{"id":18311,"date":"2020-11-27T08:51:59","date_gmt":"2020-11-27T14:51:59","guid":{"rendered":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/?p=18311"},"modified":"2020-11-27T08:51:59","modified_gmt":"2020-11-27T14:51:59","slug":"vindictas-cuentistas-latinoamericanas-de-la-unam","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/?p=18311","title":{"rendered":"\u00abVindictas. Cuentistas latinoamericanas\u00bb, de la UNAM"},"content":{"rendered":"<p>\u00abVindictas. Cuentistas latinoamericanas\u00bb, de la UNAM<\/p>\n<p>Gracias al encuentro entre escritoras de distintas generaciones, se recuperan grandes novelas y memorias escritas por mujeres en una colecci\u00f3n literaria que se ha extendido a todas las disciplinas art\u00edsticas, en busca de aquellas mujeres desplazadas de un canon casi siempre masculino.<\/p>\n<p>Por Roberto Ponce<\/p>\n<p>(apro).-<\/p>\n<p>La antolog\u00eda \u00abVindictas. Cuentistas latinoamericanas\u00bb (Editorial P\u00e1ginas de Espuma \/ Publicaciones Fomento Editorial de la UNAM, 278 p\u00e1ginas) naci\u00f3 en el seno del proyecto \u201cVindictas\u201d de la Universidad Nacional Aut\u00f3noma de M\u00e9xico (UNAM).<\/p>\n<p>Gracias al encuentro entre escritoras de distintas generaciones, se recuperan grandes novelas y memorias escritas por mujeres en una colecci\u00f3n literaria que se ha extendido a todas las disciplinas art\u00edsticas, en busca de aquellas mujeres desplazadas de un canon casi siempre masculino.<\/p>\n<p>\u201cVindictas\u201d proviene del participio del verbo latino vindico, \u201cvengar\u201d, \u201ccastigar\u201d, \u201centregar\u201d, \u201cproteger\u201d. Es el momento de cuestionar que hemos le\u00eddo el mejor cuento del siglo XX, de \u201cvengar\u201d y \u201ccastigar\u201d modelos que marginan, es el momento de proteger y entregar a los lectores y lectoras nueva luz. Luz vindicta, conforme leemos en este volumen con pr\u00f3logo de Jorge Volpi.<\/p>\n<p>Los relatos incluidos en Vindictas incluye una autora espa\u00f1ola y fueron escritos por Mar\u00eda Luisa Puga (M\u00e9xico), Mim\u00ed D\u00edaz Lozano (Honduras), Mirta Y\u00e1\u00f1ez (Cuba) Gilda Holst (Ecuador), Marvel Moreno (Colombia), Armon\u00eda Somers (Uruguay), Mercedes Gordillo (Nicaragua), Mar\u00eda Luisa El\u00edo (Espa\u00f1a), Hilma Contreras (Rep\u00fablica Dominicana), Susy Delgado (Paraguay), Silda Cordoliani (Venezuela), Rosario Ferr\u00e9 (Puerto Rico), Magda Zavala (Costa Rica), Marta Brunet (Chile), Bertalicia Peralta (Panam\u00e1), Mar\u00eda Luisa Luj\u00e1n Campos (Argentina), Mercedes Durand (El Salvador), Mar\u00eda Virginia Estenssoro (Bolivia) e Ivonne Recinos Aquino, cuentista guatemalteca de quien presentamos su relato \u201cDesparecida\u201d.<\/p>\n<p>El pr\u00f3logo consta de \u201cExhumar la luz\u201d, la transcripci\u00f3n de una charla v\u00eda Zoom sostenida entre los editores de esta magn\u00edfica edici\u00f3n femenina, Socorro Venegas y Juan Casamor, el 21 de agosto de 2020, en Madrid, Espa\u00f1a y la Ciudad de M\u00e9xico. Si, como sol\u00eda decir a sus alumnos la excelente narradora y adorada maestra de la UNAM, Beatriz Espejo (Puerto de Veracruz, 19 de septiembre de 1939), en sus talleres de la Facultad de Filosof\u00eda y Letras, \u201cuna de las caracter\u00edsticas del buen cuentista es que siempre debe culminar cada relato con un final que sorprenda al lector justo con las \u00faltimas palabras\u201d, es de nuestro anhelo que el siguiente cuento elegido de Ivonne Recinos Aquino (Guatemala) cumpla con las expectativas de nuestra bienamada autora jarocha.<\/p>\n<p>\u201cDesaparecida\u201d<br \/>\nIvonne Recinos Aquino<\/p>\n<p>Es un amplio cuarto cerrado, la ventana con una cortina vaporosa, deja pasar la luz tenuemente.<\/p>\n<p>Ella, reci\u00e9n ba\u00f1ada y parada desnuda frente al espejo, observa su figura reflejada. El perfume de jab\u00f3n inunda el \u00e1mbito. Los ojos se detienen en los pies blancos y delgados que se unen a las piernas por unos fuertes tobillos. Las rodillas, redondas y de piel tersa, resaltan unos muslos gruesos y duros. La piel se refleja en el espejo con tonos de luz celestes, blancos y amarillos. El perfume del jab\u00f3n inunda el \u00e1mbito. Ella mira su vientre semi convexo cubierto por un vello fino, casi transparente, lo siente tibio, unido a una cintura angosta que remata las caderas redondas cuyos l\u00edmites se difuminan con la luz y los objetos reflejados en el espejo fr\u00edo. El perfume del jab\u00f3n inunda el \u00e1mbito. El pecho y los dos senos anudados por una rosa, van pasando del suave mate de la piel, a un brillante liso casi plano, poco sonoro. Los ojos buscan oquedades en el cuerpo y se detienen en los hombros y en los brazos tersos que se han tornado fr\u00edos, y pareciera que no hay l\u00edmite entre ellos y la luz y los reflejos. El perfume del jab\u00f3n casi no se siente.<\/p>\n<p>El cuerpo es ahora luminoso y se puede reflejar la luz, los colores y los otros cuerpos. El cuello es plano y el perfume ha quedado fuera de \u00e9l. La boca es dura y la nariz solo l\u00edneas. Los ojos ven el cuarto: la cama deshecha, las flores, el libro y el reloj sobre una mesa, una l\u00e1mpara apagada en otra, los tapetes, las cortinas que se mueven. La luz casi no alcanza ya a herir la imagen del cuerpo en el espejo. El perfume del jab\u00f3n ya no se siente. Una toalla que se desliz\u00f3 de un cuerpo, ha quedado sobre la alfombra frente al espejo. Los objetos del cuarto se ven poco claros, los ojos miran con angustia que la luz va haci\u00e9ndose m\u00e1s tenue. La cortina se mueve, la imagen del espejo va ton\u00e1ndose difusa. El perfume no se siente. La luz se va desvaneciendo m\u00e1s y m\u00e1s, y cuando todo ha quedado a oscuras y el espejo es solo una sombra opaca, se escucha un grito dentro de \u00e9l<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u00abVindictas. Cuentistas latinoamericanas\u00bb, de la UNAM Gracias al encuentro entre escritoras de distintas generaciones, se recuperan grandes novelas y memorias escritas por mujeres en una colecci\u00f3n literaria que se ha extendido a todas las disciplinas art\u00edsticas, en busca de aquellas mujeres desplazadas de un canon casi siempre masculino. Por Roberto Ponce (apro).- La antolog\u00eda \u00abVindictas. 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