{"id":17617,"date":"2020-10-26T07:29:56","date_gmt":"2020-10-26T13:29:56","guid":{"rendered":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/?p=17617"},"modified":"2020-10-26T07:30:23","modified_gmt":"2020-10-26T13:30:23","slug":"17617","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/?p=17617","title":{"rendered":"Emiliano Zapata"},"content":{"rendered":"<p>Emiliano Zapata<\/p>\n<p>(San Miguel Anenecuilco, M\u00e9xico, 1879 &#8211; Morelos, 1919) Revolucionario mexicano.<\/p>\n<p>En el complejo desarrollo de la Revoluci\u00f3n mexicana de 1910, los llamados l\u00edderes agraristas recogieron las justas aspiraciones de las clases rurales m\u00e1s humildes, que se hab\u00edan visto abocadas a la miseria por una arbitraria pol\u00edtica agraria que los despose\u00eda de sus tierras. De todos ellos, Emiliano Zapata sigue siendo el m\u00e1s admirado.<\/p>\n<p>Emiliano Zapata<\/p>\n<p>Frente a la ambici\u00f3n sin escr\u00fapulos o la inconsistencia ideol\u00f3gica de Pancho Villa o Pascual Orozco, y frente a una idea de revoluci\u00f3n m\u00e1s ligada a la guerra por el poder que a la transformaci\u00f3n social, Emiliano Zapata se mantuvo fiel a sus ideales de justicia y dio absoluta prioridad a las realizaciones efectivas. Desgraciadamente, esa misma firmeza y constancia frente a los confusos vientos revolucionarios determinaron su aislamiento en el estado de Morelos, donde acometi\u00f3 fecundas reformas desde una posici\u00f3n de virtual independencia que ning\u00fan gobierno pod\u00eda tolerar. Su asesinato, instigado desde la presidencia, conllev\u00f3 la r\u00e1pida disoluci\u00f3n de su obra y la exaltaci\u00f3n del l\u00edder, que entrar\u00eda en la historia como uno de los grandes mitos revolucionarios del siglo XX.<\/p>\n<p>Miembro de una humilde familia campesina, era el noveno de los diez hijos que tuvieron Gabriel Zapata y Cleof\u00e1s Salazar, de los que s\u00f3lo sobrevivieron cuatro. En cuanto a la fecha de su nacimiento, no existe acuerdo total; la m\u00e1s aceptada es la del 8 de agosto de 1879, pero sus bi\u00f3grafos se\u00f1alan otras varias: alrededor de 1877, 1873, alrededor de 1879 y 1883. Emiliano Zapata trabaj\u00f3 desde ni\u00f1o como pe\u00f3n y aparcero y recibi\u00f3 una pobre instrucci\u00f3n escolar. Qued\u00f3 hu\u00e9rfano hacia los trece a\u00f1os, y tanto \u00e9l como su hermano mayor Eufemio heredaron un poco de tierra y unas cuantas cabezas de ganado, legado con el que deb\u00edan mantenerse y mantener a sus dos hermanas, Mar\u00eda de Jes\u00fas y Mar\u00eda de la Luz.<\/p>\n<p>Su hermano Eufemio vendi\u00f3 su parte de la herencia y fue revendedor, buhonero, comerciante y varias cosas m\u00e1s. En cambio, Emiliano permaneci\u00f3 en su localidad natal, Anenecuilco, donde, adem\u00e1s de trabajar sus tierras, era aparcero de una peque\u00f1a parte del terreno de una hacienda vecina. En las \u00e9pocas en que el trabajo en el campo disminu\u00eda, se dedicaba a conducir recuas de mulas y comerciaba con los animales que eran su gran pasi\u00f3n: los caballos. Cuando ten\u00eda alrededor de diecisiete a\u00f1os tuvo su primer enfrentamiento con las autoridades, lo que le oblig\u00f3 a abandonar el estado de Morelos y a vivir durante algunos meses escondido en el rancho de unos amigos de su familia.