{"id":17304,"date":"2020-10-12T05:39:47","date_gmt":"2020-10-12T11:39:47","guid":{"rendered":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/?p=17304"},"modified":"2020-10-12T05:39:47","modified_gmt":"2020-10-12T11:39:47","slug":"cristobal-colon","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/?p=17304","title":{"rendered":"Crist\u00f3bal Col\u00f3n"},"content":{"rendered":"<p>Crist\u00f3bal Col\u00f3n<br \/>\n(Crist\u00f3foro Colombo; G\u00e9nova?, 1451 &#8211; Valladolid, 1506) .<\/p>\n<p>El origen de este navegante, probablemente italiano, est\u00e1 envuelto en el misterio por obra de \u00e9l mismo y de su primer bi\u00f3grafo, su hijo Hernando Col\u00f3n. Parece ser que Crist\u00f3bal Col\u00f3n empez\u00f3 como artesano y comerciante modesto y que tom\u00f3 contacto con el mar a trav\u00e9s de la navegaci\u00f3n de cabotaje con fines mercantiles.<\/p>\n<p>En 1476 naufrag\u00f3 la flota genovesa en la que viajaba, al ser atacada por corsarios franceses cerca del cabo de San Vicente (Portugal); desde entonces Col\u00f3n se estableci\u00f3 en Lisboa como agente comercial de la casa Centurione, para la que realiz\u00f3 viajes a Madeira, Guinea, Inglaterra e incluso Islandia (1477).<\/p>\n<p>Luego se dedic\u00f3 a hacer mapas y a adquirir una formaci\u00f3n autodidacta: aprendi\u00f3 las lenguas cl\u00e1sicas, que le permitieron leer los tratados geogr\u00e1ficos antiguos (teniendo as\u00ed conocimiento de la esfericidad de la Tierra, defendida por Arist\u00f3teles o Ptolomeo y com\u00fanmente aceptada entre los estudiosos del siglo XV), y empez\u00f3 a tomar contacto con los grandes ge\u00f3grafos de la \u00e9poca (como el florentino Toscanelli).<\/p>\n<p>Una idea audaz y equivocada<\/p>\n<p>De unos y otros lleg\u00f3 a Crist\u00f3bal Col\u00f3n la idea de que, siendo la Tierra esf\u00e9rica, la costa oriental de Asia podr\u00eda alcanzarse f\u00e1cilmente navegando hacia el oeste. Una serie de c\u00e1lculos err\u00f3neos le hab\u00edan hecho subestimar el per\u00edmetro terrestre y le llevaron a suponer, en consecuencia, que Jap\u00f3n se hallaba a 2.400 millas marinas de Canarias, distancia que, en realidad, es la que separa las Antillas del archipi\u00e9lago canario.<\/p>\n<p>Por otra parte, algunos marineros portugueses versados en la navegaci\u00f3n atl\u00e1ntica le informaron seguramente de la existencia de islas que permitir\u00edan hacer escala en la navegaci\u00f3n transoce\u00e1nica; e incluso es posible que, como aseguran teor\u00edas menos contrastadas, tuviera noticia de la existencia de tierras por explorar al otro lado del Oc\u00e9ano, procedentes de marinos portugueses o n\u00f3rdicos (o de los papeles de su propio suegro, colonizador de Madeira). En cualquier caso, hacia 1480 Col\u00f3n estaba decidido a acometer la empresa de abrir una ruta naval hacia Asia por el oeste, basado en la acertada hip\u00f3tesis de que la Tierra era redonda, y en el doble error de suponerla m\u00e1s peque\u00f1a de lo que es y de ignorar la existencia del continente americano, que se interpon\u00eda en la ruta proyectada.