{"id":19071,"date":"2020-12-22T18:58:55","date_gmt":"2020-12-23T00:58:55","guid":{"rendered":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/?p=19071"},"modified":"2020-12-22T18:58:55","modified_gmt":"2020-12-23T00:58:55","slug":"el-grito-del-padre-pantoja","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/?p=19071","title":{"rendered":"El grito del padre Pantoja"},"content":{"rendered":"<p>Estamos cercados: el grito del padre Pantoja<\/p>\n<p>Esta es una entrevista in\u00e9dita con el sacerdote Pedro Pantoja, fundador de la casa de migrantes de Saltillo y fallecido el 18 de diciembre, D\u00eda Internacional del Migrante. Fue reporteada y escrita en julio de 2011, cuando la guerra contra las drogas de Calder\u00f3n mostraba su lado m\u00e1s descarnado.<\/p>\n<p>Por Marcela Turati<\/p>\n<p>Esta es una entrevista in\u00e9dita con el sacerdote Pedro Pantoja, fundador de la casa de migrantes de Saltillo y fallecido el viernes 18 de diciembre, D\u00eda Internacional del Migrante. Fue reporteada y escrita en julio de 2011, cuando la guerra contra las drogas de Felipe Calder\u00f3n mostraba su lado m\u00e1s descarnado contra los migrantes que eran masacrados, desaparecidos, secuestrados, reclutados, torturados; tragedia que Pantoja, valiente, denunci\u00f3 hasta el final.<\/p>\n<p>SALTILLO, Coah.<\/p>\n<p>(apro).\u2014<\/p>\n<p>Parece una isla de n\u00e1ufragos heridos rodeada por tiburones. La Posada Bel\u00e9n Casa de Migrantes es merodeada por camionetas de traficantes que no se cansan de dar vueltas por las instalaciones. Van con las ventanas abajo, las armas de fuera. Quieren que sus inquilinos temporales los vean. Quieren hacerles sentir que son un bot\u00edn y que los capturar\u00e1n cuando tengan que seguir su ruta hacia el norte.<\/p>\n<p>\u201cEstamos en estado de guardia toda la noche. Las camionetas del crimen organizado no dejan pasar y tenemos que establecer grupos de guardia por si tratan de entrar. Nos dijeron que los migrante son su mercanc\u00eda y si quieren entrar el siguiente paso es que nos balaceen\u201d.<\/p>\n<p>Lo dice el sacerdote Pedro Pantoja, fundador del albergue, un hombre alto, que viste como ranchero y luce cansado. Lleva dos noches de guardia. Le toc\u00f3 vigilar hasta las tres de la ma\u00f1ana los movimientos barda afuera para que sus albergados descansaran hasta que otros lo relevaron.<\/p>\n<p>\u201cA\u00fan cuando est\u00e9n cerca las patrullas, pasan las camionetas esas grandes, poderosas, sin placas, con ventanas abiertas para que veamos las armas. Nuestro sentimiento siempre es de incertidumbre, de temor. Entramos en fase de autodefensa nocturna, nos turnamos las horas de sue\u00f1o para la autoprotecci\u00f3n\u201d, se queja el duranguense.<\/p>\n<p>Sabe que las amenazas son reales. En uno de los dormitorios descansa un joven centromaericano que apenas respira: bajo los vendajes se le ve un ojo saltado y la espalda raspada. El ataque que sufri\u00f3 al salir del albergue fue un mensaje para todos.<\/p>\n<p>Desde otra cama, en un cuarto aparte, otro hombre centroamericano muestra la piel arrancada alrededor de los ojos, las piernas con marcas de latigazos; fue arrastrado de cuerpo entero.<\/p>\n<p>El \u00faltimo incidente ocurri\u00f3 esta misma semana. Un migrante cruz\u00f3 el port\u00f3n met\u00e1lico para ir a una tienda de abarrotes cercana, lo acompa\u00f1aban trabajadores de la casa como lo marcan las reglas recientes del c\u00f3digo rojo. Eran las tres de la tarde. Hombres armados los acorralaron cuando apenas cruzaban el estacionamiento. Los enca\u00f1onaron. Los interrogaron.<\/p>\n<p>&#8211;\u00bfQu\u00e9 rumbo llevan? \u00bfYa los contrataron los Zetas? -les preguntaron-. Si es as\u00ed los matamos porque no queremos que los sigan, sino no les damos trabajo.<\/p>\n<p>Ellos siguieron en silencio.