{"id":17744,"date":"2020-11-02T07:00:04","date_gmt":"2020-11-02T13:00:04","guid":{"rendered":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/?p=17744"},"modified":"2020-11-02T07:00:04","modified_gmt":"2020-11-02T13:00:04","slug":"diane-di-prima-la-poesia-lo-es-todo","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/?p=17744","title":{"rendered":"Diane di Prima: la poes\u00eda lo es todo"},"content":{"rendered":"<p>Diane di Prima: la poes\u00eda lo es todo<\/p>\n<p>Hermann Bellinghausen<br \/>\n.<br \/>\n\u201cLos poetas hablan con la verdad cuando nadie m\u00e1s puede o quiere. Es por ello que el hambre de poes\u00eda aumenta cuando el mundo se torna oscuro. Cuando crece la represi\u00f3n. Cuando la gente habla en susurros, o no lo hace en absoluto, voltea hacia la poes\u00eda para saber qu\u00e9 est\u00e1 pasando\u201d: Diane di Prima.<\/p>\n<p>Las poetas beat de Estados Unidos conforman la primera gran generaci\u00f3n de artistas con los ovarios bien puestos en un mundo de hombres, y de ellas la m\u00e1s radical, consistente y duradera fue Diane di Prima, quien se apag\u00f3 el pasado 25 de octubre en San Francisco, ciudad que hab\u00eda convertido en su casa desde 1968. Originaria de Brooklyn (1934), como otros beatniks traslad\u00f3 de una costa a la otra el impulso rebelde e innovador de ra\u00edz existencialista que marcar\u00eda hondamente la poes\u00eda estadunidense y de Am\u00e9rica Latina.<\/p>\n<p>El movimiento beat, desde\u00f1ado por plebeyo, imperfecto y exhibicionista en el canon acad\u00e9mico, mantiene un aliento sorprendente desde que penetr\u00f3 la contracultura juvenil de masas en los a\u00f1os 60.<\/p>\n<p>Como otras autoras de aquella bohemia fundacional, Di Prima fue invisibilizada, m\u00e1s que por los beatniks mismos, por la tradici\u00f3n clasista y patriarcal de las Altas Letras, al igual que Marge Percy, Anne Waldman, Denise Levertov, Joana McClure, Leonore Kandel y la desdichada Elise Cowen quien, homosexual como su primer novio, Allen Ginsberg, sufri\u00f3 el infortunio de la bonita desobediente, fue internada en manicomios y termin\u00f3 por tirarse de un s\u00e9ptimo piso.<\/p>\n<p>Diane di Prima siempre supo qu\u00e9 quer\u00eda. No la persiguieron los siquiatras, sino la polic\u00eda. Algunos libros suyos ser\u00edan prohibidos y la FBI quiso, sin lograrlo, hacerla carne de presidio.<\/p>\n<p>Empec\u00e9 a escribir a los siete a\u00f1os. Nunca dej\u00e9 de hacerlo, pero fue al doblar esa edad, a los 14, que me entregu\u00e9 enteramente al poema, recordaba hace pocos a\u00f1os quien fue precoz lectora de Shelley y Keats. A los 19 se hizo amiga por correspondencia de Ezra Pound y lo visit\u00f3 en el hospital siqui\u00e1trico de St. Elizabeth, donde el gran poeta, mientras pagaba sus pecados fascistas, lleg\u00f3 a compartir pabellones y terapias con el viejo y demenciado Juan Ram\u00f3n Jim\u00e9nez.<\/p>\n<p>Crec\u00ed en el mundo del macartismo, la muerte de los Rosenberg y de Wilhelm Reich, las interminables cacer\u00edas de brujas. Cuando supo, a los 18, que los Rosenberg hab\u00edan sido ejecutados, dej\u00f3 la escuela y se mud\u00f3 al inframundo del Lower East Side en Manhattan. Descubri\u00f3 la literatura ilegal de Jean Genet, Henry Miller y William S. Burrougs, se hizo amante del artista y activista LeRoi Jones, llamado luego Amiri Baraka, pionero de las Panteras Negras. Edit\u00f3 en su Poets Press a los autores emergentes, y acusada de obscenidad, la polic\u00eda prohibi\u00f3 poemas suyos.<\/p>\n<p>Desde 1961, como otros rebeldes neoyorquinos, se enamor\u00f3 de San Francisco, vivi\u00f3 en Stinson Beach y se mud\u00f3 definitivamente en 1968. En 1966 se hab\u00eda incorporado a la comuna \u00e1cida de Timothy Leary en Millbrook. Escribi\u00f3 poes\u00eda sicod\u00e9lica antes que los Beatles y hasta el final de sus d\u00edas fue seguidora de The Grateful Dead. Su futuro editor permanente, Lawrence Ferlinghetti, le public\u00f3 en 1971 Cartas revolucionarias, dedicadas a Bob Dylan.<\/p>\n<p>A la postre madre de cinco hijos, uno de sus poemas importantes lamenta un temprano aborto que no quer\u00eda hacerse, obligada por su entonces pareja, LeRoi Jones. Pero no fue una mujer infeliz, sino de lucha y sensualidad. Michael McClure escribi\u00f3 de su \u00faltimo libro (The Poetry Deal, City Lights Foundation, 2014): Ninguna voz estadunidense o anarquista, ning\u00fan coraz\u00f3n que ate el alma, son m\u00e1s claros, feroces y generosos.<\/p>\n<p>Apoy\u00f3 a Salvador Allende y los sandinistas, se resisti\u00f3 a las guerras de Vietnam e Irak, explor\u00f3 el budismo. Nunca dijo no al sexo ni a las drogas espirituales, y hasta que el Parkinson la inmoviliz\u00f3, ya octagenaria, hizo poes\u00eda y desobedeci\u00f3 al poder. \u00cdntima amiga de la radical poeta lesbiana y negra Audre Lorde prefiri\u00f3, como Jack Kerouac, el amor heterosexual.<\/p>\n<p>Su pasi\u00f3n por la poes\u00eda fue absoluta. En 2009 proclam\u00f3 que su juramento siempre fue recordarnos a todos \/ de celebrar \/ que ning\u00fan tiempo es \/ demasiado desesperado \/ni hay estaci\u00f3n del a\u00f1o \/ que no sea \/ la Estaci\u00f3n de la Poes\u00eda. En Poetry Deal (Acuerdo po\u00e9tico) dice a su arte: No quiero nada que t\u00fa no me hayas dado ya: viajes a otros mundos, dimensiones de luz o sonido, cabalgatas en el lomo de un leopardo por aquellas rocas negras sobre el mar o la garganta de un r\u00edo.<\/p>\n<p>Poco traducida al castellano (salvo el infaltable Jos\u00e9 Vicente Anaya y algunos otros antologadores), aqu\u00ed se ofrecen algunos poemas de su obra tard\u00eda, eleg\u00edaca pero vital y festiva. Cumplidos los 86, dej\u00f3 el mundo en la ciudad que am\u00f3 y habit\u00f3 la mayor parte de su vida.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Diane di Prima: la poes\u00eda lo es todo Hermann Bellinghausen . \u201cLos poetas hablan con la verdad cuando nadie m\u00e1s puede o quiere. Es por ello que el hambre de poes\u00eda aumenta cuando el mundo se torna oscuro. Cuando crece la represi\u00f3n. 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