<\/p>\n<p>Los viajes de Col\u00f3n<\/p>\n<p>El inter\u00e9s econ\u00f3mico del proyecto era indudable en aquella \u00e9poca, ya que el comercio europeo con Extremo Oriente, basado en la importaci\u00f3n de especias y productos de lujo, era extremadamente lucrativo; dicho comercio se realizaba por tierra a trav\u00e9s de Oriente Medio, controlado por los \u00e1rabes. Los portugueses llevaban a\u00f1os intentando abrir una ruta mar\u00edtima a la India bordeando la costa africana, empresa que culminar\u00eda Vasco Da Gama en 1498.<\/p>\n<p>\u00abEl descubrimiento de Am\u00e9rica\u00bb<\/p>\n<p>Col\u00f3n ofreci\u00f3 su proyecto al rey Juan II de Portugal, quien lo someti\u00f3 al examen de un comit\u00e9 de expertos. Aunque termin\u00f3 rechazando la propuesta, el monarca portugu\u00e9s puso previamente como condici\u00f3n que no se zarpase desde las Canarias, pues, en caso de que el viaje tuviera \u00e9xito, la Corona de Castilla podr\u00eda reclamar las tierras conquistadas en virtud del Tratado de Alca\u00e7obas. Col\u00f3n encontr\u00f3 demasiado arriesgado partir de Madeira (s\u00f3lo confiaba en los c\u00e1lculos que hab\u00eda trazado desde las Canarias) y prob\u00f3 suerte en Espa\u00f1a con el duque de Medina Sidonia y con los Reyes Cat\u00f3licos, que rechazaron su propuesta por considerarla inviable y por las desmedidas pretensiones de Col\u00f3n.<\/p>\n<p>Finalmente, la reina Isabel la Cat\u00f3lica aprob\u00f3 el proyecto de Col\u00f3n por mediaci\u00f3n del tesorero del rey, Luis de Sant\u00e1ngel, a ra\u00edz de la toma de Granada, que pon\u00eda fin a la reconquista cristiana de la Pen\u00ednsula frente al Islam (1492). La reina firm\u00f3 las llamadas Capitulaciones de Santa Fe, por las que conced\u00eda a Col\u00f3n una serie de privilegios como contrapartida a su arriesgada empresa. Obtenida la financiaci\u00f3n necesaria, y contando con la inestimable ayuda de Mart\u00edn Alonso Pinz\u00f3n, Col\u00f3n arm\u00f3 una flotilla de tres carabelas (la Pinta, la Ni\u00f1a y la Santa Mar\u00eda) con las que parti\u00f3 del puerto de Palos (Huelva) el 3 de agosto de 1492.<\/p>\n<p>El descubrimiento de Am\u00e9rica (cuadro de Di\u00f3scoro Puebla, c. 1862)<\/p>\n<p>Col\u00f3n naveg\u00f3 hasta Canarias y luego hacia el oeste, alcanzando la isla de Guanahan\u00ed (San Salvador, en las Bahamas) el 12 de octubre de 1492. Por primera vez (si se prescinde de la gesta sin consecuencias de los vikingos) un grupo de europeos pisaba tierras americanas, aunque ni Col\u00f3n ni sus tripulantes eran conscientes de ello. En aquel viaje descubri\u00f3 tambi\u00e9n Cuba y La Espa\u00f1ola (Santo Domingo), e incluso construy\u00f3 all\u00ed un primer establecimiento espa\u00f1ol con los restos del naufragio de la Santa Mar\u00eda (el fuerte La Navidad). Persuadido de que hab\u00eda alcanzado las costas asi\u00e1ticas, regres\u00f3 a Espa\u00f1a con las dos naves restantes en 1493.<\/p>\n<p>Col\u00f3n realiz\u00f3 tres viajes m\u00e1s para continuar la exploraci\u00f3n de aquellas tierras. En el segundo (1493-1496) toc\u00f3 Cuba, Jamaica y Puerto Rico y fund\u00f3 la ciudad de La Isabela; pero hubo de regresar a Espa\u00f1a para hacer frente a las acusaciones surgidas del descontento por su forma de gobernar La Espa\u00f1ola. En el tercer viaje (1498-1500) descubri\u00f3 Trinidad y toc\u00f3 tierra firme en la desembocadura del Orinoco; pero la sublevaci\u00f3n de los colonos de La Espa\u00f1ola forz\u00f3 su destituci\u00f3n como gobernador y su env\u00edo como prisionero a Espa\u00f1a.