<\/p>\n<p>Los hombres insistieron: \u00bfCu\u00e1nta gente est\u00e1 en la casa?<\/p>\n<p>Al no obtener respuesta terminaron con una advertencia: \u201cCuando nos d\u00e9 la gana vamos a entrar\u201d.<\/p>\n<p>Cuando Pedro Pantoja cuenta el hecho hace una mueca: \u201ccoincidentemente\u201d, las patrullas de la polic\u00eda que deb\u00edan resguardar el albergue no estaban. Otro colmo nada casual: la Secretar\u00eda de Gobernaci\u00f3n no ha entregado las c\u00e1maras de seguridad a las que estaba obligada desde dos a\u00f1os atr\u00e1s por ser medidas cautelares dictadas para este albergue.<\/p>\n<p>Pantoja se encuentra inquieto y molesto porque la persecuci\u00f3n ha hecho que algunas personas locales, y los voluntarios alemanes que ayudaban en el albergue, hayan desertado.<\/p>\n<p>\u201cSi M\u00e9xico no nos ayuda, \u00bfpor qu\u00e9 nos quita nuestras medidas de seguridad? Porque no atiende nuestros reclamos, ni toma medidas; siempre estamos bajo alerta amarilla. Es una verg\u00fcenza del Estado mexicano que Alemania retira voluntarios capacitados, y (M\u00e9xico) ni siquiera pide disculpas, ni siquiera entiende lo que son las medidas cautelares, ya estamos en la misma situaci\u00f3n los defensores y las v\u00edctimas\u201d, dice indignado mientras recorremos el albergue, el comedor, los cuartos alrededor del patio, la oficina.<\/p>\n<p>El albergue no s\u00f3lo est\u00e1 cercado, sus inquilinos al salir corren peligro de ser cazados. Apenas unos d\u00edas antes nueve migrantes fueron secuestrados cuando caminaban de madrugada en l\u00ednea directa hacia las v\u00edas del tren.<\/p>\n<p>\u201cNuestra vida es una incertidumbre, un terror muy grande, cuando salen los migrantes, sabemos que no va a pasar mucho tiempo en que sean agarrados. Y de por s\u00ed el territorio del noreste es de sangre y muerte, estamos rodeados, en constante acoso\u201d, dice como un lamento enojado. El mismo que no se cansa de repetir en foros internacionales, ante pol\u00edticos o periodistas.<\/p>\n<p>\u201cNo podemos constatar cu\u00e1ntos saldr\u00e1n vivos de Saltillo, es una vida de perros perseguidos\u201d.<\/p>\n<p>El sacerdote Pedro Pantoja. Foto: Marcela Turati<br \/>\nRedes contra el narco<br \/>\nLa posada para migrantes de Saltillo esta semana hospeda a 90 personas. En otros momentos los migrantes -hombres centroamericanos en su mayor\u00eda- pasaban s\u00f3lo una noche, pero desde hace algunos meses llegan agotados, traumados o heridos y necesitan m\u00e1s tiempo para recuperarse.<\/p>\n<p>Ahora no se animan a seguir su camino porque saben que podr\u00edan ser capturados. En los dormitorios que rodean el patio se cuentan historias, vividas en carne propia, sobre la crueldad de los criminales que encontraron a su paso y de las autoridades.<\/p>\n<p>El acorralamiento y la cacer\u00eda a los inquilinos de Bel\u00e9n ocurre a dos meses de que fueron encontradas las fosas llenas de migrantes en San Fernando, Tamaulipas, zona bajo el control de Los Zetas, donde un a\u00f1o antes 72 migrantes -entre ellos 14 de mujeres, la mayor\u00eda centroamericanos, y un pu\u00f1ado ecuatorianos, brasile\u00f1os y un hind\u00fa- hab\u00edan sido asesinados.<\/p>\n<p>El sacerdote jesuita hace notar que esa sa\u00f1a contra las personas en tr\u00e1nsito ha cambiado la din\u00e1mica migratoria: comienza a reconocer en las periferias caras conocidas de migrantes que pasaron por el albergue, completaron los d\u00edas de estancia m\u00e1xima en los que ten\u00edan que salir para dejar lugar a otros reci\u00e9n llegados, pero no se animaron a seguir adelante y tampoco regresaron a sus pa\u00edses. Se establecieron en Saltillo donde a veces encuentran trabajos temporales o pasan hambre.