{"id":17310,"date":"2020-10-12T05:52:24","date_gmt":"2020-10-12T11:52:24","guid":{"rendered":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/?p=17310"},"modified":"2020-10-12T05:53:44","modified_gmt":"2020-10-12T11:53:44","slug":"17310","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/?p=17310","title":{"rendered":"El Machismo y La Misoginia en El Prado"},"content":{"rendered":"<p>Expone el Museo del Prado la crudeza de la misoginia y el machismo del siglo XIX<\/p>\n<p>Invitadas recorre los papeles que asignaron a la mujer los pintores espa\u00f1oles en el arte oficial del siglo XIX \/\/ Expresan un tiempo y una sociedad ya periclitados, apunt\u00f3 Miguel Falomir, director del recinto<\/p>\n<p>Armando G. Tejeda<\/p>\n<p>La Jornada<\/p>\n<p>Madrid.<\/p>\n<p>En la historia del arte la mujer ha sido sistem\u00e1ticamente olvidada y maltratada. El siglo XIX es un fiel reflejo de ese machismo ancestral, de esa visi\u00f3n mis\u00f3gina que convert\u00eda a la mujer en bestia humana, como alegor\u00eda de todos los vicios o en un ser fr\u00e1gil, incapaz de valerse por s\u00ed mismo.<\/p>\n<p>El Museo del Prado, que lleva varios a\u00f1os profundizando en esta anomal\u00eda, present\u00f3 la exposici\u00f3n Invitadas: fragmentos sobre mujeres, ideolog\u00eda y artes pl\u00e1sticas en Espa\u00f1a (1833-1931), que recorre los papeles que le asignaron los artistas en el siglo XIX, que fue, a su vez, el pr\u00f3logo de las grandes vanguardias del siglo XX.<\/p>\n<p>Ese recinto lleva a\u00f1os intentando rescatar de su acervo y de las colecciones internacionales las obras art\u00edsticas de mujeres a lo largo de la historia. Algo ha hecho, como la recuperaci\u00f3n de artistas condenadas desde hace d\u00e9cadas al olvido, como Sonofisba Anguisola y Lavinia Fontana, pero tambi\u00e9n ha revisado los an\u00e1lisis y las perspectivas de algunas obras cruciales de la colecci\u00f3n, sobre todo las que hacen referencia a figuras mitol\u00f3gicas y que resultan en ocasiones violentas sobre la perspectiva actual en torno a la mujer.<\/p>\n<p>De esos dilemas, arraigados desde hace tiempo en los responsables del museo, naci\u00f3 la idea de recorrer el siglo XIX, uno de los m\u00e1s creativos y singulares, que adem\u00e1s sirvi\u00f3 de parteaguas para las vanguardias, pero a trav\u00e9s de la visi\u00f3n de la mujer.<\/p>\n<p>Esa historia de misoginia y machismo, pero tambi\u00e9n de violencia, muerte, desgarro y admiraci\u00f3n, se recorre a trav\u00e9s de 130 obras, divididas en 17 secciones, que en conjunto forman una reflexi\u00f3n sobre el modo en que los poderes establecidos defendieron y propagaron el papel de la mujer en la sociedad por medio de las artes visuales, desde el reinado de Isabel II hasta el de su nieto Alfonso XIII.<\/p>\n<p>Uno de los mayores atractivos de la exposici\u00f3n radica en no haber acudido a la periferia, sino al arte oficial de la \u00e9poca. Es posible que alguna de estas obras sorprenda a una sensibilidad contempor\u00e1nea, pero lo har\u00e1 no por su excentricidad o malditismo, sino por ser expresi\u00f3n de un tiempo y una sociedad ya periclitados, explic\u00f3 durante la presentaci\u00f3n Miguel Falomir, director del Museo Nacional del Prado.<\/p>\n<p>La mayor parte de las obras forman parte del acervo de la pinacoteca espa\u00f1ola, pero tambi\u00e9n hay algunos pr\u00e9stamos, con el af\u00e1n de hacer un relato cronol\u00f3gico que va desde los tiempos de Rosario Weiss (1814-1843) hasta los de Elena Brockmann (1867-1946), y as\u00ed ordenar en dos partes articuladas distintos fragmentos tem\u00e1ticos. En la primera se ilustra el respaldo oficial que recibieron aquellas im\u00e1genes de la mujer que se plegaban al ideal burgu\u00e9s.<\/p>\n<p>El Estado legitim\u00f3 estas obras mediante encargos, premios o adquisiciones, y fueron aceptadas como valiosas muestras de la madurez de sus autores, al tiempo que se rechazaban todas aquellas que se opon\u00edan a ese imaginario.<\/p>\n<p>En la segunda se abordan aspectos centrales de las carreras de las mujeres artistas, cuyo desarrollo estuvo determinado por el pensamiento predominante en su \u00e9poca, que dise\u00f1\u00f3 su formaci\u00f3n, participaci\u00f3n en la escena art\u00edstica y reconocimiento p\u00fablico.<\/p>\n<p>Una discusi\u00f3n oportuna<\/p>\n<p>Al ser cuestionado sobre el retraso del Museo del Prado para asumir el machismo en la historia del arte y en el de su colecci\u00f3n, Falomir explic\u00f3: Siempre se nos acusa de ser un poco machistas, como si fu\u00e9ramos los \u00fanicos, y en este pa\u00eds lo ha sido todo el mundo. Puedo decir que llevo tres a\u00f1os para intentar cambiar eso como director. \u00bfHay alg\u00fan otro museo que pueda decir que en tres a\u00f1os se hayan hecho tantas cosas (con relaci\u00f3n a la mujer)? Es una exposici\u00f3n necesaria.<\/p>\n<p>Carlos G. Navarro, curador de la muestra, explic\u00f3 que \u201cesta exposici\u00f3n no llega tarde, al rev\u00e9s, llega en el momento en que ten\u00eda que llegar y como consecuencia l\u00f3gica del trabajo del museo desde hace unos a\u00f1os.<\/p>\n<p>El Prado ha sido heredero directo de esas adquisiciones. No ser\u00e1 f\u00e1cil para los espectadores, porque algunas son violentas para la mirada, aunque pasaron sin pol\u00e9mica en el siglo XIX.<\/p>\n<p>Entre las obras que cit\u00f3 el curador que pueden resultar violentas a la mirada actual se encuentran piezas de Antonio Fillol, como La bestia humana, donde una mujer llora desconsolada ante la indiferente mirada de la persona que ha pagado por sus servicios sexuales, o La rebelde, una muchacha gitana expulsada del poblado. Adem\u00e1s, profundiz\u00f3 en las condiciones injustas y desiguales con las que trabajaban las mujeres artistas en esa \u00e9poca.<\/p>\n<p>La exposici\u00f3n se podr\u00e1 ver hasta el pr\u00f3ximo 14 de marzo.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Expone el Museo del Prado la crudeza de la misoginia y el machismo del siglo XIX Invitadas recorre los papeles que asignaron a la mujer los pintores espa\u00f1oles en el arte oficial del siglo XIX \/\/ Expresan un tiempo y una sociedad ya periclitados, apunt\u00f3 Miguel Falomir, director del recinto Armando G. 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