{"id":19265,"date":"2020-12-30T16:12:28","date_gmt":"2020-12-30T22:12:28","guid":{"rendered":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/?p=19265"},"modified":"2020-12-30T16:12:28","modified_gmt":"2020-12-30T22:12:28","slug":"la-peste-de-la-peste-por-natt-felix","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/?p=19265","title":{"rendered":"\u00abLa Peste de la Peste\u00bb  Por Natt F\u00e9lix"},"content":{"rendered":"<p>La Peste de la Peste<\/p>\n<p>Por Natt F\u00e9lix<\/p>\n<p>\u201cAl convertirse la peste en el deber de unos cuantos se le lleg\u00f3 realmente a ver como lo que era, cosa de todos\u201d.<\/p>\n<p>Albert Camus<\/p>\n<p>Diez a\u00f1os antes de ganar el premio Nobel de Literatura, Albert Camus escribi\u00f3 \u201cLa Peste\u201d, una de las obras m\u00e1s significativas del siglo XX, donde el escritor argelino de origen franc\u00e9s retrat\u00f3 las consecuencias y reacciones humanas que un suceso inesperado y catastr\u00f3fico puede tener en la vida y la moral de una poblaci\u00f3n. Su novela publicada en 1947, trasciende su marco temporal y geogr\u00e1fico, adquiriendo hoy el rango de met\u00e1fora universal, donde el vitalista y m\u00e1ximo exponente del existencialismo, plasm\u00f3 hace 73 a\u00f1os de manera magistral nuestra realidad actual, la historia de una pandemia, m\u00e1s vigente que nunca.<\/p>\n<p>\u201cLo primero que nos trajo la peste fue el exilio. Lo vivieron todos los habitantes al mismo tiempo. Los d\u00edas pasaban tan r\u00e1pido que cada d\u00eda era un d\u00eda menos. Todos enloqueciendo a nuestra propia manera. Los importantes, los triviales, los met\u00f3dicos, los desbordados y los impacientes. Todo el mundo sabe que lo que dicen es mentira, todo el mundo lo sabe menos los muertos y los enfermos.<\/p>\n<p>\u2026Despu\u00e9s de los 30 muertos, la peste fue el \u00fanico tema de inter\u00e9s. Las palabras como favor o excepci\u00f3n eran carentes de todo tipo de sentido. Los ciudadanos abandonaron la costumbre que hab\u00edan adquirido de suponer cu\u00e1nto durar\u00eda el aislamiento, aprendieron a vivir sin pensar m\u00e1s en el futuro, a no fantasear con encuentros venideros\u201d.<\/p>\n<p>Los efectos de la plaga son muy diferentes para unos y otros, seremos hijos de nuestro presente y memorias de un tiempo futuro, que tal vez narremos si tenemos la suficiente suerte, confiando en la distancia m\u00e1s que en la cercan\u00eda.<\/p>\n<p>El pasado tuvo sabor a nostalgia. Impacientados por el presente, enemigos del pasado y privados del futuro. El sufrimiento que experimentamos era el de todos los prisioneros y el de todos los exiliados. Familias d\u00e1ndose la espalda, parejas volvi\u00e9ndose m\u00e1s fuertes y viceversa.<\/p>\n<p>Otros, al darse cuenta de que no pod\u00edan vivir el uno sin el otro, la peste se les hab\u00eda vuelto insignificante. Sufr\u00edamos por nosotros y despu\u00e9s por el sufrimiento inusitado en nuestros ausentes.<\/p>\n<p>La restricci\u00f3n de libertades de manera autoimpuesta u obligatoria se convirti\u00f3 tambi\u00e9n en talento. Limitaci\u00f3n de movimientos que causaron el efecto de nuevo vocabulario de uso com\u00fan: Confinamiento, reclusi\u00f3n, exilio; desterrado, preso, encarcelado, acorralado, aprisionado, acorazado, circunscrito\u2026 cuartado, limitado, acuartelado, enclaustrado, restringido, secuestrado, prisionero, encerrado, contenido, aislado \u2026<\/p>\n<p>Para muchos el exilio es su propia casa, la propia mente, la soledad inminente. Cada uno tuvo que aceptar que ahora solo se viv\u00eda en el d\u00eda a d\u00eda. Sujetos a la voluntad del sol y la lluvia, los d\u00edas de sol alegraban por la ventana y los d\u00edas de lluvia acurrucaban a medio d\u00eda. Sufr\u00edan y se esperanzaban sin motivo alguno. Un beso o un abrazo ahora se volv\u00eda un acto de fe.