<\/p>\n<p>\u201cSe ha formado una clase de lumpen proletariado con mucha hambre y tienen que sobrevivir as\u00ed. \u00bfC\u00f3mo seguir adelante si hay delincuentes? No hay c\u00f3mo seguir. Est\u00e1n formando lagunas humanas en torno a nuestra casa, a veces los encontramos cerca de aqu\u00ed, muertos de hambre y los traemos a comer, algunos tambi\u00e9n se convierten al crimen o a las pandillas. Hay d\u00edas que los vemos tan empobrecidos que los aceptamos unos d\u00edas m\u00e1s aqu\u00ed para que vuelvan a comer, pero como tenemos tanta gente no se pueden quedar\u201d, dice el sacerdote con impotencia.<\/p>\n<p>Aunque a Pantoja se le ve agobiado parece que tiene fuerza de ranchero que nunca se cansa. Viene de un pasado de lucha. Comenz\u00f3 junto al l\u00edder mexicoamericano C\u00e9sar Ch\u00e1vez, quien gan\u00f3 el hist\u00f3rico boicot de las uvas en los campos californianos, y quien gan\u00f3 derechos para los jornaleros agr\u00edcolas indocumentados. Pantoja luego trabaj\u00f3 en los barrios industriales en causas obreras. Pero dedic\u00f3 la vida a los migrantes.<\/p>\n<p>Siempre ley\u00f3 el evangelio a trav\u00e9s de la Teolog\u00eda de la Liberaci\u00f3n que lo hizo optar por quienes sufren, y en Saltillo -la di\u00f3cesis del obispo Ra\u00fal Vera- se decidi\u00f3 a caminar junto a las personas migrantes con quienes comparte su suerte y, como ellas, se sabe bajo amenaza.<\/p>\n<p>\u201cEn Coahuila hay una rivalidad entre c\u00e1rteles y los Zetas, y en medio estamos nosotros. No hay distinci\u00f3n entre defensores y v\u00edctimas, nosotros tambi\u00e9n estamos igual\u201d.<\/p>\n<p>El acoso a Posada Bel\u00e9n, que queda en una ruta privilegiada que une al norte y al noreste de M\u00e9xico, no es aislado. Pantoja sabe que los albergues de Tamaulipas sufren presiones similares.<\/p>\n<p>\u201cSaltillo es el oasis para los migrantes porque lo dem\u00e1s es territorio de sangre: las casas de Matamoros, Reynosa y Nuevo Laredo est\u00e1n rodeadas de casas de seguridad (de los criminales). Las hermanas (religiosas de Tamaulipas) est\u00e1n aterrorizadas, las defensoras han sido enca\u00f1onados. Es un esquema de muerte y terror. Gracias a dios sobrevivimos porque sabemos que hay una sociedad, sobre todo internacional, que nos apoya\u201d, dice en la entrevista.<\/p>\n<p>Como si tuviera un mapa de la geopol\u00edtica criminal, en el mapa que tiene en la casa de migrantes, donde la gente mira las distancias recorridas, Pedro Pantoja explica las amenazas por las que pasar\u00e1n las personas migrantes antes de llegar a Saltillo.<\/p>\n<p>El sur -dice- es la \u201cparte descarnada\u201d: desde que se entra a Chiapas, M\u00e9xico es el cementerio de los migrantes. En Orizaba, por donde pasa el tren conocido como La Bestia, cuyo techo va cargado de migrantes -vienen dormidos, cansados, lastimados- y de cuyos t\u00faneles no salen muchos con vida.<\/p>\n<p>En Tabasco y Chiapas es una \u201cdelincuencia salvaje, bruta, despiadada, que ataca de forma cruel\u201d.<\/p>\n<p>Conforme la ruta avanza, la maquinaria que mata migrantes se afina y se sofistica. \u201cEn San Luis Potos\u00ed el crimen es salvaje. Toda la ruta de Zacatecas a Saltillo est\u00e1 totalmente vigilada por delincuentes, saben bien cu\u00e1ntos vienen y todo migrante \u2013hombre o mujer\u2014es candidato a secuestro. Tenemos testimonios de algunos que han sido obligados a trabajar de sicarios\u201d, dice y m\u00e1s adelante contar\u00e1 algunos de esos testimonios.<\/p>\n<p>Tiene datos frescos, los migrantes que sobreviven al camino, y llegan a Saltillo, como los dos hombres golpeados que en este momento est\u00e1n convalecientes, y bajo cuidados m\u00e9dicos, le cuentan sus tragedias. De esos testimonios saca una estad\u00edstica del horror.