{"id":17878,"date":"2020-11-08T08:33:00","date_gmt":"2020-11-08T14:33:00","guid":{"rendered":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/?p=17878"},"modified":"2020-11-08T08:33:00","modified_gmt":"2020-11-08T14:33:00","slug":"si-carlos-monsivais-amo-a-una-mujer-fue-a-julia-de-la-fuente","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/?p=17878","title":{"rendered":"Si Carlos Monsiv\u00e1is am\u00f3 a una mujer fue a Julia de la Fuente"},"content":{"rendered":"<p>La sorprendente trayectoria de una bibliotecaria y editora<\/p>\n<p>Elena Poniatowska<\/p>\n<p>Si Carlos Monsiv\u00e1is am\u00f3 a una mujer fue a Julia de la Fuente, Claro que tuvo amigas con quienes colabor\u00f3 feliz de la vida, como Marta Lamas y su Mis\u00f3gino feminista, o el de Alejandra Moreno Toscano, quien puso la primera piedra del Museo del Estanquillo, en la calle de Isabel la Cat\u00f3lica; pero la \u00fanica que lo hac\u00eda sonre\u00edr ante la sola perspectiva de verla, se llama Julia de la Fuente.<\/p>\n<p>\u2013Estudi\u00e9 letras espa\u00f1olas en la Ibero e hice mi tesis junto con Gabriela Peyr\u00f3n y Luz del Carmen Valc\u00e1rcel sobre los \u00edndices de M\u00e9xico en la Cultura en la \u00e9poca de Fernando Ben\u00edtez. Huberto Batiz, mi maestro, nos anim\u00f3 y fue el sinodal de nuestro examen. Nos dijo que hab\u00edamos hecho un trabajo de rat\u00f3n de biblioteca. Eso soy: un rat\u00f3n de biblioteca.<\/p>\n<p>Estudi\u00e9 letras, y cuando termin\u00e9, un amigo me encarg\u00f3 la biblioteca de Miguel de la Madrid, quien ten\u00eda much\u00edsimos libros y en esa \u00e9poca terminaba su campa\u00f1a para ser presidente de la Rep\u00fablica. Don Miguel hered\u00f3 la biblioteca de su padre, un importante abogado de Colima; en su casa en M\u00e9xico se acumularon libros de derecho, pol\u00edtica, historia, literatura.<\/p>\n<p>\u2013Supongo que adem\u00e1s le regalaban libros\u2026<\/p>\n<p>\u2013Le regalaron much\u00edsimos libros, porque todos sab\u00edan que era muy buen lector. La biblioteca est\u00e1 en la calle de Parras, en Coyoac\u00e1n, atr\u00e1s de su casa. Invit\u00e9 a Gabriela Peyr\u00f3n y la organizamos; fue una tarea preciosa, pero gigantesca, como dec\u00eda De la Madrid, quien exclamaba: Julia, usted tiene muchas cachuchas, porque era al mismo tiempo bibliotecaria y editora.<\/p>\n<p>\u201cDurante el sexenio de De la Madrid trabaj\u00e9 en Coyoac\u00e1n y en Los Pinos, y algunas veces en Palacio Nacional. Los libros son mi pasi\u00f3n y me empe\u00f1\u00e9 en profesionalizarme. Entr\u00e9 a la maestr\u00eda en bibliotecolog\u00eda a mi alma mater, la UNAM. En esa \u00e9poca, De la Madrid me encargaba libros para darlos de regalo; llegu\u00e9 un d\u00eda con Miguel \u00c1ngel Porr\u00faa y ah\u00ed conoc\u00ed a Taide Ortega, quien ha sido mi gran maestra y amiga, ella me ense\u00f1\u00f3 todo lo que s\u00e9 sobre edici\u00f3n: corregir, editar, todo. Miguel \u00c1ngel Porr\u00faa hac\u00eda una colecci\u00f3n muy importante sobre el Centenario y me pidi\u00f3 ayudarlo con los \u00edndices. En esa \u00e9poca no hab\u00eda computadora, se hac\u00edan con tarjetitas, me pagaba la primera entrada un peso y la segunda 50 centavos. Con las computadoras desapareci\u00f3 ese sistema, que a m\u00ed me encant\u00f3. Al mismo tiempo segu\u00ed siendo la bibliotecaria de Miguel de la Madrid. Era muy buena gente y siempre me apoy\u00f3.<\/p>\n<p>\u2013\u00bfCu\u00e1ndo empezaste a editar tus propios libros?