<\/p>\n<p>\u2026Los llegados sab\u00edan que no volver\u00edan a verle m\u00e1s que curado o muerto. Espero que no nos d\u00e9 la fiebre de la que todo el mundo est\u00e1 hablando. Nos vamos a volver todos locos.<\/p>\n<p>\u2026Estaban condenados a aquella c\u00e1rcel inimaginable por alg\u00fan crimen desconocido. Y mientras algunos siguieron con sus vidas como sin nada, adapt\u00e1ndose a la nueva reclusi\u00f3n, otros no tuvieron m\u00e1s remedio que evadirse mentalmente de lo que estaba pasando.<\/p>\n<p>Inicialmente la gente hab\u00eda aceptado la idea de estar aislados del exterior como una molestia pasajera que no afectaba m\u00e1s que algunas de sus costumbres, pero de pronto se sintieron en una especie de secuestro bajo la capa del cielo que ya empezaba a tostarse con el verano y ahora el invierno, y empezaron a sentir que aquella reclusi\u00f3n era una amenaza para sus vidas\u201d.<\/p>\n<p>En voz del mismo Camus sobre el tema de la peste: \u201cdonde la desdicha individual se vuelve la de todos, una tragedia colectiva aparece\u201d. La novela conlleva una reflexi\u00f3n de tipo filos\u00f3fico: el sentido de la existencia cuando se carece de Dios y de una moral universal. El narrador hace hincapi\u00e9 en la idea de que, en \u00faltima instancia, el hombre no tiene control sobre nada, la irracionalidad de la vida es inevitable; as\u00ed, la peste representa el absurdo.<\/p>\n<p>Sin embargo, el hecho de que la vida sea absurda no debe hacer caer al ser humano en la apat\u00eda m\u00e1s profunda, la vida se tendr\u00eda que afrontar en toda su incomprensibilidad con esperanza, estoicismo y entereza, por algo el exilio es afrontado por h\u00e9roes, monjes, presos y pensadores.<\/p>\n<p>El mismo Marcel Proust, compatriota de Camus, pas\u00f3 15 a\u00f1os confinado para escribir las tres mil p\u00e1ginas de \u201cEn Busca del Tiempo Perdido\u201d, prisionero del acto de escribir, la noche para trabajar, el d\u00eda para dormir. El prop\u00f3sito \u00faltimo de estar confinado en un mundo<\/p>\n<p>interior sin el ruido de la realidad. Entonces escrib\u00eda: \u201cEl \u00fanico verdadero viaje de descubrimiento consiste no en buscar nuevos paisajes, sino en mirar con nuevos ojos\u201d.<\/p>\n<p>La reclusi\u00f3n voluntaria es cuenta de eso, estudiosos y m\u00edsticos han elegido el aislamiento como medio de evoluci\u00f3n, la meditaci\u00f3n solitaria, ratones de biblioteca que apenas si saben qu\u00e9 pasa en el mundo; como resultado existir\u00e1n los que hayan salido victoriosos y los que aun siguen sin aceptar la adaptabilidad a una nueva realidad. Darse cuenta de esa verdad es aprender a vivir.<\/p>\n<p>Dostoyevski, en el destierro siberiano, alejado del mundo, apresado entre cuatro paredes y cercado por desoladas llanuras de nieve infinita, ped\u00eda socorro en carta diciendo \u201cenviadme libros, libros, muchos libros para que mi alma no muera\u201d. Porque la agon\u00eda f\u00edsica, biol\u00f3gica, natural, de un cuerpo por enfermedad, hambre, sed o fr\u00edo, dura poco, muy poco, pero la agon\u00eda del alma insatisfecha dura toda la vida, dice Garc\u00eda Lorca.