<\/p>\n<p>\u201cPor testimonios sabemos que por aqu\u00ed pasa la carga con migrantes secuestrados, cuando pasa por aqu\u00ed ya vienen amarrados, en camiones como animales de rancho, para ser trasladados, o arriba del tren, o en camionetas cargadas. En el sur es m\u00e1s descarnado, pero aqu\u00ed son artistas de la estrategia criminal: tienen una armon\u00eda perfecta para moverse, capacidad poderos\u00edsima para infiltrar cuadros policiacos, aqu\u00ed se asocian con empresarios o gobernadores que pueden estar en el negocio\u201d, dice.<\/p>\n<p>Sabe, por confesi\u00f3n de ciertos presidentes municipales, que en varios municipios norte\u00f1os a los polic\u00edas los designan los Zetas. Por eso dice que en el norte todo es perfecto, aceitado, y los gobiernos, c\u00f3mplices.<\/p>\n<p>Pantoja considera que Saltillo es parte de la ruta del noreste conectada con las atrocidades de la regi\u00f3n noreste y del Golfo. Que lo que ocurre en Tamaulipas, Nuevo Le\u00f3n, Veracruz o Tabasco impacta en Coahuila, y viceversa.<\/p>\n<p>\u201cPara nosotros hay una relaci\u00f3n muy directa entre este territorio y las fosas de San Fernando, all\u00ed han de estar muchos de nuestros migrantes, ya cad\u00e1veres, sabemos que desaparecen de nueve, quince, veinte personas. En todo el territorio del noreste. Sino vayan a Laredo, a Piedras Negras, Reynosa o Matamoros. Es apremiante porque son fronteras del crimen y la crueldad\u201d, dice.<\/p>\n<p>Se\u00f1ala que existe complicidad de las cosas que pasan por parte del gobierno, le resulta inconcebible que si los caminos son controlados por polic\u00edas estatales y federales, que ocurran secuestros de camiones con migrantes, como el que transportaba a los 72 que fueron masacrados, o los que en abril fueron encontrados en las fosas de San Fernando.<\/p>\n<p>\u201cLo de las fosas es un argumento muy serio para llevar a juicio al estado mexicano\u201d, asegura.<\/p>\n<p>\u2018Estamos acosados\u2019<br \/>\nLa Posada Bel\u00e9n fue fundada en 2001 y Pantoja lleg\u00f3 al a\u00f1o siguiente. \u201cComenzamos con sangre y hemos continuado as\u00ed: siempre hay sangre derramada\u201d, dice al contar los or\u00edgenes. La historia ha ido cambiando conforme comenz\u00f3 la estrategia llamada \u201cguerra contra las drogas\u201d, inaugurada por Felipe Calder\u00f3n. Desde 2008, en el albergue -el padre, religiosas, empleados y voluntarios- comenzaron a notar los secuestros a migrantes, equivocadamente pensaron que era moda pasajera.<\/p>\n<p>En 2009 presentaron ante la Comisi\u00f3n Interamericana de los Derechos Humanos en Washington una denuncia por los secuestros, apoyados con la informaci\u00f3n de la Comisi\u00f3n Nacional de los Derechos Humanos.<\/p>\n<p>\u201cLo hicimos y todav\u00eda no imagin\u00e1bamos el dolor que estaba detr\u00e1s. Recibimos la burla del Estado mexicano, nos llamaron exagerados, que no sab\u00edamos contar, que no ten\u00edamos metodolog\u00eda. Y result\u00f3 que nos quedamos cortos: todo el camino de los migrantes es un cementerio\u201d.<\/p>\n<p>Cada migrante que pasa por esta casa, donde tiene alimentos, una cama, d\u00edas de reposo, asistencia m\u00e9dica y psicol\u00f3gica, confirma que en M\u00e9xico no s\u00f3lo son vistos como mercanc\u00edas, que tambi\u00e9n son sometidos a tortura \u201cdentro de las casas de seguridad a donde los llevan, la trata sexual y laboral a la que son sometidos\u201d. Para Pantoja la masacre y las fosas de San Fernando, Tamaulipas, fueron la constataci\u00f3n de lo que ya se intu\u00eda.<\/p>\n<p>Estos d\u00edas se nota desesperado. Dice que sobre esos temas se han hecho libros, pel\u00edculas, documentales y reportajes, pero han ca\u00eddo en o\u00eddos sordos. Que los albergues de migrantes han hecho informes con los testimonios del horror, pero nada ocurre.