{"id":19172,"date":"2020-12-27T07:15:37","date_gmt":"2020-12-27T13:15:37","guid":{"rendered":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/?p=19172"},"modified":"2020-12-27T07:15:37","modified_gmt":"2020-12-27T13:15:37","slug":"lo-que-importa-no-es-lo-que-vimos-en-2020-sino-como-lo-vimos","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/?p=19172","title":{"rendered":"Lo que importa no es lo que vimos en 2020, sino c\u00f3mo lo vimos"},"content":{"rendered":"<p>Nuevos h\u00e1bitos<\/p>\n<p>Carlos Bonfil<\/p>\n<p>En esta \u00faltima semana de un a\u00f1o calamitoso para todo mundo y ciertamente muy infortunado para la industria del espect\u00e1culo, en particular para el cine, en lugar de abandonarse al viejo ritual de se\u00f1alar, de modo muy subjetivo, cu\u00e1les han sido las mejores pel\u00edculas del a\u00f1o, convendr\u00eda todav\u00eda m\u00e1s considerar la manera en que hemos podido disfrutar ese cine.<\/p>\n<p>Al respecto, Anthony Lane, cr\u00edtico destacado de la revista The New Yorker, apunta: Lo que importa no es lo que vimos en 2020, sino c\u00f3mo lo vimos, y si nuestros nuevos m\u00e9todos y maneras de ver el cine han llegado para quedarse. Para muchos espectadores, un cambio de dimensiones en las pantallas ser\u00e1 poca cosa, lo mismo que el cambio al espacio dom\u00e9stico: una pel\u00edcula es una pel\u00edcula, dondequiera que \u00e9sta florezca, del mismo modo que una rosa es una rosa.<\/p>\n<p>No es tanto as\u00ed. Una cinta espectacular y una casera son dos cosas muy diferentes. La primera es indisociable de la mirada p\u00fablica y queda fuera de nuestro control; no podemos detenerla ni abreviarla mientras se proyecta. La segunda ha sido trasplantada al televisor, cultivada casi en un envase de vidrio, y por enorme que sea nuestra pantalla, gran parte de su aroma se ha desvanecido. Por si eso fuera poco, podemos interrumpir en cualquier momento lo que nos cuenta.<\/p>\n<p>Nadie sabe con certeza si la opci\u00f3n de volver a ver el cine en pantalla grande mantendr\u00e1 intacto su atractivo una vez que finalice o se controle la pandemia. Lo evidente es que nuestras viejas certidumbres de espectadores (el cine es mejor que la vida, el cine se disfruta mejor en una pantalla grande, etc\u00e9tera), se han visto hoy fuertemente perturbadas, orillando a muchos cin\u00e9filos a sujetarse a aclimataciones culturales in\u00e9ditas y a ensayar nuevos h\u00e1bitos en su manera de explorar y disfrutar la experiencia cinematogr\u00e1fica. Sin abandonar la esperanza de regresar con plena libertad y sin protocolos excesivos a las salas de cine, el porvenir inmediato de la industria f\u00edlmica depender\u00e1 en gran medida de su capacidad para adaptarse a la realidad del auge inusitado de las plataformas digitales (la salida comercial de un filme est\u00e1 ahora ligada a su estreno simult\u00e1neo en Netflix, Disney Plus o HBO), y a retener el inter\u00e9s de un p\u00fablico masivo al que esas mismas plataformas permite acceder con mayor flexibilidad a pel\u00edculas de calidad, esas obras de autor o esos documentales antes eclipsados por la hegemon\u00eda casi total de los blockbusters de temporada, en especial de las pel\u00edculas de superh\u00e9roes.<\/p>\n<p>Una plataforma como Filminlatino promueve el cine mexicano y los cortometrajes de manera m\u00e1s eficaz y generosa de lo que jam\u00e1s pudo o dese\u00f3 hacerlo el duopolio de exhibici\u00f3n (Cinemex\/Cin\u00e9polis), hoy tan lastimado. Netflix se ha vuelto una plataforma de estrenos novedosos cada vez m\u00e1s abierta, por un astuto olfato comercial, a una creciente diversidad de audiencias, y la plataforma MUBI ofrece continuamente, y de modo muy accesible, estrenos, retrospectivas y notables revelaciones en el cine de arte. Una vez que concluya el ciclo desesperante de esta pandemia, es claro que el vacilante regreso a las salas tendr\u00e1 como contraste y complemento inevitable la enorme vitalidad de la oferta digital, y con ese tipo de complementaci\u00f3n los cin\u00e9filos ciertamente ganar\u00e1n. Si en un futuro mediato no fuera posible limitar en algo la voracidad mercantil de los estrenos espectaculares que acaparan casi todas las pantallas, y el descomunal negocio de dulcer\u00edas hoy tan sanitariamente incorrectas, cabe al menos esperar una saludable competencia entre las salas onmipresentes y esas nuevos m\u00e9todos y maneras de ver el cine que, como sugiere el cr\u00edtico neoyorquino, han llegado para quedarse.<\/p>\n<p>Es sintom\u00e1tico que a lo largo del a\u00f1o s\u00f3lo haya podido promoverse, con visibilidad limitada, una cinta tan espectacular como Tenet, de Christopher Nolan, la cual busca ya reciclarse como videojuego, y que en la \u00faltima semana de este a\u00f1o Mujer maravilla 1984 procure cerrar con broche de oro una de las temporadas m\u00e1s ingratas para la multimillonaria industria de cine hollywoodense. Sin duda, la monumental sacudida que la pandemia ha provocado en el mundo del espect\u00e1culo dejar\u00e1 tras de s\u00ed efectos deplorables, uno, el m\u00e1s triste, ser\u00e1 la desaparici\u00f3n, por quiebra econ\u00f3mica, de muchos cine clubes y salas independientes. Es deseable sin embargo, como buen deseo de a\u00f1o nuevo, que tambi\u00e9n consiga desterrar en esa industria las pr\u00e1cticas de lucro inmoderado y el desd\u00e9n hacia esos p\u00fablicos muy diversos que hoy cuentan con opciones y estrategias novedosas para ver un cine de mejor calidad como parte de sus h\u00e1bitos nuevos. \u00a1Enhorabuena!<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Nuevos h\u00e1bitos Carlos Bonfil En esta \u00faltima semana de un a\u00f1o calamitoso para todo mundo y ciertamente muy infortunado para la industria del espect\u00e1culo, en particular para el cine, en lugar de abandonarse al viejo ritual de se\u00f1alar, de modo muy subjetivo, cu\u00e1les han sido las mejores pel\u00edculas del a\u00f1o, convendr\u00eda todav\u00eda m\u00e1s considerar la [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":249,"featured_media":19173,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[26],"tags":[],"class_list":["post-19172","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-mundo"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/19172","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/249"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=19172"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/19172\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":19174,"href":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/19172\/revisions\/19174"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/media\/19173"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=19172"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=19172"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=19172"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}