<\/p>\n<p>Una de las causas de Revoluci\u00f3n mexicana fue la nefasta pol\u00edtica agraria desarrollada por el r\u00e9gimen de Pofirio D\u00edaz, cuya dilatada dictadura da nombre a todo un periodo de la historia contempor\u00e1nea de M\u00e9xico: el Porfiriato (1876-1911). Al amparo de las inicuas leyes promulgadas por el dictador, terratenientes y grandes compa\u00f1\u00edas se hicieron con las tierras comunales y las peque\u00f1as propiedades, dejando a los campesinos humildes despose\u00eddos o desplazados a \u00e1reas casi est\u00e9riles. Se estima que en 1910, a\u00f1o del estallido la Revoluci\u00f3n, m\u00e1s del noventa por ciento de los campesinos carec\u00edan de tierras, y que alrededor de un millar de latifundistas daba empleo a tres millones de braceros.<\/p>\n<p>Tal pol\u00edtica condenaba a la miseria a la poblaci\u00f3n rural y, aunque era un mal end\u00e9mico en todo el pa\u00eds, revisti\u00f3 particular gravedad en zonas como el estado de Morelos, donde los grandes propietarios extend\u00edan sus plantaciones de ca\u00f1a de az\u00facar a costa de los ind\u00edgenas y los campesinos pobres. En 1909, una nueva ley de bienes ra\u00edces amenazaba con empeorar la situaci\u00f3n. En septiembre del mismo a\u00f1o, los alrededor de cuatrocientos habitantes de la aldea de Zapata, Anenecuilco, fueron convocados a una reuni\u00f3n clandestina para hacer frente al problema; se decidi\u00f3 renovar el concejo municipal, y se eligi\u00f3 como presidente del nuevo concejo a Emiliano Zapata.<\/p>\n<p>Ten\u00eda entonces treinta a\u00f1os y un considerable carisma entre sus vecinos por su moderaci\u00f3n y confianza en s\u00ed mismo; pasaba por ser el mejor domador de caballos de la comarca, y muchas haciendas se lo disputaban. Como presidente del concejo, Zapata empez\u00f3 a tratar con letrados capitalinos para hacer valer los derechos de propiedad de sus paisanos; tal actividad no pas\u00f3 desapercibida, y posiblemente a causa de ello el ej\u00e9rcito lo llam\u00f3 a filas. Tras un mes y medio en Cuernavaca, obtuvo una licencia para trabajar como caballerizo en Ciudad de M\u00e9xico, empleo en el que permaneci\u00f3 poco tiempo.<\/p>\n<p>De regreso a Morelos, Emiliano Zapata retom\u00f3 la defensa de las tierras comunales. En Anenecuilco se hab\u00eda iniciado un litigio con la hacienda del Hospital, y los campesinos no pod\u00edan sembrar en las tierras disputadas hasta que los tribunales resolvieran. Emiliano Zapata tom\u00f3 su primera decisi\u00f3n dr\u00e1stica: al frente de un peque\u00f1o grupo armado, ocup\u00f3 las tierras del Hospital y las distribuy\u00f3 entre los campesinos. La atrevida acci\u00f3n tuvo resonancia en los pueblos cercanos, pues en todas partes se daban situaciones similares; Zapata fue designado jefe de la Junta de Villa de Ayala, localidad que era la cabeza del distrito al que pertenec\u00eda su pueblo natal.<\/p>\n<p>La Revoluci\u00f3n mexicana<\/p>\n<p>La pol\u00edtica agraria y las abismales desigualdades sociales que trajo consigo el Porfiriato figuran entre las causas profundas de la Revoluci\u00f3n mexicana, pero su detonante inmediato fue la decisi\u00f3n de Porfirio D\u00edaz de presentarse a las elecciones de 1910. Tales \u00abelecciones\u00bb eran en realidad una farsa pseudodemocr\u00e1tica para prolongar otros seis a\u00f1os su mandato; el viejo dictador, tras reprimir y eliminar la libertad de prensa y cualquier atisbo de disidencia pol\u00edtica, manten\u00eda el formalismo de hacerse reelegir peri\u00f3dicamente.