalidad del alma en el Timeo, el Fed\u00f3n y el Fedro.<\/p>\n<p>En \u00abOtros Banquetes en la literatura del siglo IV y posteriores\u00bb, el autor se ocupa de Jenofonte, cuyo prop\u00f3sito \u00abes describir c\u00f3mo se alcanza la kalokagath\u00eda, que en su concepci\u00f3n es la belleza moral y su manifestaci\u00f3n externa en la belleza f\u00edsica\u00bb (p. 164); asimismo, se ofrece un resumen y se problematiza la cronolog\u00eda relativa de los dos Banquetes. Sobre el Banquete de los siete sabios y Los di\u00e1logos de banquete de Plutarco se hace una somera presentaci\u00f3n y se enumeran los contenidos; se mencionan incluso El Banquete o Los L\u00e1pitas de Luciano de Samosata, El banquete de los eruditos de Ateneo, El banquete del Obispo Metodio, Banquete o Saturnales del Emperador Juliano y las obras latinas (Satiric\u00f3n de Petronio, Saturnales de Macrobio); se concluye con una nota sobre el resurgimiento del inter\u00e9s por este g\u00e9nero durante el Renacimiento.<\/p>\n<p>El pen\u00faltimo cap\u00edtulo, \u00abOtras obras sobre el amor en las artes del siglo IV y posteriores\u00bb, repasa aspectos de la tradici\u00f3n posterior a Plat\u00f3n: Virgilio, Aquiles Tacio y Petrarca. En El Di\u00e1logo sobre el amor de Plutarco es evidente el debate de la superioridad entre el amor homosexual y el heterosexual; sobre el mismo asunto se revisa a Luciano (Amores), Aquiles Tacio (Las aventuras de Leucipa y Clitofonte, II, 35-38), la Antolog\u00eda griega (V.19.208, 277, 278; XII.41, 86, 245) y Plotino (Eneada III, 5).<\/p>\n<p>En cuanto a la oposici\u00f3n entre amor carnal y espiritual, Crespo la ejemplifica con Apuleyo (El asno de oro, con el mito de Eros y Psique IV.28-VI.24) y con R. Wagner (Tannh\u00e4user, donde el h\u00e9roe tiene que elegir entre el amor de Venus y Elizabeth).<\/p>\n<p>En la conclusi\u00f3n, \u00abConceptos sobre el amor en la cultura occidental\u00bb, el fil\u00f3logo enumera cuatro teor\u00edas del amor en Occidente: la plat\u00f3nica, la cristiana, la cort\u00e9s y la psicoanal\u00edtica, comparando brevemente entre las concepciones plat\u00f3nica y cristiana, siguiendo los se\u00f1alamientos de A. Nygren, a saber, de que la primera se centra en el amor del hombre por el bien, la segunda en el amor del bien hacia el hombre. Termina la obra record\u00e1ndonos que el tema del Banquete sigue vivo hoy.<\/p>\n<p>Con esta obra introductoria, Emilio Crespo nos recuerda que \u00abEl Banquete [&#8230; ] es un libro que invita a desarrollar las potencialidades humanas. Seg\u00fan S\u00f3crates, el hombre logra acceder mediante el amor a experiencias cada vez m\u00e1s sublimes. As\u00ed, el amor es el impulso innato que mueve al hombre hacia la felicidad, el bien y la belleza. La idea de que la persona puede desarrollar sus capacidades es el fundamento de la cultura. Por tanto, esta obra figura en la base del posterior humanismo\u00bb (p. 14); El Banquete, de Plat\u00f3n es, en conclusi\u00f3n, una herramienta \u00fatil, conveniente y provechosa que nos invita a leer o releer la obra plat\u00f3nica con un mayor conocimiento de los diversos aspectos que le son propios.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>&nbsp; La trayectoria acad\u00e9mica de Emilio Crespo, fil\u00f3logo y ling\u00fcista de la Universidad Aut\u00f3noma de Madrid, es ampliamente reconocida en M\u00e9xico, pues desde hace muchos a\u00f1os ha sido un maestro especial para la UNAM. 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