{"id":19012,"date":"2020-12-20T15:55:25","date_gmt":"2020-12-20T21:55:25","guid":{"rendered":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/?p=19012"},"modified":"2020-12-20T15:55:25","modified_gmt":"2020-12-20T21:55:25","slug":"nostalgia-el-nacimiento-de-carlos-pellicer","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/?p=19012","title":{"rendered":"Nostalgia; El nacimiento de Carlos Pellicer"},"content":{"rendered":"<p>Nostalgia<br \/>\nEl nacimiento de Carlos Pellicer<\/p>\n<p>Por Roberto Ponce<\/p>\n<p>(apro).-<\/p>\n<p>Desde sus primeros versos de 1915 hasta aquellos escritos antes de morir, en 1977, El poeta de Am\u00e9rica, Carlos Pellicer, cant\u00f3 religiosamente su fidelidad al amor cristiano con sincera devoci\u00f3n, am\u00e9n de escenificar durante m\u00e1s de medio siglo \u201cEl Nacimiento\u201d en su casa de Lomas de Chapultepec, glorificando la Epifan\u00eda del Ni\u00f1o Jes\u00fas. \u201cDesde siempre organizo \u2018El Nacimiento\u2019 cada Navidad en mi casa. Creo que es lo \u00fanico notable que hago en mi vida. Es casi una obra maestra\u201d, explicaba el poeta de Tabasco al presentar, en 1969, fragmentos de aquellos versos tipo villancicos para su Primera antolog\u00eda po\u00e9tica (Fondo de Cultura Econ\u00f3mica, colecci\u00f3n popular #95), bautizados como Cosillas para el Nacimiento. \u201cLos poemas que siguen hablan de mi pasi\u00f3n por todo lo cristiano\u2026 He podido conjuntar la pl\u00e1stica, la m\u00fasica y el poema, as\u00ed, cada a\u00f1o. Miles de gentes van a mi casa durante cinco o seis semanas, un rato de noche, a mirar El Nacimiento\u2026\u201d<br \/>\n\u00bfQui\u00e9n me enciende una l\u00e1grima? Y en esta noche, es por Diego Rivera lo que se llore. Cuando hace dos a\u00f1os vio el Nacimiento, le o\u00ed en el coraz\u00f3n un hondo acento. Y aqu\u00ed est\u00e1 con nosotros tan en silencio que yo lo estoy oyendo. Y la noche en mi pecho tiembla de Dios\u2026<br \/>\n\u201cCreo en Cristo como Dios y la \u00fanica realidad importante en la historia del planeta. Todo lo dem\u00e1s (arte, ciencia, etc\u00e9tera) es accesorio, secundario y anecd\u00f3tico\u201d, enfatizaba Pellicer.<br \/>\nEl mundo peque\u00f1ito se ha vuelto enorme porque Dios ha nacido para los hombres.<br \/>\nDicha antolog\u00eda incluy\u00f3 el texto A los nombres de las cosas de Jos\u00e9 Alvarado, quien recordaba que a Pellicer \u201cun af\u00e1n de orden lo conduce, cada a\u00f1o, a hacer un Nacimiento y ah\u00ed, en torno de un mundo con toda su genealog\u00eda y su bot\u00e1nica, su zoolog\u00eda, sus colores y su anhelo brota un himno o aparece un cuadro. Las manos del poeta, siempre el poeta, lo han organizado. Pellicer jam\u00e1s escribe prosa.\u201d<br \/>\nPor el agua y la tierra, noche en el aire. Por el agua del d\u00eda vienen los \u00e1ngeles. Apenas en el mundo un ni\u00f1o cabe; pedacitos de cielo son sus pa\u00f1ales.<br \/>\n\u201cMi madre tan humana cuanto religiosa, me inici\u00f3 en la divina pr\u00e1ctica de \u2018El Nacimiento\u2019. Gracias a Dios y a ella, pude, puedo hacer cada diciembre lo que dura un mes y parece eterno\u201d, culminaba Pellicer esa presentaci\u00f3n de Cosillas para El Nacimiento, mientras nosotros evocamos \u201cNocturno a mi madre\u201d, otro de sus grandes poemas religiosos publicado en el libro Subordinaciones, de 1949:<br \/>\nHace un momento mi madre y yo dejamos de rezar. Rezar con mi madre ha sido siempre mi m\u00e1s perfecta felicidad. Cuando ella dice la oraci\u00f3n Magn\u00edfica verdaderamente glorifica mi alma al Se\u00f1or y mi esp\u00edritu se llena de gozo para siempre jam\u00e1s. Mi madre se llama Deifilia, que quiere decir hija de Dios, flor de toda verdad. Estoy pensando en ella con tal fuerza que siento un oleaje de sangre en mi sangre y en mis ojos su luminosidad\u2026 Cuando la pobreza se ha quedado a vivir en nuestra casa, mi madre le ha hecho honores de princesa real. Do\u00f1a Deifilia C\u00e1mara de Pellicer es tan ingeniosa y en\u00e9rgica y alegre como la tierra tropical\u2026<br \/>\nEl primer poema publicado por Carlos Pellicer marc\u00f3 el arranque de una pr\u00f3diga obra, misma que Octavio Paz calific\u00f3 de \u201cinterminable alabanza al mundo\u201d.