{"id":18188,"date":"2020-11-22T08:01:41","date_gmt":"2020-11-22T14:01:41","guid":{"rendered":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/?p=18188"},"modified":"2020-11-22T08:01:41","modified_gmt":"2020-11-22T14:01:41","slug":"la-ciudad-de-mexico-en-1910","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/?p=18188","title":{"rendered":"La Ciudad de M\u00e9xico en 1910"},"content":{"rendered":"<p>Recuerdos de la Revoluci\u00f3n<\/p>\n<p>\u00c1ngeles Gonz\u00e1lez Gamio<\/p>\n<p>Hace dos d\u00edas se conmemor\u00f3 el inicio de la Revoluci\u00f3n Mexicana. Suele pensarse que la lucha estuvo alejada de la Ciudad de M\u00e9xico, pero la realidad es que \u00e9sta padeci\u00f3 muchos sufrimientos que incluyeron una terrible hambruna, la cual se vio agravada por diversas epidemias.<\/p>\n<p>El ocaso de 1914 e inicios de 1915 fueron de los peores para la capital, con la llegada de cuatro ej\u00e9rcitos de facciones diferentes en s\u00f3lo seis meses. El cambio de gobiernos, que implicaba remover a autoridades civiles y de polic\u00eda, desquiciaron todos los servicios, lo que llev\u00f3 a que la metr\u00f3poli colapsara.<\/p>\n<p>A eso se sum\u00f3 que cada facci\u00f3n que la asediaba buscara debilitar a las fuerzas que ocupaban sucesivamente la capital, por lo que interceptaban las v\u00edas de tren y los caminos, lo que imped\u00eda el suministro de alimentos. Cada contingente que entraba consum\u00eda lo poco que exist\u00eda. El desabasto alcanzaba las haciendas y ranchos de los alrededores que hab\u00edan sido saqueados. Los campos de cultivo abandonados, los campesinos por voluntad propia o forzados se hab\u00edan unido a alguno de los ej\u00e9rcitos en pugna.<\/p>\n<p>Las cr\u00f3nicas cuentan que las calles estaban plagadas de mendigos y hu\u00e9rfanos y la mortandad era de tal dimensi\u00f3n que los cementerios eran insuficientes; as\u00ed, la ciudad sufri\u00f3 a mediados de 1915 la hambruna m\u00e1s severa de su historia. Muchos historiadores lo llaman el a\u00f1o del hambre.<\/p>\n<p>El librero Francisco Ram\u00edrez Plancarte, quien vivi\u00f3 esos a\u00f1os en la capital, dej\u00f3 una detallada descripci\u00f3n de los horrores padecidos. Recuerda que entre 1914 y 1915 la ciudad fue ocupada sucesivamente por constitucionalistas, villistas y zapatistas; destaca que los saqueos, abusos y cr\u00edmenes eran cotidianos y no hab\u00eda alimentos. La circulaci\u00f3n de papel moneda emitido por las diferentes facciones agravaba la situaci\u00f3n y se desataron epidemias como la viruela negra, escarlatina y tifo.<\/p>\n<p>La severa crisis econ\u00f3mica llev\u00f3 a los obreros a realizar una serie de huelgas. Comenzaron los choferes, panaderos y maestros; se sumaron trabajadores de la Compa\u00f1\u00eda Mexicana de Petr\u00f3leo El \u00c1guila y del sindicato de trabajadores textiles. En estos movimientos destacaron los agrupados en la Casa del Obrero Mundial, que durante un tiempo ocup\u00f3 la Casa de los Azulejos, ni m\u00e1s ni menos en donde estuvo el aristocr\u00e1tico Jockey Club de la \u00e9poca porfirista.<\/p>\n<p>Un comunicado emitido por el ayuntamiento nos habla de lo cr\u00edtico de la situaci\u00f3n: Dadas las condiciones econ\u00f3micas por las que atraviesan los habitantes de la Ciudad de M\u00e9xico, en cuyas calles y avenidas se encuentran un sinn\u00famero de limosneros, ancianos, mujeres y ni\u00f1os solicitando un socorro para subvenir a sus necesidades, el Gobierno del Distrito Federal, que est\u00e1 grandemente preocupado por la situaci\u00f3n de estos infelices, se propone, por cuenta propia, crear asilos para recoger a los ni\u00f1os desheredados y establecer comedores p\u00fablicos en n\u00famero suficiente para satisfacer las necesidades de los proletarios&#8230;<\/p>\n<p>El censo de poblaci\u00f3n de 1910 mencionaba que en el Distrito Federal, en su zona centro y poblaciones rurales, viv\u00edan 720 mil personas, a los que hay que a\u00f1adir los que migraron desde otras \u00e1reas huyendo de la guerra, as\u00ed como a los ej\u00e9rcitos que irrumpieron entre 1914 y 1915.<\/p>\n<p>Se establecieron programas de racionamiento de alimentos y en los comedores con capacidad para 500 personas llegaban m\u00e1s de mil; la mayor\u00eda no alcanzaba bocado alguno. En 1916 la lucha armada se apacigu\u00f3 y comenz\u00f3 un periodo de relativa estabilidad.<\/p>\n<p>Sin embargo, dos a\u00f1os m\u00e1s tarde lleg\u00f3 la gripe espa\u00f1ola y nuevamente se padeci\u00f3 dolor y muerte. Pero nada es para siempre, ni lo bueno ni lo malo, y aun sin la existencia de vacunas, el 2 de enero de 1919 se anunci\u00f3 el final de la pandemia. El encabezado del peri\u00f3dico dec\u00eda: \u201cMedio mill\u00f3n de muertos\u2026 \u00a1Pas\u00f3 su majestad la influenza\u201d.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Recuerdos de la Revoluci\u00f3n \u00c1ngeles Gonz\u00e1lez Gamio Hace dos d\u00edas se conmemor\u00f3 el inicio de la Revoluci\u00f3n Mexicana. Suele pensarse que la lucha estuvo alejada de la Ciudad de M\u00e9xico, pero la realidad es que \u00e9sta padeci\u00f3 muchos sufrimientos que incluyeron una terrible hambruna, la cual se vio agravada por diversas epidemias. 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