<\/p>\n<p>Tras ser juzgado y rehabilitado, se revisaron sus privilegios (quedando excluido el poder virreinal) y emprendi\u00f3 un cuarto viaje (1502) con prohibici\u00f3n de acercarse a La Espa\u00f1ola; recorri\u00f3 la costa centroamericana de Honduras, Nicaragua, Costa Rica y Panam\u00e1. Regres\u00f3 a Espa\u00f1a en 1504 y pas\u00f3 el resto de su vida intentando conseguir mercedes reales para s\u00ed mismo y para sus descendientes, pues el rey Fernando el Cat\u00f3lico intentaba recortar los privilegios concedidos ante las proporciones que iba tomando el descubrimiento y la inconveniencia de dejar a un advenedizo como \u00fanico se\u00f1or de las Indias.<\/p>\n<p>Col\u00f3n hab\u00eda descubierto Am\u00e9rica fortuitamente como consecuencia de su intuici\u00f3n y de su fuerza de voluntad. Aunque fracas\u00f3 en su idea original de abrir una nueva ruta comercial entre Europa y Asia, abri\u00f3 algo m\u00e1s importante: un \u00abNuevo Mundo\u00bb que, en los a\u00f1os siguientes, ser\u00eda explorado por navegantes, misioneros y soldados de Espa\u00f1a y Portugal, incorporando un vasto territorio a la civilizaci\u00f3n occidental y modificando profundamente las condiciones pol\u00edticas y econ\u00f3micas del Viejo Continente.<\/p>\n<p>De Am\u00e9rico Vespucio procede el sonoro nombre con que se bautiz\u00f3 al Nuevo Mundo; no es extra\u00f1o que una etimolog\u00eda popular (falsa porque Col\u00f3n es una castellanizaci\u00f3n de su apellido italiano) hiciese derivar del nombre del descubridor t\u00e9rminos nada prestigiosos, como colonialismo o colonizar. El descubrimiento de Am\u00e9rica fue, en efecto, el pistoletazo de salida de la colonizaci\u00f3n europea del continente, empresa en la que se dieron cita el hero\u00edsmo y la barbarie, el prop\u00f3sito evangelizador y la explotaci\u00f3n o exterminio de los ind\u00edgenas, el ideal imperial y la sed de oro y poder.<\/p>\n<p>Pioneros de este proceso, que ocupar\u00eda todo el siglo XVI y al que pronto se sumar\u00edan otras potencias europeas, fueron los llamados conquistadores, como Hern\u00e1n Cort\u00e9s (M\u00e9xico), Francisco Pizarro y Diego de Almagro (Per\u00fa) o Pedro de Valdivia (Chile), entre otros muchos. Aunque los vikingos hab\u00edan llegado a Am\u00e9rica del Norte unos quinientos a\u00f1os antes (expedici\u00f3n de Leif Ericson), no hab\u00edan dejado establecimientos permanentes ni hab\u00edan hecho circular la noticia del descubrimiento, quedando \u00e9ste, por tanto, sin consecuencias hasta tiempos de Col\u00f3n.<\/p>\n<p>.<\/p>\n<p>C\u00f3mo citar este art\u00edculo:<br \/>\nRuiza, M., Fern\u00e1ndez, T. y Tamaro, E. (2004). Biografia de Crist\u00f3bal Col\u00f3n. En Biograf\u00edas y Vidas. La enciclopedia biogr\u00e1fica en l\u00ednea. Barcelona (Espa\u00f1a).\u00a0 .<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Crist\u00f3bal Col\u00f3n (Crist\u00f3foro Colombo; G\u00e9nova?, 1451 &#8211; Valladolid, 1506) . El origen de este navegante, probablemente italiano, est\u00e1 envuelto en el misterio por obra de \u00e9l mismo y de su primer bi\u00f3grafo, su hijo Hernando Col\u00f3n. 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