{"id":18194,"date":"2020-11-22T08:17:10","date_gmt":"2020-11-22T14:17:10","guid":{"rendered":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/?p=18194"},"modified":"2020-11-22T08:17:54","modified_gmt":"2020-11-22T14:17:54","slug":"francois-villon","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/?p=18194","title":{"rendered":"Fran\u00e7ois Villon"},"content":{"rendered":"<p>Fran\u00e7ois Villonv y El barrio ayer (muy ayer) y hoy<\/p>\n<p>&#8211; Juan Guillermo L\u00f3pez<\/p>\n<p>Fran\u00e7ois Villon<\/p>\n<p>La Jornada Semanal<\/p>\n<p>Este art\u00edculo nos fue confiado por su autor d\u00edas antes de perder la vida a consecuencia de la tremenda crisis de inseguridad en nuestro pa\u00eds; inesperadamente se convirti\u00f3 en una colaboraci\u00f3n p\u00f3stuma, con la que despedimos al colega y amigo.<\/p>\n<p>El poeta franc\u00e9s Fran\u00e7ois Villon, nacido en 1431 o 1432, en pleno siglo xv, y muerto se cree a los treinta y uno o treinta y dos a\u00f1os, a pesar de lo tumultuoso de su vida \u00ad\u2013fue perseguido, apresado y torturado por asesino y ladr\u00f3n\u2013 fue un hombre ilustrado y tambi\u00e9n un gran observador que dej\u00f3 espl\u00e9ndidos testimonios de aquella Ciudad Luz del barrio bajo, de sus calles oscuras y su gente miserable. Nunca dej\u00f3 el barrio que, como se afirma aqu\u00ed, en \u00e9l fue alma y destino de su escritura.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>El barrio es cabr\u00f3n, si naces ah\u00ed, en sus entra\u00f1as, puede que t\u00fa salgas de \u00e9l, pero \u00e9l nunca va a salir de ti. Igual acabas siendo un se\u00f1or de traje y corbata, funcionario o ejecutivo, con t\u00edtulos y tarjetas de presentaci\u00f3n, pero debajo de toda esa parafernalia, el barrio estar\u00e1 ah\u00ed.<\/p>\n<p>Puedes aprender lat\u00edn y ret\u00f3rica, el Trivium y el Cuadrivium, pero los bajos fondos de Par\u00eds, siempre ir\u00e1n contigo. Tal como le pas\u00f3 a uno de los m\u00e1s grandes poetas de lengua francesa de todos los tiempos: Fran\u00e7ois Villon, que en realidad se llamaba Montcorbier, localidad del Franco Condado, pero gracias a que fue adoptado por el se\u00f1or Guillaume de Villon, capell\u00e1n de Saint-Beno\u00eet-le-B\u00e9tourn\u00e9, adquiri\u00f3 un nombre y una educaci\u00f3n religiosa, por lo cual obtuvo el t\u00edtulo de bachiller y la licenciatura y la maestr\u00eda<br \/>\nen 1452.<\/p>\n<p>Pero Fran\u00e7ois, como dicen los que dicen, era \u201cculoinquieto\u201d y no pod\u00eda mantenerse estable mucho tiempo en un solo lugar, as\u00ed que se dedic\u00f3 a poner en pr\u00e1ctica todo aquello que hab\u00eda aprendido de sus maestres. Fue de taberna en taberna degustando y calificando los caldos que generosamente se serv\u00edan en la antigua Lutecia, la \u00cele de Saint-Louis, origen de la ahora reluciente Ciudad Luz.<\/p>\n<p>El barrio es cabr\u00f3n, ya se dijo, y Fran\u00e7ois lo llev\u00f3 tatuado en la piel, al punto de que por pelear los favores de una \u201cchica de la vida\u201d, de aquellas que pululaban por las calles y las tabernas en busca de alguien que les convidara a cenar y a beber, entr\u00f3 en competencia con un cl\u00e9rigo de aquellos lujuriosos que nos pinta el Arcipreste o de los que pululan en el Decamer\u00f3n o en los cuentos de Canterbury, y lo asesin\u00f3 a pu\u00f1aladas. Tuvo que huir aunque con el tiempo lo atraparon; la libr\u00f3, pero s\u00ed, el barri\u00f3 lo jal\u00f3 nuevamente y se vio envuelto en el robo del Colegio de Navarra. Otra vez huy\u00f3 y en 1461 de nuevo fue arrestado y torturado por orden de Thibaut d\u2019Aussigny, obispo de Orl\u00e9ans; regres\u00f3 a Par\u00eds y en 1462 fue encarcelado en el Ch\u00e2telet y liberado despu\u00e9s de prometer la devoluci\u00f3n de los 120 escudos de oro del Colegio de Navarra. Inevitablemente m\u00e1s tarde fue acusado de participar en el asesinato del notario Fran\u00e7ois Ferrebouc y de nuevo fue arrestado y torturado. Su condena a muerte en la horca fue conmutada en 1463, a cambio de diez a\u00f1os de destierro. Despu\u00e9s desapareci\u00f3 y no se sabe cu\u00e1ndo ni d\u00f3nde muri\u00f3.