{"id":18723,"date":"2020-12-11T19:05:11","date_gmt":"2020-12-12T01:05:11","guid":{"rendered":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/?p=18723"},"modified":"2020-12-11T19:05:11","modified_gmt":"2020-12-12T01:05:11","slug":"nican-mopohua-documento-historico-sobre-guadalupe","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/?p=18723","title":{"rendered":"Nican Mopohua: Documento hist\u00f3rico sobre Guadalupe"},"content":{"rendered":"<p>Nican Mopohua: Documento hist\u00f3rico sobre Guadalupe<\/p>\n<p>\u00c9ste es el documento hist\u00f3rico en el que se relata las Apariciones de Nuestra Se\u00f1ora de Guadalupe al Beato Juan Diego, ind\u00edgena azteca, ocurridas del 9 al 12 de diciembre de 1531.<\/p>\n<p>Es un escrito originalmente en lengua n\u00e1huatl \u00ablingua franca\u00bb en Mesoam\u00e9rica, y todav\u00eda en uso en varias regiones de M\u00e9xico. A pesar de que muchos documentos ind\u00edgenas comienzan con el Nican Mopohua, estas dos palabras iniciales han permanecido por antonomasia para identificar este relato. El t\u00edtulo completo es: \u00abAqu\u00ed se cuenta se ordena como hace poco milagrosamente se apareci\u00f3 la Perfecta Virgen Santa Mar\u00eda, Madre de Dios, nuestra Reina; all\u00e1 en el Tepeyac, de renombre Guadalupe\u00bb.<\/p>\n<p>Este relato es la principal fuente de lo que sabemos sobre el Mensaje de la Sant\u00edsima Virgen al Beato Juan Diego, a M\u00e9xico y al Mundo. La copia m\u00e1s antigua se halla en la Biblioteca P\u00fablica de Nueva York Rare Books and Manuscripts Department. The New York Public Library, Astor, Lenox and Tilden Foundation.<\/p>\n<p>El autor del documento fue Don Antonio Valeriano (1520-1605), sabio ind\u00edgena y aventajado disc\u00edpulo de Fr. Bernardino de Sah\u00fan. Valeriano recibi\u00f3 la historia por el mismo Juan Diego, quien muri\u00f3 en 1548.<\/p>\n<p>En cuanto al argumento del documento: es la narraci\u00f3n de la evangelizaci\u00f3n de una cultura donde la ayuda de Dios y de la Virgen fue evidente. Por medio de un estilo correcto, digno y s\u00f3lido uno se da cuenta que esta evangelizaci\u00f3n lleg\u00f3 hasta la m\u00e1s profunda ra\u00edz de la cultura pre-hisp\u00e1nica, llev\u00e1ndose a realizar la de dos pueblos irreconciliables.<\/p>\n<p>En la plenitud de los tiempos para Am\u00e9rica aparece Mar\u00eda Sant\u00edsima portadora de Cristo. Hay una identificaci\u00f3n de lo esencial de la Biblia: -Cristo, centro de la Historia- (Juan 3,14-16) con lo esencial del Nican Mopohua (vv.26-27) y con lo esencial del mensaje gl\u00edfico de la Imagen de Nuestra Se\u00f1ora de Guadalupe: el Ni\u00f1o Sol que lleva en su vientre Sant\u00edsimo.<\/p>\n<p>Finalmente, entre los protagonistas del relato est\u00e1n:<\/p>\n<p>\u00b7 La Sant\u00edsima Virgen que pide un templo para manifestar a su Hijo.<br \/>\n\u00b7 El Beato Juan Diego, vidente y confidente de la Sma. Virgen.<br \/>\n\u00b7 El Obispo Fr. Juan de Zum\u00e1rraga a cuya Autoridad se conf\u00eda el asunto.<br \/>\n\u00b7 El T\u00edo del Beato Juan Diego, sanado milagrosamente.<br \/>\n\u00b7 Los criados del Obispo que siguen al Beato Juan Diego.<br \/>\n\u00b7 La ciudad entera que reconoce lo sobrenatural de la imagen y entrega su coraz\u00f3n a Nuestra Se\u00f1ora de Guadalupe.