{"id":17875,"date":"2020-11-08T08:28:06","date_gmt":"2020-11-08T14:28:06","guid":{"rendered":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/?p=17875"},"modified":"2020-11-08T08:28:06","modified_gmt":"2020-11-08T14:28:06","slug":"marcel-proust-un-genio-confinado-por-voluntad","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/?p=17875","title":{"rendered":"Marcel Proust, un genio confinado por voluntad"},"content":{"rendered":"<p>Marcel Proust, un genio confinado por voluntad, a 98 a\u00f1os de su muerte<\/p>\n<p>El escritor pas\u00f3 15 a\u00f1os en reclusi\u00f3n para escribir su monumental<\/p>\n<p>En busca de tiempo perdido<\/p>\n<p>Este 18 de noviembre se cumple casi un siglo de su fallecimiento<\/p>\n<p>Alondra Flores Soto<\/p>\n<p>La Jornada<\/p>\n<p>Marcel Proust pas\u00f3 los \u00faltimos 15 a\u00f1os de su vida aislado, edificando su monumental novela En busca del tiempo perdido, pr\u00e1cticamente sin ver la luz del d\u00eda, prisionero en el acto de escribir. As\u00ed se someti\u00f3 al confinamiento voluntario hasta concluir las m\u00e1s de 3 mil p\u00e1ginas de los siete tomos de su reto literario, que logr\u00f3 finalizar antes de su muerte, ocurrida el 18 de noviembre de 1922.<\/p>\n<p>Desde 1906 dedic\u00f3 la noche para trabajar y el d\u00eda para dormir, encerrado en una habitaci\u00f3n forrada con corcho y gruesas cortinas. Con el tiempo se le vio m\u00e1s espor\u00e1dicamente en p\u00fablico; en cambio, habitaba el mundo que iba vaciando de recuerdos, sensaciones y la vida humana.<\/p>\n<p>Para Proust, la soledad y el confinamiento fueron un refugio que le permiti\u00f3 acabar su gran obra literaria, que se termin\u00f3 de publicar de manera p\u00f3stuma en 1927. El autor franc\u00e9s escribi\u00f3: el \u00fanico verdadero viaje de descubrimiento consiste no en buscar nuevos paisajes, sino en mirar con nuevos ojos.<\/p>\n<p>Celeste Albaret, quien fue su ama de llaves, se convirti\u00f3 en su lazo m\u00e1s fuerte con el exterior, comenz\u00f3 a ser su mensajera, amiga y cuidadora durante los nueve a\u00f1os finales de Proust, quien, aun enfermo, no ces\u00f3 en su obsesi\u00f3n literaria para encontrar el tiempo perdido; fueron a\u00f1os de vivir retra\u00eddo en el trabajo constante.<\/p>\n<p>Marcel, hijo de un matrimonio sin problemas econ\u00f3micos, naci\u00f3 el 10 de julio de 1871; fue un ni\u00f1o fr\u00e1gil y enfermizo. Casi muere a los nueve a\u00f1os de un ataque de asma. Vivi\u00f3 protegido en la esfera del amor materno. Su enfermedad respiratoria y las alergias al polen lo alejaron del campo.<\/p>\n<p>Despu\u00e9s de la muerte de su madre, se mud\u00f3 al departamento en el 102 del bulevar Haussmann, en Par\u00eds. Actualmente, una placa en ese sitio indica que desde 1907 hasta 1919 vivi\u00f3 all\u00ed uno de los grandes protagonistas de la literatura universal.<\/p>\n<p>Foto<br \/>\n? Retrato del autor tomado de la portada de Marcel Proust 1871-1922: A Centennial Volume, de Peter Quennell.<br \/>\nPero no siempre fue as\u00ed. Durante su juventud fue un visitante asiduo de los salones parisinos frecuentados por la burgues\u00eda y la aristocracia. Esos escenarios fueron habitados luego por su alter ego literario.<\/p>\n<p>Su vida de socialit\u00e9 le cost\u00f3 en la vista exterior sobre su persona, pues era poco estimado como escritor, en cambio, considerado mundano y ligero, una de las razones por las que, da\u00f1ado por el prejuicio, Andr\u00e9 Gide rechaz\u00f3 publicar Por el camino de Swann, el primer tomo de En busca del tiempo perdido. Entonces fue editado por el mismo Proust. El error fue corregido y la prestigiosa editorial Gallimard public\u00f3 el segundo tomo, A la sombra de las muchachas en flor, que adem\u00e1s obtuvo el Premio Gouncourt en 1919.<\/p>\n<p>Enfermo, aislado y sin ver la luz del d\u00eda, los recuerdos fueron el refugio de la memoria que fue vaciando en su novela, plagada de detalles y sensaciones. El cr\u00edtico Derwent May, autor del libro Proust (Fondo de Cultura Econ\u00f3mica), est\u00e1 en contra de reducir una de las m\u00e1s grandes haza\u00f1as literarias a los simples recuerdos de un solitario sensible.<\/p>\n<p>La vida que se nos va, esa misma que queda impregnada en el recuerdo, reconstruida gracias a la literatura, fue lo que Proust nos regal\u00f3 hace un siglo, fruto de sus a\u00f1os confinado en un mundo interior sin el ruido de la realidad.<\/p>\n<p>Aunque tambi\u00e9n nos llev\u00f3 por el camino de Swann para comprender la contradicci\u00f3n que hay en buscar en la realidad los 360 cuadros de la memoria, porque siempre les faltar\u00eda ese encanto que tiene el recuerdo y todo lo que no se percibe por los sentidos.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Marcel Proust, un genio confinado por voluntad, a 98 a\u00f1os de su muerte El escritor pas\u00f3 15 a\u00f1os en reclusi\u00f3n para escribir su monumental En busca de tiempo perdido Este 18 de noviembre se cumple casi un siglo de su fallecimiento Alondra Flores Soto La Jornada Marcel Proust pas\u00f3 los \u00faltimos 15 a\u00f1os de su [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":249,"featured_media":17876,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[26],"tags":[],"class_list":["post-17875","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-mundo"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/17875","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/249"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=17875"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/17875\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":17877,"href":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/17875\/revisions\/17877"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/media\/17876"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=17875"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=17875"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=17875"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}