{"id":18981,"date":"2020-12-20T06:54:54","date_gmt":"2020-12-20T12:54:54","guid":{"rendered":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/?p=18981"},"modified":"2020-12-20T06:54:54","modified_gmt":"2020-12-20T12:54:54","slug":"el-mejor-mexicanista-contemporaneo","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/?p=18981","title":{"rendered":"El mejor mexicanista contempor\u00e1neo"},"content":{"rendered":"<p>El mejor mexicanista contempor\u00e1neo<\/p>\n<p>Hermann Bellinghausen<\/p>\n<p>Nuestro pasado ind\u00edgena, a trav\u00e9s de c\u00f3dices, piedras, cr\u00f3nicas y traducciones, es vasto como un oc\u00e9ano. El navegante mayor de los modernos expedicionarios cient\u00edficos y humanistas que navegan sin descanso las aguas de la historia anterior a la irrupci\u00f3n del imperio espa\u00f1ol, es, sin duda, Alfredo L\u00f3pez Austin. Concentrado como historiador en la relativamente fugaz civilizaci\u00f3n azteca y sus extensiones profundas \u2013hacia atr\u00e1s en el pa\u00eds de los mitos y los hechos arqueol\u00f3gicos, y hacia adelante hasta llegar a los umbrales del ma\u00f1ana\u2013 con su obra y su magisterio, L\u00f3pez Austin concreta una lectura tan detallada y l\u00facida de ese pasado ind\u00edgena que lo convierte en nuestro mayor mexicanista. Su precursor, y al principio joven maestro, fue Miguel Le\u00f3n-Portilla, a su vez continuador de \u00c1ngel Mar\u00eda Garibay K.; ser\u00eda el traductor eminente y tenaz de la palabra mexica en lengua n\u00e1huatl, hasta su culminaci\u00f3n tr\u00e1gica en el An\u00e1huac y sus alrededores en el siglo XVI: \u00e9l rescat\u00f3 la visi\u00f3n de los vencidos.<\/p>\n<p>Mas Alfredo L\u00f3pez Austin es el primer int\u00e9rprete moderno de este acontecimiento civilizatorio que obra despoj\u00e1ndose de los velos acumulados durante cinco siglos de sometimiento, hasta llegar a la actual ret\u00f3rica indigesta de indigenismo y condescendencia. Logr\u00f3 la empat\u00eda con ese pasado vivo que tambi\u00e9n buscara Guillermo Bonfil Batalla.<\/p>\n<p>Su intimidad sin arrogancia con las ideas prehisp\u00e1nicas no lo llev\u00f3 a categorizarlas como filosof\u00eda, como s\u00ed aventur\u00f3 Le\u00f3n-Portilla. Del mismo modo, L\u00f3pez Austin no erige la poes\u00eda azteca como producto de una civilizaci\u00f3n mesoamericana. L\u00f3pez Austin se desprende de estas categor\u00edas occidentales y se concentra, con rigor de arque\u00f3logo, en lo que hay ah\u00ed. (Un perfil m\u00e1s amplio del autor apareci\u00f3 hace cuatro a\u00f1os en estas p\u00e1ginas: L\u00f3pez Austin, maestro en jefe, https:\/\/www.jornada.com.mx\/2016\/04\/04\/opinion\/a10a1cul).<\/p>\n<p>De actitud discreta y palabra precisa, ha sido a lo largo de su vida un acompa\u00f1ante de los pueblos originarios vivos, como testigo oidor. No extra\u00f1a que llevara su palabra a ese momento fundacional del resurgimiento ind\u00edgena que fueron los Di\u00e1logos de San Andr\u00e9s Sak\u2019amch\u00e9n de los Pobres, Chiapas, en 1995. Sin perfil de activista, siempre elige el lado de los herederos leg\u00edtimos de ese pasado que lo fascina. Solidario con huelgas estudiantiles, resistencias ind\u00edgenas y campesinas, es un referente moral intachable. Ajeno a cualquier rasgo autoritario, posee una autoridad intelectual y c\u00edvica de veras grande.<\/p>\n<p>Brillante y estimulante maestro universitario, ha marcado a varias generaciones. Su talento de divulgador se plasma en art\u00edculos, recreaciones m\u00edticas con la gracia literaria de un verdadero escritor, c\u00e1tedras, lecturas. Memorables son sus colaboraciones, tan emp\u00e1ticas como escatol\u00f3gicas, con Francisco Toledo, pues Alfredo es un artista a pesar suyo.