<\/p>\n<p><strong>Nican Mopohua (Texto en Espa\u00f1ol)<\/strong><\/p>\n<p>Aqu\u00ed se narra se ordena, c\u00f3mo hace poco, milagrosamente se apareci\u00f3 la perfecta virgen santa mar\u00eda madre de dios, nuestra reina, all\u00e1 en el Tepeyac, de renombre Guadalupe.<\/p>\n<p>Primero se hizo ver de un indito, su nombre Juan Diego; y despu\u00e9s se apareci\u00f3 su Preciosa Imagen delante del reciente obispo don fray Juan de Zum\u00e1rraga. (&#8230;)<\/p>\n<p>Diez a\u00f1os despu\u00e9s de conquistada la ciudad de M\u00e9xico, cuando ya estaban depuestas las flechas, los escudos, cuando por todas partes hab\u00eda paz en los pueblos, as\u00ed como brot\u00f3, ya verdece, ya abre su corola la fe, el conocimiento de Aqu\u00e9l por quien se vive: el verdadero Dios.<\/p>\n<p>En aquella saz\u00f3n, el a\u00f1o 1531, a los pocos d\u00edas del mes de diciembre, sucedi\u00f3 que hab\u00eda un indito, un pobre hombre del pueblo.<br \/>\nSu nombre era Juan Diego, seg\u00fan se dice, vecino de Cuauhtitlan, y en las cosas de Dios, en todo pertenec\u00eda a Tlatilolco.<br \/>\nEra s\u00e1bado, muy de madrugada, ven\u00eda en pos de Dios y de sus mandatos.<br \/>\nY al llegar cerca del cerrito llamado Tepeyac ya amanec\u00eda.<br \/>\nOy\u00f3 cantar sobre el cerrito, como el canto de muchos p\u00e1jaros finos; al cesar sus voces, como que les respond\u00eda el cerro, sobremanera suaves, deleitosos, sus cantos sobrepujaban al del coyoltototl y del tzinitzcan y al de otros p\u00e1jaros finos.<br \/>\nSe detuvo a ver Juan Diego. Se dijo: \u00bfPor ventura soy digno, soy merecedor de lo que oigo? \u00bfQuiz\u00e1 nom\u00e1s lo estoy so\u00f1ando? \u00bfQuiz\u00e1 solamente lo veo como entre sue\u00f1os?<br \/>\n\u00bfD\u00f3nde estoy? \u00bfD\u00f3nde me veo? \u00bfAcaso all\u00e1 donde dejaron dicho los antiguos nuestros antepasados, nuestros abuelos: en la tierra de las flores, en la tierra del ma\u00edz, de nuestra carne, de nuestro sustento; acaso en la tierra celestial?<br \/>\nHacia all\u00e1 estaba viendo, arriba del cerrillo, del lado de donde sale el sol, de donde proced\u00eda el precioso canto celestial.<br \/>\nY cuando ces\u00f3 de pronto el canto, cuando dej\u00f3 de o\u00edrse, entonces oy\u00f3 que lo llamaban, de arriba del cerrillo, le dec\u00edan: \u00abJUANITO, JUAN DIEGUITO\u00bb.<br \/>\nLuego se atrevi\u00f3 a ir a donde lo llamaban; ninguna turbaci\u00f3n pasaba en su coraz\u00f3n ni ninguna cosa lo alteraba, antes bien se sent\u00eda alegre y contento por todo extremo; fue a subir al cerrillo para ir a ver de d\u00f3nde lo llamaban.<br \/>\nY cuando lleg\u00f3 a la cumbre del cerrillo, cuando lo vio una Doncella que all\u00ed estaba de pie, lo llam\u00f3 para que fuera cerca de Ella.<br \/>\nY cuando lleg\u00f3 frente a Ella mucho admir\u00f3 en qu\u00e9 manera sobre toda ponderaci\u00f3n aventajaba su perfecta grandeza:<br \/>\nsu vestido reluc\u00eda como el sol, como que reverberaba, y la piedra, el risco en el que estaba de pie, como que lanzaba rayos; el resplandor de Ella como preciosas piedra, como ajorca (todo lo m\u00e1s bello) parec\u00eda la tierra como que relumbraba con los resplandores del arco iris en la niebla.