{"id":17531,"date":"2020-10-22T07:37:24","date_gmt":"2020-10-22T13:37:24","guid":{"rendered":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/?p=17531"},"modified":"2020-10-22T07:37:24","modified_gmt":"2020-10-22T13:37:24","slug":"otro-modo-de-independencia","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/?p=17531","title":{"rendered":"\u00abOtro modo de independencia\u00bb"},"content":{"rendered":"<p>Fratelli tutti, otro modo de interdependencia<\/p>\n<p>Mario Patr\u00f3n<\/p>\n<p>La pandemia oblig\u00f3 al mundo entero a detenerse y repensar las formas de relacionarse como humanidad ante la evidencia de la magnitud de la crisis econ\u00f3mica, pol\u00edtica, social y ambiental que vivimos; crisis que ciertamente es anterior a la emergencia sanitaria, pero que \u00e9sta ha acabado por develar muy crudamente en sus profundas causas y grav\u00edsimas consecuencias.<\/p>\n<p>Sin embargo, por lo visto hasta ahora, no parece que la conmoci\u00f3n que estamos experimentando vaya a provocar un cambio de paradigma en nuestra organizaci\u00f3n social; todo parece ser nada m\u00e1s que una pausa que estamos viviendo obsesionados con la higiene y cada vez m\u00e1s impacientes por conseguir una inmunidad que nos permita retomar el rumbo de nuestras vidas en el punto y en la misma direcci\u00f3n en que las dejamos cuando tuvimos que iniciar la, ya muy larga, cuarentena. Entre los grandes actores pol\u00edticos y econ\u00f3micos no hay cuestionamientos de fondo sobre las condiciones estructurales que han permitido las pautas de propagaci\u00f3n de la pandemia y las repercusiones socioecon\u00f3micas en un mundo globalizado y desigual como el actual.<\/p>\n<p>Es en este panorama en el que el papa Francisco reci\u00e9n ha decidido publicar la tercera enc\u00edclica de su papado, titulada Fratelli tutti ( Hermanos todos). Un documento que apuesta por dar un giro radical a las relaciones humanas en todos los \u00e1mbitos, a la luz de las ense\u00f1anzas evang\u00e9licas y en pos de una sociedad m\u00e1s fraterna.<\/p>\n<p>La Fratelli tutti nos remite a una clave conceptual sobre la cual es necesario impulsar el di\u00e1logo colectivo indispensable para poder establecer nuevos consensos respecto de una agenda social que permita mitigar y poner las condiciones esenciales para revertir a largo plazo los efectos devastadores sobre la dignidad de la vida de la mayor\u00eda de la poblaci\u00f3n mundial y sobre la vida en general en el planeta. Ese concepto es el de la interdependencia, entendida como dato fundamental de la condici\u00f3n humana, y como un condicionante central del actual orden de cosas, que atraviesa y modula todas las dimensiones de nuestra vida.<\/p>\n<p>El modelo hegem\u00f3nico de interdependencia en el que vivimos y nos movemos se arraiga en la globalizaci\u00f3n capitalista, y es entendido y actuado bajo la forma de una competencia totalizante por la posesi\u00f3n de bienes, donde la acumulaci\u00f3n es el centro de la \u00e9tica econ\u00f3mica antes que el compartir y el distribuir. Francisco parte de esta mirada cr\u00edtica sobre el modelo de interdependencia vigente que se antoja ya insostenible, en el que \u2013parafrase\u00e1ndolo\u2013 los sue\u00f1os de sociedades democr\u00e1ticas, y en comuni\u00f3n mundial, visualizados como agenda desde la posguerra, se van rompiendo en pedazos ante la reaparici\u00f3n de fundamentalismos, nacionalismos y otros modelos identitarios cerrados y ego\u00edstas, que pasan de largo por las evidencias sobre la radical fragilidad y finitud humanas.<\/p>\n<p>Frente a ello, hay por lo menos otro modo de concebir la interdependencia humana, que es al que me parece que apela el papa Francisco; un modo otro de comprenderla y abrazarla, que nos permitir\u00eda el dise\u00f1o y proyecci\u00f3n de opciones m\u00e1s pertinentes y sustentables de experimentar nuestra vida juntos en\/con el planeta. Este otro modo, se ubica en consonancia con las voces que, durante los periodos de crisis que hemos experimentado en el mundo los pasados 20 a\u00f1os, han expresado la urgencia de instaurar un modo alternativo de interdependencia donde sea el cuidado y no el consumo el que d\u00e9 sentido a nuestras relaciones. Una interdependencia que elija la solidaridad y la fraternidad como principales caminos para alcanzar la libertad y la equidad.