<\/p>\n<p>Lector de los mitos mexicanos, sus razones, tiempos y conexiones, en 2016 engalan\u00f3 la revista Arqueolog\u00eda Mexicana (n\u00fameros especiales 68 y 69) con su ejemplar ensayo La cosmovisi\u00f3n de la tradici\u00f3n mesoamericana. \u00bfQu\u00e9 revista se resistir\u00eda a un ensayo fulgurante suyo que llenar\u00eda sus p\u00e1ginas? En Ojarasca de abril de 1993, el n\u00famero se desbord\u00f3 con Tres recetas para un aprendiz de mago, amplio trabajo que propon\u00eda una explicaci\u00f3n de los procedimientos m\u00e1gicos para que \u00e9stos sean entendidos como acciones l\u00f3gicas dentro de un sistema de pensamiento. Acciones l\u00f3gicas, s\u00ed, independientemente de que creamos o no en sus postulados. Toda una declaraci\u00f3n de principios.<\/p>\n<p>Ahora que el autor de Cuerpo e ideolog\u00eda: las concepciones de los antiguos nahuas (1980), Los mitos del tlacuache (1990), El conejo en la cara de la luna (1994) y el gran ensayo al alim\u00f3n con su hijo el arque\u00f3logo Leonardo L\u00f3pez Luj\u00e1n, El pasado ind\u00edgena (1996) es reconocido con el Premio Nacional de Ciencias y Artes, caben algunas observaciones al respecto. Instituido por el gobierno mexicano en 1945 con vocaci\u00f3n de bronce y m\u00e1rmol, era otorgado a una persona de las artes o la academia cada a\u00f1o. Lo recibieron Rivera, Orozco, Siqueiros, Tamayo, Reyes, Mart\u00edn Luis Guzm\u00e1n, Azuela, Rulfo, Y\u00e1\u00f1ez, Bonifaz Nu\u00f1o, \u00c1lvarez Bravo, O\u2019Gorman (Edmundo), Bu\u00f1uel, Paz, Sabines, Carlos e Ignacio Ch\u00e1vez, Fuentes, Monsiv\u00e1is, Pacheco, Pitol, S\u00e1nchez V\u00e1zquez, Villoro, Pi\u00f1a Chan, Le\u00f3n-Portilla, Zea, Caso, Silva Herzog, Gonz\u00e1lez Casanova, Mario Lavista, Arturo M\u00e1rquez, Efra\u00edn y David Huerta, Daniel Sada, Hugo Hiriart, Jos\u00e9 Agust\u00edn. El premio cumple pues con su naturaleza can\u00f3nica.<\/p>\n<p>En a\u00f1os recientes se ha multiplicado el n\u00famero de premiados, y en particular de premiadas, acorde con los nuevos vientos de reivindicaci\u00f3n de g\u00e9nero. Dolores Castro, Elsa Cross, Gabriela Ortiz, Mercedes de la Garza, Glantz, Poniatowska, Gurr\u00eda, \u00c1lvarez Buylla, Filomarino, Margarita Nolasco y otras han sido justamente reconocidas. No las suficientes todav\u00eda.<\/p>\n<p>Con frecuencia hubo la sospecha de sumisi\u00f3n institucional de los galardonados, pues el evento busca evitar la cr\u00edtica directa al gobierno que lo otorga, no siempre con \u00e9xito (Paul Leduc, 2013). A Francisco Toledo se lo neg\u00f3 el gobierno de Pe\u00f1a Nieto por no aceptar que le revisaran o hicieran su discurso. Los m\u00e1s independientes y acerbos cr\u00edticos del r\u00e9gimen lo siguieron siendo despu\u00e9s del reconocimiento.<\/p>\n<p>La instrucci\u00f3n de la secretaria de Cultura al jurado, para premiar a una mujer, m\u00e1s all\u00e1 de su justeza ideol\u00f3gica, reviste una forma de intervenci\u00f3n institucional directa. Sucede en un a\u00f1o que los premios importantes, como los de la Feria Internacional del Libro, el Nacional de Poes\u00eda y los ingresos al Colegio Nacional, recayeron en mujeres. Hoy es una imposici\u00f3n fuera de lugar. Las reivindicaciones femeninas son mucho m\u00e1s que cuotas de m\u00e9rito.<\/p>\n<p>Los varones premiados (Alfredo L\u00f3pez Austin, Adolfo Casta\u00f1\u00f3n, Hers\u00faa) son obvios candidatos al m\u00e1rmol. Es de justicia que lo reciban. \u00bfO ser\u00e1 le\u00edda esta selecci\u00f3n de 2020 como una revancha navide\u00f1a del patriarcado? Un premio nacional puede, debe ser terreno de disensi\u00f3n cr\u00edtica, pero pocas veces intervino tan abiertamente el gobierno como ahora. Quiz\u00e1 tambi\u00e9n le irrita que uno de los premiados, L\u00f3pez Austin, lo cuestione en t\u00e9rminos poderosos y con los de abajo, como tambi\u00e9n hicieran algunos de sus antecesores.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>El mejor mexicanista contempor\u00e1neo Hermann Bellinghausen Nuestro pasado ind\u00edgena, a trav\u00e9s de c\u00f3dices, piedras, cr\u00f3nicas y traducciones, es vasto como un oc\u00e9ano. 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