<\/p>\n<p>Francisco I. Madero, fundador del Partido Antirreeleccionista (formaci\u00f3n pol\u00edtica que aspiraba precisamente a interrumpir esa perpetuaci\u00f3n), hab\u00eda presentado su candidatura a la elecciones de 1910, pero fue perseguido y obligado a exiliarse. Comprendiendo la inutilidad de la v\u00eda democr\u00e1tica, Francisco Madero lanz\u00f3 desde el exilio el Plan de San Luis, proclama pol\u00edtica en la que llamaba al pueblo mexicano a alzarse en armas contra el dictador el 20 de noviembre de 1910, fecha de inicio de la Revoluci\u00f3n mexicana. La clave del \u00e9xito de su llamamiento en las zonas rurales radicaba en el punto tercero del Plan, que contemplaba la restituci\u00f3n a los campesinos de las tierras de que hab\u00edan sido despojados durante el Porfiriato.<\/p>\n<p>En Morelos, muchos se sumaron de inmediato a la insurrecci\u00f3n; no fue el caso, sin embargo, de Zapata. No confiaba plenamente en las promesas del Plan de San Luis, y quer\u00eda previamente ver reconocidos y legitimados con nombramientos los repartos de tierras que hab\u00eda efectuado al frente de la Junta de Villa de Ayala. Para la direcci\u00f3n del levantamiento en Morelos, Francisco Madero escogi\u00f3 a Pablo Torres Burgos; tras ser nombrado coronel por Pablo Torres, Zapata se adhiri\u00f3 al Plan de San Luis y en marzo de 1911, a la muerte de Torres, fue designado \u00abjefe supremo del movimiento revolucionario del Sur\u00bb.<\/p>\n<p>Con ese rango tom\u00f3 en mayo la ciudad de Cuautla, punto de partida para extender su poder sobre el estado, y procedi\u00f3 a distribuir las tierras en la zona que controlaba. En el resto del pa\u00eds, mientras tanto, se extend\u00eda y triunfaba r\u00e1pidamente la Revoluci\u00f3n: el ej\u00e9rcito del dictador fue derrotado en apenas seis meses. En mayo de 1911, Porfirio D\u00edaz parti\u00f3 al exilio despu\u00e9s de traspasar el poder a Francisco Le\u00f3n de la Barra, que asumi\u00f3 interinamente la presidencia (mayo-noviembre de 1911) hasta la celebraci\u00f3n de las elecciones.<\/p>\n<p>El Plan de Ayala<\/p>\n<p>Tras la ca\u00edda de la dictadura de Porfirio D\u00edaz, y ya durante la presidencia interina de Le\u00f3n de la Barra, surgieron prontamente las discrepancias entre Zapata, quien reclamaba el inmediato reparto de las tierras de las haciendas entre los campesinos, y Francisco Madero, que por su parte exig\u00eda el desarme de las guerrillas. Finalmente, Zapata acept\u00f3 el licenciamiento y desarme de sus tropas, con la esperanza de que la elecci\u00f3n de Madero como presidente abriera las puertas a la reforma.