<br \/>\nY los mezquites y nopales y las dem\u00e1s hierbecillas que all\u00ed se suelen dar, parec\u00edan como esmeraldas. Como turquesa aparec\u00eda su follaje. Y su tronco, sus espinas, sus aguates, reluc\u00edan como el oro.<br \/>\nEn su presencia se postr\u00f3. Escuch\u00f3 su aliento, su palabra, que era extremadamente glorificadora, sumamente afable, como de quien lo atra\u00eda y estimaba mucho.<br \/>\nLe dijo:- \u00abESCUCHA, HIJO M\u00cdO EL MENOR, JUANITO. \u00bfA D\u00d3NDE TE DIRIGES?\u00bb<br \/>\nY \u00e9l le contest\u00f3: \u00abMi Se\u00f1ora, Reina, Muchachita m\u00eda, all\u00e1 llegar\u00e9, a tu casita de M\u00e9xico Tlatilolco, a seguir las cosas de Dios que nos dan que nos ense\u00f1an quienes son las im\u00e1genes de Nuestro Se\u00f1or: nuestros sacerdotes\u00bb<br \/>\nEn seguida, con esto dialoga con \u00e9l, le descubre su preciosa voluntad;<br \/>\nle dice:<\/p>\n<p>\u00abS\u00c1BELO, TEN POR CIERTO, HIJO M\u00cdO EL M\u00c1S PEQUE\u00d1O, QUE YO SOY LA PERFECTA SIEMPRE VIRGEN SANTA MAR\u00cdA, MADRE DEL VERDADER\u00cdSIMO DIOS POR QUIEN SE VIVE, EL CREADOR DE LAS PERSONAS, EL DUE\u00d1O DE LA CERCAN\u00cdA Y DE LA INMEDIACI\u00d3N, EL DUE\u00d1O DEL CIELO, EL DUE\u00d1O DE LA TIERRA, MUCHO DESEO QUE AQU\u00cd ME LEVANTEN MI CASITA SAGRADA.<br \/>\nEN DONDE LO MOSTRAR\u00c9, LO ENSALZAR\u00c9 AL PONERLO DE MANIFIESTO:<br \/>\nLO DAR\u00c9 A LAS GENTES EN TODO MI AMOR PERSONAL, EN MI MIRADA COMPASIVA, EN MI AUXILIO, EN MI SALVACI\u00d3N:<br \/>\nPORQUE YO EN VERDAD SOY VUESTRA MADRE COMPASIVA,<br \/>\nTUYA Y DE TODOS LOS HOMBRES QUE EN ESTA TIERRA EST\u00c1IS EN UNO,<br \/>\nY DE LAS DEM\u00c1S VARIADAS ESTIRPES DE HOMBRES, MIS AMADORES, LOS QUE A M\u00cd CLAMEN, LOS QUE ME BUSQUEN, LOS QUE CONF\u00cdEN EN M\u00cd,<br \/>\nPORQUE ALL\u00cd LES ESCUCHAR\u00c9 SU LLANTO, SU TRISTEZA, PARA REMEDIAR PARA CURAR TODAS SUS DIFERENTES PENAS, SUS MISERIAS, SUS DOLORES.<br \/>\nY PARA REALIZAR LO QUE PRETENDE MI COMPASIVA MIRADA MISERICORDIOSA, ANDA AL PALACIO DEL OBISPO DE MEXICO, Y LE DIR\u00c1S QUE C\u00d3MO YO TE ENV\u00cdO, PARA QUE LE DESCUBRAS C\u00d3MO MUCHO DESEO QUE AQU\u00cd ME PROV\u00c9A DE UNA CASA, ME ERIJA EN EL LLANO MI TEMPLO; TODO LE CONTAR\u00c1S, CUANTO HAS VISTO Y ADMIRADO, Y LO QUE HAS O\u00cdDO.<br \/>\nY TEN POR SEGURO QUE MUCHO LO AGRADECER\u00c9 Y LO PAGAR\u00c9,<br \/>\nQUE POR ELLO TE ENRIQUECER\u00c9, TE GLORIFICAR\u00c9;<br \/>\nY MUCHO DE ALL\u00cd MERECER\u00c1S CON QUE YO RETRIBUYA TU CANSANCIO, TU SERVICIO CON QUE VAS A SOLICITAR EL ASUNTO AL QUE TE ENV\u00cdO.<br \/>\nYA HAS O\u00cdDO, HIJO M\u00cdO EL MENOR, MI ALIENTO MI PALABRA; ANDA, HAZ LO QUE EST\u00c9 DE TU PARTE\u00bb.<\/p>\n<p>E inmediatamente en su presencia se postr\u00f3; le dijo: \u00abSe\u00f1ora m\u00eda, Ni\u00f1a, ya voy a realizar tu venerable aliento, tu venerable palabra; por ahora de Ti me aparto, yo, tu pobre indito\u00bb.<br \/>\nLuego vino a bajar para poner en obra su encomienda: vino a encontrar la calzada, viene derecho a M\u00e9xico.<br \/>\nCuando vino a llegar al interior de la ciudad, luego fue derecho al palacio del obispo, que muy recientemente hab\u00eda llegado, gobernante sacerdote; su nombre era D. Fray Juan de Zum\u00e1rraga, sacerdote de San Francisco.