<\/p>\n<p>El acoso es permanente. Seis meses antes sufrieron el robo de todas sus computadoras y archivos. Despu\u00e9s, un hondure\u00f1o que sali\u00f3 del albergue fue acusado falsamente de ser asesino, lo que levant\u00f3 una ola criminalizadora que hizo que la casa fuera rodeada por saltillenses enojados, recibieran amenazas telef\u00f3nicas, les gritaran desde la calle asesinos.<\/p>\n<p>Encima, uno de los polic\u00edas que fue asignado para cuidar a Pantoja fue reconocido como secuestrador de migrantes.<\/p>\n<p>No es todo: hace un mes una camioneta lleg\u00f3 a la iglesia donde Pantoja daba misa, y comenz\u00f3 a dar vueltas.<\/p>\n<p>&#8211;\u00bfQu\u00e9 quer\u00edan, padre?<\/p>\n<p>&#8211;Seguro quer\u00edan saludarme- responde ir\u00f3nico.<\/p>\n<p>A esto sigui\u00f3 la amenaza al hombre que iba a la tienda que deriv\u00f3 en la orden del gobierno alem\u00e1n de retirar a sus voluntarios.<\/p>\n<p>\u201cLos alemanes hacen falta. Aunque los migrantes hacen todo solos, estos se\u00f1alan los horarios, los acompa\u00f1an, verifican que no se cuele (al albergue) ning\u00fan pollero a reclutarlos. No dudamos que algunos inmigrantes son infiltrados, a veces los tenemos que sacar\u201d, admite.<\/p>\n<p>La entrevista se hace en distintos momentos porque a ratos Pantoja toma su camioneta y maneja a hacer mandados, muestra las v\u00edas del tren. A ratos caminamos por el albergue o por el exterior para ver la barda que lo rodea.<\/p>\n<p>En el patio de este centro extendido, con dormitorios a los lados, donde mujeres y hombres est\u00e1n separados, unos migrantes juegan, otros esperan su turno para usar los tel\u00e9fonos, otros est\u00e1n acostados en los dormitorios, un par levantan pesas, varios juegan futbol. Una persona festeja que su pollero ya lo contact\u00f3, y comienza a despedirse.<\/p>\n<p>Su preocupaci\u00f3n no s\u00f3lo es por los migrantes atrapados en Saltillo, rodeados como \u00e9l en esta casa. Tambi\u00e9n es por quienes est\u00e1n en la ruta y posiblemente, si sobreviven, lleguen a este sitio, con el alma destruida.<\/p>\n<p>\u201cHay muchachos que vienen torturados y dicen que los torturan otros migrantes que les dijeron que a ellos los matan si no lo hacen. Est\u00e1n adheridos a la fuerza. Vemos desde hace un a\u00f1o reclutamiento forzado. Tenemos el testimonio de un migrante que fue part\u00edcipe, lo forzaron a torturar, rindi\u00f3 testimonio ante la ONU de todos los movimientos\u201d.<\/p>\n<p>Le preocupa el da\u00f1o que viven las personas migrantes reclutadas a la fuerza en su tr\u00e1nsito por M\u00e9xico, en si alg\u00fan d\u00eda podr\u00e1n llevar una vida normal despu\u00e9s de haber vivido tanto horror.<\/p>\n<p>\u201cEsta migraci\u00f3n es de punto muerto sin futuro: los han destazado, les han hecho a sus familias despojarse de todo, les han arrebatado de la ilusi\u00f3n de cruzar al R\u00edo Bravo, no pueden seguir y tienen que sufrir de qu\u00e9 forma. Hay testimonios de inmensa crueldad: de unos llevados a un pozo de cocodrilos como forma ejemplificadora del terror, muertos sin identidad, sin cabeza, despedazados a machetazos y la carne la echan a los cocodrilos. Otros dicen que despu\u00e9s de destazarlos los obligan a despellejar el cuerpo (de otros migrantes) y a cocinarlo para que lo coman. Y no son exageraciones de ninguna manera, nos quedamos cortos. Vienen personas despedazadas del alma. \u00bfC\u00f3mo se puede sanar un alma tan destruida? Hay una predilecci\u00f3n maldita del crimen organizado por estas gentes. Ellos les llaman su mercanc\u00eda\u201d.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Estamos cercados: el grito del padre Pantoja Esta es una entrevista in\u00e9dita con el sacerdote Pedro Pantoja, fundador de la casa de migrantes de Saltillo y fallecido el 18 de diciembre, D\u00eda Internacional del Migrante. 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