<\/p>\n<p>Es la luz obrando sobre unos cuantos individuos lo que hace que los pueblos vivan y se engrandezcan a cambio de las ideas que nacen en unas cuantas cabezas, llenas de un amor superior hacia los dem\u00e1s.<\/p>\n<p>En Mayo de este a\u00f1o, el diario \u201cEl Pa\u00eds\u201d divulg\u00f3 la versi\u00f3n in\u00e9dita en espa\u00f1ol de una publicaci\u00f3n de Camus poco conocida con el t\u00edtulo \u201cLos Archivos de la Peste\u201d que incluye el texto \u201cExhortation Aux M\u00e9decins de La Peste\u201d (Exhortaci\u00f3n a los M\u00e9dicos de la Peste) junto con otro texto publicado en abril de 1947 en la revista \u201cLes Cahiers de la Pl\u00e9iade\u201d. Dichos textos fueron escritos por Albert Camus probablemente en 1941, seis a\u00f1os antes de la aparici\u00f3n de la obra completa, como un trabajo preliminar y que en Mayo de este a\u00f1o sus herederos hicieron p\u00fablico.<\/p>\n<p>En la exhortaci\u00f3n a los m\u00e9dicos puede leerse lo siguiente:<\/p>\n<p>\u201cLa peste bien puede encontrarse en las calles e infectarnos de todos modos, est\u00e9n o no las ventanas abiertas\u2026 se aconseja que se utilice una m\u00e1scara con gafas y se coloquen un pa\u00f1o mojado en vinagre bajo la nariz, llevar tambi\u00e9n una bolsita con todos los extractos recomendados en los libros\u2026 ser\u00eda deseable que vistieran por completo de hule\u2026 en tiempos de epidemia cada cual se cuida como puede []\u2026 solo para evitar confusiones. El miedo infecta la sangre y calienta los humores, as\u00ed pues esta emoci\u00f3n predispone a quedar bajo la influencia de la enfermedad.<\/p>\n<p>Y seguir\u00e1n rebel\u00e1ndose contra la terrible confusi\u00f3n en la que perecen en soledad quienes niegan sus cuidados a los dem\u00e1s, mientras que mueren amontonados quienes se sacrifican; en la que el goce ya no recibe su aprobaci\u00f3n natural, ni el m\u00e9rito su orden; en la que se baila al borde de las tumbas; en la que el enamorado rechaza a la amada para no contagiarle su mal; en la que no carga con el peso del delito el delincuente, sino el animal expiatorio que se elige en pleno desconcierto de una hora de espanto.<\/p>\n<p>Para que el cuerpo venza la infecci\u00f3n el alma tiene que ser fuerte. Ustedes los m\u00e9dicos de la peste deben plantear cara a la idea de la muerte y reconciliarse con ella, si salen vencedores de esto lo ser\u00e1n en todo y los ver\u00e1n sonre\u00edr en medio del terror. Observen la mesura, primer enemigo de la peste y regla natural de la humanidad, \u00fanica se\u00f1ora de las epidemias. La peste procede del exceso, es en s\u00ed misma un exceso e ignora la contenci\u00f3n. Tienen que ser capaces de controlarse y hacer que se respeten las normas que hayan elegido como el bloqueo y la cuarentena. Armados con estos remedios y virtudes solo les restar\u00e1 hacer frente al cansancio y conservar la imaginaci\u00f3n viva. No deben nunca pero nunca acostumbrarse a ver a los hombres morir como moscas\u201d.<\/p>\n<p>\u2026Pero la peste nos hab\u00eda dejado ociosos, reducidos a dar vueltas en una ciudad cargada de muerte y entregados al recuerdo. A pesar del brusco e inesperado replegar de la epidemia, aunque estaban deseosos de ser libres, los meses pasados les hab\u00edan ense\u00f1ado a tener prudencia, y a esperar cada vez menos el fin cercano de la peste. Los habitantes que hasta ese momento hab\u00edan logrado encubrir la preocupaci\u00f3n con el humor, se mostraban ahora, enloquecidos, silenciosos y abatidos.