<\/p>\n<p>\u2013Empec\u00e9 a hacer libros de arte con Sof\u00eda Urrutia; nos asociamos y llamamos a nuestra editorial C\u00e1lamo. Publicamos: Malinalco, im\u00e1genes de un destino, con Luis Mario Schneider y fotograf\u00edas de varios importantes fot\u00f3grafos. Fue muy divertido. Despu\u00e9s yo hice libros para Carlos Slim, como Litograf\u00eda del siglo XIX, con Jos\u00e9 Iturriaga hijo. Con Pepe Iturriaga, su padre, hice una edici\u00f3n facsimilar del Atlas de Garc\u00eda Cubas; \u00bfrecuerdas ese libro enorme?<\/p>\n<p>\u201cTrabajaba con Ricardo Salas, un gran dise\u00f1ador. Hicimos much\u00edsimos libros de exposiciones, como la de Abel Quezada con su hijo Abelito, un encanto, y con el Gordo Morales, un experto en fotograf\u00eda muy ligado a El Estanquillo.<\/p>\n<p>\u201cCuando nombran a De la Madrid director del Fondo de Cultura Econ\u00f3mica (FCE), cuya sede todav\u00eda estaba en la avenida Universidad; en ese edificio encontr\u00e9 bodegas llenas de libros almacenados. Los sub\u00eda yo a los libreros de la oficina gigantesca de Adolfo Casta\u00f1\u00f3n para llenar sus libreros vac\u00edos. Trabaj\u00e9 sin parar durante todo 1991. Entonces se me ocurri\u00f3 hacer la biblioteca del Fondo, y se lo propuse a De la Madrid y me apoy\u00f3. \u00a1Fue una maravilla! A la gente que ten\u00eda a\u00f1os en el Fondo no le gust\u00f3, porque en el nuevo edificio en el Ajusco, obra de Teodoro Gonz\u00e1lez de Le\u00f3n, las oficinas eran m\u00e1s peque\u00f1as y s\u00f3lo hab\u00eda un peque\u00f1o librero en cada una. Adem\u00e1s, el arquitecto Gonz\u00e1lez de Le\u00f3n recomend\u00f3 que no hubiera tanto peso en los pisos superiores, mejor todo en la planta baja. Y ah\u00ed Teodoro dise\u00f1\u00f3 la biblioteca. Invit\u00e9 a trabajar a Rosario Mart\u00ednez Dalmau, quien fue mi compa\u00f1era en la Universidad Nacional Au\u00f3noma de M\u00e9xico y desde hace a\u00f1os es la bibliotecaria del Fondo. Con la ayuda de estudiantes de biblioteconom\u00eda hicimos la mudanza del FCE al edificio en el Ajusco.<\/p>\n<p>\u201cNos enfrentamos a c\u00f3mo ordenar los libros, porque no era una biblioteca especializada ni personal; no cumpl\u00eda ning\u00fan par\u00e1metro conocido. Decid\u00ed que las colecciones se ordenaran por aparici\u00f3n. Entrabas a la biblioteca, que era un tri\u00e1ngulo cuyos libreros empezaban con Sociolog\u00eda, Econom\u00eda, Antropolog\u00eda, Literatura, todas las colecciones por orden de aparici\u00f3n. La inauguramos en 1992, cuando se abri\u00f3 el edificio del FCE en el Ajusco.<\/p>\n<p>Al principio, la gente del Fondo no entend\u00eda la utilidad de la biblioteca, pero para los dise\u00f1adores result\u00f3 indispensable, porque pod\u00edan recurrir a la portada anterior lo mismo que a la tipograf\u00eda; los de derecho pod\u00edan revisar las diferentes impresiones en la p\u00e1gina legal; si quer\u00edan consultar algo, contaban con la biblioteca que armamos.<\/p>\n<p>\u2013\u00bfAdem\u00e1s de uso interno, la biblioteca tuvo uno p\u00fablico?<\/p>\n<p>\u2013Primero tuvo un uso interno y despu\u00e9s empezaron a ir investigadores o lectores a consultar libros agotados del FCE.<\/p>\n<p>\u2013\u00a1Fue un triunfo!<\/p>\n<p>\u2013S\u00ed, y tambi\u00e9n logramos reunir todos los libros publicados por las filiales del Fondo, no s\u00f3lo las primeras ediciones y reimpresiones de la casa matriz, sino todas las ediciones desde 1934: Venezuela, Argentina, Per\u00fa, Chile, Espa\u00f1a. Ahora dos filiales han cerrado: Venezuela y Brasil, por falta de presupuesto. En Estados Unidos hay una filial que s\u00ed distribuye.<\/p>\n<p>En la biblioteca no s\u00f3lo ten\u00edamos libros del FCE de M\u00e9xico, sino un archivo fotogr\u00e1fico en el que trabaj\u00e9 mucho. Eran fotos de los a\u00f1os 40, 50, de esas reuniones a las que t\u00fa, Elena, seguramente fuiste. Al\u00ed Chumacero me ayud\u00f3 a reconocer a los personajes.