{"id":16940,"date":"2020-09-27T08:07:27","date_gmt":"2020-09-27T14:07:27","guid":{"rendered":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/?p=16940"},"modified":"2020-09-27T08:07:27","modified_gmt":"2020-09-27T14:07:27","slug":"la-moral-del-testigo","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/?p=16940","title":{"rendered":"\u00abLa moral del testigo\u00bb"},"content":{"rendered":"<p>Exc\u00e9ntricos y necesarios: La moral del testigo, de Carlos Piera<\/p>\n<p>Jos\u00e9 Mar\u00eda Espinasa &#8211;<\/p>\n<p>La Jornada Semanal<\/p>\n<p>Invitaci\u00f3n a leer la obra de Carlos Piera (Madrid, 1942), un escritor muy poco conocido en M\u00e9xico, cuyos ensayos est\u00e1n escritos en un tono serio y \u201cbien informado, pero sin hacer sentir el peso del conocedor en asuntos muy especializados, lleno de expresiones coloquiales y sentido del humor, dubitativo y muy diverso\u201d.<br \/>\nEn los d\u00edas previos a la cuarentena encontr\u00e9 un libro que lleva el t\u00edtulo que encabeza esta nota. Su autor es Carlos Piera, poeta espa\u00f1ol, del que no hab\u00eda le\u00eddo nada, salvo el notable pr\u00f3logo que antecede a Los ojos del d\u00eda, la antolog\u00eda de poes\u00eda de Tom\u00e1s Segovia que hace ya casi dos d\u00e9cadas public\u00f3 Galaxia Gutenberg. Me llam\u00f3 la atenci\u00f3n del t\u00edtulo, enormemente sugerente, y que aspiro un d\u00eda a usar para uno de mis libros de ensayos (aunque en realidad ser\u00eda ideal para una novela polic\u00edaca) y luego pens\u00e9 en su autor, a quien hab\u00eda apenas encontrado unos minutos en una visita a Tom\u00e1s Segovia en un hospital de Madrid, creo que por una de sus operaciones de coraz\u00f3n.<\/p>\n<p>Apenas lo recuerdo, pero s\u00ed que Segovia me hab\u00eda recomendado la lectura de sus libros, mismos que no hab\u00eda podido encontrar ni en librer\u00edas de Espa\u00f1a ni de M\u00e9xico. El pr\u00f3logo mencionado, sin embargo, no me hab\u00eda permitido siquiera adivinar el tono de este volumen, que estaba all\u00ed, escondido en una estanter\u00eda de la librer\u00eda El S\u00f3tano reclamando mi atenci\u00f3n. En el librero: no en la mesa de novedades \u2013la edici\u00f3n es de 2012 y es muy dif\u00edcil adivinar cu\u00e1ndo, c\u00f3mo y en qu\u00e9 circunstancias lleg\u00f3 a las librer\u00edas mexicanas\u2013, aunque el t\u00edtulo le daba una actualidad enorme en tiempos de pandemia. Luego todo fue sorpresa: primero caer en cuenta de su edad; nacido en 1942, se acerca ya a los ochenta a\u00f1os, pues el natural mecanismo de la memoria me hac\u00eda recordarlo como lo hab\u00eda visto fugazmente; segundo, la brevedad de su obra ensay\u00edstica (adem\u00e1s de \u00e9ste, un par m\u00e1s); tercero, los temas que toca, algunos muy abstrusos, como el aporte te\u00f3rico a la ling\u00fc\u00edstica de Chomsky, y tercero, lo m\u00e1s importante, el tono. Serio y bien informado, pero sin hacer sentir el peso del conocedor en asuntos muy especializados, lleno de expresiones coloquiales y sentido del humor, dubitativo y muy diverso \u2013baste mencionar que la figura m\u00e1s presente a lo largo de los ensayos (eso que ahora se llama transversalidad) es Simone Weil, quien abre el libro y se mantiene presente a todo lo largo de sus p\u00e1ginas. El arco que va de ella a Chomsky es de por s\u00ed expresivo.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>El ensayo como conversaci\u00f3n<\/p>\n<p>Las sorpresas tambi\u00e9n son anecd\u00f3ticas: con s\u00f3lidos estudios acad\u00e9micos en diferentes universidades del mundo tiene, por ejemplo, una tesis in\u00e9dita sobre m\u00e9trica (a m\u00ed gustar\u00eda public\u00e1rsela), asunto del que la mayor\u00eda de los poetas contempor\u00e1neos no se ocupa. Y tambi\u00e9n su pertenencia a un grupo de escritores extra\u00f1os en los a\u00f1os sesenta, hoy definitivamente raros, exc\u00e9ntricos pero necesarios, entre los que se cuentan Agust\u00edn Garc\u00eda Calvo y Rafael S\u00e1nchez Ferlosio, as\u00ed como un \u2013para m\u00ed desconocido\u2013 personaje, V\u00edctor S\u00e1nchez de Zavala. Tambi\u00e9n un par de textos sobre el importante pensador que contribuy\u00f3 a la riqueza conceptual de la filosof\u00eda que acompa\u00f1\u00f3 a la transici\u00f3n espa\u00f1ola, Manuel Sacrist\u00e1n, a quien se conoce poco (pero se conoce) en M\u00e9xico. Dicho de otra manera, con la excepci\u00f3n de Weil y Segovia, yo no s\u00f3lo<br \/>\ndesconoc\u00eda su obra sino en buena medida sobre lo que ella versaba, sus temas y autores.