<br \/>\nEN MEDIO de la dicha de mi vida det\u00e9ngome a decir que el mundo es bueno por la divina sangre de la herida. Abr\u00eda Colores en el mar dedicado a Ram\u00f3n L\u00f3pez Velarde (1888-1921), \u201cjoven Poeta insigne muerto hace tres lunas en la gracia de Cristo\u201d: Mi coraz\u00f3n, Se\u00f1or, como el poema, sube la escalinata de la vida y te da su pasi\u00f3n como una gema. Ser dichoso, Se\u00f1or, no es ser divino pero ser bueno, s\u00ed.<br \/>\nHondo fervor espiritual que 50 a\u00f1os despu\u00e9s destacar\u00eda Porfirio Mart\u00ednez Pe\u00f1aloza, \u201cal conmemorar hoy el jubileo de oro del primer libro de Carlos Pellicer\u201d en el n\u00famero 490 del Bolet\u00edn Biogr\u00e1fico (octubre 1973): \u201cUna veta m\u00e1s explorar\u00e1 venturosamente Pellicer: la poes\u00eda religiosa cuyo cultivo se hab\u00eda abandonado durante mucho tiempo; quiero decir, la gran poes\u00eda religiosa olvidada casi desde el Virreinato y que a principio de siglo renov\u00f3 Manuel Jos\u00e9 Oth\u00f3n.\u201d<br \/>\nFrancisco de As\u00eds invent\u00f3 el Nacimiento la Tierra fue su primer Cielo. La alegr\u00eda est\u00e1 en Cristo Francisco sangr\u00f3 de alegr\u00eda por Cristo. La Paz est\u00e1 en Cristo. S\u00f3lo por \u00c9l seremos espacio infinito. Contra el odio el amor\u2026<br \/>\nAlturas pellicerianas Gabriel Zaid advirti\u00f3 en \u201cEl Nacimiento\u201d de Carlos Pellicer un asombroso espect\u00e1culo est\u00e9tico, con m\u00faltiples formas creativas de singularidad renovadora al rito cristiano de la Epifan\u00eda, seg\u00fan leemos en la introducci\u00f3n de todos los poemas Cosillas para el Nacimiento compilados en 1978 por el sobrino del Poeta de Am\u00e9rica, al a\u00f1o de su muerte: \u201cPellicer puso en su casa el Nacimiento durante m\u00e1s de medio siglo. Hasta mil novecientos cuarenta y tantos fue un Nacimiento tradicional, aunque especialmente art\u00edstico: al ponerlo ejerc\u00eda su vena de pintor\u2026\u201d<br \/>\nLa noche esa doncella de mirada entreabierta y coraz\u00f3n azul ha escogido una estrella para encenderle al mundo &#8211;por fin\u2014la eterna Luz\u2026<br \/>\nEl \u00e1rbol que est\u00e1 solo a mitad de la llanura nos mira desde todas las posturas. \u00bfSer\u00e1 tal vez el alma del pintor, doctor Atl? Doctor agua, doctor ola, doctor alma\u2026 Este paisaje nuestro por \u00e9l tiene color. Nuestro Se\u00f1or, cielos y tierra, muy hondamente lo mir\u00f3. Mir\u00f3 al pintor y la paleta fue toda luz a toda voz.<br \/>\n\u201cPor esos a\u00f1os empez\u00f3 a introducir elementos inusitados, que crearon de hecho un tipo de obra nueva, sin g\u00e9nero conocido: una especie de auto sacramental de la luz, que expresa su religiosidad profundamente tradicional, porque reinventa el origen mismo de las fiestas de Navidad.\u201d<br \/>\nQuiero decirles mis queridos amigos que en el Valle de M\u00e9xico Cristo ha nacido. Vamos a ser muy hombres frente a este Ni\u00f1o. Vamos a ser muy hombres, es decir, buenos\u2026<br \/>\nZaid refiere que \u201chay tambi\u00e9n en el Nacimiento algo del jard\u00edn japon\u00e9s, que parece acentuarse en el caso de Pellicer\u201d, quien \u201clleg\u00f3 a representar no s\u00f3lo el mundo sino a\u00fan el tiempo a escala\u201d. Para las figuras, \u201cencargaba piezas \u00fanicas a un artesano\u201d y \u201cdespu\u00e9s de encontrar piedras y ramas en el campo, hac\u00eda trabajos de pintura, de electricidad, de sonido\u201d. Finalmente \u201cse tomaba la molestia de grabar un disco con los versos para ese a\u00f1o\u201d.<br \/>\n\u00bfQui\u00e9nes son esos Reyes de \u00e1mbar y oro que en un rayo de luz han llegado sonoros? Al hijo de un obrero le llaman Rey. Es el Rey de la Vida, es la Paz y el Amor. Porque Dios ha nacido bajo la noche, la noche ser\u00e1 el pozo lleno de estrellas que nos asombre.