<\/p>\n<p>Pero, pese al triunfo revolucionario, buena parte de la maquinaria del r\u00e9gimen segu\u00eda en manos de antiguos porfiristas (comenzando por Le\u00f3n de la Barra), que ocupaban altos cargos en la administraci\u00f3n y en el te\u00f3ricamente vencido ej\u00e9rcito. Cuando, en julio de 1911, gran parte de los zapatistas hab\u00edan entregado las armas, empez\u00f3 el acoso del ej\u00e9rcito sobre los campesinos y luego sobre el propio Zapata, que escap\u00f3 por poco a su detenci\u00f3n; a lo largo de aquel verano, las tropas gubernamentales echaron por tierra la obra de Zapata, pero su acci\u00f3n uni\u00f3 en su contra a los campesinos que, tomando de nuevo las armas, recuperaron posiciones y resultaron a la postre fortalecidos.<\/p>\n<p>En noviembre de 1911, Francisco I. Madero result\u00f3 elegido y accedi\u00f3 a la presidencia (1911-1913). Zapata esperaba que el nuevo gobierno asumir\u00eda sus compromisos en materia agraria; pero Madero, sometido a la presi\u00f3n del ej\u00e9rcito y de los sectores reaccionarios, hubo de exigir de nuevo la entrega de las armas. Ante el fracaso de nuevas conversaciones, Zapata elabor\u00f3 en noviembre del mismo a\u00f1o el Plan de Ayala, en el que declaraba a Madero incapaz de cumplir los objetivos de la revoluci\u00f3n (particularmente, la reforma agraria) y anunciaba la expropiaci\u00f3n de un tercio de las tierras de los terratenientes a cambio de una compensaci\u00f3n, si se aceptaba, y por la fuerza en caso contrario. Los que se adhirieron al plan, que eligieron como jefe de la revoluci\u00f3n a Pascual Orozco, enarbolaron la bandera de la reforma agraria como prioridad y solicitaron la renuncia del presidente.<\/p>\n<p>El resultado de ello fueron nuevos y continuos enfrentamientos armados; las fuerzas gubernamentales obligaron a Zapata a retirarse a Guerrero; el gobierno controlaba las ciudades, y la guerrilla se fortalec\u00eda en las \u00e1reas rurales. Pero ni la brutalidad inicial ni los gestos reformistas encaminados a restarle apoyo lograr\u00edan debilitar el movimiento zapatista.<\/p>\n<p>Contra Huerta y Carranza<\/p>\n<p>Atrapado entre los revolucionarios agraristas y los porfiristas reaccionarios, e incapaz de satisfacer a nadie, el presidente leg\u00edtimo dif\u00edcilmente pod\u00eda sostenerse durante mucho tiempo. Madero cay\u00f3 v\u00edctima de la traici\u00f3n de un antiguo militar porfirista, Victoriano Huerta, general de su confianza prestigiado por su victoria sobre Pascual Orozco. En febrero de 1913, con el apoyo de Estados Unidos, Huerta derroc\u00f3 a Madero (al que mand\u00f3 ejecutar) e instaur\u00f3 una f\u00e9rrea dictadura contrarrevolucionaria (1913-1914). Con Huerta en el poder, los ataques del ej\u00e9rcito gubernamental sobre los zapatistas se recrudecieron, pero sin \u00e9xito. Nombrado jefe de la revoluci\u00f3n en detrimento de Orozco, que hab\u00eda sido declarado traidor, Emiliano Zapata fren\u00f3 la ofensiva huertista y fortaleci\u00f3 su posici\u00f3n en el estado de Morelos.<\/p>\n<p>Mientras tanto, en el resto del pa\u00eds, la traici\u00f3n del usurpador Huerta suscit\u00f3 el un\u00e1nime rechazo de los revolucionarios. El gobernador de Coahuila, Venustiano Carranza, se erigi\u00f3 en el l\u00edder de los constitucionalistas, cuyo primer objetivo era expulsar a Huerta y restablecer la legalidad constitucional; Carranza obtuvo el apoyo de Pancho Villa, que lideraba a los revolucionarios agraristas del norte. Entre ambos lograron derrotar a Victoriano Huerta en julio de 1914.