<\/p>\n<p>Volvamos al tono de Carlos Piera. La idea del ensayo como conversaci\u00f3n est\u00e1 muy presente, tambi\u00e9n lo est\u00e1 la puesta en duda de lo que se dice y el escepticismo sobre c\u00f3mo se dice, que no pocas veces esconde lo que realmente significa, todo ello con un notable rigor conceptual. Sus ensayos son en cierta forma escolios, por eso el t\u00edtulo es, adem\u00e1s de sugerente, preciso: la moral es una anotaci\u00f3n al margen. Su filiaci\u00f3n, sin embargo, m\u00e1s que con la ilustraci\u00f3n y los moralistas del xviii es con el romanticismo, suponiendo que no sean parte de lo mismo. Pero, como el lector adivinar\u00e1, dado que prologa a Segovia, Piera es tambi\u00e9n un poeta. Sus libros en este g\u00e9nero son tambi\u00e9n inencontrables y el precio en Amazon descabellado (si alg\u00fan hipot\u00e9tico lector mexicano los tiene, ojal\u00e1 me dejara sacar una fotocopia), pero la web ofrece la posibilidad de conocer algunos de ellos y parece muy bueno. Este extra\u00f1o escoliasta es, pues, una asignatura pendiente para el lector mexicano.<\/p>\n<p>Un \u00faltimo se\u00f1alamiento. Piera parece \u2013en La moral del testigo\u2013 particularmente dotado para la pol\u00e9mica, pero sufre el problema de tener una pegada tan contundente que hace que la pelea sea muy breve, y los aficionados al box saben que ese tipo de peleadores no funcionan para la taquilla.<\/p>\n<p>Hablando de taquilla: se reflexiona mucho sobre c\u00f3mo regresar\u00e1 el sector cultural despu\u00e9s de la pandemia y la opini\u00f3n generalizada es que lo har\u00e1 en quiebra t\u00e9cnica. En el mundo del libro a lo largo de estos cuatro meses (y lo que falte) ha habido muchas estrategias para tratar de rescatar lo perdido, pero, desde mi punto de vista, la mayor\u00eda equivocadas: se pide una y otra vez al Estado el rescate de una industria que lleva treinta a\u00f1os haciendo mal las cosas, y no se piensa, en cambio, en corregirlas. Las librer\u00edas se dedicaron a bloquear a las nuevas editoriales: no se recib\u00eda su material, si se recib\u00eda no lo exhib\u00edan y si se vend\u00eda hac\u00edan lo posible por no pagar. Las editoriales grandes, en lugar de ampliar su p\u00fablico, le disputaban a las peque\u00f1as el suyo, quit\u00e1ndole autores, ocupando los pocos espacios de coedici\u00f3n y mezclando pol\u00edticas de altos precios con campa\u00f1as de descuento. Una pol\u00edtica equivocada, tan arraigada que no admiten que sea err\u00f3nea, tarde o temprano colapsar\u00eda. Vean por ejemplo el asunto de los precios: Mercado Libre vende los t\u00edtulos casi a un triple de su valor comercial y, como Amazon, apuesta por un comprador obligado (por estudios, por trabajo), no por uno que tenga el gusto de leer. Lo curioso es que otra vez son las microeditoriales las que mantendr\u00e1n la bibliodiversidad.<br \/>\nY as\u00ed, como en este caso con Antonio Machado Libros, sello editorial que publica La moral del testigo, ser\u00e1 posible llevarse una deslumbrante sorpresa con el hallazgo.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Exc\u00e9ntricos y necesarios: La moral del testigo, de Carlos Piera Jos\u00e9 Mar\u00eda Espinasa &#8211; La Jornada Semanal Invitaci\u00f3n a leer la obra de Carlos Piera (Madrid, 1942), un escritor muy poco conocido en M\u00e9xico, cuyos ensayos est\u00e1n escritos en un tono serio y \u201cbien informado, pero sin hacer sentir el peso del conocedor en asuntos [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":249,"featured_media":16941,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[26],"tags":[],"class_list":["post-16940","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-mundo"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/16940","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/249"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=16940"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/16940\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":16942,"href":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/16940\/revisions\/16942"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/media\/16941"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=16940"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=16940"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=16940"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}