<\/p>\n<p>En tiempos oscuros, esta enc\u00edclica ofrece luz para poder guiarnos en pos de la construcci\u00f3n de los cambios necesarios en nuestra sociedad. La Fratelli tutti puede leerse como una natural continuaci\u00f3n de la Laudato si; ahora, Francisco invita a poner la mirada no s\u00f3lo en la naturaleza como espacio de explotaci\u00f3n que ha sido y es v\u00edctima de un modelo inviable, sino en el otro humano: el extranjero, el pobre, el anciano, el discapacitado, como signos tambi\u00e9n de una sociedad global enajenada por el consumismo y el ego\u00edsmo neoliberales.<\/p>\n<p>La pandemia no es, por supuesto, el origen de la enc\u00edclica papal; claramente tiene una genealog\u00eda que se remonta mucho tiempo atr\u00e1s; no obstante, la actual emergencia sanitaria es una coyuntura que subraya la urgencia de avanzar en la agenda a la que el Papa nos invita. Una sustentada en la vigencia de los derechos humanos, que invita a dar acogida al migrante, al refugiado, al descartado; una agenda que nos llama al cuidado de nuestra casa com\u00fan, y que nos mueve a actuar con compasi\u00f3n con el que sufre, al modo del buen samaritano.<\/p>\n<p>El camino que se\u00f1ala Francisco supone el di\u00e1logo como herramienta b\u00e1sica para rencontrarnos en tiempos de divisi\u00f3n. S\u00f3lo as\u00ed podremos construir una nueva cultura del encuentro y construir puentes en tiempos de muros; convertir enredos en tejidos, en redes fraternas, diversas, pero comunitarias. La enc\u00edclica reinterpreta y nos entrega, en momentos singularmente adversos, una vieja y sencilla verdad largamente ignorada o negada: somos hermanos y hermanas; nadie puede salvarse solo.<\/p>\n<p>Fratelli tutti, otro modo de interdependencia<br \/>\nMario Patr\u00f3n<br \/>\nL<br \/>\na pandemia oblig\u00f3 al mundo entero a detenerse y repensar las formas de relacionarse como humanidad ante la evidencia de la magnitud de la crisis econ\u00f3mica, pol\u00edtica, social y ambiental que vivimos; crisis que ciertamente es anterior a la emergencia sanitaria, pero que \u00e9sta ha acabado por develar muy crudamente en sus profundas causas y grav\u00edsimas consecuencias.<\/p>\n<p>Sin embargo, por lo visto hasta ahora, no parece que la conmoci\u00f3n que estamos experimentando vaya a provocar un cambio de paradigma en nuestra organizaci\u00f3n social; todo parece ser nada m\u00e1s que una pausa que estamos viviendo obsesionados con la higiene y cada vez m\u00e1s impacientes por conseguir una inmunidad que nos permita retomar el rumbo de nuestras vidas en el punto y en la misma direcci\u00f3n en que las dejamos cuando tuvimos que iniciar la, ya muy larga, cuarentena. Entre los grandes actores pol\u00edticos y econ\u00f3micos no hay cuestionamientos de fondo sobre las condiciones estructurales que han permitido las pautas de propagaci\u00f3n de la pandemia y las repercusiones socioecon\u00f3micas en un mundo globalizado y desigual como el actual.<\/p>\n<p>Es en este panorama en el que el papa Francisco reci\u00e9n ha decidido publicar la tercera enc\u00edclica de su papado, titulada Fratelli tutti ( Hermanos todos). Un documento que apuesta por dar un giro radical a las relaciones humanas en todos los \u00e1mbitos, a la luz de las ense\u00f1anzas evang\u00e9licas y en pos de una sociedad m\u00e1s fraterna.<\/p>\n<p>La Fratelli tutti nos remite a una clave conceptual sobre la cual es necesario impulsar el di\u00e1logo colectivo indispensable para poder establecer nuevos consensos respecto de una agenda social que permita mitigar y poner las condiciones esenciales para revertir a largo plazo los efectos devastadores sobre la dignidad de la vida de la mayor\u00eda de la poblaci\u00f3n mundial y sobre la vida en general en el planeta. Ese concepto es el de la interdependencia, entendida como dato fundamental de la condici\u00f3n humana, y como un condicionante central del actual orden de cosas, que atraviesa y modula todas las dimensiones de nuestra vida.