<\/p>\n<p>El apoyo de Zapata hab\u00eda sido m\u00e1s t\u00e1cito que efectivo, pues exig\u00eda a Carranza la aceptaci\u00f3n del Plan de Ayala, que no lleg\u00f3 a producirse. Por otra parte, las campa\u00f1as contra Huerta hab\u00edan provocado numerosas fricciones entre figuras de tan distinto ideario y condici\u00f3n como Venustiano Carranza, un pol\u00edtico procedente de la abogac\u00eda, y Pancho Villa, un popular bandolero convertido en revolucionario. Vencido Huerta, el pa\u00eds quedaba en manos de tres dirigentes escasamente afines.<\/p>\n<p>Venustiano Carranza aspiraba a asumir la presidencia y continuar la labor reformista de Madero. Consciente de las dificultades, convoc\u00f3 una convenci\u00f3n en busca de acuerdos, pero s\u00f3lo logr\u00f3 unir, moment\u00e1neamente, a los agraristas: en la Convenci\u00f3n de Aguascalientes (octubre de 1914) se concret\u00f3 la alianza de Zapata y Pancho Villa, representantes del revolucionarismo agrario, contra Carranza, de tendencia moderada. Carranza no tuvo m\u00e1s remedio que abandonar la recientemente ocupada Ciudad de M\u00e9xico y retirarse a Veracruz, donde estableci\u00f3 su propio gobierno.<\/p>\n<p>Poco despu\u00e9s, en noviembre de 1914, Zapata y Villa entraron en la capital, pero su incapacidad pol\u00edtica para dominar el aparato del Estado y las diferencias que surgieron entre los dos caudillos, a pesar de que Villa hab\u00eda aceptado el plan de Ayala, alentaron la reacci\u00f3n de Carranza. La ambici\u00f3n de Villa produjo la ruptura casi inmediata de su coalici\u00f3n con Zapata, el cual se retir\u00f3 a Morelos y concentr\u00f3 su acci\u00f3n en la reconstrucci\u00f3n de su estado, que vivi\u00f3 dieciocho meses de aut\u00e9ntica paz y revoluci\u00f3n agraria mientras luchaban villistas y carrancistas.<\/p>\n<p>El aporte de algunos intelectuales, como Antonio D\u00edaz Soto y Gama y Rafael P\u00e9rez Taylor, dio solidez ideol\u00f3gica al movimiento agrarista, y ello permiti\u00f3 a los zapatistas organizar administrativamente el espacio que controlaban. En este sentido, el gobierno de Zapata cre\u00f3 comisiones agrarias, estableci\u00f3 la primera entidad de cr\u00e9dito agrario en M\u00e9xico e intent\u00f3 convertir la industria del az\u00facar de Morelos en una cooperativa. William Gates, enviado de Estados Unidos, destac\u00f3 el orden de la zona controlada por Zapata frente al caos de la zona ocupada por los carrancistas.<\/p>\n<p>\u00daltimos a\u00f1os<\/p>\n<p>Sin embargo, la guerra prosegu\u00eda; en 1915, la derrota de Villa permiti\u00f3 que Carranza centrara sus ataques contra Zapata, que por su dedicaci\u00f3n exclusiva a Morelos carec\u00eda de proyecci\u00f3n nacional. En febrero de 1916, Zapata autoriz\u00f3 conversaciones entre representantes suyos y el general Pablo Gonz\u00e1lez, a quien Carranza hab\u00eda encomendado la recuperaci\u00f3n de Morelos. Estas conversaciones terminaron en fracaso y, al frente de sus tropas, Gonz\u00e1lez se adentr\u00f3 en Morelos. En junio de 1916 tom\u00f3 el cuartel general de Zapata, el cual reanud\u00f3 la guerra de guerrillas y logr\u00f3 recuperar el control de su estado en enero de 1917.