<\/p>\n<p>Se cre\u00edan libres, pero nadie puede ser realmente libre mientras exista amenaza de una peste. Un hombre muerto solamente pesa cuando se le ha visto, ojos que no ven, coraz\u00f3n que no siente, nombra el dicho. Poner algunas caras conocidas ante la calamidad del mundo lo hace tangible y e intensamente profundo.<\/p>\n<p>La paradoja yace en que cuando se exaltan en demas\u00eda los actos bondadosos de la sociedad se concluye que prevalece el mal y es entonces que los dolores m\u00e1s profundos llegaban a convertirse en las conversaciones m\u00e1s triviales. A pesar de todo, los exiliados de aquella y de esta peste fueron muy privilegiados.<\/p>\n<p>\u201cComo un aspecto singular, el n\u00famero de peatones se hizo m\u00e1s considerable e incluso a las horas desocupadas, mucha gente reducida a la inacci\u00f3n por el cierre de los comercios llenaba las calles y los caf\u00e9s. Por el momento nadie se sent\u00eda en paro, se sent\u00edan en vacaciones. El lugar daba entonces una impresi\u00f3n de fiesta. Por las noches las calles se llenaban de gente y se ve\u00edan filas en las puertas de los cines. Cada noche un sinn\u00famero de borrachos llenaban las calles con ocurrencias optimistas\u201d.<\/p>\n<p>El secreto ser\u00e1 siempre una vida interior activa. Hubo quien no tuvo tiempo ni siquiera de tener miedo y la necesidad de calor humano. La peste es la vida misma sucediendo, todos los seres que han pisado este planeta con la suficiente suerte de vivir algunos a\u00f1os desarrollar\u00e1n eventualmente algo de conciencia, teniendo que enfrentar el decaimiento, la enfermedad y la vejez si tenemos suerte, e indefectiblemente finalmente tambi\u00e9n llegar\u00e1 la muerte pero eso solo habr\u00e1 significado que tambi\u00e9n existi\u00f3 la esperanza y la voluntad de vida.<\/p>\n<p>\u201cY la gente se qued\u00f3 en casa.<\/p>\n<p>Y ley\u00f3 libros y escuch\u00f3.<\/p>\n<p>Y descans\u00f3 y se ejercit\u00f3.<\/p>\n<p>E hizo arte y jug\u00f3.<\/p>\n<p>Y aprendi\u00f3 nuevas formas de ser.<\/p>\n<p>Y se detuvo.<\/p>\n<p>Y escuch\u00f3 m\u00e1s profundamente. Alguno meditaba.<\/p>\n<p>Alguno rezaba.<\/p>\n<p>Alguno bailaba.<\/p>\n<p>Alguno se encontr\u00f3 con su propia sombra.<\/p>\n<p>Y la gente empez\u00f3 a pensar de forma diferente.<\/p>\n<p>Y la gente se cur\u00f3.<\/p>\n<p>Y en ausencia de personas que viven de manera ignorante.<\/p>\n<p>Peligrosos.<\/p>\n<p>Sin sentido y sin coraz\u00f3n.<\/p>\n<p>Incluso la tierra comenz\u00f3 a sanar.<\/p>\n<p>Y cuando el peligro termin\u00f3.<\/p>\n<p>Y la gente se encontr\u00f3 de nuevo.<\/p>\n<p>Lloraron por los muertos.<\/p>\n<p>Y tomaron nuevas decisiones.<\/p>\n<p>Y so\u00f1aron nuevas visiones.<\/p>\n<p>Y crearon nuevas formas de vida.<\/p>\n<p>Y sanaron la tierra completamente.<\/p>\n<p>Tal y como ellos fueron curados.<\/p>\n<p>Kitty O\u2019Meara<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>\u00bfCual ser\u00e1 la verdadera peste?<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>La Peste de la Peste Por Natt F\u00e9lix \u201cAl convertirse la peste en el deber de unos cuantos se le lleg\u00f3 realmente a ver como lo que era, cosa de todos\u201d. 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