<\/p>\n<p>El modelo hegem\u00f3nico de interdependencia en el que vivimos y nos movemos se arraiga en la globalizaci\u00f3n capitalista, y es entendido y actuado bajo la forma de una competencia totalizante por la posesi\u00f3n de bienes, donde la acumulaci\u00f3n es el centro de la \u00e9tica econ\u00f3mica antes que el compartir y el distribuir. Francisco parte de esta mirada cr\u00edtica sobre el modelo de interdependencia vigente que se antoja ya insostenible, en el que \u2013parafrase\u00e1ndolo\u2013 los sue\u00f1os de sociedades democr\u00e1ticas, y en comuni\u00f3n mundial, visualizados como agenda desde la posguerra, se van rompiendo en pedazos ante la reaparici\u00f3n de fundamentalismos, nacionalismos y otros modelos identitarios cerrados y ego\u00edstas, que pasan de largo por las evidencias sobre la radical fragilidad y finitud humanas.<\/p>\n<p>Frente a ello, hay por lo menos otro modo de concebir la interdependencia humana, que es al que me parece que apela el papa Francisco; un modo otro de comprenderla y abrazarla, que nos permitir\u00eda el dise\u00f1o y proyecci\u00f3n de opciones m\u00e1s pertinentes y sustentables de experimentar nuestra vida juntos en\/con el planeta. Este otro modo, se ubica en consonancia con las voces que, durante los periodos de crisis que hemos experimentado en el mundo los pasados 20 a\u00f1os, han expresado la urgencia de instaurar un modo alternativo de interdependencia donde sea el cuidado y no el consumo el que d\u00e9 sentido a nuestras relaciones. Una interdependencia que elija la solidaridad y la fraternidad como principales caminos para alcanzar la libertad y la equidad.<\/p>\n<p>En tiempos oscuros, esta enc\u00edclica ofrece luz para poder guiarnos en pos de la construcci\u00f3n de los cambios necesarios en nuestra sociedad. La Fratelli tutti puede leerse como una natural continuaci\u00f3n de la Laudato si; ahora, Francisco invita a poner la mirada no s\u00f3lo en la naturaleza como espacio de explotaci\u00f3n que ha sido y es v\u00edctima de un modelo inviable, sino en el otro humano: el extranjero, el pobre, el anciano, el discapacitado, como signos tambi\u00e9n de una sociedad global enajenada por el consumismo y el ego\u00edsmo neoliberales.<\/p>\n<p>La pandemia no es, por supuesto, el origen de la enc\u00edclica papal; claramente tiene una genealog\u00eda que se remonta mucho tiempo atr\u00e1s; no obstante, la actual emergencia sanitaria es una coyuntura que subraya la urgencia de avanzar en la agenda a la que el Papa nos invita. Una sustentada en la vigencia de los derechos humanos, que invita a dar acogida al migrante, al refugiado, al descartado; una agenda que nos llama al cuidado de nuestra casa com\u00fan, y que nos mueve a actuar con compasi\u00f3n con el que sufre, al modo del buen samaritano.<\/p>\n<p>El camino que se\u00f1ala Francisco supone el di\u00e1logo como herramienta b\u00e1sica para rencontrarnos en tiempos de divisi\u00f3n. S\u00f3lo as\u00ed podremos construir una nueva cultura del encuentro y construir puentes en tiempos de muros; convertir enredos en tejidos, en redes fraternas, diversas, pero comunitarias. La enc\u00edclica reinterpreta y nos entrega, en momentos singularmente adversos, una vieja y sencilla verdad largamente ignorada o negada: somos hermanos y hermanas; nadie puede salvarse solo.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Fratelli tutti, otro modo de interdependencia Mario Patr\u00f3n La pandemia oblig\u00f3 al mundo entero a detenerse y repensar las formas de relacionarse como humanidad ante la evidencia de la magnitud de la crisis econ\u00f3mica, pol\u00edtica, social y ambiental que vivimos; crisis que ciertamente es anterior a la emergencia sanitaria, pero que \u00e9sta ha acabado por [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":249,"featured_media":17532,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[26],"tags":[],"class_list":["post-17531","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-mundo"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/17531","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/249"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=17531"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/17531\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":17533,"href":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/17531\/revisions\/17533"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/media\/17532"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=17531"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=17531"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=17531"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}