<\/p>\n<p>\u2013F\u00edjate, Julia, asist\u00ed a una reuni\u00f3n sui generis, porque Elena Garro hizo una entrada espectacular con 20 o m\u00e1s campesinos de Morelos y tom\u00f3 por sorpresa a Arnaldo Orfila Reynal y a Octavio Paz\u2026 Luego ponch\u00f3 todas las llantas de los autom\u00f3viles de los intelectuales.<\/p>\n<p>\u2013De eso no hay fotos. Conservamos el archivo fotogr\u00e1fico, correspondencia, discos. Anette Pradera pas\u00f3 los discos de 33 revoluciones a casets. Pod\u00edas o\u00edr la voz de Daniel Cos\u00edo Villegas en el disco de un programa: Mirador de Am\u00e9rica. En el FCE tenemos mucho material sonoro, fotograf\u00edas, correspondencia, el archivo de los contratos al que puedes tener acceso y enterarte de lo que ped\u00edan los autores tanto en lo que se refiere a sus regal\u00edas como a sus rediciones. Tambi\u00e9n el FCE tiene un banco los originales de las portadas, en resguardo, que hicieron artistas pl\u00e1sticos reconocidos como Remedios Varo.<\/p>\n<p>Al mismo tiempo que cuidaba las colecciones del Fondo, Julia de la Fuente tuvo su propia editorial en la que public\u00f3 el libro sobre Pedro Infante de Carlos Monsiv\u00e1is y otros bajo el sello de Raya en el Agua. Su Gritos y susurros caus\u00f3 sensaci\u00f3n. Lo coordin\u00f3 Denise Dresser, quien pidi\u00f3 a 38 mujeres vestidas de negro que escribieran acerca de su vida.<\/p>\n<p>En su propio testimonio cont\u00f3 el horrible accidente automovil\u00edstico en el que su padre perdi\u00f3 la vida y su relato nos impact\u00f3 a todas. De Gritos y susurros recuerdo especialmente a Marie Pierre Colle, quien habla con mucha valent\u00eda del c\u00e1ncer que habr\u00eda de matarla. Recuerdo tambi\u00e9n con dolor a Julieta Campos y a Helen Escobedo.<\/p>\n<p>El libro se agot\u00f3 en menos de un mes y se public\u00f3 un segundo tomo con otras mujeres. Lo que ahora m\u00e1s recuerdo de ese a\u00f1o de 2004 es la sonrisa de bienvenida de Julia de la Fuente, la mujer a quien m\u00e1s quiso Carlos Monsiv\u00e1is.<\/p>\n<p>Invierta en Netflix con tan solo $ 250. \u00a1Calcule ahora sus potenciales beneficios!<br \/>\nInversi\u00f3n inteligente<br \/>\n|<br \/>\nPatrocinado<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>La sorprendente trayectoria de una bibliotecaria y editora Elena Poniatowska Si Carlos Monsiv\u00e1is am\u00f3 a una mujer fue a Julia de la Fuente, Claro que tuvo amigas con quienes colabor\u00f3 feliz de la vida, como Marta Lamas y su Mis\u00f3gino feminista, o el de Alejandra Moreno Toscano, quien puso la primera piedra del Museo del [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":249,"featured_media":17879,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[26],"tags":[],"class_list":["post-17878","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-mundo"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/17878","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/249"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=17878"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/17878\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":17880,"href":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/17878\/revisions\/17880"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/media\/17879"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=17878"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=17878"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=17878"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}