<br \/>\n\u201cPuesto el Nacimiento, Pellicer se somet\u00eda a la disciplina de estar disponible de seis a nueve de la noche\u2026 Se tocaba el timbre de Sierra Nevada 779\u2026 Por fin abr\u00eda la puerta de la cochera que nunca us\u00f3 como tal. Todo el espacio\u2026 estaba ocupado por una especie de escenario que, a trav\u00e9s de una b\u00f3veda que representaba al cielo, cerraba al fondo con un horizonte curvo, espectacular\u2026<br \/>\nComo un p\u00e1jaro nuevo la noche canta. hay palabras y estrellas en su garganta. Lo que dice la noche del agua sale. Porque nadie lo ve todo se sabe. Se sab\u00eda del Ni\u00f1o, se sab\u00eda del aire. De la noche en el agua, c\u00edtara y \u00e1ngeles.<br \/>\n\u201cLuego ven\u00eda la noche total. La b\u00f3veda estrellada daba fr\u00edo. Y entonces, como una compa\u00f1\u00eda inesperada, empezaba a o\u00edrse la voz inesperada y c\u00e1lida al mismo tiempo de Pellicer. Palabras conmovedoramente fraternales, que no rehuyen la inocencia, ni el balbuceo. Palabras franciscanas de comuni\u00f3n con todos en una naturaleza abierta al m\u00e1s all\u00e1 misterioso.\u201d<br \/>\n\u00bfQu\u00e9 vamos a darle a este pobre Ni\u00f1o cuya riqueza se riega por el desierto, como un r\u00edo de diamante, como un r\u00edo de amor, como un r\u00edo de sue\u00f1o? Pobreza que repartes tanta riqueza, da a mis ojos la Aurora y a mi sangre la paz. \u00c1ngeles y pastores pusi\u00e9ronme a cantar&#8230; El sol en un pesebre volvi\u00f3 a ser ni\u00f1o, es lo mismo el pesebre que el infinito. El pesebre es el cielo del sol nacido. La Virgen: la V\u00eda L\u00e1ctea; Jos\u00e9 el carpintero regres\u00f3 de los \u00e1rboles con un lucero\u2026<br \/>\n\u201cDel sol hundido de la soledad, empezaba a brotar el nuevo sol de la alegr\u00eda. La luz encarnada se iba volviendo Ni\u00f1o. La tierra volv\u00eda a ser acogedora y habitable\u201d, concluye Zaid.<br \/>\nAqu\u00ed est\u00e1 la ma\u00f1ana, cuerpo del d\u00eda, ba\u00f1\u00e1ndose en el agua de la Alegr\u00eda. Aqu\u00ed est\u00e1 la Alegr\u00eda con los brazos en cruz. A\u00fan de la piedra brota sudor de luz. Ha nacido la luz\u2026 Ha nacido la Paz para ganar la guerra. Dios est\u00e1 entre nosotros: lo saben todos los que lo niegan\u2026 La alegr\u00eda est\u00e1 en Cristo, Nuestro Se\u00f1or. Su palabra, grande como el cielo, es toda amor. \u00a1Aleluya! \u00a1Aleluya! \u00a1Aleluya, alma m\u00eda! Enciende en m\u00ed el amor que da la alegr\u00eda sin envidia o rencor, con la flor en los labios. Y con los ignorantes y los sabios, Cristo Se\u00f1or, Aleluya, Aleluya, alma m\u00eda.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Nostalgia El nacimiento de Carlos Pellicer Por Roberto Ponce (apro).- Desde sus primeros versos de 1915 hasta aquellos escritos antes de morir, en 1977, El poeta de Am\u00e9rica, Carlos Pellicer, cant\u00f3 religiosamente su fidelidad al amor cristiano con sincera devoci\u00f3n, am\u00e9n de escenificar durante m\u00e1s de medio siglo \u201cEl Nacimiento\u201d en su casa de Lomas [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":249,"featured_media":19013,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[26],"tags":[],"class_list":["post-19012","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-mundo"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/19012","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/249"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=19012"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/19012\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":19014,"href":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/19012\/revisions\/19014"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/media\/19013"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=19012"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=19012"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=19012"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}