<br \/>\nY en cuanto lleg\u00f3 luego hace el intento de verlo, les ruega a sus servidores, a sus ayudantes, que vayan a dec\u00edrselo;<br \/>\ndespu\u00e9s de pasado largo rato vinieron a llamarlo, cuando mand\u00f3 el se\u00f1or obispo que entrara.<br \/>\nY en cuanto entr\u00f3, luego ante \u00e9l se arrodill\u00f3, se postr\u00f3, luego ya le descubre, le cuenta el precioso aliento, la preciosa palabra de la Reina del Cielo, su mensaje, y tambi\u00e9n le dice todo lo que admir\u00f3 lo que vio, lo que oy\u00f3.<br \/>\nY habiendo escuchado toda su narraci\u00f3n, su mensaje, como que no mucho lo tuvo por cierto,<br \/>\nle respondi\u00f3, le dijo: \u00abHijo m\u00edo, otra vez vendr\u00e1s, aun con calma te oir\u00e9, bien a\u00fan desde el principio mirar\u00e9, considerar\u00e9 la raz\u00f3n por la que has venido, tu voluntad, tu deseo\u00bb.<br \/>\nSali\u00f3; ven\u00eda triste porque no se realiz\u00f3 de inmediato su encargo.<br \/>\nLuego se volvi\u00f3, al terminar el d\u00eda, luego de all\u00e1 se vino derecho a la cumbre del cerrillo,<br \/>\ny tuvo la dicha de encontrar a la Reina del Cielo: all\u00ed cabalmente donde la primera vez se le apareci\u00f3, lo estaba esperando.<br \/>\nY en cuanto la vio, ante Ella se postr\u00f3, se arroj\u00f3 por tierra, le dijo:<br \/>\n\u00abPatroncita, Se\u00f1ora, Reina, Hija m\u00eda la m\u00e1s peque\u00f1a, mi Muchachita, ya fui a donde me mandaste a cumplir tu amable aliento, tu amable palabra; aunque dif\u00edcilmente entr\u00e9 a donde es el lugar del gobernante sacerdote, lo vi, ante \u00e9l expuse tu aliento, tu palabra, como me lo mandaste.<br \/>\nMe recibi\u00f3 amablemente y lo escuch\u00f3 perfectamente, pero, por lo que me respondi\u00f3, como que no lo entendi\u00f3, no lo tiene por cierto.<br \/>\nMe dijo: \u00abOtra vez vendr\u00e1s; aun con calma te escuchar\u00e9, bien a\u00fan desde el principio ver\u00e9 por lo que has venido, tu deseo, tu voluntad\u00bb.<br \/>\nBien en ello mir\u00e9, seg\u00fan me respondi\u00f3, que piensa que tu casa que quieres que te hagan aqu\u00ed, tal vez yo nada m\u00e1s lo invento, o que tal vez no es de tus labios;<br \/>\nmucho te suplico, Se\u00f1ora m\u00eda; Reina, Muchachita m\u00eda, que a alguno de los nobles, estimados, que sea conocido, respetado, honrado, le encargues que conduzca, que lleve tu amable aliento, tu amable palabra para que le crean.<br \/>\nPorque en verdad yo soy un hombre del campo, soy mecapal, soy parihuela, soy cola, soy ala; yo mismo necesito ser conducido, llevado a cuestas, no es lugar de mi andar ni de m\u00ed detenerme all\u00e1 a donde me env\u00edas, Virgencita m\u00eda, Hija m\u00eda menor, Se\u00f1ora, Ni\u00f1a;<br \/>\npor favor disp\u00e9nsame: afligir\u00e9 con pena tu rostro, tu coraz\u00f3n; ir\u00e9 a caer en tu enojo, en tu disgusto, Se\u00f1ora Due\u00f1a m\u00eda\u00bb.<br \/>\nLe respondi\u00f3 la perfecta Virgen, digna de honra y veneraci\u00f3n:<\/p>\n<p>\u00abESCUCHA, EL M\u00c1S PEQUE\u00d1O DE MIS HIJOS, TEN POR CIERTO QUE NO SON ESCASOS MIS SERVIDORES, MIS MENSAJEROS, A QUIENES ENCARGU\u00c9 QUE LLEVEN MI ALIENTO MI PALABRA, PARA QUE EFECT\u00daEN MI VOLUNTAD;<br \/>\nPERO ES MUY NECESARIO QUE T\u00da, PERSONALMENTE, VAYAS, RUEGUES, QUE POR TU INTERCESI\u00d3N SE REALICE, SE LLEVE A EFECTO MI QUERER, MI VOLUNTAD.