<\/p>\n<p>En gran medida, el siglo xv fue para Francia una \u00e9poca de conflictos y pesadumbre: la guerra de Cien A\u00f1os, la invasi\u00f3n inglesa, el sacrificio de Juana de Arco. En Par\u00eds se viv\u00eda en un cerco de lobos, ladrones, leprosos y suciedad maloliente (calles de m\u00e1ximo siete metros<br \/>\nde ancho con un canal en el centro por el<br \/>\nque corr\u00edan hacia el Sena las tripas de desperdicio de los carniceros, los colorantes de los curtidores. Pero Par\u00eds fue siempre Par\u00eds, no solamente la mayor ciudad de Francia (y tal vez de toda la Europa medieval), sino la que recib\u00eda en sus escuelas y catedrales el mayor n\u00famero de estudiantes y maestros de todo el occidente cristiano. Es en esta ciudad donde se dice<br \/>\nque Villon form\u00f3 parte de la banda de los Coquillards.<\/p>\n<p>Y la universidad tampoco sali\u00f3 de Villon y la mezcla result\u00f3 en frutos extraordinarios: baladas, rond\u00f3s, poemas que son el reflejo del alma medieval, pero no la de los cl\u00e9rigos o los claustros, sino la de las calles, las plazas, las tabernas con sus ruidos, sus cantos. La poes\u00eda estaba dentro y por eso escribi\u00f3 textos maravillosos<br \/>\nque quedaron para los lectores venideros: Les ballades des dames du temps jadis (La balada de las damas de anta\u00f1o); La ballade de la Grosse Margot (La balada de la gorda Margot), y sobre todo Le Testament y La ballade des pendus<br \/>\n(El testamento y La balada de los ahorcados)<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Balada de las damas de anta\u00f1o<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>\u00bfD\u00f3nde est\u00e1 la prudente Eloise<br \/>\npor quien castraron y qued\u00f3 monje<br \/>\naquel Pedro Abelardo en San Den\u00eds?<br \/>\nA causa de su amor tuvo esa pena.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>u?u?u<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>\u00bfY Juana, la buena de Lorena<br \/>\nque los ingleses quemaron en Ru\u00e1n?<br \/>\n\u00bfD\u00f3nde, d\u00f3nde est\u00e1n, Virgen serena?<br \/>\nY las nieves de anta\u00f1o, \u00bfd\u00f3nde est\u00e1n?<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>El gran se\u00f1or Charles d\u2019Orl\u00e9ans organizaba concursos po\u00e9ticos cuyos participantes hospedaba en su castillo. El anfitri\u00f3n, que tambi\u00e9n era poeta, participaba en ellos. Villon destac\u00f3 por su maestr\u00eda en el metro y la rima y gan\u00f3 el concurso glosando el tema que d\u2019 Orl\u00e9ans propuso: Je meurs de seuf aupr\u00e8s de la fontaine (Muero de sed tan cerca de la fuente).<\/p>\n<p>Fran\u00e7ois Villon, baladista de cr\u00f3nicas de la vida cotidiana, de sus barrios, de la ciudad toda de Par\u00eds. Como si lo escuch\u00e1ramos cantar la Chilanga Banda o aquello de: \u201cTe toca a ti pagar el pato, bato,\/ no le saques,\/ no me digas que te vale,\/ gato flaco, ya no jales,\/ que te toca a ti pagar el pato\/ te toca a ti pagar el pato bato.\/ Estaba ech\u00e1ndome aguas esa noche aquel carnal,\/ la chota lo chotea, te catea ya sabr\u00e1s,\/ el bisnes era al chile por el mero callej\u00f3n\/ la tranza estaba echa pero el bato se pel\u00f3\/ que aguas ni que aguas\/ con la tira el apa\u00f1\u00f3n\/ las manos en la masa\u2026.\u201d<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Ni m\u00e1s ni menos.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Fran\u00e7ois Villonv y El barrio ayer (muy ayer) y hoy &#8211; Juan Guillermo L\u00f3pez Fran\u00e7ois Villon La Jornada Semanal Este art\u00edculo nos fue confiado por su autor d\u00edas antes de perder la vida a consecuencia de la tremenda crisis de inseguridad en nuestro pa\u00eds; inesperadamente se convirti\u00f3 en una colaboraci\u00f3n p\u00f3stuma, con la que despedimos [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":249,"featured_media":18195,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[26],"tags":[],"class_list":["post-18194","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-mundo"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/18194","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/249"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=18194"}],"version-history":[{"count":2,"href":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/18194\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":18197,"href":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/18194\/revisions\/18197"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/media\/18195"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=18194"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=18194"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=18194"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}