<\/p>\n<p>Emiliano Zapata<\/p>\n<p>Tras esta nueva victoria, Zapata, que preve\u00eda err\u00f3neamente la inmediata ca\u00edda de Carranza, llev\u00f3 a la pr\u00e1ctica un conjunto de avanzadas medidas pol\u00edticas, agrarias y sociales, tanto para incrementar su base en Morelos como para buscar apoyos en el resto de M\u00e9xico. En diciembre de 1917, Carranza orden\u00f3 a Pablo Gonz\u00e1lez una nueva ofensiva, que tom\u00f3 ahora otro talante, buscando la negociaci\u00f3n y la aceptaci\u00f3n de las nuevas leyes del gobierno, pero los avances fueron exiguos.<\/p>\n<p>Ante la imposibilidad de acabar con el movimiento y la amenaza que Zapata supon\u00eda para el gobierno federal (en la medida en que radicales de otros estados pod\u00edan seguir su ejemplo), Carranza y Gonz\u00e1lez urdieron un plan para asesinar a Zapata. Haci\u00e9ndole creer que iba a pasarse a su bando y que les entregar\u00eda municiones y suministros, el coronel Jes\u00fas Guajardo, que dirig\u00eda las operaciones gubernamentales contra \u00e9l, logr\u00f3 atraer a Zapata a un encuentro secreto en la hacienda de Chinameca, en Morelos. Cuando Zapata, acompa\u00f1ado de diez hombres, entr\u00f3 en la hacienda, los soldados que fing\u00edan presentarles armas lo acribillaron a quemarropa.<\/p>\n<p>Pablo Gonz\u00e1lez traslad\u00f3 el cuerpo a Cuautla y orden\u00f3 fotografiar y filmar el cad\u00e1ver para evitar que se dudase de su muerte. Pero, igualmente, muchos de sus paisanos y correligionarios no creyeron que hubiera muerto. Unos dec\u00edan que era demasiado listo para caer en la trampa y que hab\u00eda enviado a un doble; otros encontraban a faltar una caracter\u00edstica en el cad\u00e1ver exhibido.<\/p>\n<p>Genovevo de la O sucedi\u00f3 al fallecido l\u00edder al frente del movimiento, pero la guerrilla perdi\u00f3 de inmediato su fuerza e independencia pol\u00edtica al apoyar a \u00c1lvaro Obreg\u00f3n, que derroc\u00f3 a Carranza y asumi\u00f3 la presidencia (1920-1924). Aunque varios de los principios del movimiento zapatista fueron formalmente recogidos en las primeras legislaciones revolucionarias mexicanas (empezando por la Constituci\u00f3n de 1917), ni Venustiano Carranza ni sus sucesores, que ejercer\u00edan la presidencia a la sombra del influyente Plutarco El\u00edas Calles, los llevar\u00edan a sus \u00faltimas consecuencias; hubo que esperar a la llegada de un estadista de la talla de L\u00e1zaro C\u00e1rdenas (1934-1940) para asistir a decididas pol\u00edticas de redistribuci\u00f3n de la propiedad agr\u00edcola.<\/p>\n<p>C\u00f3mo citar este art\u00edculo:<br \/>\nRuiza, M., Fern\u00e1ndez, T. y Tamaro, E. (2004). Biografia de Emiliano Zapata. En Biograf\u00edas y Vidas. La enciclopedia biogr\u00e1fica en l\u00ednea. Barcelona (Espa\u00f1a). Recuperado de https:\/\/www.biografiasyvidas.com\/biografia\/z\/zapata.htm el 26 de octubre de 2020.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Emiliano Zapata (San Miguel Anenecuilco, M\u00e9xico, 1879 &#8211; Morelos, 1919) Revolucionario mexicano. En el complejo desarrollo de la Revoluci\u00f3n mexicana de 1910, los llamados l\u00edderes agraristas recogieron las justas aspiraciones de las clases rurales m\u00e1s humildes, que se hab\u00edan visto abocadas a la miseria por una arbitraria pol\u00edtica agraria que los despose\u00eda de sus tierras. 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