<br \/>\nY, MUCHO TE RUEGO, HIJO M\u00cdO EL MENOR, Y CON RIGOR TE MANDO, QUE OTRA VEZ VAYAS MA\u00d1ANA A VER AL OBISPO.<br \/>\nY DE MI PARTE HAZLE SABER, HAZLE O\u00cdR MI QUERER, MI VOLUNTAD, PARA QUE REALICE, HAGA MI TEMPLO QUE LE PIDO.<br \/>\nY BIEN, DE NUEVO DILE DE QU\u00c9 MODO YO, PERSONALMENTE, LA SIEMPRE VIRGEN SANTA MAR\u00cdA, YO, QUE SOY LA MADRE DE DIOS, TE MANDO\u00bb.<\/p>\n<p>Juan Diego, por su parte, le respondi\u00f3, le dijo: \u00abSe\u00f1ora m\u00eda, Reina, Muchachita m\u00eda, que no angustie yo con pena tu rostro, tu coraz\u00f3n; con todo gusto ir\u00e9 a poner por obra tu aliento, tu palabra; de ninguna manera lo dejar\u00e9 de hacer, ni estimo por molesto el camino.<br \/>\nIr\u00e9 a poner en obra tu voluntad, pero tal vez no ser\u00e9 o\u00eddo, y si fuere o\u00eddo quiz\u00e1s no ser\u00e9 cre\u00eddo.<br \/>\nMa\u00f1ana en la tarde, cuando se meta el sol, vendr\u00e9 a devolver a tu palabra, a tu aliento, lo que me responda el gobernante sacerdote.<br \/>\nYa me despido de Ti respetuosamente, Hija m\u00eda la m\u00e1s peque\u00f1a, Jovencita, Se\u00f1ora, Ni\u00f1a m\u00eda, descansa otro poquito.<br \/>\nY luego se fue \u00e9l a su casa a descansar.<br \/>\nAl d\u00eda siguiente, domingo, bien todav\u00eda en la nochecilla, todo a\u00fan estaba oscuro, de all\u00e1 sali\u00f3, de su casa, se vino derecho a Tlatilolco, vino a saber lo que pertenece a Dios y a ser contado en lista; luego para ver al se\u00f1or obispo.<br \/>\nY a eso de las diez fue cuando ya estuvo preparado: se hab\u00eda o\u00eddo misa y se hab\u00eda nombrado lista y se hab\u00eda dispersado la multitud.<br \/>\nY Juan Diego luego fue al palacio del se\u00f1or obispo.<br \/>\nY en cuanto lleg\u00f3 hizo toda la lucha por verlo, y con mucho trabajo otra vez lo vio;<br \/>\na sus pies se hinc\u00f3, llor\u00f3, se puso triste al hablarle, al descubrirle la palabra, el aliento de la Reina del Cielo,<br \/>\nque ojal\u00e1 fuera cre\u00edda la embajada, la voluntad de la Perfecta Virgen, de hacerle, de erigirle su casita sagrada, en donde hab\u00eda dicho, en donde la quer\u00eda<br \/>\nY el gobernante obispo much\u00edsimas cosas le pregunt\u00f3, le investig\u00f3, para poder cerciorarse, d\u00f3nde la hab\u00eda visto, c\u00f3mo era Ella; todo absolutamente se lo cont\u00f3 al se\u00f1or obispo.<br \/>\nY aunque todo absolutamente se lo declar\u00f3, y en cada cosa vio, admir\u00f3 que aparec\u00eda con toda claridad que Ella era la Perfecta Virgen, la Amable, Maravillosa Madre de Nuestro Salvador Nuestro Se\u00f1or Jesucristo,<br \/>\nsin embargo, no luego se realiz\u00f3.<br \/>\nDijo que no s\u00f3lo por su palabra, su petici\u00f3n se har\u00eda, se realizar\u00eda lo que \u00e9l ped\u00eda<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Nican Mopohua: Documento hist\u00f3rico sobre Guadalupe \u00c9ste es el documento hist\u00f3rico en el que se relata las Apariciones de Nuestra Se\u00f1ora de Guadalupe al Beato Juan Diego, ind\u00edgena azteca, ocurridas del 9 al 12 de diciembre de 1531. 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